INSTITUTO
ESCOLAR DEL SURESTE A. C.
ESCUELA
RAFAEL RAMÍREZ CASTAÑEDA
LICENCIATURA
EN PEDAGOGÍA
ASIGNATURA:
TEORÍAS DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO
SEGUNDO
CUATRIMESTRE
DOCENTE:
CAROLINA NIEVES CHABLÉ
ENERO-ABRIL
2020
UNIDAD
1. Paradigmas y modelos de enseñanza y aprendizaje en México
1.1.
La educación en el siglo XXI
1.2.
Evolución histórica y las nuevas perspectivas del sistema educativo
1.3.
La escuela de nuestro tiempo
1.4.
La escuela del futuro. Nuevos planteamientos educativos formales
Tema 1.
La
escuela para el siglo XXI
Resumen
La escuela debería ser un lugar privilegiado para proporcionar una
formación que permita participar plenamente en la vida ciudadana y democrática,
pero podemos percibir hoy que existe una contradicción entre el tipo de
educación que se proporciona en las escuelas, y el modelo de sociedad al que
formalmente se aspira. Lo que tendríamos que conseguir es constituir escuelas
que sean democráticas y que preparen a los individuos para actuar como
auténticos ciudadanos, y no como súbditos. ¿Cómo se hace?, ¿cómo podemos llegar
hacia una escuela que cumpla esas funciones?, ¿qué tendríamos que hacer en las
escuelas para poder encaminarnos hacia la formación de individuos que tengan
este tipo de características? Si optamos por fomentar la existencia de
individuos felices y autónomos hay que comenzar por emprender una serie de
reformas.
Palabras clave: educación democrática,
autonomía, reforma educativa, escuela ciudadana.
INTRODUCCIÓN
Durante
el siglo XX se han estado produciendo importantes cambios sociales que se
suceden cada vez con mayor velocidad y, sin embargo, parece que las escuelas no
se transforman al mismo ritmo que la sociedad, por lo que nos tenemos que
plantear cómo deberían ser los centros educativos para preparar a los jóvenes a
vivir en condiciones que cambian cada día más rápidamente. Por tanto, tenemos
que reflexionar sobre cómo debería ser la educación para el siglo XXI.
Entre los
cambios que se están produciendo, podemos mencionar que la democracia se va
convirtiendo en la forma de gobierno más deseable y muchas sociedades aspiran a
dotarse de un funcionamiento democrático, que incluya respeto por los derechos
humanos, con libertades básicas para todos, como la libertad de expresión, de
asociación, desplazamiento, creencias, religión, etcétera, con la aspiración de
erradicar la violencia.
Al mismo
tiempo, se trata de sociedades más pluralistas, más diversas, con una mayor
movilidad, en las que se producen grandes desplazamientos de seres humanos,
menos regladas que anteriormente, con distintos tipos de familias, y una mayor
libertad sexual y de creencias.
Los
medios de comunicación han alcanzado un desarrollo gigantesco, no sólo con los
periódicos, o con la radio, la televisión y los teléfonos, sino también, y
sobre todo, con internet y las redes sociales. Esto hace que la información,
que antes estaba reservada a unos pocos y registrada en especial en los libros,
ahora esté por todas partes y sea extraordinariamente abundante. Antes se
consideraba que la escuela tenía como funciones transmitir información y
valores, pero ahora esas funciones son desempeñadas también por los medios de
comunicación, y muchas veces con mayor eficacia.
Sin
embargo, los centros educativos han cambiado poco. Si llegara a visitarnos un
habitante de hace doscientos o trescientos años, se sorprendería de muchas
cosas, de los medios de comunicación, del funcionamiento de las fábricas, del
tráfico en las ciudades, de los vehículos, aviones, coches, trenes, incluso
naves espaciales, pero posiblemente cuando visitara una escuela pensaría que
ahí las cosas continúan de forma parecida a hace cientos de años: alumnos
sentados en bancos, un maestro delante de un pizarrón explicando, y los alumnos
escribiendo en sus cuadernos y tratando de memorizar lo que les explica.
Nos
tenemos que plantear cómo vamos a educar a las generaciones futuras para que se
desenvuelvan en la sociedad en la que les tocará vivir, donde surgen a menudo
nuevas actividades, inventos, así como profesiones también nuevas. ¿Qué cambios
debemos introducir en la escuela para que los prepare para vivir en una
sociedad tan cambiante?
Las revoluciones educativas
El
establecimiento de instituciones dedicadas a la transmisión del conocimiento
acumulado a lo largo de la historia constituye, sin duda, uno de los mayores
progresos logrados por la humanidad. Gracias a ellas, la cultura, las formas de
vida, las prácticas sociales, los conocimientos, pueden ser transferidos a las
nuevas generaciones.
Sin
embargo, las escuelas, que se empezaron a establecer hace unos cinco mil años,
tienen que ir modificándose en consonancia con los cambios sociales producidos,
y desde esas lejanas épocas, en los albores de la historia, las sociedades han
cambiado extraordinariamente.
Remontándonos
hacia el pasado, podemos señalar, entonces, que el primer gran avance en la
educación, la primera revolución educativa, fue el establecimiento de unas
instituciones específicamente dedicadas a transmitir a las nuevas generaciones
el conocimiento que habían alcanzado las generaciones anteriores. Frente a los
restantes animales, que aprenden a través de su experiencia, e incluso pueden
aprender de sus congéneres por imitación, los seres humanos somos capaces de
enseñar, y esto sólo se produce en nuestra especie (Delval, 2000). Desde
tiempos inmemoriales, los humanos han enseñado a sus crías, pero crear
instituciones dedicadas de manera exclusiva a esta tarea constituye un gran
paso adelante.
Este invento
se produce en sociedades que podemos considerar de tipo esclavista -lejos, por
tanto, de la democracia que queremos disfrutar actualmente-, como en Egipto, en
Mesopotamia y más tarde en Grecia; no obstante, constituyó un progreso enorme
que abrió la puerta a la transmisión sistemática y directa de la cultura, y a
su mejor preservación. Cada uno de nosotros no necesita descubrir todo lo que
aprendieron nuestros predecesores, sino que se nos transmite ya una gran parte
de la cultura que ha sido acumulada por las generaciones anteriores. Esto queda
bien reflejado en esa hermosa metáfora muy antigua, a la que gustaba referirse
Newton, pero que es muy anterior a él: cada uno de nosotros somos enanos que
estamos subidos sobre las espaldas de gigantes y gracias a ello, por pequeños
que seamos, vemos un poquito más lejos que esos gigantes que nos han
antecedido.
El
segundo gran cambio en la educación, la segunda gran revolución, ha consistido
en extenderla no sólo a un grupo selecto, de futuros funcionarios, clérigos o
intelectuales, sino a todos. Es una idea que empieza a defenderse en el siglo
XVII, en sociedades muy distintas en las que se empieza a hablar de derechos
humanos, de derechos universales, que se formularán explícitamente en las
revoluciones francesa y norteamericana.
Uno de
sus primeros proponentes fue el gran educador centro-europeo Jan Amos Comenius,
quien tuvo la osadía y la visión de futuro de sostener que había que enseñar
"todo a todos", y todos incluía también a las mujeres, algo en verdad
revolucionario en ese momento. Además, Comenius ha tenido una influencia
gigantesca dentro de la historia de la educación, pues fue el primero que
generalizó el uso de ilustraciones en los libros de texto. Antes, los libros
destinados a la enseñanza no tenían dibujos o ilustraciones, pero Comenius, en
el libro que tituló Orbis sensualium pictus, representaba el
mundo en imágenes para que los niños pudieran acompañar las palabras con
imágenes.
A finales
del siglo XVIII se estableció un sistema de escuelas estatales en Prusia, y
desde finales del siglo XIX cada vez se hablaba más de implantar una educación
para todos, pero lograrlo ha requerido muchos años y todavía hay numerosos
países en el mundo que están lejos de haber conseguido escolarizar a todos sus
niños y jóvenes.
Los progresos
Si
examinamos la situación de la enseñanza en la actualidad, podemos ver que se
han realizado enormes progresos, porque se ha visto que el nivel educativo
tiene una gran influencia sobre el desarrollo económico y social de un país y
muchos estudios muestran cómo el aumento de la escolaridad repercute
directamente sobre la renta per cápita.
Más
educación, además, suele garantizar mejores perspectivas laborales desde el
punto de vista individual. La persona que ha estudiado más tiene mejores
posibilidades de conseguir trabajo, muchas veces no en lo que ha estudiado,
pero sí más posibilidades de estar empleado, y hoy los países realizan enormes
esfuerzos para tener escolarizada a toda la población, a los niños y las niñas
durante muchos años.
Entonces,
la prolongación de la escolaridad es un hecho característico de nuestro tiempo:
en muchos países la escolaridad obligatoria supone permanecer en los centros
educativos durante un mínimo de diez o doce años, desde los seis años de edad
hasta los dieciséis o dieciocho. Además, se tiende a ampliar la escolarización
también por abajo en la llamada educación preescolar, o escuela infantil. Hay
un movimiento que lleva a extender el periodo de escolarización incluso desde
los dos años por abajo, y luego por arriba se sigue extendiendo, de tal modo
que dentro de unos años quizá la gente terminará de estudiar a los treinta
años, al hacer una licenciatura, una maestría, un doctorado, estudios
posdoctorales, es decir, se pasará buena parte de la vida en los centros
educativos.
Algunas dificultades
Todo esto
nos tiene que llevar a ser optimistas respecto a los cambios que se han
producido en la educación, pero al mismo tiempo no debe hacernos olvidar que
siguen existiendo una serie de dificultades que voy a mencionar de manera
rápida, como, por ejemplo, el escaso aprendizaje de los contenidos que se
transmiten en la escuela o el aumento excesivo de contenidos escolares (que es
algo en verdad preocupante, pues cada vez hay más cosas que estudiar). Se van
introduciendo nuevas materias, se va hablando de los temas transversales,
idiomas extranjeros, educación para el consumo, educación vial, tecnologías de
la información y la comunicación, educación para la salud, educación sexual,
educación para la igualdad y la tolerancia, educación para la ciudadanía, y
podríamos seguir añadiendo temas, porque cada vez que hay algún asunto que
tiene importancia social se intenta introducirlo en la escuela y convertirlo en
una materia escolar. A todo esto hay que añadir como problemas la violencia en
las escuelas y el maltrato entre iguales, la pérdida de prestigio del profesor,
el abandono escolar, entre otros.
La
pregunta que nos tenemos que plantear es: ¿estamos proporcionando una educación
que sea realmente democrática? Como hemos comentado, las escuelas han aparecido
en sociedades que no eran democráticas y se basan más bien en un modelo
absolutista en el que el profesor desempeña el papel del Rey Sol. Esas escuelas
se han consolidado durante mucho tiempo funcionando al servicio de la
preparación de los ciudadanos en esas sociedades, y sabemos que la función de
la educación, como había señalado Durkheim, es la socialización sistemática de
la generación joven. La educación consiste, pues, en socializar a los nuevos miembros
de la sociedad para que adquieran unas características parecidas a las de los
miembros adultos de esa sociedad.
Hoy,
podemos percibir que existe una contradicción entre el tipo de educación que se
proporciona en las escuelas y el modelo de sociedad al que formalmente se
aspira, porque las escuelas no son instituciones que hayan nacido en sociedades
democráticas, que tengan en su origen una vocación democrática, y lo que
tendríamos que conseguir es constituir escuelas que sean democráticas, que preparen
a los individuos para funcionar en una sociedad democrática como auténticos
ciudadanos, y no como súbditos. Además, debemos preparar a nuestros alumnos
para desenvolverse en una sociedad que cambia muy rápidamente. Por eso se habla
de que la escuela más que transmitir unos conocimientos bien establecidos,
tiene que enseñar a aprender y a adaptarse a situaciones cambiantes.
Las reformas educativas
Continuamente
se habla en el mundo de la necesidad de hacer reformas educativas. Creo que
podemos estar seguros de que en este momento hay varios países que están
implicados en reformas educativas, y éstas se suceden unas a otras.
Apenas se
completa una reforma ya está empezando la siguiente, incluso muchas veces sin
que siquiera se acabe la anterior, porque las reformas educativas constituyen
siempre procesos muy lentos que demoran muchos años, y cuando todavía no se ha
conseguido que la reforma alcance a todos los cursos escolares ya hay nuevos
cambios en marcha.
Ahora
cuando se habla de reformas educativas, casi siempre, en casi todos los países
aparecen dos temas constantes que las inspiran: proporcionar una educación de
calidad y una educación que contribuya a formar ciudadanos conscientes y
responsables. Nos podemos plantear si vamos realmente por ese camino; eso es lo
que me gustaría discutir.
Uno de
los graves problemas con los que nos encontramos en las escuelas es que muchos
alumnos aprenden poco. Al cabo del periodo de escolaridad obligatoria, incluso
de la que ya no es obligatoria, muchos no han adquirido conocimientos que
podemos considerar esenciales. Lo que se ha aprendido se olvida con rapidez, y
además hay muy poca capacidad para aplicar los conocimientos adquiridos en la
escuela en situaciones concretas, en situaciones prácticas, en la vida. Los
conocimientos que se adquieren no ayudan a entender el mundo en el que se vive
y los profesores están descontentos y agobiados por el tipo de trabajo que
tienen que hacer.
Entonces,
la tercera revolución que tendría que producirse en la escuela es la
consistente en alcanzar una escuela democrática y una en la que se aprenda lo
que se enseña y se aprenda a aprender, a investigar, a resolver situaciones
nuevas. La escuela nueva ya planteó a inicios de siglo XX una serie de
principios, muchos de los cuales siguen hoy vigentes; entre ellos estaba que la
escuela tiene que preparar para la vida, que se aprende haciendo y no sólo
leyendo o escuchando, y que el centro de la escuela debe ser el alumno, pero
las escuelas actuales siguen sin aplicar esa serie de principios.
¿Cuáles
serían los ideales? ¿Cuáles serían los objetivos de la escuela que necesitamos?
Podríamos
decir que el ideal sería tener escolarizados a todos los niños y niñas durante
muchos años, con sus necesidades materiales satisfechas, de tal forma que
asistieran a una escuela en la que recibieran una formación que les permitiera
ser felices, desarrollarse armoniosamente, convertirse tanto en adultos
provistos de los conocimientos necesarios, para insertarse en el mundo social
de un modo productivo, como ciudadanos dispuestos a cooperar con los demás, a
participar de manera activa en la vida colectiva. Que fueran capaces de elegir
las formas de gobierno más convenientes para todos y que conduzcan a su
sociedad, y a la especie humana en general, hacia un mundo más justo, más
libre, en el que todos vivamos en paz, en el que no se produzcan actos de
agresión ni por parte de los individuos, de grupos mafiosos, ni por parte de
los gobiernos. Creo que estas podrían ser algunas de las aspiraciones de la escuela
que deberíamos tratar de construir, aspiraciones en las que muchos podríamos
coincidir.
La felicidad
Volviendo
a los objetivos de la educación, creo que el primer objetivo que nos deberíamos
plantear en la educación es la felicidad. Quizá pueda parecer muy amplio e
impreciso decir que ése es el objetivo primordial, pero creo que es un
determinante último de cómo hay que trabajar dentro de las escuelas. No debemos
olvidar que ya Aristóteles señalaba que el objetivo de la vida de los seres
humanos es la felicidad y, por tanto, también debería serlo de la escuela, que
es una parte importante de la vida.
Ser feliz
es encontrar un equilibrio entre nuestras expectativas y la realidad, pero no
sólo de nuestras expectativas egoístas, sino las de toda la humanidad, de todo
el género humano, porque creo que en esto tenemos que ser universalistas,
siguiendo el camino que nos mostró Kant. El gran filósofo alemán nos propuso
que tenemos que actuar de tal manera que nuestra norma de conducta pueda
convertirse en norma universal, y el principio general del funcionamiento moral
sería ése, que nuestras acciones podamos contemplarlas como normas universales.
Por eso,
la solidaridad es un componente fundamental de la felicidad, pues la felicidad
sólo para uno mismo, para un grupo reducido, la propia familia, es poca cosa:
la realización de uno mismo tiene siempre que tener en cuenta a todos los demás
y creo que esto se podría resumir en esa frase del poeta latino Terencio que
decía: homo sum: humani nihil a me alienun puto, que podríamos
traducir como "soy un ser humano y nada humano me es ajeno", es
decir, todo lo humano debe ser objeto de nuestras preocupaciones, de nuestros
intereses.
Autonomía
Junto a
la felicidad podemos considerar también la autonomía, que creo que está unida.
La autonomía es la capacidad de pensar, de decidir, actuar por uno mismo, de
acuerdo con las propias convicciones sin verse aplastado por el peso de la
autoridad o el de la tradición. Ser autónomo es, pues, estar gobernado por uno
mismo, pero no por las pasiones del momento, por las tradiciones o por el
poder, sino por principios universales que valgan para todos.
Por ello,
ser autónomo no consiste en actuar o pensar con independencia de los demás,
sino justamente hacerlo teniendo en cuenta las opiniones de los otros, y tras
evaluarlas, aceptarlas o rechazarlas; es decir, una persona autónoma no
funciona con independencia de los demás, sino que llega a tomar sus propias
decisiones después de haber tenido en cuenta, de haber examinado, de haber evaluado,
las opiniones ajenas. Desde este punto de vista, podemos hablar de que hay dos
aspectos principales en la autonomía: la autonomía intelectual, que consiste en
ser capaz de pensar sobre las cosas en el ámbito de la naturaleza o en el de la
sociedad, analizando los problemas en toda su complejidad con independencia de
juicio, pero teniendo en cuenta las opiniones de los otros. Y la autonomía
moral, que radica en actuar y en evaluar las propias acciones y las de los
otros respecto a los problemas de la libertad, la justicia, el bienestar y los
derechos de los demás (lo que constituye el objeto de la moral), con
independencia de juicio.
Así pues,
el individuo autónomo adopta una posición tras haber evaluado las de los otros
y haber decidido cuál es la mejor. Fomentar la autonomía debería ser uno de los
fines fundamentales de la escuela y la esencia de una escuela democrática. Creo
que sin autonomía no hay posibilidad de democracia, pues los individuos actúan
como formando parte de un rebaño, como borregos.
Entonces,
tendríamos que decir que nuestro objetivo en la educación es que se formen
individuos que sean felices, que compartan su vida con los demás, que no vean a
los otros como antagonistas, sino como colaboradores en una empresa común que
todos compartimos, que contribuyan a la vida social como actores y no como
simples espectadores, que no abandonen la gestión de los asuntos públicos a
individuos que únicamente están ávidos de poder y son presa fácil de la
corrupción, que no vivan alienados en el trabajo, que no se dejen idiotizar por
los medios de comunicación y por el deporte como puro espectáculo de masas, que
entiendan lo que sucede en la vida social y en la naturaleza, que tengan ideas
propias, que sean autónomos, que no sean clones (como en este momento parece
que procuran los medios de comunicación), y que sean capaces de gozar, de
disfrutar con el arte, la cultura, la belleza y la convivencia con sus
congéneres.
Cambios necesarios
Lo que
podemos preguntarnos ahora es ¿cómo se hace?, ¿cómo podemos llegar hacia una
escuela que cumpla esas funciones?, ¿qué tendríamos que hacer en las escuelas
para encaminarnos hacia la formación de individuos que tengan este tipo de
características? No pretendo resolver aquí esos problemas, pero voy a tratar de
bosquejar algunas ideas respecto a cómo serían estos cambios necesarios. Me he
ocupado con más extensión de este asunto en mis libros: La escuela
posible (Delval, 2002) y Hacia una escuela ciudadana (Delval,
2006).
Creo que
el paso previo es establecer con precisión los objetivos educativos (Delval,
1990) y adecuar las actividades a la consecución de éstos. Por eso, es muy
importante ponerse de acuerdo sobre qué queremos conseguir por medio de la
educación: que los individuos sean autónomos, felices, responsables y
ciudadanos participativos serían unos fines que nos podríamos plantear, pero
tal vez el sistema productivo se interese por producir trabajadores eficaces y
obedientes, o el sistema político por tener súbditos que gocen de una vida material
confortable y consuman; que actúen políticamente como las ovejas de un rebaño.
Esos serían objetivos distintos, que es probable que interesan a algunos
poderes fácticos.
Si
optamos por fomentar la existencia de individuos felices, autónomos, responsables
y pacíficos, hay que comenzar por emprender una serie de reformas y entre ellas
cambiar la organización social de la escuela y modificar las relaciones
sociales en su interior.
En
segundo lugar, hay que cambiar los contenidos que se enseñan y, sobre todo, la
manera de enseñar esos contenidos. En tercer lugar, hay que cambiar la
vinculación de la escuela con el entorno en donde se encuentra; las relaciones
de la escuela con la sociedad.
A
continuación quiero hablar de estos tres puntos, situándome en la perspectiva
utópica de hacia dónde deberíamos movernos, cuál sería nuestro horizonte,
conscientes de que éste siempre se va alejando a medida que nos vamos
acercando, siempre está más lejos, siempre tenemos que llegar más allá. No es
algo que se vaya a producir mañana, pero propongo que es hacia donde debemos
caminar.
LA ORGANIZACIÓN SOCIAL DE LA ESCUELA
Respecto
a este primer punto, creo que es fundamental conseguir la participación de los
alumnos y las alumnas en la gestión de los centros y de las aulas; es decir, no
tienen que ser asistentes pasivos, sino que tienen que ir convirtiéndose en
actores. Eso nos llevaría a propiciar el paso de la heteronomía a la autonomía,
aspecto fundamental del desarrollo social.
Permítanme
que me refiera una vez más a Durkheim, que en esa obra suya tan
sugestiva, La educación moral, ya había señalado cómo el
individuo, en la escuela, tiene que pasar de estar sometido a las normas que le
dan los otros, de ser heterónomo, a estar regido por sus propias normas, que
están en su conciencia, las normas que ha interiorizado.
Durkheim
decía que, a través de la autoridad del profesor, el individuo va consiguiendo
realizar ese paso de la heteronomía a la autonomía; resulta difícil entender
cómo se produce esa transformación. Precisamente el libro de Piaget: El
juicio moral en el niño es un intento de mostrar cómo esa explicación
es insuficiente: si el alumno está dependiendo de las normas que da el maestro,
que para Durkheim es el representante de la sociedad en el interior del aula,
¿cómo podemos hacer que se haga autónomo cuando lo que está haciendo es seguir
las normas que le da el profesor?
Piaget
propuso que hay otra fuente de la moralidad, de la autonomía, que son las
relaciones con los compañeros, con los pares, con los iguales. Entonces, la
conjunción de esas normas que vienen de la sociedad, representada en la figura
del profesor, y de las normas que hay que establecer en la convivencia con los
que son iguales, esas normas que hay que llegar a negociar, y que Piaget estudió
a través de los juegos, es lo que permitiría a los individuos caminar hacia la
autonomía.
En una
escuela como aquella a la que nos deberíamos dirigir, las decisiones sobre lo
que se hace tienen que justificarse y discutirse entre todos, y no venir
impuestas desde arriba. Naturalmente, el grado y la forma en que esto puede
hacerse dependen de la edad de los alumnos.
Lo que
parece claro es que resulta imposible preparar a los alumnos para la vida
democrática, para convertirse en buenos ciudadanos y ser personas razonables,
en una escuela en la que la autoridad está exclusivamente en manos del maestro,
y los alumnos lo que tienen que hacer es seguir las normas y obedecer. La
formación moral y la política tampoco pueden conseguirse sólo mediante la
transmisión verbal; es necesario formarse en la participación.
Los
maestros no pueden promover la autonomía cuando ellos no la tienen; cuando
están constreñidos por horarios, programas, contenidos escolares, libros de
texto, que vienen de arriba, y en los que ellos tienen una escasa
participación. Por tanto, tenemos que promover también la autonomía de los
profesores y de los centros educativos. Los sistemas educativos centralistas no
pueden promover ni la autonomía ni la democracia.
En la
escuela hay que dar una importancia grande al trabajo cooperativo y crear un
clima de convivencia adecuado entre todos los implicados en la educación: los
alumnos, los profesores, los padres, los directivos y la sociedad en general, y
uno de los aspectos fundamentales de esta organización social es la atención
que se presta a los conflictos que se producen en el interior de la escuela, la
resolución de los conflictos.
Los conflictos
Los
conflictos constituyen un elemento consustancial e inevitable de la vida
social. Siempre que hay dos personas hay conflictos: uno quiere hacer una cosa
y otro quiere hacer otra. Uno desea lo que el otro está usando en ese
momento... Cualquier convivencia supone la existencia de conflictos, y éstos no
deben negarse porque están ahí y son inevitables; son como la gravedad, no
podemos prescindir de la fuerza de la gravedad, aunque queramos.
Pero ¿qué
es lo que sucede con los conflictos que cotidianamente se están produciendo en
las escuelas?: el alumno que no atiende, el alumno que molesta a sus
compañeros, el que le quita el lápiz al otro, el que se come la comida de su
compañero, el que insulta, el que se comporta de forma violenta, el que le raya
el coche al profesor, el que roba.
Todos
esos son conflictos que se están produciendo cada día, y ¿qué es lo que sucede
más habitualmente? Los profesores tenemos horror a los conflictos, y lo que
procuramos es que éstos no aparezcan, que no se manifiesten, y actuamos de una
manera autoritaria para tratar de que permanezcan ocultos. Un profesor
considera que lleva bien su clase cuando hay orden, cuando los conflictos no se
manifiestan, cuando todo parece una balsa de aceite.
Si los
conflictos acompañan inexorablemente la vida social, que no afloren no quiere
decir que no existan; a lo mejor no se manifiestan en ese momento, pero surgen
en el recreo, a la salida de la escuela, en el momento en que no se está
mirando hacia los alumnos. Sabemos desde hace muchos años, a través de los
estudios sobre grupos, que los grupos autoritarios funcionan bien cuando la
autoridad está presente, pero cuando desaparece se produce el caos; mientras
que los grupos democráticos funcionan bien dentro de su propia dinámica.
Entonces,
los profesores deberíamos prestar una mayor atención a esos conflictos que
están ahí, sin tratar de ocultarlos, sino todo lo contrario: haciéndolos
explícitos, convirtiéndolos en objeto de reflexión dentro de la propia clase,
preguntándonos ¿por qué se ha producido esto?, ¿por qué un alumno se comporta
de una determinada manera?, ¿por qué realiza actividades que podemos considerar
antisociales, que dañan el funcionamiento del grupo y dificultan el trabajo de
los otros?
Reflexionar
sobre ello constituye una fuente de aprendizaje muy importante para convertirse
en un buen ciudadano, porque los alumnos tienen que aprender a lo largo de su
vida en la escuela a convivir con los demás y a resolver los conflictos
mediante la negociación. Generalmente, cuando hay un conflicto no hay uno que
tenga toda la razón y otro que no tenga ninguna, que es como tienden a ver el mundo
los niños más pequeños, sino que puede haber partes de razón en cada una de las
posiciones.
A los
niños pequeños les gustan mucho los cuentos maravillosos, los cuentos de hadas,
en los que hay personajes que son buenos, buenísimos, y personajes que son
malos, malísimos; unos que tienen toda la razón y otros que no tienen ninguna,
y de lo que se trata es de premiar a los buenos y castigar a los malos. El lobo
en Caperucita Roja es malo, y Caperucita es buena. Entonces la solución de esa
situación es que se elimine al lobo, que es tan malo, pero eso no es la vida
real. En la vida real hay individuos que tienen una parte de razón, individuos
que tienen otra parte de razón, aunque algunas de las razones puedan ser
equivocadas, y lo que hay que hacer es mover las posiciones hasta encontrarse,
hasta hallar un punto de encuentro. En eso debe consistir la vida social, y eso
debería ser la política, aunque desgraciadamente tengamos que asistir de manera
continua a intentos de resolver los conflictos mediante la violencia, cuyo peor
ejemplo son las guerras.
Ser capaz
de negociar requiere la capacidad de ponerse en la mente de la otra persona;
intentar entender las razones del otro para llegar a ese compromiso, y eso es
algo difícil, que exige un importante desarrollo cognitivo, por lo que los
pequeños no lo van a conseguir de entrada, pero los mayores sí, si les
preparamos para ello y les ayudamos a analizar las causas de sus conductas y
motivaciones. Creo que este es uno de los caminos para combatir la
intolerancia, y el fanatismo que consiste en creer que uno tiene toda la razón,
toda la verdad, y los demás carecen de ella.
Los profesores estamos poco preparados para enfrentarnos con los
conflictos que se producen entre y con nuestros alumnos, y por eso tratamos de
esquivarlos. Aprender a lidiar con los conflictos es una práctica que
escasamente es parte de la preparación de los profesores, pero que resulta
fundamental para la formación de nuestros alumnos. El análisis de los
conflictos y su resolución de forma racional tiene un valor innegable para
promover el desarrollo moral.
LOS CONTENIDOS
El
siguiente aspecto que tiene que cambiar es el de los contenidos escolares, lo
que se enseña y lo que se aprende en la escuela. Los contenidos escolares deberían
tener como objeto primordial la vida en su conjunto, y se debería tratar de
todo lo que afecta a los individuos.
Al
enseñar hay que partir de las necesidades y de los intereses de los alumnos, y
crear primero la necesidad de saber y luego transmitir el conocimiento. Tenemos
que fomentar la pasión por conocer, la curiosidad, que todos los niños y niñas
manifiestan en algún momento de su vida, y que la escuela termina por apagar.
Nosotros,
como adultos instruidos, tenemos una idea de las ciencias, de las disciplinas
que están constituidas: las matemáticas, la física, la geografía, la historia,
etcétera, y esas disciplinas tienen un cuerpo bien establecido de
conocimientos, pero las ciencias son el producto de un larguísimo proceso que
ha seguido la humanidad y han servido para resolver problemas. Muchas ciencias
tienen un origen práctico, han servido para resolver problemas prácticos en su
origen y poco a poco se ha ido elaborando un cuerpo teórico, que ya se
desarrolla por sí mismo. Sin embargo, en la enseñanza escolar en general
tratamos de transmitir a nuestros alumnos el cuerpo teórico y las soluciones a
los problemas, sin haber partido primero de los problemas concretos a los que
se trata de encontrar solución.
¿Y eso a
qué conduce? Conduce a que los alumnos vean el conocimiento como algo muerto,
como algo inerte, que no sirve para nada práctico, cuya utilidad y cuyas
aplicaciones no están claras. La única cosa para la que entienden que puede
servir aprender esas cosas difícilmente comprensibles es para seguir en la
escuela, para pasar de año, para aprobar los exámenes, para que el profesor o
los padres estén contentos, pero no ven ninguna relación con resolver problemas
de la vida cotidiana. Por eso creo que habría que partir mucho más de problemas
y desde esos problemas llevar a los alumnos hacía la teoría.
Habría
que hablar, además, de los problemas que afectan a las gentes, los problemas de
la vida, de las relaciones humanas, de la televisión, del deporte, de la vida
política y social, y todas estas cosas y convertirlas en temas de reflexión y
de análisis, y eso es lo que la escuela tiene que enseñar fundamentalmente: a
analizar los problemas.
Hay que
aprender a ver la ciencia y la cultura no como una acumulación de
conocimientos, sino como una actitud. La actitud de interrogar a la naturaleza,
de interrogar a la sociedad, y de buscar explicaciones que den cuenta del cómo
y del porqué; esa actitud de investigación que va unida al nacimiento de la
ciencia moderna, a partir de Galileo, de Newton, desde el siglo XVII.
Hoy, la
cantidad de conocimientos acumulados es en verdad abrumadora. Es imposible
recordar todos los conocimientos y tampoco es útil, porque los conocimientos
están por todas partes, están en las enciclopedias, en internet. Lo importante
es saber buscarlos, saber usarlos, darles un sentido, poder utilizarlos. Eso es
lo que resulta más importante, y entonces hay que transmitir la idea de que la
ciencia y el conocimiento sirven para resolver problemas, para mejorar la vida
y para encontrarle un sentido, y los contenidos de las ciencias sociales, de la
geografía, de la historia, que son los que más relación tienen con esta
formación ciudadana, con esta educación democrática, de la que tanto se habla y
tan poco se practica, son especialmente inadecuados.
Los contenidos escolares para una educación democrática
Una educación democrática tiene que estar relacionada
necesariamente con unos contenidos educativos determinados, y también, sobre
todo, con una forma de funcionamiento de las instituciones escolares, porque la
democracia no es un conjunto de conocimientos, sino que es ante todo una
práctica.
Muchas
veces, los contenidos relacionados con la democracia, y en general con el
funcionamiento de las formas políticas, aparecen en las disciplinas referentes
a las ciencias sociales, pero esto sólo resulta insuficiente. Las ideas que voy
a tratar de desarrollar de una manera muy sucinta y, por tanto, con pocos
matices, son que la enseñanza actual de las ciencias sociales es inadecuada y
no prepara de modo conveniente para participar en una sociedad democrática. La
participación en una sociedad democrática como miembro responsable exige que se
produzcan cambios y renovaciones en la organización de la escuela, así como
modificar la función de los profesores.
Además,
si examinamos el contenido de los programas de ciencias sociales nos damos
cuenta de hasta qué punto están desfasados respecto a la idea de preparar para
democracia. Aunque en cada país la enseñanza de las ciencias sociales presenta
orientaciones diferentes, suelen tener en común esa falta de adecuación.
Si
queremos que las ciencias sociales constituyan una preparación para la
democracia no pueden consistir simplemente en una enumeración de hechos que
permanezca muy alejada de la vida de los sujetos que las estudien. Lo que
sucede en la actualidad es que esos contenidos son difíciles de conectar con la
vida de cada uno.
La
orientación predominante hacia la historia y la geografía no me parece la única
posible, ni la más adecuada. Sabemos que los niños de los primeros cursos
tienen dificultades para entender la historia. Numerosas investigaciones
(Carretero, 2012) muestran que entender el tiempo histórico resulta algo muy
complicado, y que sólo se empiezan a entender los procesos diacrónicos a partir
de los once años aproximadamente, y que una comprensión más adecuada y
científica de la historia no se logra antes de los trece o catorce años.
Desde
hace más de cuarenta años, estamos estudiando cómo los niños y los adolescentes
forman sus ideas, representaciones o modelos acerca de cómo funciona el mundo
social. Lo que hemos encontrado es que los niños tienen un conjunto de ideas
muy ricas acerca de la realidad que los rodea, ideas personales y que no
coinciden con las de los adultos (por ejemplo, Delval, 1989, 1994; Delval y
Padilla, 1999; Delval, 2007), sobre las que debería apoyarse en la enseñanza de
las ciencias sociales.
La escuela como objeto de análisis
En
efecto, los contenidos de las disciplinas sociales se presentan como asuntos
básicamente memorísticos, en las que hay que recordar la división de poderes,
la división administrativa del estado, los sectores de la producción, la
distribución de la población, nombres de países y capitales, fechas y
personajes históricos, datos y hechos que no son significativos si no se pueden
utilizar, si no se relacionan con la experiencia cotidiana. Por eso, me parece
que uno de los puntos de partida para entender la sociedad y establecer una
educación democrática sería reflexionar sobre el propio funcionamiento de la
escuela.
La
escuela es una institución social, como otras muchas en las que participamos,
una institución que tiene todas las características de otras instituciones
sociales y en la que el niño está inserto, donde está viviendo y pasa un buen
número de horas. Además, en ella se plantean los mismos problemas, conflictos
semejantes a los que existen en otras instituciones sociales.
¿Por qué
empezar a hablarles de la Constitución y no comenzar por enseñarles a analizar
el funcionamiento de la propia escuela, reflexionar sobre lo que pasa en ella?
Decíamos que en la escuela se plantean fenómenos semejantes a los que existen
en las instituciones políticas: hay que establecer una serie de normas de
funcionamiento, que sería lo que correspondería al poder legislativo; hay que
tomar decisiones, lo que corresponde a la tarea del poder ejecutivo y hay
conflictos, violaciones de las normas y, entonces, hay que recurrir a
sanciones, es necesario un arbitraje, que sería lo que correspondería al poder
judicial.
Los
alumnos pueden constituir un cuerpo legislativo que crea normas, establece las
reglas que deben regir muchos aspectos del funcionamiento en el interior de la
clase. Sin embargo, esas normas hay que ejecutarlas y las puede ejecutar el
profesor en función de máximo jefe del poder ejecutivo o un grupo de alumnos
elegidos para ello. Además, se producen conflictos y la violación de las
normas, que tiene que ser sancionada de alguna manera y ahí también los alumnos
pueden participar, en función de poder judicial. Como decíamos, las violaciones
de las normas pueden constituir un objeto de debate dentro de la clase, o
dentro de la escuela y, reflexionando sobre esto, los alumnos entenderán mucho
más fácilmente los problemas de la organización de una sociedad.
Sin duda,
cuando estos problemas se trasladan a instancias más amplias de la sociedad
resultan más difíciles de entender. Por ello, los alumnos pequeños piensan que
en realidad no hace falta ninguna división de poderes, porque el presidente es
el más bueno, es el más sabio, es el que dispone de todos los recursos; todo lo
demás sobra, él hace las leyes, él las aplica, él castiga y no sería necesario
el establecimiento de esas distintas opciones; eso es lo que piensan los niños
pequeños.
Cuando
los problemas se relacionan con su propia experiencia, con su propio
funcionamiento en el interior de la escuela, entonces pueden ver esos asuntos
de una manera distinta y más realista y, a partir de esa experiencia, tendrá
mucho más sentido enseñarles sobre el funcionamiento político, sobre la
historia, ver cómo han ido cambiando las formas de gobierno, de dominación en
la historia, etcétera.
LAS RELACIONES CON LA COMUNIDAD
El tercer
aspecto que tendría que cambiar en las escuelas democráticas se refiere a las
relaciones entre la escuela y la comunidad. Aquí también nos podemos plantear
un horizonte utópico que muchas veces ya se ha empezado a realizar y sobre el
que existen numerosas experiencias positivas realizadas en escuelas, pues hay
centros que funcionan de modo parecido a lo que voy a mencionar. Se trataría de
generalizarlo; disponemos de experiencias muy interesantes sobre el
funcionamiento de las escuelas, pero siempre están reducidas a una escuela, en
algún sitio y nunca se han generalizado, nunca se extendieron esas reformas,
esos cambios educativos, a la totalidad del sistema.
Hemos de
tomar conciencia de que la escuela ha venido siendo un centro replegado sobre
sí mismo, en el que se mantiene a los niños para evitar que salgan fuera. Con
actividades que se refieren a la propia escuela se proporciona un saber
intemporal que los alumnos tienen la impresión de que siempre ha existido, pero
cuya utilización en la vida práctica es muy limitada. Mientras que los
problemas de los que se habla cada día, los intereses de los alumnos, apenas
tienen cabida, no son parte de los contenidos escolares.
Esto es
algo que tendríamos que modificar para que la escuela se convierta en un centro
de cultura, de conocimiento, en un lugar de intercambio, en un centro social
abierto a toda la comunidad en que está inserta. Deberíamos tener escuelas
mucho más vinculadas al entorno en donde están situadas, con los habitantes que
viven alrededor de ellas, de tal manera que la escuela no fuera un espacio
restringido a los niños, sino que estuviera abierto también a los adultos.
En muchos
países, las escuelas están abiertas sólo unas pocas horas al día y disponen de
instalaciones excelentes, tienen bibliotecas, talleres que no se utilizan más
que durante muy poco tiempo, que podrían estar abiertas, en las horas que no se
utilizan, no sólo a los niños, sino a todos los adultos que lo deseen que son
parte de la comunidad, para que pudieran asistir los jóvenes y cualquier otro
miembro de la comunidad. Esto tiene especial sentido cuando hablamos cada vez
más de una formación continua, de que ésta se tiene que prolongar durante la
vida entera. En este mundo cambiante no se acaba la formación a los quince
años, a los dieciocho años, o incluso cuando se termina una licenciatura en la
universidad, sino que tenemos que seguir aprendiendo sin intermisión.
Habría,
pues, que tratar de vincular con la escuela a los adultos del entorno para que
vengan a aprender, y también para que vengan a enseñar, a contar sus propias
experiencias, cómo realizan su trabajo, cuáles son los obstáculos que
encuentran en su actividad; en charlas, en sesiones que podamos organizar para
contárselas a los niños. A todo el mundo le gusta hablar de lo que hace y con
la ayuda de un profesor, que puede estar encargado sólo de esas actividades, se
pueden preparar esas exposiciones para contar en que consisten las distintas
profesiones, los distintos trabajos, las distintas experiencias.
Hay que
contribuir, igualmente, a la formación de los padres, a los que muchas veces
los profesores ven como problemáticos, porque interfieren o no entienden bien
la dinámica escolar. Bastantes padres no recibieron ninguna formación, o una
muy corta, y dado que la vida y las relaciones con los hijos han cambiado tanto
en tan poco tiempo, se les puede hablar respecto al aprendizaje, al desarrollo
de sus hijos, a las necesidades de éstos, a sus modos de entender las cosas.
Con frecuencia, cuando se llama a los padres a las escuelas, es simplemente
para explicarles lo que se va a hacer a lo largo del curso y nada más, sin
ofrecerles ningún otro tipo de participación, o para darles quejas acerca de su
hijo/a. Por ello, resultan cada vez más necesarias las escuelas para padres.
Se
debería constituir la escuela como un foro de discusión ciudadana, un lugar de
encuentros, que ofrece talleres que pueden ser utilizados durante algunas horas
por jóvenes o adultos, una biblioteca también abierta, unas instalaciones
deportivas que podrían ser también usadas por todos.
Por
supuesto, también hay que sacar a los alumnos, en la medida de lo posible,
fuera de la escuela para que, como ya se hace en muchas, visiten instituciones,
fábricas, museos, y entren en contacto sistemáticamente, guiados por el
profesor, con la vida social. En definitiva, hay que traer la sociedad hacia la
escuela y llevar la escuela hacia la sociedad. Estos tres serían, hablando en
términos muy generales, los cambios necesarios en la escuela. Ahora diré unas
palabras sobre el papel del profesor.
EL PAPEL DEL PROFESOR
¿Cuál
debería ser el papel del maestro en estas instituciones escolares hacia las que
deberíamos encaminarnos? El profesor es una pieza central en el funcionamiento
de la escuela, y si no cambia la función de los profesores, no habrá ningún
cambio educativo ni será posible ninguna reforma educativa.
Todas las
reformas educativas creo que fracasan porque se hacen leyes, se hacen
reglamentos, se hacen libros de texto, pero parece olvidarse que es el profesor
el que tiene que administrar todo eso, y si el profesor continúa desarrollando
la misma práctica durante toda su vida, entonces no habrá cambios que vayan al
fondo del problema, sino que adaptará las nuevas normas a su propia práctica, y
seguirá con sus rutinas.
Para
empezar, el profesor debe tener una conciencia clara de que él no enseña, porque
hablando con rigor es una ilusión pensar que estamos enseñando. Los profesores
ponemos las condiciones para que nuestros alumnos aprendan mediante su propia
actividad; sabemos que el conocimiento tiene que ser construido por el propio
sujeto, tiene que asimilarlo y acomodarse a él. Entonces, el profesor lo que
tiene que hacer es facilitar, crear las situaciones en las cuales el alumno
aprenda a partir de su propia práctica, de su propia actividad.
La
función del profesor es extraordinariamente difícil. Los profesores deberían
ser de los profesionales mejor pagados en la sociedad, porque es una de las
tareas más difíciles. Además, hay que proporcionarles los medios para
realizarla. Muchas veces, los profesores desean cambiar su práctica, pero no
disponen de instrumentos, de conocimientos o de los medios para poder hacerlo.
El
profesor tiene que ser un modelo, porque muestra cómo hay que pensar y cómo hay
que comportarse; un modelo que sus alumnos puedan imitar. Tiene que ser un
árbitro que aplica las normas ayudado por los alumnos y que va poco a poco
transfiriendo su autoridad a la autoridad del colectivo; es decir, la función
del profesor es, a lo largo del desarrollo de los alumnos, de su escolaridad en
la escuela, renunciar a su autoridad para transferirla al grupo. En eso
consiste la democracia, en un gobierno en el que todos están participando, no
en el que hay uno que es el que decide lo que hay que hacer.
Además,
el profesor tiene que ser un animador social en el sentido de que crea
situaciones de aprendizaje, impulsa la realización de esas actividades, las
pone en marcha e incita a que los alumnos las desarrollen, las lleven adelante,
y les ayuda y orienta en las dificultades.
Tenemos
que promover entonces la autonomía en todos sus aspectos, en los Estados, en
los centros de enseñanza, en los profesores, y prioritariamente en los alumnos.
La autonomía tiene que ir unida a la responsabilidad, de tal manera que los
diferentes actores, administradores, inspectores, directores, profesores y
alumnos tengan que rendir cuentas de lo que hacen y asumir las consecuencias.
El que no desempeña bien sus funciones tiene que ser responsable de ello y
atenerse a que se tomen medidas respecto a las deficiencias en su trabajo.
Los obstáculos
Para
terminar quiero mencionar, aunque sea de forma breve, los principales
obstáculos que encontramos en este camino hacia esta escuela democrática, y que
prepare para vivir en una sociedad democrática. Como decía, la escuela es una
institución muy enraizada en la sociedad, por lo que las relaciones entre la
escuela y la sociedad son relaciones muy estrechas; muchas veces se ha señalado
que cada sociedad tiene la escuela que le corresponde, y que no es posible que
exista un divorcio entre una y otra.
A una
sociedad autoritaria le corresponderá una escuela autoritaria, y sería difícil
cambiar la sociedad empezando por cambiar la escuela. No es la escuela el lugar
desde el que podamos cambiar la sociedad, aunque a la larga puede contribuir a
ello. Se pueden promover modificaciones, hay cambios que se pueden introducir,
y que facilitarán que en el futuro la sociedad cambie, pero la escuela es una
parte de la sociedad y, por tanto, dependiente de ella.
No se
pueden provocar grandes cambios si la escuela tiene que desenvolverse en un
medio social en el que predominan valores contrarios a los que promueve.
Podemos estar predicando determinado tipo de valores, pero si los que
prevalecen en la sociedad son contrarios, apenas conseguiremos modificar esos
valores en nuestros alumnos.
Hablando
en términos generales, ¿cuales son los obstáculos que se oponen a que tengamos
una escuela en verdad democrática?
Lo
primero son las propias deficiencias del sistema democrático. La democracia, lo
sabemos, no es un estado en que se encuentre una sociedad, sino que es un
camino, un proceso y no podemos decir que ninguna sociedad sea perfectamente
democrática. No. Hay sociedades más democráticas que otras, menos democráticas,
o nada democráticas, y siempre nos tenemos que ir moviendo hacia un ideal. La
democracia es algo que tiene que estarse perfeccionando. Nunca encontraremos
una sociedad que sea perfectamente democrática, como nunca encontraremos el
Estado perfecto, ni una ciencia que lo explique todo. Pero ¿cuáles son las
sociedades que son más democráticas? Esas sociedades en las que los ciudadanos
participan y deciden, pero participan no sólo mediante las votaciones, que sólo
constituyen un acto ritual, ya que no basta con elegir a los gobernantes si
luego no tenemos formas de controlar a esos gobernantes.
En el
siglo XVI y XVII se escribían libros sobre la "educación de los
príncipes", la educación de los gobernantes. Hace algún tiempo, en una
conferencia escuchaba decir al filósofo Fernando Savater que para cambiar la
educación tenemos que dar una educación de príncipes a todos los ciudadanos, lo
que me parece una hermosa forma de expresar la idea de que para ser libres
todos tenemos que ser gobernantes. Ésa sería una sociedad en la cual estaríamos
más próximos a la democracia.
La
democracia es, pues, una forma de funcionamiento, y una dirección en la que
tenemos que movernos, pero encontramos con frecuencia en muchos países, creo
que desgraciadamente en casi todos, sino en todos, que los gobernantes se
preocupan más por mantenerse en el poder que por las cosas que puedan
realizarse a través de disponer de ese poder. Entonces, mejorar el sistema
democrático participando todos en ello es algo necesario, y las deficiencias en
el sistema democrático son dificultades para tener una escuela democrática.
El
segundo punto que me gustaría mencionar es la independencia que existe ahora en
el poder económico, porque en las sociedades que se dicen democráticas elegimos
a nuestros gobernantes, y podemos no elegirlos, pero al poder económico no lo
elegimos, es un poder completamente oculto; es decir, las grandes empresas
transnacionales no están bajo el control de los ciudadanos; puede haber algunas
leyes que limiten ciertas formas de funcionamiento, pero en definitiva
funcionan de una manera muy poco regulada, y al margen de ese funcionamiento
democrático. Tienen un enorme poder y creo que cada vez más, y el
neoliberalismo propugna en definitiva por que las empresas funcionen sin estar
sometidas a reglas, sin estar sometidas al poder político, que sería el democrático.
Como señala un autor que se ha ocupado mucho de la democracia, el tratadista
italiano Norberto Bobbio, la democracia no depende fundamentalmente de cuántos
votan, sino de dónde se vota, es decir, en qué tipo de ámbitos sociales existe
un control por parte de los ciudadanos. Se trata de que la democracia llegue no
sólo a las instituciones políticas, sino al funcionamiento económico, a las
escuelas, a los sindicatos, a las asociaciones, a los clubes de futbol. La
democracia sólo existirá cuando se extienda a todos los lugares, cuando los
ciudadanos participen en la toma de decisiones, y en el control de lo que se
hace en todos los lugares.
Los medios de comunicación
Los
medios de comunicación, creo que hay mencionarlos, y merecerían que les
dedicáramos mucho más espacio, porque constituyen, sobre todo la televisión, en
este momento uno de los obstáculos graves para el funcionamiento democrático.
¿Por qué digo esto? Porque muchas veces se afirma que la escuela es una
institución que transmite conocimientos y valores. ¿Qué hacen los medios de
comunicación? Igualmente transmiten conocimientos y valores, o por lo menos
informaciones, pero lo hacen de una manera mucho más eficaz que las escuelas,
porque resulta mucho más divertido; es decir, si le damos a elegir a un chico
entre ir a la escuela o ver la televisión, hay pocas dudas de que se quedará
viendo la televisión, y no irá a la escuela. La diferencia esencial es que la
televisión no facilita el reflexionar sobre lo que se está haciendo, el
pensamiento reflexivo; más bien lo inhibe, y ésa es la tarea que tiene que
realizar la escuela.
Además,
la televisión presenta personajes que son modelos de lo opuesto al trabajo
escolar. Casi todas las personas que aparecen en ella no son individuos que
están ahí porque son muy sabios, han realizado una larga escolaridad y han
tenido muchos éxitos en ese terreno, sino que suele suceder lo contrario: son
personas que han triunfado rápidamente en el deporte, en la canción, son
artistas, son famosos, incluso cuando hablan los políticos tampoco se señala
que son sus triunfos escolares o su formación la que les ha llevado ahí.
Siguiendo
esos modelos, los jóvenes lo que quieren es ser famosos, aparecer en los medios
de comunicación. Los muchachos y muchachas se plantean: ¿para qué estudio, si
realmente lo que yo quería hacer no lo voy a conseguir a través de la escuela,
sino de otros medios? Desde muchos puntos de vista, la televisión, y más en
general los medios de comunicación, también la radio, los periódicos, etcétera,
aunque en una medida mucho menor, están ejerciendo una influencia
importantísima contraria a la escuela. Por eso ésta no debería ignorarlos, en
contra de lo que sucede ahora, pues la escuela en este momento funciona como si
no existiera ese competidor relevante. Si concebimos que la escuela debe ser un
laboratorio en el que se aprende a analizar el mundo, uno de sus objetivos
debería ser ayudar a desentrañar las características de los mensajes
televisivos, a deconstruir la televisión. En todo caso, parece significativo
que los alumnos analicen en las escuelas los programas de televisión, realicen
programas de diverso tipo, noticiarios, etcétera. En este momento cada vez son
más accesibles las cámaras de video y se pueden utilizar en el interior de las
escuelas. Todo esto es algo que debería quedar incorporado al trabajo en los
centros educativos.
Quiero
finalmente mencionar dos obstáculos más para el pensamiento autónomo, aunque a
primera vista puedan no parecerlo: uno el nacionalismo y otro el deporte como
espectáculo.
El
nacionalismo puede tener elementos positivos, pero también entraña muchos
peligros, porque es un arma manipulada desde el poder. Se utiliza el
sentimiento nacional de la gente para el beneficio de unos pocos, y hemos visto
por desgracia cómo los movimientos de liberación que se produjeron sobre todo
en África en los años sesenta y setenta no han llevado a que esas sociedades se
hayan hecho más prosperas y democráticas, sino simplemente a que cambien los
que están en el poder, al que llegaron apoyándose en el nacionalismo.
En la
escuela, hay que desarrollar ante todo el sentimiento de pertenencia a la
humanidad y no fomentar la existencia de los antagonismos con otros países,
cosa que está en el origen de las guerras. Promover el sentimiento de que todos
formamos parte de una misma especie y del mismo género humano, creo que es algo
muy importante, pero el nacionalismo, como toda mala hierba, se desarrolla por
sí solo, sin necesidad de cuidados especiales. Fomentarlo se opone al
establecimiento de una escuela en verdad democrática.
Por
último, menciono el deporte, lo que también puede resultar chocante. El deporte
es una actividad muy beneficiosa, que contribuye al desarrollo físico, y que
puede tener también unos efectos significativos en la formación moral. Sin
embargo, al mismo tiempo, el deporte como espectáculo ha pasado a convertirse
en una forma de fanatismo que muchas veces se fomenta y que da lugar a
conflictos sociales, incluso a crímenes, y la violencia en el deporte es un
asunto preocupante. Para muchos produce una identificación apasionada y poco
reflexiva, como el nacionalismo, que puede llevar al fanatismo, y al odio al
diferente. Naturalmente, no estoy hablando del deporte como una práctica
saludable, sino del deporte como un negocio que maneja enormes cantidades de
dinero, que se mueve por unos intereses económicos gigantescos y con frecuencia
oscuros (pensemos, sobre todo, en los grandes clubes de futbol).
Para
terminar, quiero decir que tenemos una tarea muy grande por delante, pero que
ya disponemos de muchas experiencias muy valiosas, que muestran caminos por los
que es posible transitar. Muchas de las cosas de las que estamos hablando se
han experimentado y son prácticas que funcionan. Desde principios del siglo XX,
con la escuela nueva, la escuela moderna, la escuela activa se introdujeron
cambios fructíferos en los centros escolares, pero cambios que sólo se han
aplicado parcialmente y, por desgracia, no se han generalizado.
Hemos de
tener presente que los cambios que precisamos son globales, es decir, tienen
que afectar a muchas cosas al mismo tiempo; no podemos limitarnos sólo a un
aspecto, sobre todo debemos tener claro que los cambios educativos no son
puramente cambios técnicos; no se trata de cambiar un poquito los programas, de
cambiar un poquito las formas de enseñanza, sino que tenemos que referirnos a
todo el conjunto de lo que supone la escuela que, como una institución social,
es algo muy complejo, con unos participantes, con unas relaciones, con unos
objetivos, y que sirve a unos intereses. Todo eso forma una red en la que, en
el momento en que se nos rompe uno de los nudos, se nos puede empezar a
desmoronar toda entera.
Tenemos
necesariamente que trabajar desde distintas perspectivas. En definitiva, creo
que es una gran tarea con la que nos enfrentamos los educadores, pero vale la
pena empeñarse en ella. Conviene que seamos optimistas, porque aunque la tarea
sea enorme y vayamos más despacio de lo que desearíamos, continuamos avanzando.
Tema
2.
HISTORIA
DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO: DEL PERÍODO PREHISPÁNICO HASTA NUESTROS DÍAS
Para entender el panorama educativo actual, las formas de gestión y
administración de la educación, es necesario hacer un breve recuento de los
principales hechos históricos que han conformado el Sistema Educativo actual.
A continuación, se hace una breve reseña de la conformación histórica
de la educación en México desde la época prehispánica hasta nuestros días:
2.1.- LA EDUCACIÓN PREHISPÁNICA (300-1521)
En el Valle de México, en la época del dominio mexica, había
templos-escuelas, denominados calmécac para los hijos de la nobleza y
telpochcalli para los plebeyos. En estas escuelas aprendían oficios, se
preparaban para la guerra y para el servicio a las divinidades.
2.2.- LA EDUCACIÓN DURANTE LA COLONIA (1521-1821)
En la Colonia las actividades educativas fueron asumidas por diversas
órdenes religiosas y los principales tipos de enseñanza eran con fines
evangelizadores, de adiestramiento en artes y oficios. En la Nueva España, la
educación escolar fue una empresa de poca magnitud pero de gran importancia
para la consolidación ideológica y religiosa del dominio español. La educación
para los indígenas y las mujeres era escasa o nula. En el último tercio del
siglo XVIII, influido por las ideas de la Ilustración, el Gobierno Real fundó
colegios, universidades y se crearon las primeras escuelas de educación básica
gratuitas, una para niños y otra para niñas.
2.3.- LA EDUCACIÓN EN EL PERIODO POST-INDEPENDIENTE (1821-1876)
Una vez consumada la independencia de México, los liberales y los
conservadores coincidían en que la educación era fundamental, pero sus
profundas diferencias políticoideológicas y los conflictos con el exterior
dificultaron la construcción del Estado y, con ello, la definición de políticas
educativas. No obstante, en este periodo la primaria se extendió a gran parte
del país. En 1842, ante la carencia de instituciones que pudieran organizar la
educación, el Estado encargó a la Compañía Lancasteriana el manejo de la Dirección
de Instrucción Pública.
En 1867, bajo la presidencia de Benito Juárez, se promulgó la Ley
Orgánica de Instrucción Pública donde se establecía la educación primaria
gratuita para los pobres y obligatoria, se proponía la unificación educativa,
se excluía del plan de estudios toda enseñanza religiosa y se incorporaba la
enseñanza de moral. La libertad de enseñanza garantizada en la Constitución
encontraba sus límites en el laicismo obligatorio de los establecimientos
oficiales.
La ley del 67 también contenía disposiciones para la educación
secundaria, entre las cuales destaca la creación de la Escuela de Estudios
Preparatorios, la cual, habría de dar una base homogénea a la educación
profesional. La ley sólo regía al D.F. y territorios federales, pero ejerció
influencia sobre las leyes estatales.
2.4.- LA EDUCACIÓN EN EL PORFIRIATO (1876-1911)
En el porfiriato, se enmarcan dos grandes momentos: El primero de
ellos, cuando al mando del Ministerio de Justicia e Instrucción, Joaquín
Baranda, diseñó un sistema nacional de educación, fundó escuelas normales que
tenían la facultad exclusiva de expedir títulos para la enseñanza. En 1888 se
promulgó una Ley de Instrucción Obligatoria con alcance jurisdiccional para el
D.F. y los territorios federales.
El segundo momento, se marca con la llegada de Justo Sierra, un
destacado intelectual y político, que creó la Secretaría de Instrucción Pública
y Bellas Artes, y fundó la Universidad Nacional en 1910. Sierra, se preocupó
por organizar la educación nacional, expandirla a todos los sectores sociales y
elevar los niveles de escolaridad. Cabe destacar que durante el porfiriato se
crearon los primeros jardines de niños, la educación primaria llegó en gran
medida sólo a las ciudades grandes; se privilegió el auge a la educación
superior, aparecieron las preparatorias en casi todo el país y también las
escuelas normales en todos los estados.
2.5.- DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA AL PERIODO DE CONCILIACIÓN Y
CONSOLIDACIÓN (1910-1952).
Durante la revolución mexicana (1910-1917) la educación tuvo un escaso
desarrollo. El Congreso Constituyente de 1917 elevó por primera vez a rango
constitucional el precepto de la educación laica, obligatoria y gratuita, pero
suprimió la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes lo que dificultó
al gobierno federal impulsar el sector educativo. Esta situación cambió en
1921, cuando estando en la presidencia el Gral.
Álvaro Obregón y por iniciativa de José Vasconcelos, fue creada la
Secretaría de Educación Pública (SEP), iniciándose así una tendencia hacia la
federalización educativa.
Bajo el mando de Vasconcelos la SEP desplegó una intensa actividad
educativa: impulsó la alfabetización, la escuela rural (primarias y normales
rurales), la instalación de bibliotecas, las misiones culturales, la edición de
libros de texto gratuitos, los desayunos escolares, las bellas artes y el
intercambio cultural con el exterior. Buscó unificar a la heterogénea y
dispersa población mediante un nacionalismo que integrase las herencias
indígenas e hispánicas de los mexicanos.
Posteriormente, en el sexenio del general Lázaro Cárdenas (1934-1940)
fue modificado el artículo tercero constitucional para dar lugar a la educación
socialista y, por primera vez en el texto constitucional, obligar a las
escuelas privadas a seguir los programas oficiales. Se destaca durante este
mandato, la fundación del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y de otros
establecimientos tecnológicos y la creación del Instituto de Antropología e Historia
y El Colegio de México.
Durante la presidencia de Manuel Ávila Camacho (1940-1944) se fundaron
el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas
(CAPFCE), el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio y el Instituto
Nacional de Bellas Artes.
En 1943 tuvo lugar la unificación de los sindicatos magisteriales. El
nuevo Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) fue reconocido
mediante un decreto presidencial en 1944 como el único organismo representativo
de todo el magisterio nacional. Durante el sexenio de Miguel Alemán Valdés
(1946-1952) se crearon el Instituto Nacional Indigenista (1948), la Asociación
Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior (ANUIES) (1950) y
el Centro Regional de Educación de Adultos y Alfabetización Funcional para
América Latina (CREFAL en 1951). Se reforma el artículo 3º Constitucional en
1946, suprimiendo la educación socialista y en su lugar postuló nuevos
principios, como la educación integral, científica, democrática y nacional,
basada en la libertad, la justicia y la paz para mejorar la convivencia humana.
2.6.- LA EXPANSIÓN DEL SISTEMA EDUCATIVO (1950-1980)
De 1950 a 1980 el sistema educativo mexicano creció en forma
ininterrumpida. El proceso de expansión del sistema educativo mexicano modificó
los viejos patrones elitistas de acceso a la educación y amplió las
oportunidades de escolarización en las entidades federativas más rezagadas.
Durante el gobierno del presidente Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958) consolidó
las realizaciones educativas de los gobiernos anteriores.
Hubo un notable incremento en inversión educativa pero no se llevaron
a cabo reformas en los métodos, programas de estudio o los textos escolares. En
este periodo se creó el Consejo Nacional Técnico de la Educación (CONALTE) y el
Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional
(CINVESTAVIPN). En el periodo de Adolfo López Mateos (1958-1964) hubo un
notable crecimiento de la matricula educativa y se duplicaron los gastos de
inversión en educación. Entre las políticas más importantes del sexenio, se
encuentran la formulación e inicio del Plan de Once Años, la implantación del
libro de texto gratuito para la primaria y la reforma de los planes y programas
de estudio de primaria, secundaria y normal. Las propuestas educativas del
presidente Díaz Ordaz (1964-1970) fueron semejantes a las del gobierno que lo
precedió. Se inició la unificación de los calendarios escolares y se intentó
modernizar la administración. La educación secundaria creció un 150% y pasaron
a regirse por un mismo plan y programas de estudio. Durante el gobierno de Luis
Echeverría (1970-1976) hubo una considerable expansión y diversificación de los
servicios educativos, la reforma a los planes y programas de primaria y
secundaria, la edición de nuevos libros de texto gratuito y la promulgación de
nuevas leyes en materia educativa y de patrimonio cultural.
Durante este sexenio se crearon el Consejo Nacional de Fomento
Educativo (CONAFE), y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). Se
impulsó la enseñanza abierta y se creó el Sistema de Primaria Intensiva para
Adultos. La Ley Federal de Educación de 1973 estableció que la educación es un
servicio de carácter público que ejerce el Estado y la iniciativa privada bajo
las condiciones que éste señale; organizó al sistema educativo nacional;
estableció la función social educativa, las bases del proceso educativo y los
derechos y obligaciones sobre la materia.
Dicha ley reiteró la gratuidad de la educación impartida por el Estado
y el derecho que todos los habitantes del país tienen de recibir educación con
las mismas oportunidades; estableció las modalidades escolar y extraescolar y
nuevos procedimientos de revalidación y equivalencia de estudios; y aseguró el
principio de libertad educativa. En el gobierno de López Portillo (1976-1982)
se elaboró un Plan Nacional de Educación (PNE). Dicho Plan consistió en un
diagnóstico y en un conjunto de programas y objetivos.
Durante el sexenio se impulsó la educación terminal, se buscó regular,
mediante la planeación, a la educación superior y se creó la Universidad
Pedagógica Nacional (UPN). En este sexenio, adquirieron relevancia las
preocupaciones sobre la calidad y la atención al rezago educativos. Se creó la
Coordinación General de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (1976), se
promulgó la Ley Nacional de Coordinación de la Educación Superior (1978) y se
dio a conocer el Plan Nacional de Educación Superior (1981).
2.7.- EL PERIODO EDUCATIVO DESDE 1980 AL 2012
Durante la presidencia de Miguel de la Madrid (1982-1988) se presentó
el Programa Nacional de Educación, Recreación, Cultura y Deporte que promovía
ofrecer un año de educación preescolar a todos los niños de cinco años de edad,
descentralizar la educación y reformar los estudios de normal. Durante la
presidencia de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) se formaliza la
descentralización iniciada en el sexenio anterior con la firma del Acuerdo
Nacional para la Modernización de la Educación Básica en el año de 1992
(ANMEB). A partir de ese momento, los gobiernos estatales se hicieron cargo de
la dirección de los centros educativos que el gobierno federal tenía a su
cargo. La característica central de la política educativa durante el periodo
salinista fue “El Programa para la Modernización Educativa 1989-94”.
Para reformar el sistema educativo se modificaron los artículos
tercero y 130 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Se
destaca en este periodo la reorganización del sistema educativo: la
obligatoriedad de la escolaridad secundaria para todos los mexicanos, la
promulgación de la Ley General de Educación de 1993; la búsqueda de la calidad
y la equidad educativas con la misma prioridad que la cobertura educativa. En
el periodo presidencial de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) se
continuó con la política modernizadora y el proceso de federalización, además
de consolidarse en el nivel básico, se extendió hacia los demás niveles, lo que
permitió avanzar hacia la coordinación integral de sistemas educativos por
parte de los gobiernos estatales. La ampliación de la cobertura de los
servicios educativos con criterios de equidad fue uno de los rasgos más
destacados de la política educativa zedillista.
Dentro de las estrategias específicas para lograr una mayor equidad se
implementaron varios programas como PROGRESA, PAED, PARE, PRODEI, PAREIB y
PIARE. También, Es importante destacar que en este sexenio se implementaron
programas de apoyo a la actividad docente como el Programa Nacional para la
Actualización Permanente de los Maestros de Educación Básica en Servicio
(PRONAP en 1995), y el Programa para la Transformación y el Fortalecimiento
Académico de las Escuelas Normales (1997).
Otro de los programas de apoyo al docente que tuvo un notable impulso
fue el Programa Nacional de Carrera Magisterial. Se promovieron importantes
avances en la tarea de elevar la calidad de la educación básica, mediante la
consolidación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa y la formulación del
Programa de Instalación y Fortalecimiento de las Áreas Estatales de Evaluación
en 1996. Destacan la primera aplicación de las pruebas de estándares nacionales
de comprensión lectora y matemática en secundaria, y el seguimiento del estudio
Evaluación de la Educación Primaria, cuya información ha sido utilizada para
construir una serie histórica de los niveles de avance en este nivel educativo.
Durante el periodo zedillista también se diseñó e implementó el programa ‘La
Gestión en la Escuela Primaria’, con el objetivo de generar estrategias que
permitieran avanzar hacia la transformación de cada escuela en una organización
articulada internamente, en la cual directivos, supervisores, maestros,
estudiantes y padres de familia trabajaran en favor del mejoramiento de la
calidad de la educación en cada plantel.
Con el propósito de impulsar el intercambio de información y el uso de
nuevos canales de comunicación, tales como el internet, se puso en marcha en
1997 el proyecto de la Red Escolar a través del proyecto Red Edusat. Durante la
administración del Presidente Vicente Fox (2000-2006) muchos de los esfuerzos
se dirigieron a establecer las condiciones para canalizar mayores recursos por
alumno a la población con desventaja. En ese sexenio, se puso en marcha el
Programa Nacional de Educación 2001-2006 y se impulsaron los siguientes
programas: Enciclomedia, Programa Escuelas de Calidad, Programa Binacional de
Niños Migrantes, Programa de Fomento a la Investigación Educativa y Programa de
Innovación y Calidad. En esta administración se crearon el Consejo Nacional de
Educación para la Vida y el Trabajo (CONEVyT en 2002), El Instituto Nacional
para la Evaluación de la Educación (INEE), el Consejo Nacional de Autoridades
Educativas (CONAEDU).
En la actual presidencia de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), el
Programa Sectorial de Educación (PROSEDU 2007-2012) consta de 6 objetivos que
enmarcan las acciones emprendidas durante este sexenio. Cabe destacar que los
dos pilares de la política educativa se centran en la cobertura y la calidad
educativa. Continúan programas como el de Escuelas de Calidad (PEC), Programa
de fomento a la Lectura (PRONAL), programas emergentes para escuelas
vulnerables y de rezago educativo (EIMLE), entre otros. Se ha dado un notable
impulso al uso de las tecnologías en educación básica a través del programa
HDT, se estableció el Sistema de Formación Continua y Superación Profesional,
se implementaron cambios en las políticas y normativa del programa de Carrera
Magisterial, se implementó la Evaluación Universal para docentes, entre otros.
Tema
3.
Nuevo
proyecto de educación en México
El retorno a las aulas por parte de maestros y alumnos
para iniciar un nuevo ciclo escolar se convirtió año con año en un reto para la
administración federal pasada. Hoy, con la llegada de Morena al
poder, el ambiente se revela menos tenso, pues hasta el momento, las
organizaciones sindicales — principalmente la Coordinadora Nacional de
Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE)—no se han movilizado para sabotear
el comienzo de lo que será el ciclo escolar 2019-2020.
Esto, de acuerdo con el diputado y secretario de la Comisión de
Educación Juan Pablo Sánchez, se debe a que desde que inició la LXIV
Legislatura, Morena ha trabajado muy de cerca con los maestros y
organizaciones sindicales.
“Hemos venido trabajando con los maestros y sindicatos
de la mano. Primero para sacar adelante la reforma educativa a los artículos
3º, 31º y 73º constitucionales, la cual fue una parte en donde jugaron un papel
importantísimo en ponencias y con su participación en el parlamento abierto.
Lo que se ha logrado con esta reforma
es pacificar a estos trabajadores que venían siendo golpeados y criminalizados
del sexenio anterior, y ahorita se está dando esa reconciliación con el
magisterio y los sindicatos educativos en el país
- Juan Pablo Sánchez
Diputado de Morena
Por su parte, el diputado Felipe Macías del PAN, integrante
de la Comisión de Educación, asegura que la aparente tranquilidad
de los sindicatos es porque el gobierno está doblegado ante los líderes
sindicales.
“Hoy tienes a un gobierno entregado totalmente a los caprichos de los
líderes sindicales, es por eso que hoy se sienten totalmente empoderados de que
no se va a mover una coma de un dictamen si no tiene el visto bueno de ellos,
entonces es natural que haya esa tranquilidad de estos grupos sindicales”.
A pesar de esta realidad existen algunos focos rojos a nivel nacional
donde podría haber algo de turbulencia a la hora de comenzar las clases.
La CNTE en el Estado de Chiapas y la Sección 2 del
SNTE en Baja California han declarado por separado en medios su intención de no
iniciar clases por motivos locales. Por su parte, en Michoacán, el líder de la
Sección 18 de la Coordinadora pidió se les paguen los sueldos que se les deben
o podrían irse a paro
No obstante, la Secretaría de Educación Pública (SEP) dijo a
Reporte Indigo que confía en lograr acuerdos que permitan el inicio de clases
en tiempo y forma.
Por la tormenta tropical Ivo, —circunstancia ajena al ámbito
político— en algunos municipios de Baja California Sur y Sinaloa han suspendido
clases de nivel medio superior y superior del estado, los cuales iniciaron el
lunes pasado.
La autoridad local determinará si se reanudan las labores educativas en
estos planteles a partir de hoy.
A pesar de que a nivel social la situación se encuentra más tranquila que
en años pasados, en el terreno legislativo el panorama es menos prometedor,
pues están pendientes de aprobarse las Leyes secundarias en
materia educativa, sin las cuales, la reforma que se consolidó el 16 de mayo en
esta materia, no puede operar.
El día de hoy 25 millones 41 mil 980 alumnos de educación básica
iniciarán sus estudios, guiados por un millón 219 mil 517 maestros en todo el
país.
De este universo de estudiantes, los que entran a tercero de secundaria,
han tenido que pasar por tres reformas educativas distintas:
la del presidente Felipe Calderón, que reformó los contenidos, parte de la
carga de materias e inició la evaluación para otorgar plazas.
La de Enrique Peña Nieto, que nació del llamado Pacto por México y
terminó por concretar la evaluación de los maestros tratando de poner al
estudiante al centro.
Y la del 16 de mayo, impulsada por el propio presidente de la República,
Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y por el líder de la bancada de su
partido en la Cámara baja, Mario Delgado.
En relación a los contratiempos por la entrega de los libros de
texto, la Secretaría de Educación Pública anunció que no habrán retrasos en
la repartición de los 176 millones de libros gratuitos.
Para las pueblos originarios, el director general de Educación
Indígena de la SEP, Javier López Sánchez, detalló que son poco más de
2 millones de ejemplares en 68 lenguas indígenas los que se distribuirán en 21
mil planteles de todo el territorio mexicano.
LA NUEVA ESCUELA MEXICANA
En los últimos tres sexenios, donde distintos partidos han ejercido el
poder desde la silla presidencial, el sistema educativo en
México se ha visto bombardeado por una serie de cambios y modificaciones
constantes siempre bajo el discurso de garantizar este derecho para los estudiantes
con los más altos estándares de calidad.
Ahora, enarbolando la misma bandera que los gobiernos anteriores, la
administración encabezada por Andrés Manuel López Obrador, busca implementar un
modelo al que ha llamado la Nueva Escuela Mexicana (NEM).
De acuerdo con el documento titulado “Modelo Educativo: La nueva Escuela
Mexicana” dado a conocer por la Subsecretaría de Educación Básica el
11 de mayo del año en curso, la NEM será: democrática, nacional, humanista,
equitativa, integral, inclusiva, intercultural y de excelencia.
Además promoverá en su plan y programas de estudio la
perspectiva de género, el conocimiento de matemáticas, la lectura y la
escritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía,
la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas de nuestro país, las
lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, la promoción
de estilos de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado
del medio ambiente.
Sin embargo, aunque en el papel el nuevo modelo educativo suena
atractivo, para poder hacerlo una realidad aún hay un largo camino por
recorrer.
LEGISLACIÓN SECUNDARIA EN EDUCACIÓN, LOS
PENDIENTES
El día de hoy los alumnos regresarán a clases sin que las leyes
secundarias —paquete de normas que regulan la reforma del 16 de mayo pasado—
hayan sido aprobadas en el Congreso de la Unión.
Esta situación ha desatado un enfrentamiento entre los integrantes del
principal partido de oposición en el país, Acción Nacional, y los de Morena,
impulsores de esta reforma.
El diputado y secretario de la Comisión de Educación por parte del
partido guinda, Juan Pablo Sánchez, cuenta en entrevista que la fecha límite
que la Cámara baja tiene para aprobar el paquete de leyes secundarias que se
encuentra conformado por: la Ley General de Educación, la Ley del Sistema
Nacional de Mejora Continua de la Educación, la Ley General del Sistema para la
Carrera de las Maestras y los Maestros, la Ley General de Educación Superior y
la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación es el 12 de septiembre.
Aunque
Morena cuenta con los números para aprobar el paquete por sí solo, sus
integrantes han tomado la decisión de trabajar con el resto de los partidos
políticos para aprobarlas en consenso, sin embargo, comenta que el PAN no ha
querido participar
“Si nosotros quisiéramos como grupo parlamentario de Morena las
podríamos estar construyendo solos porque únicamente requerimos una mayoría
simple —50 por ciento de los votos— para aprobarlas.
“Sin embargo no queremos hacerlo así. Nosotros hemos venido construyendo
las leyes secundarias con las demás fracciones parlamentarias, pero el PAN es
el único que no le ha querido entrar.
“Entonces nosotros tenemos que avanzar con los partidos políticos que
están dando iniciativas y propuestas y que han estado todos
estos meses con la Comisión de Educación trabajando hombro con hombro”.
Contrario a lo que Sánchez relata, Felipe Macías, diputado blanquiazul e
integrante de la Comisión de Educación en la Cámara de Diputados, asegura que
esta nueva legislación está totalmente alejada del interés superior de la niñez
y de los estudiantes, y que lo único que hace es fortalecer a los sindicatos y
a sus líderes como una estrategia electoral del partido en el
poder.
“Nunca se habla, en ningún discurso del presidente ni de las autoridades
educativas, del interés superior de la niñez. Todo es reuniones con los
sindicatos, revalorización del magisterio y, en parte, está
bien, pero lo más importantes son los alumnos y ahorita todo ha girado en torno
a las condiciones administrativas y laborales de los maestros”.
Lo más importante son los alumnos y ahorita todo ha
girado en torno a las condiciones administrativas y laborales de los maestros y
los líderes sindicales
-
Felipe Macías
Diputado
del PAN
El legislador panista también dice que si realmente le interesa al
gobierno apoyar a los maestros se garantizaría que todos concursaran en
equidad, con transparencia y en procesos plurales, en lugar de buscar regresar
a las comisiones mixtas.
“Lo que se quedó en el 16 transitorio de la reforma constitucional y en
la que pretenden anclar la legislación secundaria es en regresar a donde 50 por
ciento de las plazas magisteriales las decidían los líderes sindicales. Eso no
es apoyar a los maestros. Eso es empoderar a los líderes”.
De fondo, lo que el PAN busca, explica Macías, es que no se pierda la
evaluación para ingreso y para promoción de los maestros.
“Lo que no se mide y se evalúa está condenado al fracaso. Entonces creo
que nuestra postura es muy congruente respecto a privilegiar una educación
de calidad y excelencia de los niños con los mejores maestros y que al
mismo tiempo éstos se encuentren protegidos de los líderes sindicales”.
Los
alumnos regresarán a clases sin que las Leyes secundarias, paquete de normas
que regulan la reforma educativa, hayan sido aprobadas en el Congreso de la
Unión
Felipe
Macías dice que el principal motivo por el cual no han colaborado con Morena es
por la poca altura política tanto del Gobierno federal como del secretario de
Educación Pública al rechazar la participación de la segunda fuerza política
del país en estas labores.
GOBERNADORES SE REBELAN
La Oposición no solo se ha hecho presente al interior del Congreso de la
Unión.
Los siete gobernadores que actualmente se encuentran en el poder y son
emanados de las filas del partido Acción Nacional, dieron a conocer sus
inconformidades en relación al inicio del nuevo ciclo escolar 2019-2020
el 21 de agosto pasado.
El
presidente de la Asamblea de Gobernadores de Acción Nacional (GOAN) y
jefe del Ejecutivo en Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca,
externó entre sus preocupaciones que los nuevos mecanismos de asignación
de plazas, promociones y basificaciones deben contar con procesos
transparentes que brinden certidumbre al magisterio y proporcionen solidez al
sistema educativo.
“Las y
los maestros de nuestras entidades no poseen en este momento las garantías
elementales con respecto a su seguridad laboral”, aseguró.
Asimismo,
señaló que el programa “La Escuela es Nuestra”, con el cual Esteban Moctezuma
aseguró se erradicará la desigualdad a nivel educativo, presenta graves
deficiencias de carácter administrativo, presupuestal y operativas que urgen
resolverse, de lo contrario dejarán sin atención a regiones de alta necesidad y
zonas vulnerables.
“Al
pretender involucrar recursos estatales sin el debido procedimiento de consenso
y coordinación, la aplicación misma del programa está en entredicho”.
Los
siete funcionarios públicos emanados del PAN que están al frente de alguna de
las 32 entidades del país solicitaron una audiencia con el secretario de
Educación Federal para externarle sus preocupaciones en torno al nuevo modelo
educativo
Por
último, los gobernadores blanquiazules declararon su inconformidad por la falta
de transferencia de recursos del programa U080, requisito
indispensable para el desarrollo de un sistema educativo de excelencia y
solicitaron una reunión urgente con el titular de la Secretaría de Educación
Pública para tratar estos temas.
La respuesta
no tardó en llegar, el día viernes 23 de agosto, Esteban Moctezuma Barragán,
informó a través de un comunicado que hoy sostendrá una reunión de trabajo con
los integrantes de la CONAGO.
“Los
gobernadores de los estados de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, y de
Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, en su calidad de Presidente y Coordinador de
la Comisión de Educación, Cultura y Deporte de la CONAGO, respectivamente,
acordaron con el titular de la SEP entablar un diálogo abierto y transparente con
los 32 gobernadores del país”, dice el comunicado.
En el
evento se tratarán los siguientes temas: Inicio del ciclo escolar 2019-20;
aprobación de la legislación reglamentaria del Acuerdo Educativo
Nacional; reglas de operación de las Unidades de Servicios para la
Educación Básica en las entidades y diversos temas en materia educativa de
interés local.
Una vez
aprobadas las Leyes secundarias, hecho que se debe dar la primera semana de
septiembre, se van a ir integrando conforme vaya corriendo el ciclo escolar
actual, para que en el de 2020-2021, ya esté armonizada la Constitución con
todas estas normas y el modelo educativo planteado por esta nueva
administración pueda comenzar a funcionar en su totalidad.
¿Qué le enseñará AMLO a tu hijo
con su Nueva Escuela Mexicana?
Pausas activas,
deporte escolar, educación cívica y plurilingüe; libros 2.0 y la Cartilla Moral
son algunas de las herramientas de López Obrador para la Nueva Escuela
Mexicana.
mié 21 agosto
2019 06:31 PM
Si bien aún no están las leyes secundarias,
que darán pauta a un nuevo modelo educativo y a los programas escolares, el
secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, ha delineado
algunos aspectos de lo que será la Nueva Escuela Mexicana.
Pausas
activas, impulso a la enseñanza de la música, programas de salud, entre otros
son algunos de los cambios que habrá en el regreso a clases el próximo 26 de
agosto que inicia el ciclo escolar 2019-2020.
¿Qué es la Nueva Escuela Mexicana?
Es la forma en que se aterrizará los cambios planteados
por el presidente Andrés Manuel López Obrador. De acuerdo con el
titular de la SEP, Esteban Moctezuma, es la manera en que se
formará a los nuevos mexicanos y buenos ciudadanos.
“Es una filosofía, un modelo educativo y una matriz de
valores”, dijo en semanas pasadas.
Esta propuesta ofrecerá una educación “humanista, integral
y para la vida”, que considere el aprendizaje de una cultura de paz, activación
física, deporte escolar, arte, música y, fundamentalmente, el civismo y la
inclusión.
De acuerdo con el exsubsecretario
de educación básica, Gilberto Guevara, se prevé aumentar las escuelas
de tiempo completo; dotar a las escuelas con servicios de cocina, comedor y
alimentación en las zonas más pobres; y asegurar que tengan infraestructura
digna, con luz, agua potable, baños limpios, y conexión a internet.
¿Qué busca la
Nueva Escuela Mexicana?
Lograr una educación integral, plurilingüe e
intercultural, equitativa, inclusiva, democrática y de excelencia, plasmada en
la reforma al artículo 3 promulgada el pasado 15 de mayo.
¿Cuáles son los primeros pasos de la Nueva Escuela Mexicana?
Del 12 al 14 de agosto se realizaron talleres de
capacitación denominados Hacia una Nueva Escuela Mexicana, en los que el
objetivo general era reflexionar sobre los avances normativos en materia
educativa, los cambios y transformaciones que se requieren dar en el aula, la
escuela y el sistema en su conjunto para poder brindar un servicio educativo
que ponga al centro el aprendizaje de niñas, niños, adolescentes y jóvenes,
para la transformación social.
En estos talleres, los docentes desarrollaron sus propias
acciones en función de las necesidades de sus planteles para la construcción de
la Nueva Escuela Mexicana, basándose en estos ejes:
- Ubicar a las niñas,
niños y adolescentes al centro del quehacer de la escuela.
- No dejar a nadie
atrás y a nadie afuera del máximo logro de aprendizajes. Equidad,
inclusión y excelencia en nuestra escuela.
- Vivir la
honestidad, generosidad, empatía, colaboración, libertad y confianza en
los planteles escolares.
- Fortalecer la
educación cívica en todos los grados.
- Fortalecer la
convivencia familiar, a fin de que las madres y padres participen activa y
positivamente en la formación integral de nuestros estudiantes.
- Promover el arte y
la actividad física como herramientas potentes para el desarrollo
emocional, físico e intelectual de los estudiantes.
- Impulsar la
educación plurilingüe e intercultural.
¿Cuáles son algunos cambios en la Nueva Escuela Mexicana?
Aunque todavía no se saben bien cuáles serán los cambios,
Moctezuma ha señalado que se va a dar especial énfasis al civismo y al
humanismo. También ha mencionado que el deporte y la música serán importantes.
Pausas activas. Moctezuma señaló que la activación
física es una fórmula preventiva para tener una salud y además una mayor
concentración en el salón de clases. También sirve para combatir obesidad y
diabetes. Por ello están pidiendo a los maestros que cada 50 minutos
tengan una pausa. “En todos los estudios que hemos analizado, el impacto
que tiene esto en la atención en el salón y en la reducción, incluso de peso,
incluso en niños muy chiquitos les ayuda en cuanto a talla el ejercicio y la
activación física es la primera etapa de este esfuerzo”, mencionó.
Impulsar el deporte escolar. El
secretario explicó que se va a utilizar toda la infraestructura que hay en las
escuelas para poder llevar a la práctica el deporte escolar. Dijo que habrá
torneos y competencias entre escuelas, municipios, entre estados y a
nivel nacional para que en el tiempo sea un semillero de talentos
deportivos.
Libros 2.0. Otra
de las modalidades de la NEM, es que los libros de texto tengan un
vínculo, que tengan códigos QR, que tengan relación con
diferentes fuentes de información. En este aspecto, dijo que en
todas las materias se les dará a los maestros, además del libro de texto, la
bibliografía que complementa el libro para que pueda expandir tanto su
enseñanza, como el aprendizaje de los alumnos.
El primer libro de texto que se distribuirá en este ciclo
es el de geografía, el cual es de pasta dura, tiene un código QR para tener
información adicional y que podrá ser heredado para los estudiantes del próximo
ciclo. La forma en que se entreguen los libros será parte de la calificación en
civismo, alertó el funcionario.
En este paquete de nuevos libros también entra la
Cartilla moral, la cual forma parte de la enseñanza del civismo y de la ética.
Medio ambiente. Tal
como plantea la Constitución, por primera vez señala que los contenidos estén
relacionados con un desarrollo sustentable, por lo que los libros de texto
de la nueva generación tendrán un tratamiento transversal en todas las
materias.
Educación para la salud.
Moctezuma señaló que hay una instrucción del presidente de incorporar dentro de
un programa todo lo que es educación para la
salud, no sólo que en las escuelas se pueda tener alimentos y bebidas sanas,
sino que también se cree una cultura nutricional en las
escuelas para que los niños aprenden el efecto que tiene en sus cuerpos la ingesta
de tal o cual alimento.
“El compromiso
de la Secretaría con este programa de educación para la salud con
el señor presidente es tener los mecanismos efectivos que reduzcan la ingesta
de alimentos que no sólo no nutren, sino que incluso pueden ser dañinos”, dijo.
Servicio Profesional Docente
Educación personalizada.
En este aspecto, el secretario de Educación señala que no se trata
de que un maestro esté frente a grupo, forme y eduque a un grupo, sino que el
docente tenga conciencia de las necesidades de cada alumno.
Explicó que hay alumnos que llegan a
la escuela desnutridos, en una condición familiar de violencia intrafamiliar;
es decir, con factores exógenos a la escuela que impactan en su comportamiento
escolar, y esa fue la razón por la que quitaron la reprobación en preescolar y
en primero y segundo de primaria. “La mayoría de las condiciones que hacen que
un niño repruebe a esa edad muchas veces no tiene que ver con la escuela”,
comentó.
Enseñanza de música. De
acuerdo con la SEP, la escucha y ejecución de la música por niñas, niños,
adolescentes y jóvenes es una valiosa herramienta en su formación intelectual y
emocional, además que tocar en un grupo musical u orquesta, fortalece su
autoestima, la disciplina, y otras cualidades que les servirán toda su vida.
Por ello impulsó el Programa Educación Musical y
‘Orquestas Escolares, Nueva Escuela Mexicana’, con apoyo de la Asociación
Azteca Amigos de la Cultura y del Arte A.C, iniciará orquestas y coros
infantiles y juveniles, y atenderá a una comunidad de alrededor de 500 escuelas
a nivel nacional, beneficiando a alumnos de cuarto a sexto de primaria, así
como los tres grados de secundaria.
Se iniciará con al menos un grupo de
200 niñas, niños y adolescentes en los 32 estados del país y meta es llegar a fin
de año con un incremento del 100% para llegar a 64 orquestas y más de 12,000
niñas y niños.
Tema 4.
La escuela en el futuro
Así será
la escuela en 2030
La clase magistral desaparecerá; el profesor se convertirá en
guía del alumno
El aprendizaje será personalizado, permanente y más caro
Primarán las habilidades frente al saber académico
Internet será la principal fuente y el inglés, la lengua
mayoritaria
Los sistemas educativos de todo el mundo sufrirán grandes modificaciones
de aquí a 2030 propiciados por la revolución tecnológica. En los próximos 15
años, internet va a convertir los colegios en «entornos interactivos» que
pondrán patas arriba las formas tradicionales de aprendizaje y cambiarán la
manera de ser de docentes, padres y estudiantes.
En la escuela del futuro, las clases magistrales desaparecerán y
el profesor ya no ejercerá sólo como transmisor de conocimientos, sino que
tendrá como principal misión guiar al alumno a través de su propio proceso de
aprendizaje. El currículo estará personalizado a la medida de las necesidades
de cada estudiante y se valorarán las habilidades personales y prácticas más
que los contenidos académicos. Internet será la principal fuente del saber,
incluso más que el colegio, y el inglés se consolidará como la lengua global de
la enseñanza. La educación será más cara y durará toda la vida.
A estas conclusiones han llegado los 645 expertos
internacionales entrevistados para una encuesta, a la que ha tenido acceso EL
MUNDO, que define cómo será la escuela en 2030. El informe ha sido realizado
por la Cumbre Mundial para la
Innovación en Educación (Wise, en inglés), un think tank formado por 15.000 sabios y promovido
por la Fundación Qatar que
del 4 al 6 de noviembre se reunirá en Doha para debatir algunas de estas
cuestiones.
El trabajo -en el que han participado, entre otros, el lingüista Noam Chomsky, la ex
primer ministra australiana Julia
Gillard o el profesor Sugata Mitra- señala que «las escuelas se
convertirán en redes» donde los alumnos interactuarán entre ellos y con el
profesor de forma que se produzca un «aprendizaje colaborativo».
Este periódico ha preguntado a varios expertos españoles sobre
las cuestiones que aborda el estudio, adaptadas a la realidad de nuestro país,
así como otras transformaciones en los horarios, las relaciones entre los
alumnos, la jerarquía del profesor, las nuevas asignaturas, los deberes o el
diseño del aula:
LOS PROFESORES
Siete de cada 10 entrevistados piensan que el rol de los
docentes será guiar al estudiante por su propia vía de conocimiento. Serán
facilitadores y orientadores, más que transmisores del saber. Hasta hace muy
poco, eran la única fuente de información disponible, pero internet lo ha
acaparado todo y los alumnos pueden encontrar en la Red buena parte
de lo que se explica en clase. De hecho, el 43% de los sondeados sostiene que
los contenidos online serán
la principal fuente de conocimiento en 2030, incluso por encima del colegio
(29%), del entorno del alumnado (13%) o de las instituciones culturales (3%).
«El
papel de los profesores va a ser aún más relevante. Van a tener que mostrar a
los alumnos que hay que ser críticos con la información, que no todo lo que
encuentran en internet es correcto, que deben seleccionar y acudir a las
fuentes más fiables», dice Ismael
Sanz, director del Instituto
Nacional de Evaluación Educativa, dependiente del Ministerio de Educación.
Sanz cree que se consolidarán metodologías como el flipped classroom, que consiste en
que los chicos preparan por su cuenta las clases y hacen una exposición en el
aula, mientras el profesor realiza una labor de acompañamiento. «Este sistema
permitirá que una parte del trabajo se haga en casa y que cada alumno siga su
ritmo».
«La clase magistral parece obsoleta. No tiene sentido contar un
rollo a 250 estudiantes que no pueden intervenir si se les puede dar algo
grabado. Pero, por otro lado, mucho de esto se podía hacer ya y no ha pasado.
Quizá hay algo que no entendemos bien», reflexiona Antonio Cabrales, catedrático
de Economía de la University
College London y miembro de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).
LOS ALUMNOS
El perfil del estudiante cambiará en los próximos tres lustros.
Será «un alumno con muchas más posibilidades de acceso a fuentes de
conocimiento, con una mentalidad más universal y menos localista, protagonista
indiscutible de su aprendizaje, un ciudadano global que busca a través del
aprendizaje un modo de responder a alguna necesidad del entorno», según lo
define Núria Miró,
directora del colegio
Montserrat de Barcelona y una de los 15.000 expertos que
forman parte de Wise.
El 83% de los consultados cree que el currículo tendrá más contenidos
personalizados a la medida de cada alumno. Esto tendrá consecuencias en la
relación jerárquica con el profesor. «Se desdibuja claramente la línea que
separa quiénes son los que enseñan y quiénes son los que aprenden», sostiene
Miró.
César García, profesor de la Universidad
Pública del Estado de Washington, añade que los estudiantes van
a ser «más exigentes» en cuanto a sus expectativas educativas. «El alumno se
convierte en cliente: invierte un dinero y espera un retorno. Los
profesores van a tener que explicar mucho mejor cómo ponen las notas».
¿Cambiarán también los horarios? Los expertos españoles
coinciden en que la frontera entre el colegio y el hogar se desdibujará y el
aprendizaje no se restringirá a unas horas y a unos lugares concretos.
«El email y otras herramientas de
comunicación se están extendiendo mucho. Ahora los profesores ya tenemos muchas
conversaciones con los alumnos a las 20.00 horas. Esto de que haya clase de
10.00 a 11.50 horas no sé si seguirá», indica García. «Veo más cursos online, y a deshoras. Más
estudiantes van a tener que trabajar y no van a poder ir al horario
convencional. Veremos escuelas que den clases en verano y los fines de semana».
¿Habrá deberes? «En algún sentido, si hay un cambio, será a que
casi todo sean deberes», responde Cabrales. El horario será más libre y habrá
más tarea individual. «Más que deberes, hay que suscitar en los alumnos la
necesidad de seguir buscando documentación, de informarse, de compartir
conocimientos y de despertarles el gusto por la investigación», añade Miró.
Todo esto afectará, sin lugar a dudas, a las relaciones personales
entre los alumnos. En opinión de García, «el concepto de pandilla se ha
terminado y los niños son ahora más solitarios que antes». «Hace 20 años, los
críos pasaban más tiempo en la calle, sin demasiada supervisión. Ahora su vida
social es más limitada, están más en casa, conectados online, y tienen agenda. Sus
padres les llevan a las 17.00 horas a Ajedrez, a las 18.00 a Inglés... Por eso creo que las
relaciones sociales se van a cotizar al alza en la escuela del futuro».
EL CURRÍCULO
El 76% de los encuestados cree que las habilidades personales o
prácticas serán más valoradas que los conocimientos académicos. Las
llamadas soft skills -como
la capacidad de hablar en público, de trabajar en equipo, de adaptarse a los
imprevistos...- son cada vez más importantes en el entorno profesional, pero
los expertos españoles coinciden en que, por si solas, no suplen una buena
preparación académica. «Aprender a aprender está bien, pero primero hay que
saber de Matemáticas, Ciencias o Historia. Lo que nos sirve es
el conocimiento, porque no se aprende fuera de él», indica Carmen Rodríguez, profesora
de Didáctica y Organización
Escolar de la Universidad
de Málaga. «Se dice que ésta es la generación mejor preparada,
pero los universitarios españoles no saben lo que es el Barroco y nunca han leído
a Cervantes. Si
lo que pretendemos es formar tecnócratas, primarán las habilidades y los
conocimientos quedarán reducidos», afirma Felipe de Vicente, presidente de la Asociación Nacional de Catedráticos de
Instituto (Ancaba).
Francisco López Rupérez, presidente del Consejo Escolar del Estado,
cree, en este sentido, que, a la hora de evaluar, y aunque en el ámbito laboral
las certificaciones profesionales adquieran cada vez más valor, «éstas no
sustituirán a los títulos académicos, particularmente a los emitidos por
instituciones universitarias de prestigio».
EL APRENDIZAJE
El 90% de los encuestados cree que, en este nuevo escenario, el
aprendizaje se desarrollará a lo largo de toda la vida del alumno y que no se limitará
sólo a la etapa de formación obligatoria (entre los seis y los 16 años) y a la
universidad. Esto no significa que la educación vaya a ser gratis. Al revés: el
70% piensa que la Administración pública va a dejar de ser la principal fuente
de financiación. Aquí los expertos discrepan con la encuesta y recuerdan que
España está ya por encima de la media de la OCDE en el porcentaje de educación
privada. «La educación pública tiene un papel clave en la igualdad de
oportunidades. No entiendo que vaya a desaparecer en ningún caso», señala
Ismael Sanz.
UNIDAD 2. Características del Sistema Educativo Nacional
2.1. Elementos constitutivos de los sistemas educativos
2.2. Enfoques disciplinarios y multidisciplinarios para el estudio de
sistemas educativos
2.3. Teoría de las inteligencias múltiples
2.4. Educación basada en competencias
Tema 2.3. Teoría de las inteligencias múltiples
Howard Gardner:
biografía del psicólogo estadounidense
Howard Gardner (Estados Unidos, 1943) es un psicólogo y pedagogo
estadounidense que ha dedicado gran parte de su vida a la investigación.
Gardner es popularmente conocido por su teoría de las inteligencias múltiples.
Como teórico, pensó que la visión de la inteligencia que existía
hasta entonces (en el momento en que propuso su teoría) no explicaba la
inteligencia humana en su totalidad, y la medida del Cociente Intelectual (CI)
no tenía en cuenta las distintas inteligencias que una persona puede poseer y
desarrollar.
Su principal obra, “Estructuras de la mente: la teoría de las
inteligencias múltiples (1983)”, explica
su enfoque teórico y sus ocho tipos de inteligencia. Su
concepción de este constructo ha tenido un gran impacto no sólo en el ámbito de
la psicología, sino también en el campo educativo, donde ha inspirado a miles
de profesores y educadores que exploran nuevas maneras de enseñar gracias a
estas distintas inteligencias. En palabras del propio Gardner: “Cada ser humano
tiene una combinación única de inteligencia. Éste es el desafío educativo
fundamental”.
Biografía de Howard Gardner
Howard Gardner nació en 1943 en Scranton, Pensilvania (Estados
Unidos). Es hijo de una familia judía que se afincó en Estados Unidos huyendo
de la Alemania Nazi, y desde joven
siempre fue un entusiasta de la lectura y el piano. Como estudiante destacó por su
brillantez, y fue aceptado en la prestigiosa Universidad de Harvard donde
se interesó por la psicología del desarrollo debido a la influencia de Erik Erikson y Jerome
Bruner.
Tras obtener un doctorado en psicología en la Universidad de
Harvard y completar su investigación postdoctoral en el campo de la
neuropsicología, Gardner
contribuyó enormemente al campo de la educación y la psicología.
Como ya se ha dicho, Gardner, en la década de los 80, propuso y desarrolló la
teoría de las inteligencias múltiples basada en su trabajo empírico.
Docencia y proyectos
Además, ha continuado su carrera profesional como docente, que
lo ha llevado a formar parte de la misma institución universitaria en la que
estudió. En la actualidad, Howard
Gardner es profesor de la cátedra de cognición y educación John H.
& Elisabeth A. Hobbs en la Graduate School of Education de Harvard y director
del Harvard Project Zero, un grupo de
investigación creado en 1967 por la Escuela Superior de Educación de Harvard,
cuyo objeto de estudio son los procesos de aprendizaje de niños y adultos.
Además, a partir de los 90, en colaboración con William Damon y
el famoso psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, (este último muy conocido por ser
el autor del concepto de estado de flow) fundó The Good
Project. Gardner, a día de hoy, sigue dirigiendo esta fundación,
que coordina junto a un grupo de profesionales que promueven la excelencia y la
ética en la educación, tratando distintas temáticas: participación cívica,
colaboración organizacional o el correcto uso del medio digital, entre otras.
Gracias a su trabajo ha recibido distintos premios o galardones,
especialmente por su teoría de las inteligencias múltiples. Es Doctor Honoris
Causa por varias universidades, entre las que destacan las de Tel Aviv,
Princeton o Mc Gill. Ha sido premiado por Fundación John D. & Catherine T.
MacArthur y, además, ha recibido más de 20 títulos honoríficos. En 2011, recibió
el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.
La
Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner
La
Teoría de las Inteligencias Múltiples propone ocho tipos de inteligencia.
La Teoría
de las Inteligencias Múltiples fue ideada por el psicólogo
estadounidense Howard
Gardner como contrapeso al paradigma de una inteligencia
única.
Gardner propuso que la vida humana requiere del desarrollo de
varios tipos de inteligencia. Así pues, Gardner no entra en contradicción con
la definición científica de la inteligencia, como la «capacidad de solucionar problemas
o elaborar bienes valiosos».
Las Inteligencias
Múltiples
Howard Gardner y sus colaboradores de la prestigiosa Universidad de
Harvard advirtieron que la inteligencia académica (la
obtención de titulaciones y méritos educativos; el expediente académico) no es
un factor decisivo para conocer la inteligencia de una persona.
Un buen ejemplo de esta idea se observa en personas que, a pesar
de obtener excelentes calificaciones académicas, presentan problemas
importantes para relacionarse con otras personas o para manejar otras facetas
de su vida. Gardner
y sus colaboradores podrían afirmar que Stephen Hawking no posee una mayor
inteligencia que Leo Messi, sino que cada uno de ellos ha
desarrollado un tipo de inteligencia diferente.
Por otro lado, Howard Gardner señala que existen casos claros en
los que personas presentan unas habilidades cognitivas extremadamente desarrolladas,
y otras muy poco desarrolladas: es
el caso de los savants. Un ejemplo de savant fue Kim Peek, que a pesar de
que en general tenía poca habilidad para razonar, era capaz de memorizar mapas
y libros enteros, en prácticamente todos sus detalles.
Estos casos excepcionales hicieron que Gardner pensase que la
inteligencia no existe, sino que en realidad hay muchas inteligencias
independientes.
Inteligencias
múltiples: 8 tipos de inteligencia
La investigación
de Howard Gardner ha logrado identificar y definir hasta ocho tipos de inteligencia
distintas. Vamos a conocer de manera más detallada cada una de
las inteligencias propuestas por la Teoría de las Inteligencias Múltiples de
Gardner a continuación.
► Inteligencia
lingüística
La capacidad de dominar
el lenguaje y poder comunicarnos con los demás es
transversal a todas las culturas. Desde pequeños aprendemos a usar el idioma
materno para podernos comunicar de manera eficaz.
La inteligencia
lingüística no solo hace referencia a la habilidad para la
comunicación oral, sino a otras formas de comunicarse como la escritura, la
gestualidad, etc.
Quienes mejor dominan esta capacidad de comunicar tienen una
inteligencia lingüística superior. Profesiones en las cuales destaca este tipo
de inteligencia podrían ser políticos,
escritores, poetas, periodistas, actores…
► Inteligencia lógico-matemática
Durante décadas, la inteligencia
lógico-matemática fue considerada la inteligencia en bruto.
Suponía el axis principal del concepto de inteligencia, y se empleaba como
baremo para detectar cuán inteligente era una persona.
Como su propio nombre indica, este tipo de inteligencia se
vincula a la
capacidad para el razonamiento lógico y la resolución de problemas matemáticos.
La rapidez para solucionar este tipo de problemas es el indicador que determina
cuánta inteligencia lógico-matemática se tiene.
Los célebres test
de cociente intelectual (IQ) se fundamentan en este tipo
de inteligencia y, en menor medida, en la inteligencia lingüística. Los científicos, economistas,
académicos, ingenieros y matemáticos suelen destacar en
esta clase de inteligencia. Asimismo, los ajedrecistas también requieren de
capacidad lógica para desarrollar estrategias de juego mejores a las de su
oponente, y a su vez anticipar sus movimientos.
►
Inteligencia espacial
También conocida
como inteligencia visual-espacial, es la habilidad que nos permite observar el mundo y los
objetos desde diferentes perspectivas. En esta
inteligencia destacan los ajedrecistas y los profesionales de las artes
visuales (pintores, diseñadores, escultores…), así como los taxistas, que deben
poseer un exquisito mapa mental de las ciudades por las que transitan.
Las personas que
destacan en este tipo de inteligencia suelen tener capacidades que les permiten
idear imágenes mentales, dibujar y detectar detalles, además de un sentido
personal por la estética. En esta inteligencia encontramos pintores, fotógrafos,
diseñadores, publicistas, arquitectos, creativos…
► Inteligencia
musical
La música es un
arte universal. Todas las culturas tienen algún tipo de música, más o menos
elaborada, lo cual lleva a Gardner y sus colaboradores a entender que existe
una inteligencia
musical latente en todas las personas.
Algunas zonas
del cerebro ejecutan funciones vinculadas con la interpretación y composición
de música. Como cualquier otro tipo de inteligencia, puede entrenarse y
perfeccionarse.
►
Inteligencia corporal y cinestésica
Las habilidades corporales y
motrices que se requieren para manejar herramientas o para
expresar ciertas emociones representan un aspecto esencial en el desarrollo de
todas las culturas de la historia.
La habilidad
para usar herramientas es considerada inteligencia corporal cinestésica.
Por otra parte, hay un seguido de capacidades más intuitivas como el uso de la
inteligencia corporal para expresar sentimientos mediante el cuerpo.
Son
especialmente brillantes en este tipo de inteligencia bailarines, actores, deportistas, y
hasta cirujanos y creadores plásticos, pues todos ellos tienen
que emplear de manera racional sus habilidades físicas.
►
Inteligencia intrapersonal
La inteligencia intrapersonal refiere
a aquella inteligencia que nos faculta para comprender y controlar el ámbito
interno de uno mismo en lo que se refiere a la regulación de las emociones y
del foco atencional.
Las personas que
destacan en la inteligencia intrapersonal son capaces de acceder a sus sentimientos y
emociones y reflexionar sobre estos elementos. Según Gardner,
esta inteligencia también permite ahondar en su introspección y entender las
razones por las cuales uno es de la manera que es.
Por otro lado, tanto saber distanciarse de la situación para
desdramatizar eventos con un impacto emocional negativo como saber identificar
los propios sesgos de pensamiento son herramientas muy útiles tanto para
mantener un buen nivel de bienestar como para rendir mejor en diferentes
aspectos de la vida.
► Inteligencia interpersonal
La inteligencia interpersonal nos
faculta para poder advertir cosas de las otras personas más allá de lo que
nuestros sentidos logran captar. Se trata de una inteligencia que permite
interpretar las palabras o gestos, o los objetivos y metas de cada discurso.
Más allá de el contínuum Introversión-Extraversión, la inteligencia
interpersonal evalúa la capacidad para empatizar con las demás personas.
Es una inteligencia
muy valiosa para las personas que trabajan con grupos numerosos. Su habilidad para detectar y
entender las circunstancias y problemas de los demás resulta
más sencillo si se posee (y se desarrolla) la inteligencia interpersonal.
Profesores, psicólogos, terapeutas, abogados y pedagogos son perfiles que
suelen puntuar muy alto en este tipo de inteligencia descrita en la Teoría de
las Inteligencias Múltiples
Más sobre la
inteligencia interpersonal y cómo mejorarla
►
Inteligencia naturalista
Según Gardner,
la inteligencia
naturalista permite detectar, diferenciar y categorizar
los aspectos vinculados al entorno, como por ejemplo las especies animales y
vegetales o fenómenos relacionados con el clima, la geografía o los fenómenos
de la naturaleza.
Esta clase de
inteligencia fue añadida posteriormente al estudio original sobre las
Inteligencias Múltiples de Gardner, concretamente en el año 1995. Gardner
consideró necesario incluir esta categoría por tratarse de una de las inteligencias
esenciales para la supervivencia del ser humano (o
cualquier otra especie) y que ha redundado en la evolución.
Hay que señalar
que aunque para Gardner este tipo de inteligencia se desarrolló para facilitar
el uso creativo de los recursos que nos brinda la naturaleza, actualmente su
uso no solo se limita a los entornos en los que no hay construcciones humanas,
sino que estos últimos también podrían ser "explorados" de la misma
forma.
En
contexto
Gardner afirma
que todas
las personas son dueñas de cada una de las ocho clases de inteligencia,
aunque cada cual destaca más en unas que en otras, no siendo ninguna de las
ocho más importantes o valiosas que las demás. Generalmente, se requiere
dominar gran parte de ellas para enfrentarnos a la vida, independientemente de
la profesión que se ejerza. A fin de cuentas, la mayoría de trabajos precisan
del uso de la mayoría de tipos de inteligencia.
La educación que
se enseña en las aulas se empeña en ofrecer contenidos y procedimientos
enfocados a evaluar los dos primeros tipos de inteligencia: lingüística y
lógico-matemática. No obstante, esto resulta totalmente insuficiente en el
proyecto de educar a los alumnos en plenitud de sus potencialidades. La
necesidad de un cambio en el paradigma educativo fue llevado a debate gracias a
la Teoría de las Inteligencias Múltiples que propuso Howard Gardner.
Por otro lado,
Howard Gardner ha señalado que lo importante de su teoría no son las 8
inteligencias que propone, sino la
conceptualización de la cognición humana como procesos paralelos y relativamente
independientes los unos de los otros. Por ello, ha
señalado varias veces que posiblemente las inteligencias múltiples no son las
que él propuso, sino otras que no ha tenido en cuenta o que agrupa bajo el
nombre de una sola inteligencia.
Tema 4. Enfoque centrado en competencias
En el marco del debate académico, se reconoce que existen
diferentes acepciones del término competencia, en función de los supuestos y
paradigmas educativos en que descansan. La perspectiva sociocultural o
socioconstructivista de las competencias aboga por una concepción de
competencia como prescripción abierta, es decir, como la posibilidad de
movilizar e integrar diversos saberes y recursos cognitivos cuando se enfrenta
una situación-problema inédita, para lo cual la persona requiere mostrar la
capacidad de resolver problemas complejos y abiertos, en distintos escenarios y
momentos. En este caso, se requiere que la persona, al enfrentar la situación y
en el lugar mismo, re-construya el conocimiento, proponga una solución o tome
decisiones en torno a posibles cursos de acción, y lo haga de manera reflexiva,
teniendo presente aquello que da sustento a su forma de actuar ante ella.
Por lo anterior, una competencia permite identificar,
seleccionar, coordinar y movilizar de manera articulada e interrelacionada un
conjunto de saberes diversos en el marco de una situación educativa en un
contexto específico. Esta caracterización tiene sus fundamentos en el siguiente
conjunto de criterios:
- Las
competencias tienen un carácter holístico e integrado. Se rechaza la
pretensión sumativa y mecánica de las concepciones conductistas. Las
competencias se componen e integran de manera interactiva con
conocimientos explícitos y tácitos, actitudes, valores y emociones, en
contextos concretos de actuación de acuerdo con procesos históricos y
culturales específicos.
- Las
competencias se encuentran en permanente desarrollo. Su evaluación
auténtica debe ser continua, mediante la elaboración de estrategias que
consideren el desarrollo y la mejora como aspectos que integran el
desempeño de una competencia.
- Las
competencias se concretan en diferentes contextos de intervención y
evaluación. El desarrollo de las competencias, así como su movilización,
debe entenderse como un proceso de adaptación creativa en cada contexto
determinado y para una familia de situaciones o problemas específicos.
- Las
competencias se integran mediante un proceso permanente de reflexión
crítica, fundamentalmente para armonizar las intenciones, expectativas y
experiencias a fin de realizar la tarea docente de manera efectiva.
- Las
competencias varían en su desarrollo y nivel de logro según los grados de
complejidad y de dominio. Las competencias asumen valor, significatividad,
representatividad y pertinencia según las situaciones específicas, las
acciones intencionadas y los recursos cognitivos y materiales disponibles,
aspectos que se constituyen y expresan de manera gradual y diferenciada en
el proceso formativo del estudiante.
- Las
competencias operan un cambio en la lógica de la transposición didáctica.
Se desarrollan e integran mediante procesos de contextualización y
significación con fines pedagógicos para que un saber susceptible de
enseñarse se transforme en un saber enseñado en las aulas y, por lo tanto,
esté disponible para que sea movilizado por los estudiantes durante su
aprendizaje.
Derivado de lo anterior, en este plan de estudios se entiende
como competencia al desempeño que resulta de la movilización de conocimientos,
habilidades, actitudes y valores, así como de sus capacidades y experiencias
que realiza un individuo en un contexto específico, para resolver un problema o
situación que se le presente en los distintos ámbitos de su vivir.
En todos los casos el concepto de competencia enfatiza
tanto el proceso como los resultados del aprendizaje, es decir, lo que el
estudiante o el egresado es capaz de hacer al término de su proceso formativo y
en las estrategias que le permiten aprender de manera autónoma en el contexto
académico y a lo largo de la vida.
El desarrollo de competencias destaca el abordaje de
situaciones y problemas específicos, por lo que una enseñanza por competencias
representa la oportunidad para garantizar la pertinencia y utilidad de los
aprendizajes escolares, en términos de su trascendencia personal, académica y
social. En el contexto de la formación de los futuros maestros, permite
consolidar y reorientar las prácticas educativas hacia el logro de aprendizajes
significativos de todos los estudiantes, por lo que conduce a la concreción del
currículo centrado en el alumno.
En el enfoque basado en competencias la evaluación consiste
en un proceso de recolección de evidencias sobre un desempeño competente del
estudiante con la intención de construir y emitir juicios de valor a partir de
su comparación con un marco de referencia constituido por las competencias, sus
unidades o elementos y los criterios de desempeño y en identificar aquellas
áreas que requieren ser fortalecidas para alcanzar el nivel de desarrollo
requerido, establecido en el perfil y en cada uno de los cursos del plan de
estudios. Con base en el planteamiento de que las competencias son expresiones
complejas de un individuo, su evaluación se lleva a cabo a partir del
cumplimiento de niveles de desempeño elaborados ex profeso.
De esta manera la evaluación basada en competencias
implica, entre otros aspectos, que éstas deben ser demostradas, por lo que
requieren de la definición de evidencias, así como los criterios de desempeño
que permitirán inferir el nivel de logro. Este tipo de evaluación no excluye la
verificación del dominio teórico y conceptual que necesariamente sustenta la
competencia. En ese sentido, se requiere una evaluación integral e integrada de
conocimientos, habilidades, actitudes y valores en la acción.
Desde esta perspectiva, la evaluación cumple con dos
funciones básicas, la sumativa de acreditación/certificación de los
aprendizajes establecidos en el plan de estudios y la formativa, para favorecer
el desarrollo y logro de dichos aprendizajes; esto es, el desarrollo de las
competencias y de sus elementos. Dicho de otro modo, la función sumativa puede
caracterizarse como evaluación de competencias y la
evaluación formativa como evaluación para el desarrollo de
competencias ya que valora los procesos que permiten retroalimentar
al estudiante.
Con base en lo anterior, la evaluación basada en
competencias se caracteriza por centrarse en las evidencias de los aprendizajes
(definidos en parámetros y en criterios de desempeño) y por ser integral,
individualizada y permanente; por lo tanto, no compara diferentes individuos ni
utiliza necesariamente escalas de puntuación y se realiza, preferentemente, en
situaciones similares a las de la actividad del sujeto que se evalúa.
Para ello, es importante utilizar las propias tareas de
aprendizaje como evidencias, ya que permiten una evaluación
del proceso de aprendizaje y no sólo de los resultados. Si la evaluación
pretende ser integral, habrá de utilizar métodos que permitan demostrar los
conocimientos, las habilidades, las actitudes y los valores en la resolución de
problemas. Requiere además, seleccionar métodos y estrategias acordes para el
tipo de desempeño a evaluar. Por lo anterior, es posible utilizar entrevistas,
debates, observación del desempeño, proyectos, casos, problemas, exámenes y
portafolios, entre otros.
Pero ¿qué son las competencias?
Probablemente una fuente de
confusión con respecto a las competencias, es que son conceptos muy amplios y
difusos. De hecho, las competencias combinan en sí algo que los psicólogos
tienden a separa a sabiendas de lo artificial de la separación: lo cognoscitivo
(conocimientos y habilidades), lo afectivo (motivaciones, actitudes, rasgos de
la personalidad), lo psicomotriz o conductual (hábitos y destrezas) y lo
psico-físico (sensorial, por ejemplo, la visión, la audición, lo olfativo). Por
ello, las definiciones de competencia constituyen una verdadera legión, de la
que a continuación citaremos algunas.
Spencer y Spencer (1993)
consideran que es "una característica subyacente de un individuo, que está
causalmente relacionada con un rendimiento efectivo o superior en una situación
o trabajo, definidos en términos de un criterio. Son por tanto formas de pensar
o comportarse y generalizables de una situación a otra, y que se mantienen
durante un tiempo razonablemente largo".
Rodríguez y Feliù (1996) las
definen como "Conjuntos de conocimientos, habilidades, disposiciones y
conductas que posee una persona y que le permiten la realización exitosa de una
actividad".
Ansorena Cao (1996) indica que
"Es una habilidad o atributo personal de la conducta de un sujeto, que
puede definirse como característica de su comportamiento, y, bajo la cual, el
comportamiento orientado a la tarea puede clasificarse de forma lógica y
fiable."
Woodruffe (1993) las plantea como
"Una dimensión de conductas abiertas y manifiestas, que le permiten a una
persona rendir efectivamente".
Le Boterf (2001) las define como
"Un saber combinatorio, siendo el centro de la misma el aprendiz, que
constituye la competencia a partir de la secuencia de las actividades de
aprendizaje que movilizan múltiples conocimientos especializados".
De Lasnier (2000) indica que
"una competencia es un saber hacer complejo, resultado de la integración,
movilización y adecuación de capacidades y habilidades (cognitivas, afectivas,
psicomotoras o sociales) y de conocimientos utilizados eficazmente en
situaciones que tengan un carácter común (situaciones generales, no
generalizables a cualquier situación".
Y por último el proyecto Tuning
(2001) señala que "las competencias tienden a transmitir el significado de
lo que la persona es capaz de o es competente para ejecutar, el grado de
preparación, suficiencia o responsabilidad para ciertas tareas".
Del análisis de las anteriores
definiciones se puede concluir que las competencias podrían definirse como la
"interacción de un conjunto estructurado y dinámico de conocimientos,
valores, habilidades, actitudes y principios que intervienen en el desempeño
reflexivo, responsable y efectivo de tareas, transferibles a diversos contextos
específicos", ya que las competencias:
1. Son características
permanentes de la persona.
2. Se ponen de manifiesto
cuando se ejecuta una tarea o se realiza un trabajo.
3. Están relacionadas con la
ejecución exitosa en una actividad, sea laboral o de otra índole.
4. Tienen relación causal
con el rendimiento laboral, es decir, no están solamente asociadas con el
éxito, sino que se asume que realmente lo causan.
5. Pueden ser generalizables
a más de una actividad.
6. Combinan aspectos
cognoscitivos, afectivos, psicomotrices y sociológicos.
Competencias en la educación
Se puede considerar que el
término "competencias" ingresa al ámbito educativo desde dos áreas
diferentes. Por un lado, este concepto es rebautizado por las teorías de la
comunicación a partir de los estudios de lingüística y el uso del lenguaje
realizado por Noam Chomsky (1965). El concepto de competencias para Chomsky
tiene que ver fundamentalmente con la capacidad verbal con que cuenta un
sujeto ya que utiliza ese concepto refiriéndose en particular a las capacidades
y conocimientos lingüísticos que debe tener un hablante-oyente ideal perteneciente
a una comunidad lingüística homogénea, y que le permite producir y reconocer
los enunciados gramaticalmente válidos o no (Sierra y Vanegas, 2002).
Por otro lado, este concepto es
utilizado en el mundo empresarial a partir de las propuestas de la "reingeniería",
uniendo las destrezas del saber-hacer con la capacidad empresarial de competir,
esto es, de ganarle a otros competidores en la capacidad de producir
rentabilidad (Barbero, 2003).
De esta forma, mientras la
lingüística asocia el concepto de competencias a la idea de destreza
intelectual, y ésta a la de innovación, y por lo tanto a la creatividad, en el
mundo de la reingeniería se habla de las destrezas que generan riqueza y
competitividad.
El uso de las competencias en la
educación se empleó desde los años treinta en los Estados Unidos cuando se
propuso la educación basada en normas de competencias (Posada, 2004). Más tarde
en los años sesenta tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra se utilizó
el concepto de competencias laborales para el entrenamiento de obreros
empleando técnicas conductistas. En el ámbito empresarial la formación por
competencias, que es apremiante, emplea un enfoque funcional, el que plantea la
importancia de los conocimientos, aptitudes y actitudes como pilares básicos de
la competencia (a los que se ha llamado componentes estructurales) y los que se
deben estimular a fin de logar un desempeño efectivo en la producción.
Las teorías modernas se apoyan en
el enfoque dinámico, que vincula el concepto de competencia más al
funcionamiento de la persona en el contexto de su actuación (perseverancia,
flexibilidad, autonomía, responsabilidad) que a la simple enumeración de
cualidades o atributos (aptitudes, actitudes, conocimientos, habilidades) que
la hacen apta para un eficiente desempeño.
La necesidad de la flexibilidad
como cualidad funcional de la competencia profesional del sujeto para lograr un
desempeño exitoso en diferentes situaciones, es resaltada en la definición de
"profesional competente" que se ofrece en el glosario del documento
"Análisis Ocupacional y Funcional del trabajo" (IBERFOP-OEI, 1998).
Así, se plantea: "Competente: Persona que posee un repertorio de
habilidades, conocimientos y destrezas y la capacidad para aplicarlas en una
variedad de contextos y organizaciones laborales."
La anterior definición integra,
en alguna medida, los aspectos estructurales y funcionales inherentes a las
competencias, ya que aunque enfatiza los atributos constitutivos de la
competencia, deja entrever su utilidad para el desempeño en situaciones
contextuales disímiles.
La complejidad de las
competencias en las profesiones se debe al carácter multidimensional de éstas y
la forma en que el sujeto las proyecta. En este contexto, uno de los sentidos
de las competencias es la capacidad de movilizar varios recursos para hacer
frente a una situación.
Características de las
competencias
Las competencias profesionales se
obtienen, durante la formación, pero también mediante la actuación cotidiana
del profesionista que lo lleva de una situación de trabajo a otra. El eje
principal de la educación por competencias es el desempeño del individuo,
entendido éste como "la expresión concreta de los recursos que pone en
juego la persona cuando lleva a cabo una actividad, y que pone énfasis en el uso
o manejo que el sujeto hace de lo que sabe, no del conocimiento aislado y en
condiciones en las que el desempeño de la persona sea relevante".
Un rasgo esencial de las
competencias es su relación entre la teoría y la práctica. En las competencias
la práctica delimita la teoría necesaria ya que la relación entre las
condiciones y demandas de las situaciones concretas en el trabajo (práctica)
con las necesidades de sistematización de la impartición de conocimientos
(teoría), es más significativa para el individuo si la teoría cobra sentido a
partir de la práctica; es decir, si los conocimientos teóricos se abordan en
función de las condiciones concretas del trabajo y si se pueden identificar con
situaciones específicas.
Desde esa perspectiva, lo
importante no es la posesión de determinados conocimientos, sino el uso que se
haga de ellos. Este criterio obliga a las instituciones educativas a replantear
lo que comúnmente han considerado como formación.
Actualmente en algunas
instituciones se plantea que la formación promovida no sólo debe diseñarse en
función de la incorporación del sujeto a la vida productiva a través del
empleo, sino más bien, a partir de una formación profesional que además de
promover el desarrollo de ciertas habilidades, conocimientos, actitudes,
aptitudes y valores, considere también los criterios del desempeño profesional
que están normados por los colegios de profesionales o asociaciones
relacionadas, así como la cultura del lugar de trabajo y las vinculaciones
empresa-universidad.
La educación por competencias
debe dar sentido a los aprendizajes al basarse en la resolución de problemas o
proyectos y acercan al estudiante a la realidad en la que debe actuar. Debe
hacer a los estudiantes más eficaces al permitir que se distinga entre lo que
es esencial y al establecer nexos entre los conceptos. Debe inducir a la
adquisición de aprendizajes ulteriores ya que los estudiantes deben poseer
estrategias que les permitan gestionar nuevos aprendizajes y suplir la
obsolescencia de los saberes adquiridos en su entrenamiento.
De este modo, un currículo por
competencias profesionales integradas que articula conocimientos globales,
conocimientos profesionales y experiencias laborales, se propone reconocer las
necesidades y problemas de la realidad. Tales necesidades y problemas se
definen mediante el diagnóstico de las experiencias de la realidad social, de
la práctica de las profesiones, del desarrollo de la disciplina y del mercado
laboral.
El modelo de las competencias
profesionales integrales establece tres niveles: las competencias básicas, las
genéricas y las específicas.
Las competencias básicas son las
capacidades intelectuales indispensables para el aprendizaje de una
profesión; en ellas se encuentran las competencias cognitivas, técnicas y metodológicas,
muchas de las cuales son adquiridas en los niveles educativos previos (por
ejemplo el uso adecuado de los lenguajes oral, escrito y matemático).
Las competencias genéricas son la
base común de la profesión o se refieren a las situaciones concretas de la
práctica profesional que requieren respuestas complejas.
Las competencias específicas son
la base particular del ejercicio profesional y están vinculadas a condiciones
específicas de ejecución.
Las competencias se pueden
desglosar en unidades de competencia, que describen acciones específicas a
alcanzar, las cuales deben ser identificables en su ejecución. Las unidades de
competencia tienen un significado global y se les puede percibir en los
resultados o productos esperados, lo que hace que su estructuración sea similar
a lo que comúnmente se conoce como objetivos; sin embargo, no hacen referencia
solamente a las acciones y a las condiciones de ejecución, sino que su diseño
también incluye criterios y evidencias de conocimientos y de desempeño. La agrupación
de diferentes unidades de competencia en grupos con clara configuración
curricular da cuerpo a las mismas competencias profesionales. Una vez
establecidos los niveles de competencia, las unidades de aprendizaje
(asignaturas) se articulan en relación a la problemática identificada a través
de las competencias genéricas o específicas y a partir de las unidades de
competencia en las que se desagregan. Para fines prácticos de análisis es
necesario desagregar los saberes implicados en saberes prácticos, saberes
teóricos y saberes valorativos. Los saberes prácticos incluyen atributos tales
como los saberes técnicos, que consisten en conocimientos disciplinares
aplicados al desarrollo de una habilidad, y los saberes metodológicos,
entendidos como la capacidad o aptitud para llevar a cabo procedimientos y
operaciones en prácticas diversas. Por su parte, los saberes teóricos definen
los conocimientos teóricos que se adquieren en torno a una o varias
disciplinas. Finalmente, los saberes valorativos incluyen el querer hacer, es
decir, las actitudes que se relacionan con la predisposición y motivación para
el autoaprendizaje, y el saber convivir, esto es, los valores asociados a la
capacidad para establecer y desarrollar relaciones sociales.
Bajo ese punto de vista, para
determinar si un profesionista es competente o no, deben tomarse en cuenta las
condiciones reales en las que se desempeña, en lugar del cumplimiento formal de
una serie de objetivos de aprendizaje (materias) que en ocasiones no tienen
relación con el contexto de trabajo. Por ello la obtención de competencias
requiere su comprobación en la práctica mediante los cumplimientos de criterios
de desempeño claramente establecidos (Urzúa y Garritz, 2008).
Conclusión
La propuesta de la educación
profesional por competencias integrales implica replantear la relación entre la
teoría y la práctica. Los modelos educativos basados en competencias
profesionales implican la revisión de los procedimientos de diseño de los
objetivos educativos, de las concepciones pedagógicas que orientan las
prácticas centradas en la enseñanza, así como de los criterios y procedimientos
de evaluación.
El modelo de competencias
integradas intenta formar profesionistas que conciban el aprendizaje como un
proceso abierto, flexible y permanente, no limitado al período de formación
escolar. En consecuencia, esta perspectiva promueve la combinación del
aprendizaje académico con las prácticas profesionales; este proceso se denomina
formación en alternancia e implica integrar la capacitación en ámbitos reales
con la formación en las aulas.
La vinculación de la educación
con situaciones reales de trabajo y de la vida profesional es otra de las
características de la educación por competencias profesionales integradas. La
competencia profesional es un saber hacer complejo que exige unos conjuntos de
conocimientos, habilidades, actitudes, y valores que garantizan la bondad y
eficiencia de un ejercicio profesional responsable y excelente. La competencia
profesional se adquiere, se moviliza y se desarrolla continuamente; está en la
mente del individuo, es parte de su acervo intelectual y humano, pero lo más
importante no es su posesión, sino el uso que se haga de ella.
Debe señalarse también que el
mundo globalizado y cambiante exige una actitud flexible del individuo, pues lo
que pudiera considerarse competente en unas condiciones determinadas, puede no
serlo en condiciones diferentes.
Uno de los conceptos que mejor
explica el alcance de las reformas educativas a nivel nacional e internacional
es el de aprendizaje a lo largo de la vida, con el que se reconoce y fomenta la
posibilidad de que las personas aprendan durante toda su vida, desde que nacen
hasta que mueran, de manera intencionada y planificada. El aprendizaje a lo
largo de la vida implica una noción integrada del aprendizaje en los ámbitos
formal, no formal e informal, y el acercamiento entre el mundo educativo y el
laboral, en busca de sinergias de desarrollo. De estas sinergias se desprenden,
a su vez, otros dos conceptos de primera importancia, consistentes con el
aprendizaje a lo largo de la vida: el de la Competencia, y el de Educación
basada en competencias.
Unidad 3. Estructura del Sistema Educativo Nacional
3.1. Niveles y modalidades del Sistema Educativo
3.2. Organización general del sistema educativo
3.3. Problemas fundamentales de la educación en
México
3.3.1. Cobertura
3.3.2. Calidad
3.3.3. Equidad
3.4. Perspectivas, retos y prioridades para la educación
básica
Tema 1. Niveles y modalidades del Sistema Educativo
Organización estructural del Sistema Educativo Mexicano
Artículo 3º. Todo
individuo tiene derecho a recibir educación. El Estado
—Federación, Estados, Distrito Federal y Municipios—, impartirá
educación preescolar, primaria, secundaria y media superior. La educación
preescolar, primaria y secundaria conforman la educación básica; ésta y la
media superior serán obligatorias.
Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
Los datos examinados en el
apartado anterior destacan sobre todo la necesidad de expandir
y distribuir con mayor equidad y calidad la oferta educativa existente en
México. Sin embargo, la sola multiplicación de centros escolares y otras
infraestructuras educativas no agota las posibilidades de atención a
poblaciones marginadas del proceso educativo en distintos tipos y niveles
escolares. El debate y la experiencia internacional en torno a esta
problemática ofrecen variantes y alternativas de intervención que se
relacionan con la organización estructural del sistema educativo y que toman
en cuenta la duración de los ciclos, las edades de ingreso y egreso a
los distintos niveles, así como las articulaciones entre éstos para
facilitar procesos de retención y transición escolar.
Este
apartado consta de dos secciones. En la primera se hace una descripción de
la organización estructural del sistema educativo mexicano. En la segunda se
resume el análisis comparativo de estructuras educativas de
otros sistemas nacionales seleccionados.
Estructura del Sistema Educativo
Nacional (SEN)
Tipos, niveles y
grados
En la Ley General de
Educación se establecen tres tipos de educación: básica, media superior y
superior.
La
educación básica está integrada por tres niveles: preescolar, primaria y
secundaria. En sus tres grados, en la educación preescolar se atiende a
niños de tres a cinco años.1 El nivel primaria
tiene seis grados. De acuerdo con los datos oficiales incorpora a niños de
seis a 12 años. La conclusión de este nivel se acredita mediante un
certificado oficial que constituye un requisito indispensable para
ingresar a la secundaria. La educación secundaria se imparte en tres
grados. Da cobertura a jóvenes de 13 a 15 años. Su conclusión también se
acredita mediante certificado oficial que es requisito imprescindible para
ingresar a la educación media superior. De acuerdo con el artículo tercero
de la Constitución y con la Ley General de Educación los tres niveles de
educación son obligatorios, y por lo tanto, la cobertura tendría que ser
universal.
La
educación media superior comprende el nivel bachillerato y la educación
profesional técnica. El bachillerato se imparte generalmente en tres
grados, aunque existen programas de estudio de dos y de cuatro años. El
certificado de bachillerato es obligatorio para ingresar a la educación de tipo
superior. En la educación profesional técnica existen programas de dos hasta
cinco años, aunque la mayoría son de tres grados. Se orienta a la formación
para el trabajo técnico y casi todos los programas son de carácter terminal.2 El artículo tercero
de la Constitución establece que este tipo educativo es obligatorio a
partir del 9 de febrero de 2012 y plantea “lograr la cobertura total en
sus diversas modalidades en el país a más tardar en el ciclo escolar 2021 a
2022”.3
La
educación de tipo superior se conforma por tres niveles: técnico superior,
licenciatura y posgrado. El técnico superior se orienta a la formación de
profesionales capacitados para el trabajo en un área específica. Los
programas son de dos años, son de carácter terminal y no alcanzan el nivel de
licenciatura. Ésta forma profesionistas en diversas áreas del conocimiento
con programas de estudio de cuatro años o más. Se imparte en instituciones
universitarias, tecnológicas y de formación de maestros y es de carácter
terminal. Los estudios de bachillerato son obligatorios para ingresar
a cualquiera de estos dos niveles.
El
posgrado incluye los estudios de especialidad, maestría y doctorado. Está
orientado a la formación de investigadores y profesionistas con alto grado de
especialización. El posgrado tiene como requisito obligatorio de ingreso la
licenciatura y se acredita con el título de especialidad, maestría o doctorado.
Opciones y
modalidades
Además de los tres tipos
ya analizados, el SEN incluye otras
opciones educativas. La educación inicial atiende a niños de 45 días de
nacidos a menores de cuatro años. La educación especial atiende a personas
con discapacidades o a aquellas que tienen aptitudes sobresalientes. Finalmente,
la educación para adultos orientada a personas de 15 años o más que no han
cursado o concluido la educación básica. Esta opción comprende a la
alfabetización, la educación primaria, la secundaria y la formación para
el trabajo.
El
Sistema Educativo Nacional también se divide en modalidades acordes con
distintos métodos de enseñanza. Éstas son: escolarizada, no
escolarizada y mixta. La presencial tiene la mayor cobertura. A cada alumno se
le asigna un plantel y cubre un programa de estudios durante el
calendario oficial de actividades. Las modalidades no escolarizada y mixta, se
imparten como enseñanza abierta o a distancia de forma no presencial o
parcialmente presencial.
Sostenimiento y
administración del sistema educativo nacional
El primer párrafo del
artículo tercero establece con claridad el derecho de todo individuo
a recibir educación, así como la responsabilidad del Estado en la
impartición de los tipos de educación básica y media superior y la naturaleza
obligatoria de los mismos. De acuerdo con la fracción quinta de éste
artículo,
[a]demás de impartir la educación preescolar, primaria,
secundaria y media superior, señaladas en el primer párrafo, el Estado
promoverá y atenderá todos los tipos y modalidades educativos a incluyendo la
educación inicial y a la educación superiora necesarios para el desarrollo de
la nación, apoyará la investigación científica y tecnológica, y alentará el
fortalecimiento y difusión de nuestra cultura…4
A partir del enunciado
anterior resulta evidente que la responsabilidad del Estado se vuelve ambigua
en lo relativo a la educación inicial y a la superior, así como en lo referente
a la investigación científica y tecnológica, la cultura y las artes.
La
Secretaría de Educación Pública (SEP) es el organismo
responsable de la impartición y regulación de la educación pública, a
nivel de la federación. La Ley General de Educación establece que
corresponde a la federación la función normativa de la educación
básica y normal, definir lineamientos, planes y programas, en concurrencia con
las autoridades educativas locales; conformar el calendario escolar y la elaboración
y producción de libros de texto gratuitos, así como la planeación y
evaluación nacional (Lujambio, Ciscomani y Freyre, 2011).
A partir de la
descentralización, elevada a rango constitucional en 1993, existen organismos
responsables de los servicios de educación en las entidades federativas. A
las autoridades educativas locales, les corresponde “la prestación de los
servicios de educación inicial, básica, especial y normal, así como la
capacitación, actualización y superación profesional de maestros de educación
básica” (Lujambio, Ciscomani y Freyre, 2011). Los municipios pueden
también proveer educación de los tres tipos y en cualquier modalidad. En
el D.F., sin embargo, la educación básica y la normal son
administradas y atendidas por la SEP.
La SEP también ha transferido a las
autoridades locales la educación profesional técnica, el Colegio Nacional de
Educación Profesional Técnica (Conalep) y el sistema del Colegio de Bachilleres
además de los servicios de Formación para el Trabajo y la educación superior.
Con este fin se crearon los Organismos Descentralizados de los Gobiernos
Estatales (ODES), con financiamiento
federal y estatal. La educación media superior, superior y de formación
para el trabajo federalizados se agregan a los que con anterioridad
ya existían en los propios estados.
Los
cambios estructurales en el sistema educativo mexicano en los últimos 25
años han sido relativamente limitados. Entre los cambios recientes destaca
la descentralización de los servicios educativos a la entidades
federativas en 1993. También la obligatoriedad de la secundaria, en ese mismo
año, así como la del preescolar de tres años en 2003 y la del bachillerato en
2011.
Análisis comparativo internacional
En la actualidad existe
una amplia diversidad en los sistemas nacionales de educación
del mundo. Ésta se deriva de distintas tradiciones históricas,
trayectorias, modelos y enfoques de la organización educativa. La variedad
también refleja distintas concepciones y políticas educativas asumidas por
los gobiernos, para atender necesidades internas, para articular
los sistemas a las prioridades y proyectos de desarrollo nacional y para
adecuarlos a las dinámicas internacionales emergentes.
Aunque
es un rasgo común la división de los sistemas en educación básica, media y
superior, en realidad cada uno de estos tipos educativos está organizado según
distintas pautas temporales, enfoques curriculares, niveles
y modalidades de enseñanza. La enseñanza básica, por ejemplo, incluye
modalidades de preescolar de uno, dos o tres años; la primaria de cuatro, cinco
o seis años; la media puede comprender o no al bachillerato, tener enfoques
generales, vocacionales o mixtos, incluir salidas terminales, y ser
impartida en lapsos que van de los dos a los seis años. La educación
superior también presenta una gran diversidad en aspectos tales como su
orientación (general o profesional y disciplinaria), la duración de los ciclos
de pregrado, grado y posgrado, los grados de flexibilidad curricular y
movilidad y las fórmulas de certificación y acreditación de los estudios.
También
son distintos los mecanismos de ingreso y de tránsito entre cada uno de
los niveles y ciclos de los sistemas; la existencia de exámenes generales
o institucionales para certificar los conocimientos de los estudiantes y los
mecanismos para facilitar el acceso, la permanencia y el egreso de los alumnos.
No menos diversidad existe en las plataformas institucionales de formación
y actualización del magisterio; en los sistemas de evaluación de instituciones,
docentes y estudiantes; en las formas de regulación normativa y operativa
de los sistemas; así como en el terreno de las fuentes de financiamiento a los
sistemas de educación, en particular en el nivel superior.
Existe
una gran variedad de estructuras de la educación primaria y secundaria en
el mundo, inclusive dentro de regiones con culturas e historias similares,
como Europa, América Latina, o entre los países anglosajones.
Difieren marcadamente en las edades de entrada, la duración de cada ciclo,
y la diversidad de las opciones para los estudiantes. También hay diferencias
entre el número de años escolares y de tipos educativos obligatorios. En
estas divergencias no existe necesariamente alguna correspondencia con el nivel
de desarrollo socioeconómico de cada país.
Educación primaria
Mientras en la mayoría de
los países (127), la primaria empieza a los seis años, en Irlanda comienza
a los cuatro y en Mongolia, a los ocho. Casi todos los sistemas de educación
primaria duran cinco o seis años, aunque existe variación en la
duración de la primaria, de tres años en Armenia, Rusia y Turkmenistán,
hasta ocho años en Irlanda.
La
duración de los estudios primarios está ligada a la edad de ingreso a los
mismos y la distribución más común a nivel internacional es la de una duración
de cinco o seis años con edad de ingreso a los seis. El siguiente cuadro da
cuenta de la gran variabilidad entre países, con datos de la UNESCO de
2006.
Educación
secundaria
A nivel secundaria, la
diversidad es aún más marcada, tanto en estructura como en las distintas
modalidades de estudio o entrenamiento vocacional disponibles. Mientras que en
Finlandia y Dinamarca, los estudiantes asisten a un solo colegio del 1º al
9º grado para después optar por mayores estudios académicos o vocacionales,
en Alemania la secundaria empieza en el 5º grado, cuando los padres de
familia determinan el futuro escolar y laboral de sus hijos.
En
América Latina algunos países dividen la secundaria en dos partes,
mientras que en Argentina, los estudiantes cursan desde el 6º o 7º
grado hasta el 12º grado en la misma escuela, aunque con cuatro sistemas
escolares distintos. A su vez, en Estados Unidos la estructura de la secundaria
varía por estado, y según la escuela; por ejemplo, mientras algunos alumnos
asisten a la misma escuela del 5º a 12º grado, otros cambian entre el 6º y el
10º grado
Un
estudio de Friedrich Huebler, investigador de UNICEF,
también demuestra la gran diversidad de sistemas de educación
secundaria en el mundo. Varía marcadamente la edad de entrada y de salida:
en 102 de 206 países y territorios, los alumnos empiezan a los 12 años, y
la duración varía entre cuatro años, en Gibraltar y Filipinas, y nueve, en
Alemania y Eslovaquia (Huebler, 2007).
En
el modelo más prevalente (55 países) los alumnos entran a la secundaria a
los 12 años y terminan a los 18. En otros modelos comunes (25 países) los
estudiantes empiezan a los 12 y terminan a los 17, mientras que en
21 países, empiezan a los 12 y terminan hasta los 19 (cuadro 10).
No
obstante, los datos no reflejan en su totalidad la diversidad entre los
modelos de secundaria, particularmente en lo que se refiere a si este tipo de
educación se divide en una o dos partes, ya que para la UNESCO, la
educación secundaria abarca también la media superior. Mientras que
una mayoría de países divide la secundaria un dos partes, muchos otros
ofrecen modalidades de estudios continuos para esa edad. Los datos
tampoco reflejan las diferencias entre los distintos tipos de educación
secundaria. En Estados Unidos, por ejemplo, la mayoría de estudiantes del nivel
medio superior se ubican en escuelas denominadas comprehensivas
(preuniversitarias), mientras que una minoría asiste a preparatorias
vocacionales. En otros países, como Finlandia, casi la mitad (40%) opta
por asistir a escuelas vocacionales a los 15 años, mientras que en
Bélgica, España y Venezuela, los estudiantes aprenden juntos hasta los 15
años y después escogen un programa especializado y diversificado. Estos
distintos caminos típicamente ofrecen títulos distintos, y depende del
país qué tanta flexibilidad exista para después transferir créditos entre un
modelo u otro.
Obligatoriedad
También existe en el mundo
gran diversidad en el número de años escolares que son obligatorios. Por
ejemplo, en Estados Unidos y Australia, cada estado o departamento determina
sus políticas educativas, así como la estructura y contenido de la
escuela. En general, se aprecia una tendencia hacia un mayor número de años
obligatorios, sobre todo en países en donde la cobertura a nivel medio
superior es aún limitada. En la última década, Chile, Argentina, Brasil,
y más recientemente México, han legislado para hacer obligatoria la
educación media superior. Otros países, como México y Perú, han incluido al
nivel preescolar como obligatorio.
Cabe
resaltar que, según una revisión de datos de la UNESCO y
otras fuentes oficiales, México parece ser el país con más años
obligatorios de escolaridad. En contraste con Argentina, Chile y Brasil, el
porcentaje de alumnos que estudiaban en el nivel bachillerato en México,
en el momento de la reforma constitucional, también fue el más bajo; es decir,
México requiere un mayor esfuerzo que esos países por cumplir con su
propia reforma. En cambio, en Corea del Sur y Japón la educación media
superior no es obligatoria, pero la mayoría de los estudiantes en esos
países opta por cursarla e inclusive, más de 80% siguen a la universidad. El
cuadro 4 demuestra la enorme diversidad en la duración y la edad de entrada de
la educación obligatoria en el mundo. En 2006, 87 países tenían nueve o 10
años de escolaridad obligatoria, mientras que Angola sólo requería un año
de escuela, otros (Bélgica, Alemania y los Países Bajos) fijaban 13
años como obligatorios. Con los cambios constitucionales de los últimos
años, Argentina ahora requiere 13 años de escuela, Brasil 14 y México 15.
En
este marco nos parece necesario que el plan incluya una reflexión acerca de las
opciones alternativa de estructura que conviene considerar sustentada en
una revisión sobre diversas experiencias internacionales contemporáneas. El
objetivo de esta reflexión es establecer una o varias alternativas de
modificación estructural de la organización educativa vigente en el país,
y discutir sus condiciones de viabilidad, así como los restos, riesgos y
ventajas que presentan.
Aunque los problemas y
limitaciones en la distribución de opciones educativas de calidad recorren toda
la estructura escolar del país, se advierten particularidades en cada uno
de los tipos y niveles que la integran. En la educación básica se identifican
déficit de calidad que afectan principalmente a l poblaciones con menores
recursos económicos, sociales y culturales. También se observa que el problema
del abandono escolar aun no está resuelto y que, sobre todo en educación secundaria,
persiste una oferta escolar insuficiente en número y distribución
territorial. Es importante destacar que la consolidación de la universalización
de la educación básica requiere alcanzar la meta de contar con
centros escolares y personal docente en la totalidad de las localidades del
país.
Además,
de manera muy evidente, es posible identificar que en el tránsito entre la
educación secundaria y la media superior existe un cuello de botella
importante. Este mismo fenómeno se repite y agrava en el paso de este nivel de
estudios a la educación superior. El indicador oficial de absorción es
estrictamente una relación de magnitudes (el volumen del primer ingreso a
bachillerato entre el tamaño del egreso de secundaria el año previo), pero no
toma en cuenta que el primer ingreso a media superior se integra con
estudiantes de distintas generaciones de egresados de secundaria y su
volumen se incrementa por el número de repetidores de primer año. En suma,
la capacidad instalada para este nivel de estudios, su distribución
territorial y sostenimiento (proporción público-privado), que es altamente
heterogénea; así como su escasa capacidad de retención hoy resultan
insuficientes para alcanzar las metas que propone la obligatoriedad de
la EMS.
De no alcanzarse niveles mucho más altos de cobertura, retención y egreso
en la ems resultará
prácticamente imposible lograr una meta de cobertura de educación superior
que duplique la actual.
Los
centros escolares de nuestro país muestran una gran diversidad en sus alcances
y características, en la integración de tipos y niveles educativos, en sus
condiciones materiales y en su utilización por parte de los actores
involucrados en el proceso educativo y de la sociedad en general.
Propuestas
En México los centros escolares
se limitan a la función docente y a la atención de estudiantes tradicionales.
Por distintas razones, las escuelas particulares presentan una mayor
integración de tipos (básica y media superior), niveles (preescolar, primaria,
secundaria y media superior) y grados educativos. Además, los centros
educativos casi siempre están limitados a atender la función docente en su
sentido más convencional y generalmente se omiten otras actividades formativas,
culturales, organizativas y productivas de beneficio social más amplio.
Objetivo:
a) Crear la nueva escuela como un espacio abierto y multifuncional
para la formación, en su sentido más amplio, así como para la articulación de
la sociedad, alrededor de actividades diversas, y la reconstrucción del
tejido social.
Principales acciones:
a) Integrar y ampliar
los centros escolares a través de la incorporación de tipos y niveles
educativos para maximizar recursos en la búsqueda de extender
la cobertura, cumplir con la obligatoriedad de la educación, y atender a poblaciones
de distintos grupos de edad, a trabajadores y a grupos marginados.
b) Abrir las escuelas y sus recursos culturales y
tecnológicos para uso de la sociedad, fuera de los horarios y jornadas
escolares tradicionales.
c) Utilizar los centros escolares en todas las localidades del
país para asegurar el acceso universal a la educación y la formación a lo
largo de la vida en actividades tales como:
i. Alfabetización y apoyo continuo a poblaciones recién
alfabetizadas.
ii. Atención al rezago educativo.
iii. Incorporación de los padres en el proceso educativo
de sus hijos a través de la participación en actividades escolares, apoyo en
tareas y trabajos, interacción con el profesorado y seguimiento de las
trayectorias escolares.
iv. Formación continua de los adultos.
v. Capacitación en artes, oficios y aplicaciones
tecnológicas con un enfoque práctico y pertinente a las necesidades
de la vida cotidiana y la ampliación de horizontes culturales.
vi. Promoción y difusión de actividades culturales.
vii. Organización de actividades comunitarias y sociales.
viii. Operación de nodos de acceso gratuito a internet, con
ancho de banda suficiente, para las poblaciones locales.
d) Rediseño de las escuelas de educación básica, con
horarios ampliados, que fomenten las actividades de formación, recreación,
alimentación y deporte de los educandos.
e) Modificar el concepto de “edad escolar” de tal suerte que
se posibilite el aprendizaje a lo largo de la vida.
Tema 3.3. Problemas
del sistema educativo en México
4
problemas del sistema educativo en México y sus posibles soluciones
México atraviesa un
momento de tensión a nivel económico, social y político . Este panorama es
consecuencia de un importante declive en materia de seguridad, economía y
calidad de vida. ¿Es posible dar marcha atrás a esta situación? Sí lo es y una
variable muy importante para conseguirlo es la educación.
Pero, para iniciar este cambio es importante
tener una idea más clara acerca de los problemas particulares que enfrenta el
sistema educativo en México y algunas de sus posibles soluciones.
1. Cobertura de la educación
México atraviesa un momento de
tensión a nivel económico, social y político . Este panorama es consecuencia de
un importante declive en materia de seguridad, economía y calidad de
vida. ¿Es posible dar marcha atrás a esta situación? Sí
lo es y una variable muy importante para conseguirlo es la educación.
1.
Cobertura de la educación
Uno de los principales problemas
de nuestro sistema educativo es que no garantiza la educación a la
mayor parte de los ciudadanos. Ésta es la razón por la que existen
comunidades que a lo largo de su vida no reciben la educación básica, un derecho humano fundamental, y mucho menos logran siquiera tener un
certificado de bachillerato.
Los factores más comunes de la falta de cobertura
educativa se relacionan con variables sociales y económicas:
·
Muchas familias, tanto en
comunidades rurales como urbanas, requieren que todos sus
miembros realicen labores remuneradas para conseguir un
ingreso mínimo de supervivencia.
·
Existen comunidades remotas, en su mayoría
indígenas, que no cuentan con opciones educativas cercanas,
por lo que sólo reciben educación formal
aquellos que tienen la oportunidad de transportarse a otras comunidades de
manera diaria.
·
Aunque es cada vez menos frecuente, en las familias todavía existe la costumbre de
limitar los alcances educativos en las niñas, centrando los
esfuerzos únicamente en la preparación académica de los varones. Esto tiene
como consecuencia no sólo el rezago educativo femenino, sino que las niñas
presentan un menor desempeño en materias como matemáticas y ciencias naturales.
Cómo
solucionar la cobertura de la educación en México:
o Incluir la educación preescolar en la
educación obligatoria básica, para así facilitar a poblaciones vulnerables el
acceso a este nivel educativo.
o Proponer cambios curriculares que incentiven una mayor
equidad educativa entre niños y niñas.
·
Priorizar el aprendizaje de las comunidades indígenas.
·
Crear
programas de regularización para combatir el rezago educativo.
·
Orientarse
a combatir la relación del nivel socio-económico
con los logros académicos.
2. Calidad educativa
Otro problema que merma la calidad
educativa es la falta de preparación de los maestros. A pesar de
que existen pruebas evaluativas del desempeño docente, sigue existiendo cierta
carencia en cuanto actualización
y formación académica.
Es importante garantizar que los
contenidos que están recibiendo los ciudadanos cuentan con el mínimo
satisfactorio en cuanto a relevancia y pertinencia. La calidad de
dichos contenidos, sobretodo en la educación pública, podría
disminuir las posibilidades de los estudiantes para continuar
preparándose y repercutir en la continuidad, desarrollo económico
y social de la población mexicana.
Cómo
mejorar la calidad educativa en México:
La politóloga especializada en
educación y desarrollo Blanca Heredia, indica
que los problemas en cuanto a calidad del sistema educativo en México requieren
de medidas que impliquen una reconstrucción sistémica. Esto significa que,
atender o mejorar elementos específicos dentro del sistema educativo
no resulta suficiente, ya que el éxito o fracaso de las reformas
educativas radica en el funcionamiento de todas sus partes de manera
interrelacionada.
Asimismo, es igual de
importante brindar a los maestros opciones de actualización
continua y oportunidades formativas, desde cursos
complementarios hasta posgrados pertinentes a sus áreas docentes y
técnicas pedagógicas.
3.
Problemas de gestión dentro del sistema educativo
La falta de compromiso con el fin
último de los sistemas educativos, e incluso la misma falta de
preparación en materia de educación de los servidores públicos y directivos, recae
en una gestión muy por debajo del mínimo deseable.
El síntoma es una combinación de:
·
Disidencia sindical.
·
Mal manejo de capital humano (especialmente
en el área docente).
·
Mala logística administrativa.
El problema, finalmente, es la
baja de la calidad educativa, lo que desencadena las situaciones antes
mencionadas, entre otras más. Por ejemplo, el inicio de clases sin profesores,
libros de texto y por lo tanto, niveles muy bajos de motivación estudiantil.
Propuestas
de solución a problemas de gestión del sistema educativo:
Exigencia permanente por parte de
los ciudadanos para atender las necesidades básicas educativas en tiempo y
forma. A
pesar de que el problema original no radica directamente en las instalaciones
de las escuelas, éstas son el primer contacto con el sistema educativo y se
convierten en el primer eslabón hacia un cambio más profundo.
La formación académica para
docentes y directivos también es indispensable a la hora de solucionar
problemas de gestión, ya que estos estudios no están únicamente dirigidos al contenido
de las materias o técnicas pedagógicas, también los hay en materia de
administración y gestión de escuelas de todos los niveles educativos. Todos los
esfuerzos ayudan a mejorar y tienen un potencial de cambio a largo plazo.
4. Falta de recursos e
inversión en infraestructura para la educación
Las escuelas públicas, sobretodo
en comunidades rurales, tienen muy pocos recursos económicos para su
mantenimiento y optimización, dejando de lado:
·
Necesidades básicas, como baños funcionales y
electricidad en las aulas.
·
Necesidades educativas como el acceso a equipos de
cómputo e instalaciones elementales para la inclusión de alumnos con
discapacidades.
Posible
solución para la poca infraestructura en las escuelas mexicanas:
Una planeación financiera por
parte de los servidores públicos que incluya, no sólo los salarios y los
insumos, sino las necesidades de infraestructura básica para poder garantizar
instalaciones cómodas y una educación mucho más integral.
La educación es un factor de
cambio determinante para el desarrollo de cualquier país, por esto, es de suma
importancia que exista un compromiso generalizado hacia su mejora. Todos
podemos poner nuestro granito de arena, desde los gobiernos con mejores
políticas públicas, los
docentes con una formación continua y los ciudadanos con un
seguimiento cercana a temas relacionados con el tema educativo.
Si ya eres docente o te interesa
convertirte en un profesional que aporte soluciones y mejore la calidad
educativa, entonces
te invitamos a conocer más sobre los programas de Posgrado en Educación de la
Anáhuac Mayab.
Unidad 4. Desarrollo e innovación en el Sistema
Educativo Mexicano
4.1. Sistemas abiertos
4.2. Educación a distancia
4.3. Educación permanente y educación continua
4.4. Financiamiento de la educación
Tema 4.1. Sistemas abiertos
En los países del primer mundo, la educación es una experiencia
que se da por sentada. Se sabe que desde que somos niños iremos a la escuela y
aprendemos todo lo necesario, desde sumar y restar, pasando por leer, y
terminando la historia de nuestro país y del mundo.
Pero esta situación
no es común en todo el mundo. Existen países del tercer mundo
donde la educación es algo muy difícil de alcanzar porque no está
disponible para todas las personas por igual. Por ejemplo, en África la
educación es un gran problema y más del 40% de la población
mayor a 15 años es analfabeta. Pero, ¿por qué? La respuesta es simple: dinero.
En África hay una gran pobreza, muchos viven con menos de un
euro al día y la educación cuesta dinero, en este país y en muchos otros del
mundo.
La educación suele ser tratada
como cualquier otro negocio: mientras más dinero inviertas en él, mejor educación vas a
obtener. Esta idea se aplica tanto en la educación primaria como en la
universitaria, y aunque esta premisa tiene sus ventajas, también presenta
grandes desventajas para aquellos que no tienen suficiente dinero para gastar
en ella.
Es aquí cuando entra la educación abierta, un concepto en el que
todos los ciudadanos del mundo tienen acceso a educación de alto nivel sin
importar su estatus social y económico.
¿Qué es la educación abierta?
La educación abierta
es una filosofía sobre la forma en la que las personas producen, comparten
y construyen el conocimiento. Esta frase se usa para describir las iniciativas
que intentan hacer que el acceso a la educación y entrenamiento sea más amplio si se le
compara con los sistemas educativos tradicionales ofrecidos en casi todo el
mundo.
A este tipo de educación se le llama “abierta” porque se
pretenden eliminar las barreras existentes en los sistemas de educación
comunes, donde se les niegan oportunidades a muchas personas dependiendo de su
estatus económico. Para lograr esto el mejor vehículo es compartir el
conocimiento e información que otros tienen usando la tecnología que
hay disponible en el presente. Al mismo tiempo, la educación abierta debe
proveer libertad para que todos puedan modificar y usar materiales educativos
para que la misma comunidad siga compartiendo información a audiencias pequeñas
y grandes.
La importancia de la educación abierta
La mayoría de las
personas quieren aprender, y, si se tiene acceso libre y gratuito al
conocimiento y a la educación, ayudamos a otros a crearse un mejor futuro como
individuos y también como un miembro de la población de un país. A la larga, esta
idea será beneficiosa para todos.
Con la educación abierta los estudiantes pueden aprender cosas
adicionales para complementar lo que aprenden en su institución educativa, y
aquellos que ya trabajan pueden conseguir la ayuda que necesitan para terminar
un proyecto. Quienes están haciendo investigaciones pueden crear recursos
mundiales con información que se haya descubierto hace poco, y los profesores y
maestros tienen nuevas maneras de ayudar a que sus estudiantes aprendan. La
finalidad es que la educación esté disponible, sea accesible, modificable y
además gratuita.
Los recursos de la educación abierta
Aunque la idea de la educación abierta suene muy utópica, ya
existen recursos que ofrecen este tipo de aprendizaje. El más conocido es la
famosa Wikipedia, un sitio web que todos usamos para buscar información de todo
tipo y en distintos idiomas, donde podemos aprender cualquier tema sin tener
que pagar ni un centavo. Wikipedia además es accesible desde cualquier lugar
del mundo gracias a Internet, y está abierta para ser modificada por los mismos
usuarios, quienes a la vez han contribuido para que sea tan completa como es
hoy en día.
Tema 4.2. La educación a distancia, una necesidad
para la formación de los profesionales
RESUMEN
La educación a distancia con el uso de las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones (TIC), es una necesidad para la formación
inicial y continua de los profesionales. Se cuestiona si realmente los
profesionales y los alumnos tienen una adecuada preparación para enfrentar este
reto. Esto genera una contradicción entre los principios didácticos de la
educación a distancia con el uso de las TIC para la formación inicial y
continua del profesional. Se revisan los elementos que contribuyen a pensar la
formación docente como una articulación de factores que sin negar los
contextos, permiten la apropiación de los recursos de la tecnología digital
para la enseñanza. La situación expuesta condujo al planteamiento del objetivo:
analizar los elementos teóricos relacionados con los estudios conceptuales y
prácticos sobre la educación a distancia con el uso de las TIC en la formación
inicial y continua de los profesionales. Los resultados mostraron que la
calidad pedagógica y la preparación del docente con el uso de las TIC mejoran
el proceso de enseñanza y aprendizaje, además de favorecer programas
innovadores en el área de la educación.
INTRODUCCIÓN
La educación a distancia es un método o sistema
educativo de formación independiente, no presencial, mediada por diversas
tecnologías. Los especialistas la definen como la enseñanza y aprendizaje
planificado, la enseñanza ocurre en un lugar diferente al del aprendizaje, requiere
de la comunicación a través de las tecnologías y de la organización
institucional especial.
La educación a distancia cambia esquemas
tradicionales en el proceso de enseñanza- aprendizaje, tanto para el docente
como para el estudiante, no existe una relación directa en tiempo real para que
el docente dirija el proceso y el proceso de aprendizaje del estudiante es más
flexible, no existe coincidencia física en cuanto al lugar y al tiempo, exige
mayor independencia y autorregulación por parte del estudiante. La educación a
distancia adopta diversas peculiaridades en función de la intermediación, del
tiempo y del canal que se vaya a utilizar.
La concepción de la educación a distancia o virtual
ha cambiado con el auge de las telecomunicaciones digitales y las tecnologías
de la información y la comunicación, esto ha permitido mejores y más rápidas
formas para diseminar los conocimientos. Las redes de los sistemas de
telecomunicaciones permiten que las personas y grupos tengan conexiones rápidas
y confiables lo que ha permitido una mayor interrelación de información entre
ellos.La integración de los campos de la informática, los medios audiovisuales
y las telecomunicaciones ha causado impacto en la educación a distancia en el
contexto de la globalización.
Según estudiosos del tema, la descripción,
especulación y reflexión sobre el fenómeno innovador son fuentes para
sistematizar el cómo hacer tecnológico en educación a
distancia y el propio qué hacer, con el fin de reelaborar los
principios, leyes y normas que posibilitan una forma de enseñanza no presencial
de efectos positivos.
La sociedad de la información y el conocimiento
demandan el aprendizaje continuo a lo largo de la vida, esto no resulta ajeno a
la institución educativa encargada de la formación inicial y continua de los
profesionales de la educación. Por lo tanto, se impone la revisión de los
contenidos curriculares para determinar si los conocimientos, habilidades y
destrezas que pretenden desarrollarse en el alumno son los que requiere la
sociedad actual, si responden a la internacionalización de la economía, a los
nuevos bloques económicos, al comercio internacional, a la nueva sensibilidad
humana y a las problemáticas del hombre en general.
La educación a distancia es promotora de una propuesta
didáctica en la cual el alumno autorregula su aprendizaje, como un proceso de
autodirección, transforma sus aptitudes mentales en competencias académicas, es
el docente quien encamina este aprendizaje.
Aunque es imprescindible que exista una estrecha
relación entre el currículo contextualizado y la tecnología educativa, es
difícil encontrar trabajos en la literatura pedagógica internacional que hayan
analizado con una pretensión globalizadora y no fragmentada la vinculación
conceptual, docente e investigadora entre los principios didácticos de la
educación a distancia con el uso de las TIC y el currículo concebido para la
formación inicial y continua del profesional de la educación. Las causas
complejas y diversas de este hecho pueden atribuirse a que se han desarrollado
como áreas separadas y autónomas una de la otra.
Se cuestiona si realmente los profesores tienen una
adecuada preparación para enfrentar este reto en el actual contexto en que
transcurre el proceso de formación inicial y continua. Esto genera una
contradicción entre los principios didácticos de la educación a distancia con
el uso de las TIC y el currículo concebido para su formación.
La situación expuesta condujo a analizar los
elementos teóricos relacionados con los estudios conceptuales y prácticos sobre
la educación a distancia con el uso de las TIC en la formación inicial y
continua de los profesionales. La investigación se desarrolló desde un enfoque
general sistémico y con la aplicación de métodos teóricos y de nivel empírico.
Se ofrecen elementos desde una plataforma
conceptual que no pertenece a la teoría curricular, ni a lo que
tradicionalmente se ha entendido por educación a distancia con el uso de las
TIC, sino desde un enfoque integrado y globalizador que permite identificar
problemas reales, urgentes y más extendidos que se manifiestan en nuestro
contexto.
DESARROLLO
Una de las características de la educación a
distancia es originarse en las necesidades de una población poco numerosa, con
intereses especiales, para satisfacer carencias que surjan en estas
poblaciones. Es una modalidad de aprendizaje flexible, dinámica y adaptativa al
medio donde se desarrolla. Es de utilidad práctica, vincula sus programas con
necesidades de los estudiantes que se encuentran en un sitio remoto, desarrolla
la autoestima, creatividad y enriquece el conocimiento y el aprendizaje.
Con frecuencia se da la circunstancia de que no sea
una sola persona sino un pequeño grupo de una misma comunidad, el que emprende
el curso a distancia. De tal manera, la retroalimentación que se brindan
mutuamente sus integrantes y las conexiones que se establecen, a partir de los
contactos personales en los talleres y con grupos de otras comunidades,
conforman una red de relaciones tan rica para los alumnos como para los
profesores, no siempre conscientes o informados de las realidades
socio-culturales de regiones lejanas de su propio país.
A nivel mundial los profesionales de la educación
constituyen un sector caracterizado por la masividad, la dedicación física y
mental al trabajo escolar, por la poca homologación en los planes de formación
para la profesión. Todo esto hace que la utilización de las TIC y la educación
a distancia como modalidad y en especial la educación virtual sean
elementos a tener presente en la formación y superación de docentes.
El impacto del avance de las telecomunicaciones en
la educación a distancia ha permitido pasar de la enseñanza tradicional a la
impartición de cursos en línea a través de redes informáticas, con base en la
integración de tres campos: la informática, los medios audiovisuales y las
telecomunicaciones.
El sistema telemático permite que se establezca la
comunicación instantánea y a distancia interpersonal, entre grupos, entre la
persona y un centro de documentación, permite intercambiar información hablada,
gráfica y documental y procesarla al mismo tiempo que se transmite y acceder a
centros documentales con criterios de selección y de secuencia.
Al asumir la modalidad de enseñanza a distancia
para la formación de profesionales de la docencia debe mantenerse un enfoque
que garantice el aprendizaje independiente, autorregulado, responsable y
desarrollador; que propicie el desarrollo integral de la personalidad del
estudiante para que adquiera conocimientos y desarrolle habilidades para
aprender, aprender a hacer y aprender a ser.
Por otra parte es importante en este empeño que el
docente no pierda de vista su papel de director facilitador, tiene la
responsabilidad en esta modalidad del diseño, organización y control de las
actividades que faciliten el proceso de aprendizaje, mediante el cual el
estudiante construirá el conocimiento.
La concepción de aprendizaje desarrollador, según
los referentes teóricos vigotskianos, considera la enseñanza
desarrolladora como un proceso que de forma sistémica y sistemática va a
transmitir la cultura en la institución escolar de acuerdo con el encargo
social y teniendo en cuenta el nivel de desarrollo alcanzado por el estudiante,
estimular sus potencialidades guiándolo hacia niveles superiores en el
desarrollo de conocimientos, habilidades y capacidades.
Con el objetivo de superar las limitaciones que
tiene todo sistema de relaciones mediatizado, al reducir la interacción
vivencial e interpersonal entre alumno y profesor, la tutoría es un elemento
sustancial y singular de los sistemas de educación a distancia a través del
cual toma cuerpo el diálogo real, al establecer un sentimiento de relación
personal entre el que enseña y el que aprende. En los talleres presenciales que
complementan los cursos a distancia se realizan tareas o demostraciones, en
momentos parciales o finales. Los talleres tratan de facilitar la adquisición
de destrezas cuyo fundamento teórico se ha desarrollado en los módulos
instructivos. Es una estrategia que favorece la autonomía del alumno, procura
que paulatinamente logre hacer por sí mismo lo que en principio solo puede
hacer con la dirección del profesor. En el presente milenio se ha continuado
avanzando hacia alternativas pedagógicas con el fin de lograr mayores capacidades,
aprendizajes, habilidades para un desarrollo íntegro del estudiante.
A partir de la separación del maestro y del
estudiante se deriva el concepto de distancia, la noción de estudio
independiente es primordial, es un proceso motivado por los objetivos de cada
estudiante y recompensado por sus valores intrínsecos. La separación física
entre estudiantes y docentes, esto se ve fortalecido por los medios
tecnológicos utilizados que permiten compensar la preparación independiente del
estudiante. Este planifica su propio aprendizaje, traza objetivos a cumplir con
los recursos disponibles, crea su propia escala de valores y desarrolla sus
capacidades según el objetivo o meta propuesto, debe tener motivación
suficiente para superar cualquier adversidad con autonomía y no se regirá
solamente por las indicaciones de su profesor.
Todo lo anterior genera la necesidad de seleccionar
las estrategias que utilizará para la construcción de su aprendizaje, para
alcanzar el éxito deben corresponderse con sus características personológicas,
estrategias que irá dominando y perfeccionando con el tiempo y la práctica.
Otro elemento que entra a jugar un papel importante
en la educación a distancia es el conocimiento que tiene el estudiante acerca
de la realidad de sus conocimientos, potencialidades y limitaciones, lo que le
permitirá desde la reflexión trazar su propia estrategia para a partir de un
plan concreto y ajustado a su realidad lograr sus objetivos de aprendizaje.
Los elementos antes analizados juegan un papel fundamental
en las propuestas educativas y autoinstructivas: aprender a aprender es en
última instancia, el proceso de hacerse consciente de las propias posibilidades
de pensamiento y poner en marcha planes estratégicos para su mejora; la
autorregulación del propio proceso de aprender y pensar es la función que se
espera de un efectivo y deliberado conocimiento de las posibilidades de
aprendizaje.
La educación a distancia requiere y propicia que el
estudiante sea responsable y creativo en la construcción de su aprendizaje, que
adopte estrategias y estilos de aprendizaje a partir del conocimiento de sí
mismo, a medida que lo logre aprenderá a aprender. Garantiza la igualdad de
oportunidades, brinda oportunidades de aprendizaje. La educación presencial no
la reemplaza ni la invalida, para niños y jóvenes se convierte en una modalidad
complementaria, sobre todo en el estudio independiente. Su destinatario
privilegiado es el adulto. Se ha instalado en diferentes países y ha sido
incluida en la Ley Federal de Educación y en las Leyes Provinciales.
Esta modalidad exige del profesor su capacitación y
perfeccionamiento. Implica un esfuerzo diferente, cada profesor debe
resignificar el proceso de enseñanza en función de la modalidad y debe
problematizar su práctica para mejorarla y adecuarla.
Es un mensaje de confianza y valoración del
destinatario, lo considera capaz de aprender autónomamente. Expresa un mensaje
de autoestima, apuesta al crecimiento personal y profesional de los
destinatarios. En el presente contexto sociocultural se ha vuelto una respuesta
válida a las demandas de conocimiento de la sociedad en general y del mundo del
trabajo en particular.
De acuerdo con el criterio de Abreu (2014) en la
actualidad la sociedad necesita lograr la participación de todos en función de
garantizar la subsistencia y desarrollo, es tarea de primer orden que los
profesionales de la educación se formen con un alto nivel científico y de
independencia cognoscitiva que garantice un desempeño de excelencia en todos
los procesos profesionales, la educación a distancia es una vía fundamental.
En la educación a
distancia aunque el estudiante y el maestro están separados físicamente es una
vía para que los contenidos adecuadamente estructurados propicien la
exploración del educando, en lugar de limitarse a la memorización. Además
propicia que los procesos de evaluación sean interactivos, que el estudiante
tenga acceso inmediato a los resultados de la evaluación y consejos por parte
del tutor, para que pueda avanzar en el aprendizaje, hasta lograr un dominio de
los conceptos y destrezas que se requiere desarrollar.
La aparición del lenguaje audiovisual junto con las
tecnologías que posibilitan su utilización (cine, televisión, vídeo) han
configurado que la cultura en el siglo XX no solo se haya transmitido y
desarrollado a través de la imprenta, sino también a través de este tipo de
medios.
La aparición y desarrollo de la informática ha
abierto las puertas a otro tipo de tecnología de almacenamiento y tratamiento
de la información que tiene el potencial de integrar en sí misma todo tipo de
lenguaje y de representación codificada de la información (sea textual,
gráfica, icónica o auditiva).
Los estudios de caso así como las investigaciones a
través de encuestas indican, en líneas generales, que los procesos de toma de
decisión de los profesores en relación con los medios no se apoyan en un
conocimiento teórico y racionalizado sobre los mismos, por el contrario, gran
parte de este conocimiento está conceptualmente poco fundamentado y articulado,
lo que favorece las prácticas docentes sobre los medios de carácter artesanal e
intuitivo.
La preparación sistemática de los docentes
encargados del diseño didáctico debe elevarse para que aprovechen las
potencialidades de los ambientes virtuales para la educación/formación, la
estimulación de la activación y regulación del aprendizaje, la actividad
investigativa del estudiante, la colaboración y enfoque profesional pedagógico
como centro del diseño.
¿Cuándo el enfoque será integrador?
Una aproximación integradora y global a la
problemática de la educación a distancia con el uso de las TIC en relación con
el desarrollo requiere de la identificación de los problemas reales, urgentes y
más extendidos que en estos momentos manifiesta esta modalidad.
Cuando los docentes se integren con creatividad y
autonomía, los alumnos trabajen en conjunto en la competencia digital y con los
demás componentes implicados y se integrenlos recursosde
apoyo a los procesos de enseñanza-aprendizaje, se podrá hablar de una verdadera
integración. Para lograr un enfoque integrador es necesario alcanzar la
integración del docente y de los alumnos, asumiendo tanto uno como el otro el
papel que le corresponde en el nuevo escenario.
En correspondencia con el enfoque ofrecido por Areito
(2014) una de las dificultades fundamentales para que el docente asuma el papel
que le corresponde en la educción a distancia está en la contradicción entre la
formación tradicional que ha recibido y el nuevo contexto de la educación,
además no se ha priorizado el completamiento de esas competencias y los
procesos de formación que garanticen el aprendizaje activo, reflexivo,
creativo, responsable y contextualizado del estudiante con el objetivo de que
adquiera competencias de acuerdo con los currículos y con las exigencias
sociales.
Se hace necesario una propuesta curricular
flexible, adaptable a las condiciones e intereses de los estudiantes;
especialistas de alto nivel en las principales disciplinas del conocimiento;
tutores y asesores que crean en la modalidad; materiales didácticos relevantes,
interesantes y motivadores; facilidades para la adquisición de equipos
multimedia de alta tecnología y gran ancho de banda; evaluaciones integrales,
multimétodos y formativas; foros periódicos de discusión y análisis de una
temática determinada; aprovechamiento de todas las facilidades que presenta la
red para alcanzar aprendizaje significativo; alumnos responsables que acepten
los principios de la propuesta curricular y las orientaciones de sus tutores;
docentes y usuarios que firmen un pacto y compromiso por la calidad de la
educación a distancia.
El problema planteado tiene que ver con la
tecnología educativa, pero afecta sustantivamente a los procesos de mejora e
innovación curricular por lo que requiere, entre otras medidas, dos soluciones
inmediatas y urgentes para su superación:
1- Incrementar la formación del profesorado acerca
de los medios y nuevas tecnologías en la enseñanza.
Sin un conocimiento sobre los medios en la
enseñanza como características técnicas, los lenguajes y formas de
representación de la información, el software disponible, la utilización e
integración curricular de estos medios, el profesorado no está en condiciones
de desarrollar prácticas pedagógicas de calidad con estas tecnologías. La
incorporación a la formación inicial del profesorado de asignaturas
relacionadas con las TIC aplicadas a la educación puede ayudar a paliar estas
deficiencias, pero la formación inicial es insuficiente si el ejercicio
posterior de la profesión no se acompaña de formación continua o
permanente acerca de estas tecnologías que además están en constante evolución.
2- Erradicar las
deficiencias organizativas e infraestructurales en los centros escolares en
relación con la adquisición, gestión e integración de los medios y TIC
La formación del profesorado debe estar encaminada
al uso de las TIC como una herramienta pedagógica insustituible con pleno
conocimiento y accesibilidad a los medios tecnológicos, los cuales deben estar
disponibles en los centros educativos. La inadecuación de las estructuras
organizativas e infraestructurales de los centros educativos son un factor que
afecta las prácticas docentes dirigidas a propiciar una integración curricular
de variadas tecnologías.
En los centros educativos una de funciones sociales
principales debe estar encaminada a la capacitación como una fuente de
adquisición de habilidades tecnológicas para el uso de la TIC, además de
promover el uso de las tecnologías desde actitudes positivas para la
colaboración y construcción del conocimiento.
Formación digital
La era de la informatización de la sociedad y la
introducción de las nuevas tecnologías de la informática y las
telecomunicaciones en la educación da una oportunidad a las mentes creativas y
visionarias de estos espacios de conocimiento, permite que el maestro con
vocación, conocimiento y comprometido con la competencia tecnológica juegue un
rol importante y adquiera otro perfil con la enseñanza virtual, ya que es un
medio importante para el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje en la
educación superior.
Los estudiantes se encuentran en un medio natural y
se desenvuelven con facilidad en este mundo virtual interconectado, llamado
habitualmente nativo digital o net generation,
descargan con facilidad aplicaciones que son utilizadas de forma intuitiva y
publican información en sus páginas o blog personales. Además, ofrece otras
ventajas, propicia el desarrollo de iniciativas, desarrollo de habilidades de
búsqueda y selección de información, fácil acceso a información de todo tipo
sin importar la ubicación, interacción continuade grupos que
preparan presentaciones en línea o proyectos a través de chat o
videoconferencias que permiten una comunicación efectiva, responsabilidad
del propio aprendizaje, el alumno es quien marca su ritmo de trabajo, pero
siempre bajo la guía de profesores quienes proporcionan el material adecuado.
Se presentan problemas, los estudiantes pueden
realizar un aprendizaje superficial e incompleto, distraerse con los juegos en
línea y no focalizar los objetivos trazados, por tanto, un rechazo de la
formación virtual como un método válido de aprendizaje afecta negativamente,
otras desventajas son la calidad y los problemas técnicos no resueltos, por no
haber fiabilidad de los exámenes en línea.
De acuerdo con lo planteado por Dorfsman (2012),
con los avances en la sociedad relacionados con la información, necesariamente
la docencia como profesión sufre transformaciones que se corresponde con la
obtención de nuevas competencias y que están en correspondencia con la llamada
dimensión digital, relacionada con el impacto que tienen en la enseñanza los
componentes de la sociedad de la información y que posibilitará la capacitación
del docente para:
·
Producir sus propios contenidos y expandirlos.
·
Compartir sus tareas con colegas y estudiantes.
·
Exceder los marcos locales e institucionales.
·
Diseñar espacios de trabajo, creatividad, cooperación, encuentro y reflexión.
·
Generar, participar y liderar comunidades de enseñanza-aprendizaje,
investigación, producción, recreación con los colegas, estudiantes y público
interesado en general.
·
Moverse libremente por el mundo real y virtual consolidando de ese modo su
potencial social, cultural y profesional. (Dorfsman, 2012, p.23)
En la educación virtual el profesor en su afán de
conocimiento y enfoque metodológico es un instructor que facilita la formación
de los alumnos al darles herramientas para desarrollar el pensamiento crítico y
creativo, contribuir a la creación de conocimientos especializados, centrar la
discusión sobre los puntos críticos, guiarlos en el desarrollo de experiencias
colaborativas, monitorear su progreso y proporcionar apoyo en el trabajo de los
mismos, por lo que el docente debe tener una buena formación y un currículum de
formación.
Las universidades han mejorado el intercambio de
información y han desarrollado de manera ascendente el uso de plataformas
educativas LMS (Learning Management Systems) o sistema de gestión de aprendizaje
que permiten interactuar con los estudiantes permitiendo todas las funciones
necesarias para facilitar la educación a distancia y que con el inicio de la
WEB 2,0 han incluido otras herramientas entre las que se encuentran los foros,
blogs, que propician una mayor colaboración.
"El modelo de enseñar y aprender con
e-learning con calidad será aplicable en una institución universitaria que
responda a un modelo de universidad digital, donde los sílabos planes de
aprendizaje estén articulados a los currículos de estudios con un enfoque por
competencias y que estos, a su vez, se integren a los planes estratégicos
institucionales y de las unidades académicas". (Domínguez, 2013, p.24)
Este proceso requiere de tiempo y determinadas
condiciones objetivas que garanticen la adecuada preparación de los docentes,
así como condiciones subjetivas que están relacionadas la comprensión de la
necesidad e importancia de la educación a distancia. El reto está en renovar
métodos educativos que permitan una adecuada planificación del proceso de
enseñanza-aprendizaje, que sean capaces de dominar las nuevas tecnologías,
aportar información de manera comprensible acerca de su trabajo docente,
mantener estrecha comunicación con los estudiantes de forma audiovisual y con
texto simultáneamente y enseñar a buscar, analizar y facilitar el aprendizaje.
CONCLUSIONES
La educación a
distancia con el uso de las TIC se caracteriza por tener como objetivo
fundamental la formación integral del estudiante a partir del desarrollo de su independencia
y su autorregulación, con una concepción del proceso de enseñanza- aprendizaje
desarrollador, en condiciones de semipresencialidad denominado (blended
learning).
Es importante conocer
los requisitos para la formación del docente innovador, es fundamental generar
los espacios de reflexión para superar barreras o favorecer la implementación
de prácticas correctas para la innovación en los programas de
educación a distancia, combinando las TIC e Internet.
Entre las diversas
medidas a tomar se hallan las inversiones tecnológicas de infraestructura y de
redes, con soportes técnicos constantes, para una buena administración y
organización de las propuestas curriculares de formación. Aprender a aprender
de un modo autorregulado (metacognitivo, que implica fortificar la autonomía de
la persona que aprende) en situaciones combinadas presenciales y virtuales.
Hacia una práctica profesional reflexiva del profesor.
Los
diseños tecnológico - educativos flexibles reconocen que la buena enseñanza y
por tanto, la retención de un aprendizaje, se liga a expectativas y necesidades
satisfechas que hace que el estudiante perciba que aprender es valioso y útil,
para aplicarlo en la vida cotidiana y/o laboral, estimulante para su motivación
y esfuerzo. Los estudios de contrastación y de investigación en la acción
siguen siendo centrales para demostrar que la calidad pedagógica y de
capacitación del profesor o profesora, la adecuación y atractivo de sus
planeamientos de aprendizaje, apelan a estrategias dinamizadoras y con variedad
de recursos.
La práctica profesional reflexiva del docente
conduce a producir, compartir, y transformar el conocimiento y contribuir
simultáneamente a una formación propia, encaminada a la construcción de una
identidad profesional. Este proceso está enfocado a la construcción de
identidad de base conceptual para enseñar y dar un repertorio de formas
docentes apropiadas para las situaciones de enseñanza que enfrentará,
amalgamando conocimientos para el diseño de actividades de aprendizaje que integran
el conocimiento tecnológico didáctico y pedagógico del contenido.
Tema
4.3. Qué es la educación continuada y por qué es tan importante en el mundo
actual
La
educación continuada es el medio para mantenerse actualizado con las últimas tendencias de tu
sector o los avances en un tema específico. Permite
profundizar en un aspecto particular a través de sus programas académicos en formato de
charlas, conferencias, talleres o cursosorientados al desarrollo de nuevas
habilidades y competencias. Las instituciones de educación
superior u organizaciones y empresas con fines educativos son las encargadas de
impartir estos programas cuya importancia y beneficios detallamos a
continuación.
¿Qué
es la educación continuada?
Refiere a
los estudios y aprendizajes cuyo objetivo es la actualización laboral de personas con
formación profesional, técnica, tecnológica o experiencia acumulada en
un ámbito determinado. La educación continuada es el medio para expandir los conocimientos y habilidades
de los trabajadores en relación a las últimas novedades de
su rubro, incluyendo tecnología específica, descubrimientos, logros y avances.
Constituye
una opción educativa fuera del sistema formal pero presenta no solo alta calidad académica,
sino también flexibilidad
acorde a las necesidades de personas que están plenamente
insertas en el mercado laboral. Suelen ser de corta duración en comparación con
otros programas académicos y se enfocan en aspectos particulares de un tema más
amplio.
Se ofrecen
en forma de talleres,
charlas, conferencias o cursos que propician la
experimentación de contenidos y métodos, siendo útiles tanto para el trabajador
y el docente como para las empresas que desean mantener a sus equipos
actualizados, logrando así una optimización
de los recursos y un aumento de la competitividad en el mercado.
formación en un mercado laboral cambiante
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La educación continuada es el medio para mantenerse
actualizado con las últimas tendencias de tu sector o los
avances en un tema específico. Permite profundizar en un aspecto particular a
través de sus programas académicos en formato de charlas, conferencias, talleres o
cursosorientados al desarrollo de nuevas habilidades y competencias.
Las instituciones de educación superior u organizaciones y empresas con fines
educativos son las encargadas de impartir estos programas cuya importancia y
beneficios detallamos a continuación.
¿Qué es la educación continuada?
Refiere a los estudios y aprendizajes cuyo objetivo es la actualización
laboral de personas con formación profesional, técnica, tecnológica o
experiencia acumulada en un ámbito determinado. La
educación continuada es el medio para expandir los conocimientos y
habilidades de los trabajadores en relación a las últimas
novedades de su rubro, incluyendo tecnología específica, descubrimientos,
logros y avances.
Constituye una opción educativa fuera del sistema formal pero
presenta no solo alta calidad académica, sino también flexibilidad
acorde a las necesidades de personas que están plenamente
insertas en el mercado laboral. Suelen ser de corta duración en comparación con
otros programas académicos y se enfocan en aspectos particulares de un tema más
amplio.
Se ofrecen en forma de talleres, charlas, conferencias o cursos que
propician la experimentación de contenidos y métodos, siendo útiles tanto para
el trabajador y el docente como para las empresas que desean mantener a sus
equipos actualizados, logrando así una optimización de los recursos y un
aumento de la competitividad en el mercado.
¿Por qué es importante
participar en programas de educación continuada?
El mundo actual sufre constantes cambios en la fabricación,
distribución y venta de productos y servicios, motivo que requiere una
actualización permanente de las habilidades para mantenerse a tiro con las
nuevas maneras de desempeñar una misma tarea. La incorporación de estas
capacidades permite la reconversión y reubicación de profesionales en un
mercado modernizado que se transforma regularmente.
La innovación presente en estos cambios, ocasiona que parte de los
conocimientos incorporados en la educación superior queden obsoletos.
Esto sucede porque la formación tradicionalmente se centró en los
procedimientos en lugar de prestar más atención a los fundamentos.
De este modo, los profesionales en ejercicio van perdiendo su
habilidad para resolver los problemas que se les presentan
frente a tantos cambios y nuevas generaciones de profesionales con
conocimientos actualizados, que también deben velar por el aprendizaje continuo
para permanecer en el mercado laboral
¿Cuáles
son los motivos del constante cambio en el mercado laboral?
Principalmente,
se deben a que la
sociedad transforma su productividad de acuerdo al progreso técnico, los
avances tecnológicos y la necesidad apremiante de poseer el conocimiento
adecuado para lidiar con estas nuevas maneras de concebir
y ejecutar tareas.
El cambio
permanente impulsa la demanda
de más y mejor preparación de los profesionales en ejercicio,
que pueden satisfacer esta necesidad a través de la educación continuada. Se
diferencia del sistema formal por la rápida
incorporación de conocimientos o competencias como
respuesta a los requerimientos de las empresas o instituciones.
¿Cuáles son los beneficios
de la educación continuada?
Además
de mejorar la
capacitación del profesional que participa de los
programas académicos, garantiza
su empleabilidad porque los conocimientos actualizados
generarán una ventaja sobre un colega que no se mantiene a tono con las
novedades. Lo mismo sucede con un posible
aumento de sueldo o promoción, ya que aquel mejor preparado
será quien acceda a los cargos con mayores responsabilidades.
Una
empresa que capacita a su personal, logrará mejorar el clima laboral y mantener la
motivación de los empleados, así como fomentar la proactividad que
culminará en un aumento
de la productividad. Se debe tener en cuenta que la educación
continuada también es una excelente herramienta para la reducción de accidentes laborales,
entre otros múltiples beneficios que acarrea la educación continuada.
Tema
4.4 El financiamiento de la educación en México. Problemas y alternativas
Resumen
El objetivo del artículo se centra en analizar algunos de los
principales problemas relacionados con el financiamiento de la educación en
México. Posteriormente, desde el marco de las políticas educativas, se brinda
una serie de propuestas que el Estado debería impulsar en el corto plazo para
contribuir a su solución. Al examinar estos problemas se discuten algunas
opiniones acerca de que en el país "¿se gasta mucho en educación?".
Se argumenta y concluye que las necesidades educativas del país son múltiples y
apremiantes, por lo que requieren una mayor inversión en educación, pues no
sólo es prioritario ampliar la cobertura educativa en los niveles post-básicos,
sino mejorar la calidad de los servicios educativos que se brindan en todos los
niveles del sistema. Asimismo, se señalan diversos problemas relacionados con
la ineficiencia y la falta de claridad en el manejo de los recursos que es
necesario corregir, bajo la expectativa de asegurar el derecho que tienen todos
los ciudadanos a recibir una educación de calidad.
Palabras clave: Políticas educativas, Financiamiento de la
educación, Gasto público en educación, Desigualdades educativas.
INTRODUCCIÓN
En México, durante las últimas décadas el gasto público en
educación ha crecido de forma consistente. Entre 1990 y 2010, el monto de este
rubro de gasto casi se triplicó al pasar, en términos reales, de 232 mil 439
millones de pesos a 696 mil 119 millones (PEF, 2011). Aunque este esfuerzo
financiero permitió que se dieran importantes avances en materia educativa,
todavía existen múltiples necesidades en el sistema. Por ejemplo, aunque se
logró ampliar la cobertura en los niveles de educación básica, contrarrestando
el incremento de la demanda provocado por la dinámica demográfica, los recursos
no han sido suficientes para hacer algo similar en los niveles post-básicos,
donde la cobertura todavía es muy baja y los costos por estudiante mucho más
elevados. Asimismo, tampoco han sido suficientes para cubrir las múltiples
carencias que aún subsisten en todos los niveles y modalidades del sistema
educativo, lo cual provoca que existan grandes desigualdades con respecto a los
recursos humanos, físicos y pedagógicos con los que cuentan las distintas
instituciones y centros escolares que conforman el sistema educativo mexicano.
Esta situación provoca amplias desigualdades educativas que se
manifiestan entre regiones, entidades federativas y localidades, afectando
consistentemente a los sectores de población de menores recursos. Este hecho
vulnera abiertamente la responsabilidad constitucional que tiene el Estado de
asegurar el derecho de todos los mexicanos a recibir una educación de calidad, así
como las posibilidades que tiene el país de avanzar hacia mayores niveles de
desarrollo social y económico.
En el contexto mundial, el conocimiento se ha instituido en la
base del desarrollo social y económico, constituyendo a la inversión educativa
en un factor fundamental para lograrlo. Esto es así en tanto que sólo con mayor
educación, los países podrán contar con ciudadanos capaces de afrontar los
retos de participar en una economía cada vez más globalizada, de consolidar su
democracia, y de avanzar hacia una mayor equidad y participación social. Por
ello, los recursos destinados a la educación ahora constituyen una inversión
estratégica para el desarrollo, pues aun cuando se reconoce que la educación no
es el único factor del cual depende el desarrollo, es un elemento
imprescindible para lograrlo.
En México, sin embargo, todavía existen diversos problemas
relacionados con los procedimientos de asignación, distribución y uso de los
recursos públicos que se destinan a la educación, los cuales impiden que el
Estado pueda asegurar el derecho que tienen sus ciudadanos de recibir una
educación de calidad. A continuación se describen algunos de los problemas
principales que se presentan al respecto, así como una serie de propuestas que
podrían contribuir a su solución.
PROBLEMAS DEL FINANCIAMIENTO DE LA EDUCACIÓN
La ambigüedad que guarda el Estado frente al
rezago e inequidad educativos y los requerimientos financieros que se necesitan
para enfrentarlos
Retomando señalamientos realizados por algunas agencias internacionales
(CEPAL/ UNESCO, 2005), cada vez es más frecuente que en México se señale, con
respecto a la educación, que ya no se requiere "gastar más, sino invertir
mejor", resaltando diversos problemas de ineficiencia en el manejo del
gasto educativo (Granados, 2005). Probablemente muchos de estos señalamientos
sean pertinentes y se requiera corregir ciertas cosas para mejorar la
eficiencia con que se utilizan los recursos destinados a la educación; sin
embargo, ello no resultaría suficiente para revertir los amplios rezagos e
inequidades que persisten en el sistema educativo mexicano, lo que hace
necesario que se destinen mayores recursos que permitan afrontar esta
situación. Al respecto, las leyes y normas mexicanas establecen con claridad la
responsabilidad del Estado para asegurar el derecho que tienen todos los
mexicanos de acceder a la educación, a lo que habría que añadir que ésta debe
ser de calidad. No obstante, esta prerrogativa está aún muy lejos de cumplirse,
y afecta principalmente a los sectores de la población de menores recursos.
Por ejemplo, las entidades federativas con menor desarrollo
socioeconómico, como es el caso de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, tienen los
niveles más altos de analfabetismo y los más bajos en cobertura educativa;
asimismo, estas entidades se caracterizan por tener las tasas más bajas de
eficiencia terminal y las más altas de abandono escolar (SEP, 2011). En cuanto
al logro escolar, los alumnos de estas mismas entidades consistentemente
obtienen los resultados más bajos, característica que comparten los alumnos que
habitan en zonas rurales y los que asisten a las modalidades educativas
orientadas a atender a las localidades de bajos recursos (cursos comunitarios y
educación indígena en primaria, y telesecundarias). En algunos casos, poco más
de la mitad de los alumnos afectados por estas circunstancias no obtiene ni
siquiera los conocimientos considerados básicos para avanzar al siguiente grado
escolar (INEE, 2006; 2008; 2009).
En cuanto a cobertura, en educación preescolar la atención a la
población de 3 a 5 años es de 80.9 por ciento, habiendo más de 1 .1 millones de
niños sin acceso a alguno de los tres grados que integran este tipo de
educación. En primaria, aunque los datos no son muy precisos, muestran que Quintana
Roo y Aguascalientes todavía tienen coberturas cercanas a 90 por ciento, lo
cual indica que aún no se cubre la meta que fue establecida en la primera mitad
del siglo pasado en cuanto a universalizar el acceso a este tipo de educación.
En secundaría, la cobertura es de 95.9 por ciento, y existen poco más de 262
mil niños sin acceso. En educación media superior la cobertura es de 66.7 por
ciento, de manera que cerca de 528 mil jóvenes quedan fuera de este nivel
educativo (SEP, 2011); en educación superior la cobertura es apenas cercana a
30 por ciento.
A este panorama hay que añadir que entre la población de 12 a 29
años, 7.8 millones (21.6 por ciento del total) no estudian ni trabajan. Este
aspecto resulta preocupante por diversas razones: porque deberían de estar
formándose y desarrollando sus capacidades, porque compromete las oportunidades
que tendrán en su vida adulta y porque el país compromete su activo más valioso
para lograr su desarrollo: los jóvenes (Tuirán, s/f). Hasta hace poco tiempo se
advertía a los países de América Latina sobre la necesidad de aprovechar su
denominado "bono demográfico", que se refería a la gran oportunidad
de beneficiarse del mayor porcentaje de población que se encontraba en edad de
trabajar en contraste con la población inactiva. Ello implicaba invertir en la
formación de los jóvenes para que éstos fueran más productivos y capaces de
soportar el peso de la economía antes de que creciera la proporción de adultos
mayores que se retiran del sector productivo. A la fecha, es claro que esta
advertencia no se ha tomado en cuenta y que seguimos desaprovechando esta
oportunidad histórica.
En cuanto a la infraestructura de los centros escolares en
primaria y secundaria, un estudio realizado por el Instituto Nacional para la
Evaluación de la Educación evidencia la precariedad en que se encuentran la
mayoría de los centros escolares. Tomando como referencia un índice de los
"servicios básicos" con los que cuentan las escuelas, en una escala
que va de 0 a 100, estiman que el promedio nacional es de sólo 66.2 en primaria
y de 69.4 en secundaria. En primaria sólo 22.4 por ciento de los centros
escolares cuenta con salón de cómputo y 34.7 por ciento con biblioteca; y en
secundaría los porcentajes correspondientes son de 59.6 y 57 por ciento.
Adicionalmente, en secundaría sólo 59.4 por ciento de los centros escolares
cuenta con laboratorios de física, química y biología. Con respecto a estos
insumos, cabe destacar que los porcentajes más bajos corresponden a las
modalidades educativas que atienden a población de bajos recursos, que en
primaria corresponde a los cursos comunitarios y la primaria indígena, donde
las salas de cómputo son casi inexistentes y el porcentaje de los centros
escolares no supera el 22 por ciento. En secundaría, esta situación corresponde
a la telesecundaria, donde el porcentaje de escuelas que cuentan con los tres
tipos de insumos no supera el 40 por ciento. En el marco de la sociedad del
conocimiento se tiene que reconocer que esta situación no tiene justificación en
el proceder del Estado, puesto que favorece la persistencia de la desigualdad
educativa y social (INEE, 2007).
Lo anterior redunda en que la población adulta de nuestro país
mantenga un bajo perfil educativo (8.6 años promedio de escolaridad) que
contrasta ampliamente con el nivel alcanzado en los países desarrollados (el
promedio de años de escolaridad entre los países de la OCDE es de 11.3 años), e
incluso, con el alcanzado por países como Chile (9.7 años) y Argentina (9.3
años) (PNUD, 2011). Es claro que de mantenerse esta condición no tendremos
muchas oportunidades de ser competitivos en la economía globalizada y la
sociedad del conocimiento.
La carencia de fuentes de información
confiable, transparente y oportuna sobre los recursos que se destinan en el
país a la educación
Para realizar una buena planeación y administración de los
recursos que se destinan al sector educativo se requiere tener una visión
integral y precisa sobre la forma en que participan los gobiernos federal,
estatal y municipal en el gasto educativo, así como sobre la manera en que se
distribuyen los recursos entre los diferentes niveles, modalidades y programas
educativos, hasta llegar al plano de dependencias e instituciones concretas.
Sin embargo, este tipo de información no existe en nuestro país.
A pesar de que diversas fuentes brindan información sobe el gasto
educativo en México, éstas presentan información parcial, bajo distintos tipos
de clasificación y agregación, lo cual impide conocer con precisión cuánto se
gasta en educación en nuestro país, cuál es la estructura de participación de
las entidades de gobierno y cómo se distribuyen entre los distintos niveles y
modalidades educativas (Mendoza, 2011). Al nivel de instituciones educativas
específicas, se trate de escuelas de educación básica o universidades, la
información financiera es difícil de obtener, pues a pesar de los avances que
se han logrado con respecto a las leyes de transparencia y acceso a la
información, persiste un gran obscurantismo y renuencia a brindar la información
financiera de las instituciones; e incluso, cuando se logra obtener, las
distintas formas de clasificación y agregación que utilizan las instituciones
educativas hacen casi imposible tener un panorama integral de los recursos
públicos que se les destinan, y del uso que se les da.
La información más confiable y desglosada con respecto al gasto
educativo es la que proporciona la Secretaría de Hacienda y Crédito Público,
pero sólo corresponde al gasto federal. Aunque la Secretaría de Educación Pública
ha realizado esfuerzos para ofrecer información del gasto educativo en los
estados igualmente confiable, a través del Cuestionario sobre Financiamiento
Educativo Estatal (CFEE), la información presenta múltiples carencias: es un
autorreporte que realizan las entidades federativas sin un respaldo objetivo
que asegure la fidelidad de la información, los niveles de agregación de la
información son muy generales y no todas las entidades entregan la información.
Esta situación debe cambiar, tanto por la utilidad que esta
información brinda a los procesos de planeación y administración del sistema
educativo, como para proveer información transparente a la ciudadanía sobre la
forma en que se gestionan los recursos públicos.
La ambivalencia del Estado mexicano ante su
responsabilidad financiera con la educación
Para afrontar el rezago y la inequidad del sistema educativo, es
menester que el Estado deje a un lado el rol ambivalente que ha jugado en los
últimos años y asuma un renovado compromiso con el financiamiento de la
educación. Tal ambivalencia se refleja en el hecho de que, mientras por un lado
los gobernantes reconocen el derecho que todos tienen a la educación y su
importancia para el desarrollo social y económico del país, por el otro tienden
a limitar la magnitud de los recursos que destinan al sector, en los proyectos
de egresos de la federación. En los últimos años, durante la aprobación del
presupuesto en la Cámara de Diputados, éstos han sido los responsables de
aumentar el presupuesto educativo; no obstante, cabe resaltar que aunque los
diputados han sido más receptivos a las necesidades del sector educativo, no
hay criterios claros sobre la forma en que proceden para distribuir los
recursos al sector, por lo que cada año sigue habiendo ganadores y perdedores
entre todas las instancias que dependen de los recursos públicos.
Este problema también se presenta en los gobiernos de las
entidades federativas, ya que la asignación que realizan los gobiernos
estatales a sus correspondientes sistemas educativos presenta variaciones
importantes de un ejercicio presupuestal a otro. Por ejemplo, entre 2010 y
2011, mientras algunas entidades aumentaron los recursos educativos en más de
40 por ciento (Hidalgo), en otras lo redujeron por arriba de un 20 por ciento (Colima
y Tabasco) (SEP, 2012).
La disposición y consistencia de los gobiernos federal y estatales
son factores importantes para asignar mayores recursos a la educación, pero
éste no es el único problema que existe al respecto: una cuestión de fondo
tiene que ver con la magnitud de los recursos presupuestales que se tienen para
cubrir múltiples funciones, incluidas las correspondientes a la educación. Para
dimensionar la situación baste señalar que actualmente los ingresos
presupuestarios en el país ascienden aproximadamente a 21 por ciento del PIB,
pero que sólo 18 por ciento del PIB corresponde al gasto programable, es decir,
los recursos no comprometidos (por deudas o compromisos contraídos con
anterioridad por el gobierno mexicano) que sirven para cubrir sus diversas
funciones. De dicha cantidad, poco menos de una tercera parte se destina al
gasto público en educación (5.3 por ciento del PIB). Lo anterior significa que
responder al mandato de la Ley General de Educación de otorgar el 8 por ciento
del PIB a la educación, necesariamente repercutiría en la reducción del gasto
de otros rubros que resultan fundamentales para el desarrollo del país,
situación que provoca una dura competencia por los recursos presupuestales.
En el contexto internacional, algunos organismos han señalado que
la baja recaudación fiscal que presentan los países de América Latina (México
incluido) representa un serio problema, dado que limita la capacidad de
invertir en áreas como educación, infraestructura y desarrollo productivo que, como
la salud y la protección social, son claves para aumentar la productividad, la
competitividad y la inclusión social (OCDE/CEPAL, 2011: 16).
Al respecto nuestro país se ha distinguido por tener una baja
capacidad de recaudación fiscal (17.4 por ciento del PIB), quedando por debajo
del promedio de los países de América Latina (19.2 por ciento) y mucho más
distante del promedio (33.8 por ciento) de los países de la Organización para
la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE/CEPAL/CIAT, 2011). Estas cifras
resultan aún más alarmantes cuando se reconoce que sólo poco más de la mitad de
estos recursos no están vinculados a la producción de hidrocarburos (CEPAL,
2012).
En distintos momentos se ha planteado la necesidad de llevar
adelante una profunda reforma fiscal; sin embargo, la resistencia que presentan
determinados sectores, y la incapacidad de los políticos para afrontar los
costos políticos de llevarla adelante, han bloqueado los intentos de
realizarla; incluso, cuando se han obtenido algunos logros, las reformas son
tan limitadas que no resuelven la carencia de recursos del Estado para invertir
en aspectos fundamentales para el desarrollo de la nación.
En perspectiva, superar el rol ambivalente del Estado con respecto
al financiamiento de la educación conlleva tanto la disposición y voluntad para
aumentar los recursos al sector educativo, como la necesidad de asumir los
costos políticos y el compromiso social para llevar adelante una profunda
reforma fiscal. Una reforma de este tipo proveería los recursos suficientes
para invertir y crear las condiciones que permitan asegurar el derecho que
tienen todos los mexicanos de acceder a una educación de calidad; así como para
enfrentar los retos que depara la sociedad del conocimiento, la equidad social
y la consolidación de nuestra democracia.
La carencia de reglas claras y transparentes
para la asignación, distribución y uso de los recursos públicos destinados al
sistema educativo
En los últimos años, los resultados de la asignación presupuestal
han sido fruto del cabildeo y de las coyunturas políticas; este proceso ha
dejado ganadores y perdedores según la correlación de las fuerzas políticas que
participan en este proceso (Mendoza, 2007). Lo anterior redunda en que no
exista claridad y certidumbre sobre los recursos con que contarán las
instancias, dependencias e instituciones para cubrir sus funciones educativas.
Esta incertidumbre ha multiplicado las voces de quienes solicitan la asignación
de presupuestos multianuales al sector educativo, a fin de que las
instituciones educativas puedan planear sus actividades a mediano y largo plazo
bajo un panorama de certeza financiera.
En cuanto a la participación que deben tener los gobiernos
federal, estatal y municipal en el gasto educativo, tampoco hay nada definido.
Si bien algunas leyes establecen montos específicos que deben destinarse al
sector educativo, son tan generales que no especifican a los responsables de
otorgarlos, ni la estructura de su participación, como tampoco a los
destinatarios precisos de los recursos. En consecuencia, no existen compromisos
específicamente establecidos que permitan hacer justiciable el derecho a la
educación. Se promete y no se cumple, y no pasa nada.
Considerando que la justiciabilidad se refiere a la posibilidad de
exigir a través de un mecanismo jurídico el cumplimiento o restitución de un
derecho, se requiere una mayor especificidad en las leyes para fincar
responsables en caso de incumplimientos, así como mecanismos para reparar los
daños causados cuando se viola este derecho (CLADE, 2012).
Instituir una mayor normatividad también redundaría en fijar la
estructura de participación que deben guardar los gobiernos (federal, estatal y
municipal) con respecto a los recursos que deben destinar a sus
correspondientes sistemas educativos, así como determinar las obligaciones
específicas de cada entidad de gobierno y las figuras jurídicas concretas que
resultarían responsables de su incumplimiento. No obstante, para que funcione
esta nueva normatividad sería necesario que llegara a los diferentes niveles de
la estructura del sistema educativo, para que incluso a los directores de los
centros escolares puedan fincárseles responsabilidades sobre el uso de los
recursos públicos. Este aspecto contribuiría a controlar actos de corrupción y
serviría como mecanismo para supervisar el uso eficiente de los recursos
educativos.
En este sentido, un renovado compromiso del Estado con la
educación también implicaría establecer los mecanismos que brindaran mayor
claridad, transparencia y certidumbre sobre los procesos de asignación,
distribución y el uso de los recursos educativos. Este aspecto no sólo resulta
importante para las instancias, dependencias e instituciones destinatarias de
los recursos públicos, sino también para que los ciudadanos tengan conocimiento
sobre la administración de los recursos de la nación, principio fundamental de
la democracia.
Una visión limitada del Estado sobre las
implicaciones de lo que representa el derecho a la educación
Hasta ahora, el Estado mexicano ha asumido una visión limitada
sobre el derecho a la educación que tienen todos los mexicanos. Su
responsabilidad la ha centrado en ampliar el acceso a la educación obligatoria,
tomando como referente los niveles educativos que han sido considerados como
tales en diferentes momentos de la historia. En tiempos recientes, también se
han diseñado programas de becas de manutención a los estudiantes para evitar
que los alumnos abandonen sus estudios por falta de recursos económicos. Sin
embargo, las estadísticas nacionales muestran que estas medidas resultan poco
efectivas para afrontar los diversos factores que provocan las desigualdades
educativas y sociales.
En consecuencia, asegurar el acceso y brindar apoyos económicos no
es suficiente para garantizar el derecho a la educación. Esto es así porque los
niños y jóvenes no son un todo homogéneo y al ingresar a las instituciones
escolares enfrentan diferentes oportunidades de aprendizaje dependiendo de las
características sociales, económicas y culturales de sus familias y de los
contextos en que se desarrollan; y a esto habría que añadir las diferencias en
la calidad educativa de la oferta que se les brinda. Todos estos aspectos
influyen en las posibilidades de éxito que puedan lograr en el sistema escolar.
En este sentido, asegurar el derecho a la educación implica no
solamente igualar las condiciones de acceso, sino también la calidad de la
oferta educativa que se brinda, así como proporcionar los apoyos necesarios
para contrarrestar el efecto de los diversos factores que provocan la
desigualdad educativa. Asegurar el derecho a la educación, por tanto, comprende
tres aspectos: igualdad de condiciones de acceso a una educación de calidad,
igualdad para mantenerse y avanzar en los diferentes grados y niveles del
sistema educativo, e igualdad en los logros de aprendizaje en los ámbitos
cognitivo, afectivo y social que alcancen los niños y jóvenes,
independientemente del contexto familiar y social del que provengan (Blanco y
Cusato, s/f).
Ampliar la oferta educativa mediante opciones educativas
claramente diferenciadas en términos de su calidad y la creación de nuevos
programas de becas económicas para estudiantes de bajos recursos, en todo caso,
constituyen sólo un paso inicial, y no el más seguro, para promover la equidad
educativa.
Para garantizar el derecho a la educación con equidad, se requiere
que las escuelas y programas educativos tengan una calidad similar en todos los
contextos, así como asegurar los apoyos económicos, didácticos y pedagógicos
que posibiliten que los niños y jóvenes adquieran los aprendizajes pretendidos
en cada nivel y modalidad del sistema escolar, independientemente de su
condición socioeconómica, cultural e individual (Blanco y Cusato, s/f). Lograr
lo anterior no es fácil y demandaría mayores recursos para nivelar las
condiciones de la oferta educativa que brindan las escuelas, brindar apoyo
económico y de otro tipo para todos los estudiantes que los requieran, y apoyar
investigaciones educativas orientadas a generar alternativas que confronten los
factores sociales y culturales que limitan el aprendizaje de los niños y
jóvenes en el sistema educativo.
En medida de ello, para que el derecho a la educación no sólo
constituya un asunto retórico que sirva para adornar los discursos de los
políticos, se requiere de ese renovado compromiso del Estado con el
financiamiento de la educación, pues sólo así se tendrá la capacidad de ampliar
y mejorar la oferta de los servicios educativos con equidad.
Las ineficiencias en el uso de los recursos
educativos
Conjuntamente con la asignación de mayores recursos a la
educación, es fundamental resolver diversos problemas que permitan hacer más
eficiente el uso de los recursos que se destinan al sector. Algunos de ellos
son:
Las altas tasas de reprobación, abandono y eficiencia terminal
Aunque las estimaciones sobre la reprobación, el abandono y la
eficiencia terminal todavía no son muy precisas, permiten tener una idea de sus
efectos para el sistema educativo. La tasa de aprobación en primaria se estima
en 96 por ciento, en secundaría en 84.1 por ciento y en educación media
superior en 65 por ciento; y las correspondientes a la deserción son de 1, 7 y
16 por ciento en los niveles respectivos (INEE, 2012). Lo anterior provoca que
las tasas de eficiencia terminal en estos niveles educativos sean bastante
bajas: en primaria esta tasa corresponde a 95 por ciento, en secundaria a 83
por ciento y en educación media superior a 63 por ciento (SEP, 2011). Esta
situación provoca que se incrementen los costos por cada estudiante que logra
graduarse en el tiempo establecido en cada uno de estos niveles educativos. Sin
embargo, como la reprobación y la deserción no pueden acabarse por decreto,
será necesario investigar sobre los factores que los provocan para, posteriormente,
aplicar medidas que permitan contrarrestarlos. Sólo así, atacando los factores
que detonan estos problemas, se podrá disminuir la incidencia de la reprobación
y la deserción, lo que redundará en mejorar la eficiencia del sistema.
El uso inapropiado de la evaluación en el sistema educativo
Durante las últimas décadas se han ampliado considerablemente los
mecanismos de evaluación aplicados en el sistema educativo y expandido, además,
los ámbitos de su aplicación (alumnos, docentes, programas educativos y centros
escolares, por ejemplo). Aunado a este desarrollo, aumentaron también los
procesos burocráticos asociados a esta función, así como los costos de
operación de estos procesos. Sin embargo, la evaluación ha crecido sin un orden
establecido, con una amplia desconexión entre las instancias evaluadoras que,
en no pocos casos, lleva a la duplicidad de sus funciones. Pero el problema más
grave con respecto a la evaluación es el uso inapropiado que se brinda a sus
resultados, si bien esto ocurre únicamente cuando son tomados en cuenta por los
tomadores de decisiones, y no simplemente ignorados.
En la literatura internacional se señala reiteradamente que la
evaluación, como parte del proceso educativo, debe asumirse en términos
formativos, es decir, para retroalimentar y subsanar las deficiencias
detectadas. Contrario a ello, bajo el discurso neoliberal imperante los
resultados de la evaluación se han asumido en términos meritocráticos, es
decir, considerando que las instancias evaluadas son las únicas responsables de
los resultados que obtienen, ignorando los factores contextuales que están
vinculados a aquellos.
Como resultado de esta forma de interpretar la función de la
evaluación, las autoridades educativas han puesto en funcionamiento modelos de
financiamiento, a través de la distribución de recursos extraordinarios, como
recompensa que se otorga a los que resultan más exitosos en las evaluaciones.
No obstante, este tipo de modelos sólo han provocado mayor polarización e
inequidad en el sistema educativo, al tender a recompensar a los que de
antemano estaban más aventajados, sean instituciones, centros escolares,
programas académicos, docentes, investigadores o alumnos.
Adicionalmente, los modelos de financiamiento que vinculan
resultados de evaluaciones con la distribución de recursos económicos se
consideran nefastos para los sistemas educativos, tanto por ignorar la amplitud
de factores contextuales que intervienen en los resultados educativos, como por
los vicios que generan en las prácticas educativas, tales como: simulación,
engaño e, incluso, corrupción.
Por otra parte, en el tiempo que llevan de operar estos mecanismos
de evaluación, aunque han mejorado algunos indicadores cuantitativos del
sistema educativo (los más fáciles de medir), no existen evidencias
contundentes sobre su efecto positivo en el mejoramiento de la calidad
educativa. Esto resulta lógico, puesto que al ignorar el carácter formativo que
debe tener la evaluación educativa, sus resultados no se utilizan para corregir
las deficiencias que se detectan a través de ella en el sistema educativo.
De esta forma, aunque gastamos más en evaluación, su uso no es el
apropiado para obtener los beneficios de la misma. Cuestión que habría que
corregir para mejorar la eficiencia del sistema educativo.
Carencia de modelos de planeación acordes a los cambios que
experimenta la demanda educativa
Los cambios demográficos y la forma como históricamente se han
distribuido las oportunidades educativas a lo largo y ancho del país provocan
que más allá de las desigualdades educativas que existen entre las entidades
federativas, éstas también se presentan entre las localidades que las
constituyen.
Las condiciones educativas de las localidades son ampliamente
diversas, y en esa medida lo son también los requerimientos para cubrir sus
necesidades educativas: mientras que algunas localidades (principalmente las
grandes ciudades) desde hace tiempo lograron cubrir su demanda de educación
básica y ahora reclaman mayor cobertura en los niveles educativos post-básicos;
otras todavía tienen que ampliar la educación básica para generar la demanda en
los niveles superiores. Asimismo, los cambios en el perfil demográfico de la
población tienen diversos efectos en la demanda educativa: mientras que en
algunas localidades ha disminuido la población en edad escolar, en otras
todavía está creciendo este grupo de edad. Los dos aspectos anteriores redundan
en que si bien en algunas localidades ya existe una subutilización de la
infraestructura física y humana del sistema escolar (Granados, 2005), en otras
se requieren estos recursos. Lo anterior precisa de movilizar los recursos
educativos del lugar donde ya no se necesitan hacia donde se requieren. Sin
embargo, no hay medidas fáciles para realizar este proceso; incluso, las
medidas más prácticas para realizar estos ajustes, como cerrar escuelas o
turnos donde ya no se requieren, tendría serias implicaciones para los
trabajadores de la educación; es por ello que no sería recomendable tomar
decisiones unilaterales al respecto. En algunos países de América Latina como
Chile y Argentina, donde ya se tienen problemas de este tipo, se ha visto que
las decisiones unilaterales pueden causar más problemas que los que pretenden
resolver; por lo cual, lo más recomendable es comenzar a trabajar con todos los
actores involucrados en este problema para encontrar una solución consensuada
que permita aprovechar más eficientemente los recursos del sistema educativo.
PROPUESTAS
Algunas propuestas puntuales para avanzar en la solución de los
problemas descritos podrían ser las siguientes:
• Que los representantes de los poderes del Estado asuman en
su justa dimensión los profundos rezagos educativos que hay en el país, los
cuales no sólo limitan la posibilidad de alcanzar un mayor nivel de desarrollo
social y económico, sino también ponen al país en amplia desventaja en el
ámbito internacional.
• Es necesario impulsar una profunda reforma fiscal que
permita ampliar los recursos del Estado para invertir en educación y en los
sectores que resulten estratégicos para impulsar el desarrollo social y
económico del país.
• Establecer nuevas normas y reglas que, de forma específica,
permitan:
• establecer un sistema de información confiable sobre los
recursos que se destinan al sector educativo;
• fijar la magnitud y la estructura de participación que
deben guardar los gobiernos (federal, estatal y municipal) con respecto a los
recursos que se destinan a cada nivel y modalidad del sistema educativo, con el
fin de evitar las prácticas clientelares y los favoritismos políticos que hasta
la fecha orientan estos procesos;
• transparentar los procesos de asignación, distribución y
uso de los recursos en todos los niveles de la estructura del sistema
educativo;
• establecer mecanismos que amparen la justiciabilidad del
derecho a recibir una educación de calidad a todos los ciudadanos, así como
fincar responsabilidades ante su incumplimiento;
• establecer nuevos modelos de financiamiento que brinden
certeza financiera a mediano y largo plazo a todas las instituciones,
dependencias y centros escolares;
• ajustar la distribución de los recursos educativos bajo un
marco de equidad que atienda a los diversos factores que provocan la existencia
de las desigualdades educativas y redunde en igualar las condiciones de acceso
y calidad de la oferta educativa, así como la posibilidad de obtener logros de
aprendizaje similares a toda la población, independientemente del contexto
socioeconómico, cultural e individual en el que se desenvuelven.
• Aplicar medidas para brindar un uso más eficiente de los
recursos educativos, entre las que se encuentran:
• disminuir las tasas de reprobación y deserción en todos los
niveles y modalidades del sistema educativo;
• reorganizar los procesos de evaluación educativa en todo el
sistema y hacer un uso apropiado de sus resultados;
• establecer nuevos modelos de planeación que permitan
reorientar los recursos a los cambios que experimenta la demanda educativa.
Los profundos rezagos y desigualdades que existen en el sistema
educativo mexicano requieren que el Estado asuma un renovado compromiso con el
financiamiento de la educación para asegurar el derecho que tienen todos los
ciudadanos a recibir una educación de calidad, independientemente de sus
contextos de procedencia, así como para preparar a la población a fin de
participar bajo mejores condiciones en la altamente competitiva sociedad del
conocimiento.
Referencias