lunes, 20 de abril de 2020

Antología Teoría de la educación en México


INSTITUTO ESCOLAR DEL SURESTE A. C.
ESCUELA RAFAEL RAMÍREZ CASTAÑEDA
LICENCIATURA EN PEDAGOGÍA
ASIGNATURA: TEORÍAS DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO
SEGUNDO CUATRIMESTRE

DOCENTE: CAROLINA NIEVES CHABLÉ
ENERO-ABRIL 2020









UNIDAD 1. Paradigmas y modelos de enseñanza y aprendizaje en México
1.1. La educación en el siglo XXI
1.2. Evolución histórica y las nuevas perspectivas del sistema educativo
1.3. La escuela de nuestro tiempo
1.4. La escuela del futuro. Nuevos planteamientos educativos formales


Tema 1.
La escuela para el siglo XXI

Resumen
La escuela debería ser un lugar privilegiado para proporcionar una formación que permita participar plenamente en la vida ciudadana y democrática, pero podemos percibir hoy que existe una contradicción entre el tipo de educación que se proporciona en las escuelas, y el modelo de sociedad al que formalmente se aspira. Lo que tendríamos que conseguir es constituir escuelas que sean democráticas y que preparen a los individuos para actuar como auténticos ciudadanos, y no como súbditos. ¿Cómo se hace?, ¿cómo podemos llegar hacia una escuela que cumpla esas funciones?, ¿qué tendríamos que hacer en las escuelas para poder encaminarnos hacia la formación de individuos que tengan este tipo de características? Si optamos por fomentar la existencia de individuos felices y autónomos hay que comenzar por emprender una serie de reformas.
Palabras clave: educación democrática, autonomía, reforma educativa, escuela ciudadana. 
INTRODUCCIÓN
Durante el siglo XX se han estado produciendo importantes cambios sociales que se suceden cada vez con mayor velocidad y, sin embargo, parece que las escuelas no se transforman al mismo ritmo que la sociedad, por lo que nos tenemos que plantear cómo deberían ser los centros educativos para preparar a los jóvenes a vivir en condiciones que cambian cada día más rápidamente. Por tanto, tenemos que reflexionar sobre cómo debería ser la educación para el siglo XXI.
Entre los cambios que se están produciendo, podemos mencionar que la democracia se va convirtiendo en la forma de gobierno más deseable y muchas sociedades aspiran a dotarse de un funcionamiento democrático, que incluya respeto por los derechos humanos, con libertades básicas para todos, como la libertad de expresión, de asociación, desplazamiento, creencias, religión, etcétera, con la aspiración de erradicar la violencia.
Al mismo tiempo, se trata de sociedades más pluralistas, más diversas, con una mayor movilidad, en las que se producen grandes desplazamientos de seres humanos, menos regladas que anteriormente, con distintos tipos de familias, y una mayor libertad sexual y de creencias.
Los medios de comunicación han alcanzado un desarrollo gigantesco, no sólo con los periódicos, o con la radio, la televisión y los teléfonos, sino también, y sobre todo, con internet y las redes sociales. Esto hace que la información, que antes estaba reservada a unos pocos y registrada en especial en los libros, ahora esté por todas partes y sea extraordinariamente abundante. Antes se consideraba que la escuela tenía como funciones transmitir información y valores, pero ahora esas funciones son desempeñadas también por los medios de comunicación, y muchas veces con mayor eficacia.
Sin embargo, los centros educativos han cambiado poco. Si llegara a visitarnos un habitante de hace doscientos o trescientos años, se sorprendería de muchas cosas, de los medios de comunicación, del funcionamiento de las fábricas, del tráfico en las ciudades, de los vehículos, aviones, coches, trenes, incluso naves espaciales, pero posiblemente cuando visitara una escuela pensaría que ahí las cosas continúan de forma parecida a hace cientos de años: alumnos sentados en bancos, un maestro delante de un pizarrón explicando, y los alumnos escribiendo en sus cuadernos y tratando de memorizar lo que les explica.
Nos tenemos que plantear cómo vamos a educar a las generaciones futuras para que se desenvuelvan en la sociedad en la que les tocará vivir, donde surgen a menudo nuevas actividades, inventos, así como profesiones también nuevas. ¿Qué cambios debemos introducir en la escuela para que los prepare para vivir en una sociedad tan cambiante?

Las revoluciones educativas
El establecimiento de instituciones dedicadas a la transmisión del conocimiento acumulado a lo largo de la historia constituye, sin duda, uno de los mayores progresos logrados por la humanidad. Gracias a ellas, la cultura, las formas de vida, las prácticas sociales, los conocimientos, pueden ser transferidos a las nuevas generaciones.
Sin embargo, las escuelas, que se empezaron a establecer hace unos cinco mil años, tienen que ir modificándose en consonancia con los cambios sociales producidos, y desde esas lejanas épocas, en los albores de la historia, las sociedades han cambiado extraordinariamente.
Remontándonos hacia el pasado, podemos señalar, entonces, que el primer gran avance en la educación, la primera revolución educativa, fue el establecimiento de unas instituciones específicamente dedicadas a transmitir a las nuevas generaciones el conocimiento que habían alcanzado las generaciones anteriores. Frente a los restantes animales, que aprenden a través de su experiencia, e incluso pueden aprender de sus congéneres por imitación, los seres humanos somos capaces de enseñar, y esto sólo se produce en nuestra especie (Delval, 2000). Desde tiempos inmemoriales, los humanos han enseñado a sus crías, pero crear instituciones dedicadas de manera exclusiva a esta tarea constituye un gran paso adelante.
Este invento se produce en sociedades que podemos considerar de tipo esclavista -lejos, por tanto, de la democracia que queremos disfrutar actualmente-, como en Egipto, en Mesopotamia y más tarde en Grecia; no obstante, constituyó un progreso enorme que abrió la puerta a la transmisión sistemática y directa de la cultura, y a su mejor preservación. Cada uno de nosotros no necesita descubrir todo lo que aprendieron nuestros predecesores, sino que se nos transmite ya una gran parte de la cultura que ha sido acumulada por las generaciones anteriores. Esto queda bien reflejado en esa hermosa metáfora muy antigua, a la que gustaba referirse Newton, pero que es muy anterior a él: cada uno de nosotros somos enanos que estamos subidos sobre las espaldas de gigantes y gracias a ello, por pequeños que seamos, vemos un poquito más lejos que esos gigantes que nos han antecedido.
El segundo gran cambio en la educación, la segunda gran revolución, ha consistido en extenderla no sólo a un grupo selecto, de futuros funcionarios, clérigos o intelectuales, sino a todos. Es una idea que empieza a defenderse en el siglo XVII, en sociedades muy distintas en las que se empieza a hablar de derechos humanos, de derechos universales, que se formularán explícitamente en las revoluciones francesa y norteamericana.
Uno de sus primeros proponentes fue el gran educador centro-europeo Jan Amos Comenius, quien tuvo la osadía y la visión de futuro de sostener que había que enseñar "todo a todos", y todos incluía también a las mujeres, algo en verdad revolucionario en ese momento. Además, Comenius ha tenido una influencia gigantesca dentro de la historia de la educación, pues fue el primero que generalizó el uso de ilustraciones en los libros de texto. Antes, los libros destinados a la enseñanza no tenían dibujos o ilustraciones, pero Comenius, en el libro que tituló Orbis sensualium pictus, representaba el mundo en imágenes para que los niños pudieran acompañar las palabras con imágenes.
A finales del siglo XVIII se estableció un sistema de escuelas estatales en Prusia, y desde finales del siglo XIX cada vez se hablaba más de implantar una educación para todos, pero lograrlo ha requerido muchos años y todavía hay numerosos países en el mundo que están lejos de haber conseguido escolarizar a todos sus niños y jóvenes.


Los progresos
Si examinamos la situación de la enseñanza en la actualidad, podemos ver que se han realizado enormes progresos, porque se ha visto que el nivel educativo tiene una gran influencia sobre el desarrollo económico y social de un país y muchos estudios muestran cómo el aumento de la escolaridad repercute directamente sobre la renta per cápita.
Más educación, además, suele garantizar mejores perspectivas laborales desde el punto de vista individual. La persona que ha estudiado más tiene mejores posibilidades de conseguir trabajo, muchas veces no en lo que ha estudiado, pero sí más posibilidades de estar empleado, y hoy los países realizan enormes esfuerzos para tener escolarizada a toda la población, a los niños y las niñas durante muchos años.
Entonces, la prolongación de la escolaridad es un hecho característico de nuestro tiempo: en muchos países la escolaridad obligatoria supone permanecer en los centros educativos durante un mínimo de diez o doce años, desde los seis años de edad hasta los dieciséis o dieciocho. Además, se tiende a ampliar la escolarización también por abajo en la llamada educación preescolar, o escuela infantil. Hay un movimiento que lleva a extender el periodo de escolarización incluso desde los dos años por abajo, y luego por arriba se sigue extendiendo, de tal modo que dentro de unos años quizá la gente terminará de estudiar a los treinta años, al hacer una licenciatura, una maestría, un doctorado, estudios posdoctorales, es decir, se pasará buena parte de la vida en los centros educativos.

Algunas dificultades
Todo esto nos tiene que llevar a ser optimistas respecto a los cambios que se han producido en la educación, pero al mismo tiempo no debe hacernos olvidar que siguen existiendo una serie de dificultades que voy a mencionar de manera rápida, como, por ejemplo, el escaso aprendizaje de los contenidos que se transmiten en la escuela o el aumento excesivo de contenidos escolares (que es algo en verdad preocupante, pues cada vez hay más cosas que estudiar). Se van introduciendo nuevas materias, se va hablando de los temas transversales, idiomas extranjeros, educación para el consumo, educación vial, tecnologías de la información y la comunicación, educación para la salud, educación sexual, educación para la igualdad y la tolerancia, educación para la ciudadanía, y podríamos seguir añadiendo temas, porque cada vez que hay algún asunto que tiene importancia social se intenta introducirlo en la escuela y convertirlo en una materia escolar. A todo esto hay que añadir como problemas la violencia en las escuelas y el maltrato entre iguales, la pérdida de prestigio del profesor, el abandono escolar, entre otros.
La pregunta que nos tenemos que plantear es: ¿estamos proporcionando una educación que sea realmente democrática? Como hemos comentado, las escuelas han aparecido en sociedades que no eran democráticas y se basan más bien en un modelo absolutista en el que el profesor desempeña el papel del Rey Sol. Esas escuelas se han consolidado durante mucho tiempo funcionando al servicio de la preparación de los ciudadanos en esas sociedades, y sabemos que la función de la educación, como había señalado Durkheim, es la socialización sistemática de la generación joven. La educación consiste, pues, en socializar a los nuevos miembros de la sociedad para que adquieran unas características parecidas a las de los miembros adultos de esa sociedad.
Hoy, podemos percibir que existe una contradicción entre el tipo de educación que se proporciona en las escuelas y el modelo de sociedad al que formalmente se aspira, porque las escuelas no son instituciones que hayan nacido en sociedades democráticas, que tengan en su origen una vocación democrática, y lo que tendríamos que conseguir es constituir escuelas que sean democráticas, que preparen a los individuos para funcionar en una sociedad democrática como auténticos ciudadanos, y no como súbditos. Además, debemos preparar a nuestros alumnos para desenvolverse en una sociedad que cambia muy rápidamente. Por eso se habla de que la escuela más que transmitir unos conocimientos bien establecidos, tiene que enseñar a aprender y a adaptarse a situaciones cambiantes.
 Las reformas educativas
Continuamente se habla en el mundo de la necesidad de hacer reformas educativas. Creo que podemos estar seguros de que en este momento hay varios países que están implicados en reformas educativas, y éstas se suceden unas a otras.
Apenas se completa una reforma ya está empezando la siguiente, incluso muchas veces sin que siquiera se acabe la anterior, porque las reformas educativas constituyen siempre procesos muy lentos que demoran muchos años, y cuando todavía no se ha conseguido que la reforma alcance a todos los cursos escolares ya hay nuevos cambios en marcha.
Ahora cuando se habla de reformas educativas, casi siempre, en casi todos los países aparecen dos temas constantes que las inspiran: proporcionar una educación de calidad y una educación que contribuya a formar ciudadanos conscientes y responsables. Nos podemos plantear si vamos realmente por ese camino; eso es lo que me gustaría discutir.
Uno de los graves problemas con los que nos encontramos en las escuelas es que muchos alumnos aprenden poco. Al cabo del periodo de escolaridad obligatoria, incluso de la que ya no es obligatoria, muchos no han adquirido conocimientos que podemos considerar esenciales. Lo que se ha aprendido se olvida con rapidez, y además hay muy poca capacidad para aplicar los conocimientos adquiridos en la escuela en situaciones concretas, en situaciones prácticas, en la vida. Los conocimientos que se adquieren no ayudan a entender el mundo en el que se vive y los profesores están descontentos y agobiados por el tipo de trabajo que tienen que hacer.
Entonces, la tercera revolución que tendría que producirse en la escuela es la consistente en alcanzar una escuela democrática y una en la que se aprenda lo que se enseña y se aprenda a aprender, a investigar, a resolver situaciones nuevas. La escuela nueva ya planteó a inicios de siglo XX una serie de principios, muchos de los cuales siguen hoy vigentes; entre ellos estaba que la escuela tiene que preparar para la vida, que se aprende haciendo y no sólo leyendo o escuchando, y que el centro de la escuela debe ser el alumno, pero las escuelas actuales siguen sin aplicar esa serie de principios.
¿Cuáles serían los ideales? ¿Cuáles serían los objetivos de la escuela que necesitamos?
Podríamos decir que el ideal sería tener escolarizados a todos los niños y niñas durante muchos años, con sus necesidades materiales satisfechas, de tal forma que asistieran a una escuela en la que recibieran una formación que les permitiera ser felices, desarrollarse armoniosamente, convertirse tanto en adultos provistos de los conocimientos necesarios, para insertarse en el mundo social de un modo productivo, como ciudadanos dispuestos a cooperar con los demás, a participar de manera activa en la vida colectiva. Que fueran capaces de elegir las formas de gobierno más convenientes para todos y que conduzcan a su sociedad, y a la especie humana en general, hacia un mundo más justo, más libre, en el que todos vivamos en paz, en el que no se produzcan actos de agresión ni por parte de los individuos, de grupos mafiosos, ni por parte de los gobiernos. Creo que estas podrían ser algunas de las aspiraciones de la escuela que deberíamos tratar de construir, aspiraciones en las que muchos podríamos coincidir.

La felicidad
Volviendo a los objetivos de la educación, creo que el primer objetivo que nos deberíamos plantear en la educación es la felicidad. Quizá pueda parecer muy amplio e impreciso decir que ése es el objetivo primordial, pero creo que es un determinante último de cómo hay que trabajar dentro de las escuelas. No debemos olvidar que ya Aristóteles señalaba que el objetivo de la vida de los seres humanos es la felicidad y, por tanto, también debería serlo de la escuela, que es una parte importante de la vida.
Ser feliz es encontrar un equilibrio entre nuestras expectativas y la realidad, pero no sólo de nuestras expectativas egoístas, sino las de toda la humanidad, de todo el género humano, porque creo que en esto tenemos que ser universalistas, siguiendo el camino que nos mostró Kant. El gran filósofo alemán nos propuso que tenemos que actuar de tal manera que nuestra norma de conducta pueda convertirse en norma universal, y el principio general del funcionamiento moral sería ése, que nuestras acciones podamos contemplarlas como normas universales.
Por eso, la solidaridad es un componente fundamental de la felicidad, pues la felicidad sólo para uno mismo, para un grupo reducido, la propia familia, es poca cosa: la realización de uno mismo tiene siempre que tener en cuenta a todos los demás y creo que esto se podría resumir en esa frase del poeta latino Terencio que decía: homo sum: humani nihil a me alienun puto, que podríamos traducir como "soy un ser humano y nada humano me es ajeno", es decir, todo lo humano debe ser objeto de nuestras preocupaciones, de nuestros intereses.

Autonomía
Junto a la felicidad podemos considerar también la autonomía, que creo que está unida. La autonomía es la capacidad de pensar, de decidir, actuar por uno mismo, de acuerdo con las propias convicciones sin verse aplastado por el peso de la autoridad o el de la tradición. Ser autónomo es, pues, estar gobernado por uno mismo, pero no por las pasiones del momento, por las tradiciones o por el poder, sino por principios universales que valgan para todos.
Por ello, ser autónomo no consiste en actuar o pensar con independencia de los demás, sino justamente hacerlo teniendo en cuenta las opiniones de los otros, y tras evaluarlas, aceptarlas o rechazarlas; es decir, una persona autónoma no funciona con independencia de los demás, sino que llega a tomar sus propias decisiones después de haber tenido en cuenta, de haber examinado, de haber evaluado, las opiniones ajenas. Desde este punto de vista, podemos hablar de que hay dos aspectos principales en la autonomía: la autonomía intelectual, que consiste en ser capaz de pensar sobre las cosas en el ámbito de la naturaleza o en el de la sociedad, analizando los problemas en toda su complejidad con independencia de juicio, pero teniendo en cuenta las opiniones de los otros. Y la autonomía moral, que radica en actuar y en evaluar las propias acciones y las de los otros respecto a los problemas de la libertad, la justicia, el bienestar y los derechos de los demás (lo que constituye el objeto de la moral), con independencia de juicio.
Así pues, el individuo autónomo adopta una posición tras haber evaluado las de los otros y haber decidido cuál es la mejor. Fomentar la autonomía debería ser uno de los fines fundamentales de la escuela y la esencia de una escuela democrática. Creo que sin autonomía no hay posibilidad de democracia, pues los individuos actúan como formando parte de un rebaño, como borregos.
Entonces, tendríamos que decir que nuestro objetivo en la educación es que se formen individuos que sean felices, que compartan su vida con los demás, que no vean a los otros como antagonistas, sino como colaboradores en una empresa común que todos compartimos, que contribuyan a la vida social como actores y no como simples espectadores, que no abandonen la gestión de los asuntos públicos a individuos que únicamente están ávidos de poder y son presa fácil de la corrupción, que no vivan alienados en el trabajo, que no se dejen idiotizar por los medios de comunicación y por el deporte como puro espectáculo de masas, que entiendan lo que sucede en la vida social y en la naturaleza, que tengan ideas propias, que sean autónomos, que no sean clones (como en este momento parece que procuran los medios de comunicación), y que sean capaces de gozar, de disfrutar con el arte, la cultura, la belleza y la convivencia con sus congéneres.

Cambios necesarios
Lo que podemos preguntarnos ahora es ¿cómo se hace?, ¿cómo podemos llegar hacia una escuela que cumpla esas funciones?, ¿qué tendríamos que hacer en las escuelas para encaminarnos hacia la formación de individuos que tengan este tipo de características? No pretendo resolver aquí esos problemas, pero voy a tratar de bosquejar algunas ideas respecto a cómo serían estos cambios necesarios. Me he ocupado con más extensión de este asunto en mis libros: La escuela posible (Delval, 2002) y Hacia una escuela ciudadana (Delval, 2006).
Creo que el paso previo es establecer con precisión los objetivos educativos (Delval, 1990) y adecuar las actividades a la consecución de éstos. Por eso, es muy importante ponerse de acuerdo sobre qué queremos conseguir por medio de la educación: que los individuos sean autónomos, felices, responsables y ciudadanos participativos serían unos fines que nos podríamos plantear, pero tal vez el sistema productivo se interese por producir trabajadores eficaces y obedientes, o el sistema político por tener súbditos que gocen de una vida material confortable y consuman; que actúen políticamente como las ovejas de un rebaño. Esos serían objetivos distintos, que es probable que interesan a algunos poderes fácticos.
Si optamos por fomentar la existencia de individuos felices, autónomos, responsables y pacíficos, hay que comenzar por emprender una serie de reformas y entre ellas cambiar la organización social de la escuela y modificar las relaciones sociales en su interior.
En segundo lugar, hay que cambiar los contenidos que se enseñan y, sobre todo, la manera de enseñar esos contenidos. En tercer lugar, hay que cambiar la vinculación de la escuela con el entorno en donde se encuentra; las relaciones de la escuela con la sociedad.
A continuación quiero hablar de estos tres puntos, situándome en la perspectiva utópica de hacia dónde deberíamos movernos, cuál sería nuestro horizonte, conscientes de que éste siempre se va alejando a medida que nos vamos acercando, siempre está más lejos, siempre tenemos que llegar más allá. No es algo que se vaya a producir mañana, pero propongo que es hacia donde debemos caminar.

LA ORGANIZACIÓN SOCIAL DE LA ESCUELA
Respecto a este primer punto, creo que es fundamental conseguir la participación de los alumnos y las alumnas en la gestión de los centros y de las aulas; es decir, no tienen que ser asistentes pasivos, sino que tienen que ir convirtiéndose en actores. Eso nos llevaría a propiciar el paso de la heteronomía a la autonomía, aspecto fundamental del desarrollo social.
Permítanme que me refiera una vez más a Durkheim, que en esa obra suya tan sugestiva, La educación moral, ya había señalado cómo el individuo, en la escuela, tiene que pasar de estar sometido a las normas que le dan los otros, de ser heterónomo, a estar regido por sus propias normas, que están en su conciencia, las normas que ha interiorizado.
Durkheim decía que, a través de la autoridad del profesor, el individuo va consiguiendo realizar ese paso de la heteronomía a la autonomía; resulta difícil entender cómo se produce esa transformación. Precisamente el libro de Piaget: El juicio moral en el niño es un intento de mostrar cómo esa explicación es insuficiente: si el alumno está dependiendo de las normas que da el maestro, que para Durkheim es el representante de la sociedad en el interior del aula, ¿cómo podemos hacer que se haga autónomo cuando lo que está haciendo es seguir las normas que le da el profesor?
Piaget propuso que hay otra fuente de la moralidad, de la autonomía, que son las relaciones con los compañeros, con los pares, con los iguales. Entonces, la conjunción de esas normas que vienen de la sociedad, representada en la figura del profesor, y de las normas que hay que establecer en la convivencia con los que son iguales, esas normas que hay que llegar a negociar, y que Piaget estudió a través de los juegos, es lo que permitiría a los individuos caminar hacia la autonomía.
En una escuela como aquella a la que nos deberíamos dirigir, las decisiones sobre lo que se hace tienen que justificarse y discutirse entre todos, y no venir impuestas desde arriba. Naturalmente, el grado y la forma en que esto puede hacerse dependen de la edad de los alumnos.
Lo que parece claro es que resulta imposible preparar a los alumnos para la vida democrática, para convertirse en buenos ciudadanos y ser personas razonables, en una escuela en la que la autoridad está exclusivamente en manos del maestro, y los alumnos lo que tienen que hacer es seguir las normas y obedecer. La formación moral y la política tampoco pueden conseguirse sólo mediante la transmisión verbal; es necesario formarse en la participación.
Los maestros no pueden promover la autonomía cuando ellos no la tienen; cuando están constreñidos por horarios, programas, contenidos escolares, libros de texto, que vienen de arriba, y en los que ellos tienen una escasa participación. Por tanto, tenemos que promover también la autonomía de los profesores y de los centros educativos. Los sistemas educativos centralistas no pueden promover ni la autonomía ni la democracia.
En la escuela hay que dar una importancia grande al trabajo cooperativo y crear un clima de convivencia adecuado entre todos los implicados en la educación: los alumnos, los profesores, los padres, los directivos y la sociedad en general, y uno de los aspectos fundamentales de esta organización social es la atención que se presta a los conflictos que se producen en el interior de la escuela, la resolución de los conflictos.

Los conflictos
Los conflictos constituyen un elemento consustancial e inevitable de la vida social. Siempre que hay dos personas hay conflictos: uno quiere hacer una cosa y otro quiere hacer otra. Uno desea lo que el otro está usando en ese momento... Cualquier convivencia supone la existencia de conflictos, y éstos no deben negarse porque están ahí y son inevitables; son como la gravedad, no podemos prescindir de la fuerza de la gravedad, aunque queramos.
Pero ¿qué es lo que sucede con los conflictos que cotidianamente se están produciendo en las escuelas?: el alumno que no atiende, el alumno que molesta a sus compañeros, el que le quita el lápiz al otro, el que se come la comida de su compañero, el que insulta, el que se comporta de forma violenta, el que le raya el coche al profesor, el que roba.
Todos esos son conflictos que se están produciendo cada día, y ¿qué es lo que sucede más habitualmente? Los profesores tenemos horror a los conflictos, y lo que procuramos es que éstos no aparezcan, que no se manifiesten, y actuamos de una manera autoritaria para tratar de que permanezcan ocultos. Un profesor considera que lleva bien su clase cuando hay orden, cuando los conflictos no se manifiestan, cuando todo parece una balsa de aceite.
Si los conflictos acompañan inexorablemente la vida social, que no afloren no quiere decir que no existan; a lo mejor no se manifiestan en ese momento, pero surgen en el recreo, a la salida de la escuela, en el momento en que no se está mirando hacia los alumnos. Sabemos desde hace muchos años, a través de los estudios sobre grupos, que los grupos autoritarios funcionan bien cuando la autoridad está presente, pero cuando desaparece se produce el caos; mientras que los grupos democráticos funcionan bien dentro de su propia dinámica.
Entonces, los profesores deberíamos prestar una mayor atención a esos conflictos que están ahí, sin tratar de ocultarlos, sino todo lo contrario: haciéndolos explícitos, convirtiéndolos en objeto de reflexión dentro de la propia clase, preguntándonos ¿por qué se ha producido esto?, ¿por qué un alumno se comporta de una determinada manera?, ¿por qué realiza actividades que podemos considerar antisociales, que dañan el funcionamiento del grupo y dificultan el trabajo de los otros?
Reflexionar sobre ello constituye una fuente de aprendizaje muy importante para convertirse en un buen ciudadano, porque los alumnos tienen que aprender a lo largo de su vida en la escuela a convivir con los demás y a resolver los conflictos mediante la negociación. Generalmente, cuando hay un conflicto no hay uno que tenga toda la razón y otro que no tenga ninguna, que es como tienden a ver el mundo los niños más pequeños, sino que puede haber partes de razón en cada una de las posiciones.
A los niños pequeños les gustan mucho los cuentos maravillosos, los cuentos de hadas, en los que hay personajes que son buenos, buenísimos, y personajes que son malos, malísimos; unos que tienen toda la razón y otros que no tienen ninguna, y de lo que se trata es de premiar a los buenos y castigar a los malos. El lobo en Caperucita Roja es malo, y Caperucita es buena. Entonces la solución de esa situación es que se elimine al lobo, que es tan malo, pero eso no es la vida real. En la vida real hay individuos que tienen una parte de razón, individuos que tienen otra parte de razón, aunque algunas de las razones puedan ser equivocadas, y lo que hay que hacer es mover las posiciones hasta encontrarse, hasta hallar un punto de encuentro. En eso debe consistir la vida social, y eso debería ser la política, aunque desgraciadamente tengamos que asistir de manera continua a intentos de resolver los conflictos mediante la violencia, cuyo peor ejemplo son las guerras.
Ser capaz de negociar requiere la capacidad de ponerse en la mente de la otra persona; intentar entender las razones del otro para llegar a ese compromiso, y eso es algo difícil, que exige un importante desarrollo cognitivo, por lo que los pequeños no lo van a conseguir de entrada, pero los mayores sí, si les preparamos para ello y les ayudamos a analizar las causas de sus conductas y motivaciones. Creo que este es uno de los caminos para combatir la intolerancia, y el fanatismo que consiste en creer que uno tiene toda la razón, toda la verdad, y los demás carecen de ella.
Los profesores estamos poco preparados para enfrentarnos con los conflictos que se producen entre y con nuestros alumnos, y por eso tratamos de esquivarlos. Aprender a lidiar con los conflictos es una práctica que escasamente es parte de la preparación de los profesores, pero que resulta fundamental para la formación de nuestros alumnos. El análisis de los conflictos y su resolución de forma racional tiene un valor innegable para promover el desarrollo moral.

LOS CONTENIDOS
El siguiente aspecto que tiene que cambiar es el de los contenidos escolares, lo que se enseña y lo que se aprende en la escuela. Los contenidos escolares deberían tener como objeto primordial la vida en su conjunto, y se debería tratar de todo lo que afecta a los individuos.
Al enseñar hay que partir de las necesidades y de los intereses de los alumnos, y crear primero la necesidad de saber y luego transmitir el conocimiento. Tenemos que fomentar la pasión por conocer, la curiosidad, que todos los niños y niñas manifiestan en algún momento de su vida, y que la escuela termina por apagar.
Nosotros, como adultos instruidos, tenemos una idea de las ciencias, de las disciplinas que están constituidas: las matemáticas, la física, la geografía, la historia, etcétera, y esas disciplinas tienen un cuerpo bien establecido de conocimientos, pero las ciencias son el producto de un larguísimo proceso que ha seguido la humanidad y han servido para resolver problemas. Muchas ciencias tienen un origen práctico, han servido para resolver problemas prácticos en su origen y poco a poco se ha ido elaborando un cuerpo teórico, que ya se desarrolla por sí mismo. Sin embargo, en la enseñanza escolar en general tratamos de transmitir a nuestros alumnos el cuerpo teórico y las soluciones a los problemas, sin haber partido primero de los problemas concretos a los que se trata de encontrar solución.
¿Y eso a qué conduce? Conduce a que los alumnos vean el conocimiento como algo muerto, como algo inerte, que no sirve para nada práctico, cuya utilidad y cuyas aplicaciones no están claras. La única cosa para la que entienden que puede servir aprender esas cosas difícilmente comprensibles es para seguir en la escuela, para pasar de año, para aprobar los exámenes, para que el profesor o los padres estén contentos, pero no ven ninguna relación con resolver problemas de la vida cotidiana. Por eso creo que habría que partir mucho más de problemas y desde esos problemas llevar a los alumnos hacía la teoría.
Habría que hablar, además, de los problemas que afectan a las gentes, los problemas de la vida, de las relaciones humanas, de la televisión, del deporte, de la vida política y social, y todas estas cosas y convertirlas en temas de reflexión y de análisis, y eso es lo que la escuela tiene que enseñar fundamentalmente: a analizar los problemas.
Hay que aprender a ver la ciencia y la cultura no como una acumulación de conocimientos, sino como una actitud. La actitud de interrogar a la naturaleza, de interrogar a la sociedad, y de buscar explicaciones que den cuenta del cómo y del porqué; esa actitud de investigación que va unida al nacimiento de la ciencia moderna, a partir de Galileo, de Newton, desde el siglo XVII.
Hoy, la cantidad de conocimientos acumulados es en verdad abrumadora. Es imposible recordar todos los conocimientos y tampoco es útil, porque los conocimientos están por todas partes, están en las enciclopedias, en internet. Lo importante es saber buscarlos, saber usarlos, darles un sentido, poder utilizarlos. Eso es lo que resulta más importante, y entonces hay que transmitir la idea de que la ciencia y el conocimiento sirven para resolver problemas, para mejorar la vida y para encontrarle un sentido, y los contenidos de las ciencias sociales, de la geografía, de la historia, que son los que más relación tienen con esta formación ciudadana, con esta educación democrática, de la que tanto se habla y tan poco se practica, son especialmente inadecuados.

Los contenidos escolares para una educación democrática
Una educación democrática tiene que estar relacionada necesariamente con unos contenidos educativos determinados, y también, sobre todo, con una forma de funcionamiento de las instituciones escolares, porque la democracia no es un conjunto de conocimientos, sino que es ante todo una práctica.
Muchas veces, los contenidos relacionados con la democracia, y en general con el funcionamiento de las formas políticas, aparecen en las disciplinas referentes a las ciencias sociales, pero esto sólo resulta insuficiente. Las ideas que voy a tratar de desarrollar de una manera muy sucinta y, por tanto, con pocos matices, son que la enseñanza actual de las ciencias sociales es inadecuada y no prepara de modo conveniente para participar en una sociedad democrática. La participación en una sociedad democrática como miembro responsable exige que se produzcan cambios y renovaciones en la organización de la escuela, así como modificar la función de los profesores.
Además, si examinamos el contenido de los programas de ciencias sociales nos damos cuenta de hasta qué punto están desfasados respecto a la idea de preparar para democracia. Aunque en cada país la enseñanza de las ciencias sociales presenta orientaciones diferentes, suelen tener en común esa falta de adecuación.
Si queremos que las ciencias sociales constituyan una preparación para la democracia no pueden consistir simplemente en una enumeración de hechos que permanezca muy alejada de la vida de los sujetos que las estudien. Lo que sucede en la actualidad es que esos contenidos son difíciles de conectar con la vida de cada uno.
La orientación predominante hacia la historia y la geografía no me parece la única posible, ni la más adecuada. Sabemos que los niños de los primeros cursos tienen dificultades para entender la historia. Numerosas investigaciones (Carretero, 2012) muestran que entender el tiempo histórico resulta algo muy complicado, y que sólo se empiezan a entender los procesos diacrónicos a partir de los once años aproximadamente, y que una comprensión más adecuada y científica de la historia no se logra antes de los trece o catorce años.
Desde hace más de cuarenta años, estamos estudiando cómo los niños y los adolescentes forman sus ideas, representaciones o modelos acerca de cómo funciona el mundo social. Lo que hemos encontrado es que los niños tienen un conjunto de ideas muy ricas acerca de la realidad que los rodea, ideas personales y que no coinciden con las de los adultos (por ejemplo, Delval, 1989, 1994; Delval y Padilla, 1999; Delval, 2007), sobre las que debería apoyarse en la enseñanza de las ciencias sociales.

La escuela como objeto de análisis
En efecto, los contenidos de las disciplinas sociales se presentan como asuntos básicamente memorísticos, en las que hay que recordar la división de poderes, la división administrativa del estado, los sectores de la producción, la distribución de la población, nombres de países y capitales, fechas y personajes históricos, datos y hechos que no son significativos si no se pueden utilizar, si no se relacionan con la experiencia cotidiana. Por eso, me parece que uno de los puntos de partida para entender la sociedad y establecer una educación democrática sería reflexionar sobre el propio funcionamiento de la escuela.
La escuela es una institución social, como otras muchas en las que participamos, una institución que tiene todas las características de otras instituciones sociales y en la que el niño está inserto, donde está viviendo y pasa un buen número de horas. Además, en ella se plantean los mismos problemas, conflictos semejantes a los que existen en otras instituciones sociales.
¿Por qué empezar a hablarles de la Constitución y no comenzar por enseñarles a analizar el funcionamiento de la propia escuela, reflexionar sobre lo que pasa en ella? Decíamos que en la escuela se plantean fenómenos semejantes a los que existen en las instituciones políticas: hay que establecer una serie de normas de funcionamiento, que sería lo que correspondería al poder legislativo; hay que tomar decisiones, lo que corresponde a la tarea del poder ejecutivo y hay conflictos, violaciones de las normas y, entonces, hay que recurrir a sanciones, es necesario un arbitraje, que sería lo que correspondería al poder judicial.
Los alumnos pueden constituir un cuerpo legislativo que crea normas, establece las reglas que deben regir muchos aspectos del funcionamiento en el interior de la clase. Sin embargo, esas normas hay que ejecutarlas y las puede ejecutar el profesor en función de máximo jefe del poder ejecutivo o un grupo de alumnos elegidos para ello. Además, se producen conflictos y la violación de las normas, que tiene que ser sancionada de alguna manera y ahí también los alumnos pueden participar, en función de poder judicial. Como decíamos, las violaciones de las normas pueden constituir un objeto de debate dentro de la clase, o dentro de la escuela y, reflexionando sobre esto, los alumnos entenderán mucho más fácilmente los problemas de la organización de una sociedad.
Sin duda, cuando estos problemas se trasladan a instancias más amplias de la sociedad resultan más difíciles de entender. Por ello, los alumnos pequeños piensan que en realidad no hace falta ninguna división de poderes, porque el presidente es el más bueno, es el más sabio, es el que dispone de todos los recursos; todo lo demás sobra, él hace las leyes, él las aplica, él castiga y no sería necesario el establecimiento de esas distintas opciones; eso es lo que piensan los niños pequeños.
Cuando los problemas se relacionan con su propia experiencia, con su propio funcionamiento en el interior de la escuela, entonces pueden ver esos asuntos de una manera distinta y más realista y, a partir de esa experiencia, tendrá mucho más sentido enseñarles sobre el funcionamiento político, sobre la historia, ver cómo han ido cambiando las formas de gobierno, de dominación en la historia, etcétera.

LAS RELACIONES CON LA COMUNIDAD
El tercer aspecto que tendría que cambiar en las escuelas democráticas se refiere a las relaciones entre la escuela y la comunidad. Aquí también nos podemos plantear un horizonte utópico que muchas veces ya se ha empezado a realizar y sobre el que existen numerosas experiencias positivas realizadas en escuelas, pues hay centros que funcionan de modo parecido a lo que voy a mencionar. Se trataría de generalizarlo; disponemos de experiencias muy interesantes sobre el funcionamiento de las escuelas, pero siempre están reducidas a una escuela, en algún sitio y nunca se han generalizado, nunca se extendieron esas reformas, esos cambios educativos, a la totalidad del sistema.
Hemos de tomar conciencia de que la escuela ha venido siendo un centro replegado sobre sí mismo, en el que se mantiene a los niños para evitar que salgan fuera. Con actividades que se refieren a la propia escuela se proporciona un saber intemporal que los alumnos tienen la impresión de que siempre ha existido, pero cuya utilización en la vida práctica es muy limitada. Mientras que los problemas de los que se habla cada día, los intereses de los alumnos, apenas tienen cabida, no son parte de los contenidos escolares.
Esto es algo que tendríamos que modificar para que la escuela se convierta en un centro de cultura, de conocimiento, en un lugar de intercambio, en un centro social abierto a toda la comunidad en que está inserta. Deberíamos tener escuelas mucho más vinculadas al entorno en donde están situadas, con los habitantes que viven alrededor de ellas, de tal manera que la escuela no fuera un espacio restringido a los niños, sino que estuviera abierto también a los adultos.
En muchos países, las escuelas están abiertas sólo unas pocas horas al día y disponen de instalaciones excelentes, tienen bibliotecas, talleres que no se utilizan más que durante muy poco tiempo, que podrían estar abiertas, en las horas que no se utilizan, no sólo a los niños, sino a todos los adultos que lo deseen que son parte de la comunidad, para que pudieran asistir los jóvenes y cualquier otro miembro de la comunidad. Esto tiene especial sentido cuando hablamos cada vez más de una formación continua, de que ésta se tiene que prolongar durante la vida entera. En este mundo cambiante no se acaba la formación a los quince años, a los dieciocho años, o incluso cuando se termina una licenciatura en la universidad, sino que tenemos que seguir aprendiendo sin intermisión.
Habría, pues, que tratar de vincular con la escuela a los adultos del entorno para que vengan a aprender, y también para que vengan a enseñar, a contar sus propias experiencias, cómo realizan su trabajo, cuáles son los obstáculos que encuentran en su actividad; en charlas, en sesiones que podamos organizar para contárselas a los niños. A todo el mundo le gusta hablar de lo que hace y con la ayuda de un profesor, que puede estar encargado sólo de esas actividades, se pueden preparar esas exposiciones para contar en que consisten las distintas profesiones, los distintos trabajos, las distintas experiencias.
Hay que contribuir, igualmente, a la formación de los padres, a los que muchas veces los profesores ven como problemáticos, porque interfieren o no entienden bien la dinámica escolar. Bastantes padres no recibieron ninguna formación, o una muy corta, y dado que la vida y las relaciones con los hijos han cambiado tanto en tan poco tiempo, se les puede hablar respecto al aprendizaje, al desarrollo de sus hijos, a las necesidades de éstos, a sus modos de entender las cosas. Con frecuencia, cuando se llama a los padres a las escuelas, es simplemente para explicarles lo que se va a hacer a lo largo del curso y nada más, sin ofrecerles ningún otro tipo de participación, o para darles quejas acerca de su hijo/a. Por ello, resultan cada vez más necesarias las escuelas para padres.
Se debería constituir la escuela como un foro de discusión ciudadana, un lugar de encuentros, que ofrece talleres que pueden ser utilizados durante algunas horas por jóvenes o adultos, una biblioteca también abierta, unas instalaciones deportivas que podrían ser también usadas por todos.
Por supuesto, también hay que sacar a los alumnos, en la medida de lo posible, fuera de la escuela para que, como ya se hace en muchas, visiten instituciones, fábricas, museos, y entren en contacto sistemáticamente, guiados por el profesor, con la vida social. En definitiva, hay que traer la sociedad hacia la escuela y llevar la escuela hacia la sociedad. Estos tres serían, hablando en términos muy generales, los cambios necesarios en la escuela. Ahora diré unas palabras sobre el papel del profesor.

EL PAPEL DEL PROFESOR
¿Cuál debería ser el papel del maestro en estas instituciones escolares hacia las que deberíamos encaminarnos? El profesor es una pieza central en el funcionamiento de la escuela, y si no cambia la función de los profesores, no habrá ningún cambio educativo ni será posible ninguna reforma educativa.
Todas las reformas educativas creo que fracasan porque se hacen leyes, se hacen reglamentos, se hacen libros de texto, pero parece olvidarse que es el profesor el que tiene que administrar todo eso, y si el profesor continúa desarrollando la misma práctica durante toda su vida, entonces no habrá cambios que vayan al fondo del problema, sino que adaptará las nuevas normas a su propia práctica, y seguirá con sus rutinas.
Para empezar, el profesor debe tener una conciencia clara de que él no enseña, porque hablando con rigor es una ilusión pensar que estamos enseñando. Los profesores ponemos las condiciones para que nuestros alumnos aprendan mediante su propia actividad; sabemos que el conocimiento tiene que ser construido por el propio sujeto, tiene que asimilarlo y acomodarse a él. Entonces, el profesor lo que tiene que hacer es facilitar, crear las situaciones en las cuales el alumno aprenda a partir de su propia práctica, de su propia actividad.
La función del profesor es extraordinariamente difícil. Los profesores deberían ser de los profesionales mejor pagados en la sociedad, porque es una de las tareas más difíciles. Además, hay que proporcionarles los medios para realizarla. Muchas veces, los profesores desean cambiar su práctica, pero no disponen de instrumentos, de conocimientos o de los medios para poder hacerlo.
El profesor tiene que ser un modelo, porque muestra cómo hay que pensar y cómo hay que comportarse; un modelo que sus alumnos puedan imitar. Tiene que ser un árbitro que aplica las normas ayudado por los alumnos y que va poco a poco transfiriendo su autoridad a la autoridad del colectivo; es decir, la función del profesor es, a lo largo del desarrollo de los alumnos, de su escolaridad en la escuela, renunciar a su autoridad para transferirla al grupo. En eso consiste la democracia, en un gobierno en el que todos están participando, no en el que hay uno que es el que decide lo que hay que hacer.
Además, el profesor tiene que ser un animador social en el sentido de que crea situaciones de aprendizaje, impulsa la realización de esas actividades, las pone en marcha e incita a que los alumnos las desarrollen, las lleven adelante, y les ayuda y orienta en las dificultades.
Tenemos que promover entonces la autonomía en todos sus aspectos, en los Estados, en los centros de enseñanza, en los profesores, y prioritariamente en los alumnos. La autonomía tiene que ir unida a la responsabilidad, de tal manera que los diferentes actores, administradores, inspectores, directores, profesores y alumnos tengan que rendir cuentas de lo que hacen y asumir las consecuencias. El que no desempeña bien sus funciones tiene que ser responsable de ello y atenerse a que se tomen medidas respecto a las deficiencias en su trabajo.
 Los obstáculos
Para terminar quiero mencionar, aunque sea de forma breve, los principales obstáculos que encontramos en este camino hacia esta escuela democrática, y que prepare para vivir en una sociedad democrática. Como decía, la escuela es una institución muy enraizada en la sociedad, por lo que las relaciones entre la escuela y la sociedad son relaciones muy estrechas; muchas veces se ha señalado que cada sociedad tiene la escuela que le corresponde, y que no es posible que exista un divorcio entre una y otra.
A una sociedad autoritaria le corresponderá una escuela autoritaria, y sería difícil cambiar la sociedad empezando por cambiar la escuela. No es la escuela el lugar desde el que podamos cambiar la sociedad, aunque a la larga puede contribuir a ello. Se pueden promover modificaciones, hay cambios que se pueden introducir, y que facilitarán que en el futuro la sociedad cambie, pero la escuela es una parte de la sociedad y, por tanto, dependiente de ella.
No se pueden provocar grandes cambios si la escuela tiene que desenvolverse en un medio social en el que predominan valores contrarios a los que promueve. Podemos estar predicando determinado tipo de valores, pero si los que prevalecen en la sociedad son contrarios, apenas conseguiremos modificar esos valores en nuestros alumnos.
Hablando en términos generales, ¿cuales son los obstáculos que se oponen a que tengamos una escuela en verdad democrática?
Lo primero son las propias deficiencias del sistema democrático. La democracia, lo sabemos, no es un estado en que se encuentre una sociedad, sino que es un camino, un proceso y no podemos decir que ninguna sociedad sea perfectamente democrática. No. Hay sociedades más democráticas que otras, menos democráticas, o nada democráticas, y siempre nos tenemos que ir moviendo hacia un ideal. La democracia es algo que tiene que estarse perfeccionando. Nunca encontraremos una sociedad que sea perfectamente democrática, como nunca encontraremos el Estado perfecto, ni una ciencia que lo explique todo. Pero ¿cuáles son las sociedades que son más democráticas? Esas sociedades en las que los ciudadanos participan y deciden, pero participan no sólo mediante las votaciones, que sólo constituyen un acto ritual, ya que no basta con elegir a los gobernantes si luego no tenemos formas de controlar a esos gobernantes.
En el siglo XVI y XVII se escribían libros sobre la "educación de los príncipes", la educación de los gobernantes. Hace algún tiempo, en una conferencia escuchaba decir al filósofo Fernando Savater que para cambiar la educación tenemos que dar una educación de príncipes a todos los ciudadanos, lo que me parece una hermosa forma de expresar la idea de que para ser libres todos tenemos que ser gobernantes. Ésa sería una sociedad en la cual estaríamos más próximos a la democracia.
La democracia es, pues, una forma de funcionamiento, y una dirección en la que tenemos que movernos, pero encontramos con frecuencia en muchos países, creo que desgraciadamente en casi todos, sino en todos, que los gobernantes se preocupan más por mantenerse en el poder que por las cosas que puedan realizarse a través de disponer de ese poder. Entonces, mejorar el sistema democrático participando todos en ello es algo necesario, y las deficiencias en el sistema democrático son dificultades para tener una escuela democrática.
El segundo punto que me gustaría mencionar es la independencia que existe ahora en el poder económico, porque en las sociedades que se dicen democráticas elegimos a nuestros gobernantes, y podemos no elegirlos, pero al poder económico no lo elegimos, es un poder completamente oculto; es decir, las grandes empresas transnacionales no están bajo el control de los ciudadanos; puede haber algunas leyes que limiten ciertas formas de funcionamiento, pero en definitiva funcionan de una manera muy poco regulada, y al margen de ese funcionamiento democrático. Tienen un enorme poder y creo que cada vez más, y el neoliberalismo propugna en definitiva por que las empresas funcionen sin estar sometidas a reglas, sin estar sometidas al poder político, que sería el democrático. Como señala un autor que se ha ocupado mucho de la democracia, el tratadista italiano Norberto Bobbio, la democracia no depende fundamentalmente de cuántos votan, sino de dónde se vota, es decir, en qué tipo de ámbitos sociales existe un control por parte de los ciudadanos. Se trata de que la democracia llegue no sólo a las instituciones políticas, sino al funcionamiento económico, a las escuelas, a los sindicatos, a las asociaciones, a los clubes de futbol. La democracia sólo existirá cuando se extienda a todos los lugares, cuando los ciudadanos participen en la toma de decisiones, y en el control de lo que se hace en todos los lugares.
 Los medios de comunicación
Los medios de comunicación, creo que hay mencionarlos, y merecerían que les dedicáramos mucho más espacio, porque constituyen, sobre todo la televisión, en este momento uno de los obstáculos graves para el funcionamiento democrático. ¿Por qué digo esto? Porque muchas veces se afirma que la escuela es una institución que transmite conocimientos y valores. ¿Qué hacen los medios de comunicación? Igualmente transmiten conocimientos y valores, o por lo menos informaciones, pero lo hacen de una manera mucho más eficaz que las escuelas, porque resulta mucho más divertido; es decir, si le damos a elegir a un chico entre ir a la escuela o ver la televisión, hay pocas dudas de que se quedará viendo la televisión, y no irá a la escuela. La diferencia esencial es que la televisión no facilita el reflexionar sobre lo que se está haciendo, el pensamiento reflexivo; más bien lo inhibe, y ésa es la tarea que tiene que realizar la escuela.
Además, la televisión presenta personajes que son modelos de lo opuesto al trabajo escolar. Casi todas las personas que aparecen en ella no son individuos que están ahí porque son muy sabios, han realizado una larga escolaridad y han tenido muchos éxitos en ese terreno, sino que suele suceder lo contrario: son personas que han triunfado rápidamente en el deporte, en la canción, son artistas, son famosos, incluso cuando hablan los políticos tampoco se señala que son sus triunfos escolares o su formación la que les ha llevado ahí.
Siguiendo esos modelos, los jóvenes lo que quieren es ser famosos, aparecer en los medios de comunicación. Los muchachos y muchachas se plantean: ¿para qué estudio, si realmente lo que yo quería hacer no lo voy a conseguir a través de la escuela, sino de otros medios? Desde muchos puntos de vista, la televisión, y más en general los medios de comunicación, también la radio, los periódicos, etcétera, aunque en una medida mucho menor, están ejerciendo una influencia importantísima contraria a la escuela. Por eso ésta no debería ignorarlos, en contra de lo que sucede ahora, pues la escuela en este momento funciona como si no existiera ese competidor relevante. Si concebimos que la escuela debe ser un laboratorio en el que se aprende a analizar el mundo, uno de sus objetivos debería ser ayudar a desentrañar las características de los mensajes televisivos, a deconstruir la televisión. En todo caso, parece significativo que los alumnos analicen en las escuelas los programas de televisión, realicen programas de diverso tipo, noticiarios, etcétera. En este momento cada vez son más accesibles las cámaras de video y se pueden utilizar en el interior de las escuelas. Todo esto es algo que debería quedar incorporado al trabajo en los centros educativos.
Quiero finalmente mencionar dos obstáculos más para el pensamiento autónomo, aunque a primera vista puedan no parecerlo: uno el nacionalismo y otro el deporte como espectáculo.
El nacionalismo puede tener elementos positivos, pero también entraña muchos peligros, porque es un arma manipulada desde el poder. Se utiliza el sentimiento nacional de la gente para el beneficio de unos pocos, y hemos visto por desgracia cómo los movimientos de liberación que se produjeron sobre todo en África en los años sesenta y setenta no han llevado a que esas sociedades se hayan hecho más prosperas y democráticas, sino simplemente a que cambien los que están en el poder, al que llegaron apoyándose en el nacionalismo.
En la escuela, hay que desarrollar ante todo el sentimiento de pertenencia a la humanidad y no fomentar la existencia de los antagonismos con otros países, cosa que está en el origen de las guerras. Promover el sentimiento de que todos formamos parte de una misma especie y del mismo género humano, creo que es algo muy importante, pero el nacionalismo, como toda mala hierba, se desarrolla por sí solo, sin necesidad de cuidados especiales. Fomentarlo se opone al establecimiento de una escuela en verdad democrática.
Por último, menciono el deporte, lo que también puede resultar chocante. El deporte es una actividad muy beneficiosa, que contribuye al desarrollo físico, y que puede tener también unos efectos significativos en la formación moral. Sin embargo, al mismo tiempo, el deporte como espectáculo ha pasado a convertirse en una forma de fanatismo que muchas veces se fomenta y que da lugar a conflictos sociales, incluso a crímenes, y la violencia en el deporte es un asunto preocupante. Para muchos produce una identificación apasionada y poco reflexiva, como el nacionalismo, que puede llevar al fanatismo, y al odio al diferente. Naturalmente, no estoy hablando del deporte como una práctica saludable, sino del deporte como un negocio que maneja enormes cantidades de dinero, que se mueve por unos intereses económicos gigantescos y con frecuencia oscuros (pensemos, sobre todo, en los grandes clubes de futbol).
Para terminar, quiero decir que tenemos una tarea muy grande por delante, pero que ya disponemos de muchas experiencias muy valiosas, que muestran caminos por los que es posible transitar. Muchas de las cosas de las que estamos hablando se han experimentado y son prácticas que funcionan. Desde principios del siglo XX, con la escuela nueva, la escuela moderna, la escuela activa se introdujeron cambios fructíferos en los centros escolares, pero cambios que sólo se han aplicado parcialmente y, por desgracia, no se han generalizado.
Hemos de tener presente que los cambios que precisamos son globales, es decir, tienen que afectar a muchas cosas al mismo tiempo; no podemos limitarnos sólo a un aspecto, sobre todo debemos tener claro que los cambios educativos no son puramente cambios técnicos; no se trata de cambiar un poquito los programas, de cambiar un poquito las formas de enseñanza, sino que tenemos que referirnos a todo el conjunto de lo que supone la escuela que, como una institución social, es algo muy complejo, con unos participantes, con unas relaciones, con unos objetivos, y que sirve a unos intereses. Todo eso forma una red en la que, en el momento en que se nos rompe uno de los nudos, se nos puede empezar a desmoronar toda entera.
Tenemos necesariamente que trabajar desde distintas perspectivas. En definitiva, creo que es una gran tarea con la que nos enfrentamos los educadores, pero vale la pena empeñarse en ella. Conviene que seamos optimistas, porque aunque la tarea sea enorme y vayamos más despacio de lo que desearíamos, continuamos avanzando.




Tema 2.

HISTORIA DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO: DEL PERÍODO PREHISPÁNICO HASTA NUESTROS DÍAS

Para entender el panorama educativo actual, las formas de gestión y administración de la educación, es necesario hacer un breve recuento de los principales hechos históricos que han conformado el Sistema Educativo actual.
A continuación, se hace una breve reseña de la conformación histórica de la educación en México desde la época prehispánica hasta nuestros días:

2.1.- LA EDUCACIÓN PREHISPÁNICA (300-1521)
En el Valle de México, en la época del dominio mexica, había templos-escuelas, denominados calmécac para los hijos de la nobleza y telpochcalli para los plebeyos. En estas escuelas aprendían oficios, se preparaban para la guerra y para el servicio a las divinidades.

2.2.- LA EDUCACIÓN DURANTE LA COLONIA (1521-1821)
En la Colonia las actividades educativas fueron asumidas por diversas órdenes religiosas y los principales tipos de enseñanza eran con fines evangelizadores, de adiestramiento en artes y oficios. En la Nueva España, la educación escolar fue una empresa de poca magnitud pero de gran importancia para la consolidación ideológica y religiosa del dominio español. La educación para los indígenas y las mujeres era escasa o nula. En el último tercio del siglo XVIII, influido por las ideas de la Ilustración, el Gobierno Real fundó colegios, universidades y se crearon las primeras escuelas de educación básica gratuitas, una para niños y otra para niñas.

2.3.- LA EDUCACIÓN EN EL PERIODO POST-INDEPENDIENTE (1821-1876)
Una vez consumada la independencia de México, los liberales y los conservadores coincidían en que la educación era fundamental, pero sus profundas diferencias políticoideológicas y los conflictos con el exterior dificultaron la construcción del Estado y, con ello, la definición de políticas educativas. No obstante, en este periodo la primaria se extendió a gran parte del país. En 1842, ante la carencia de instituciones que pudieran organizar la educación, el Estado encargó a la Compañía Lancasteriana el manejo de la Dirección de Instrucción Pública.
En 1867, bajo la presidencia de Benito Juárez, se promulgó la Ley Orgánica de Instrucción Pública donde se establecía la educación primaria gratuita para los pobres y obligatoria, se proponía la unificación educativa, se excluía del plan de estudios toda enseñanza religiosa y se incorporaba la enseñanza de moral. La libertad de enseñanza garantizada en la Constitución encontraba sus límites en el laicismo obligatorio de los establecimientos oficiales.
La ley del 67 también contenía disposiciones para la educación secundaria, entre las cuales destaca la creación de la Escuela de Estudios Preparatorios, la cual, habría de dar una base homogénea a la educación profesional. La ley sólo regía al D.F. y territorios federales, pero ejerció influencia sobre las leyes estatales.

2.4.- LA EDUCACIÓN EN EL PORFIRIATO (1876-1911)
En el porfiriato, se enmarcan dos grandes momentos: El primero de ellos, cuando al mando del Ministerio de Justicia e Instrucción, Joaquín Baranda, diseñó un sistema nacional de educación, fundó escuelas normales que tenían la facultad exclusiva de expedir títulos para la enseñanza. En 1888 se promulgó una Ley de Instrucción Obligatoria con alcance jurisdiccional para el D.F. y los territorios federales.
El segundo momento, se marca con la llegada de Justo Sierra, un destacado intelectual y político, que creó la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, y fundó la Universidad Nacional en 1910. Sierra, se preocupó por organizar la educación nacional, expandirla a todos los sectores sociales y elevar los niveles de escolaridad. Cabe destacar que durante el porfiriato se crearon los primeros jardines de niños, la educación primaria llegó en gran medida sólo a las ciudades grandes; se privilegió el auge a la educación superior, aparecieron las preparatorias en casi todo el país y también las escuelas normales en todos los estados.

2.5.- DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA AL PERIODO DE CONCILIACIÓN Y CONSOLIDACIÓN (1910-1952).
Durante la revolución mexicana (1910-1917) la educación tuvo un escaso desarrollo. El Congreso Constituyente de 1917 elevó por primera vez a rango constitucional el precepto de la educación laica, obligatoria y gratuita, pero suprimió la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes lo que dificultó al gobierno federal impulsar el sector educativo. Esta situación cambió en 1921, cuando estando en la presidencia el Gral.
Álvaro Obregón y por iniciativa de José Vasconcelos, fue creada la Secretaría de Educación Pública (SEP), iniciándose así una tendencia hacia la federalización educativa.
Bajo el mando de Vasconcelos la SEP desplegó una intensa actividad educativa: impulsó la alfabetización, la escuela rural (primarias y normales rurales), la instalación de bibliotecas, las misiones culturales, la edición de libros de texto gratuitos, los desayunos escolares, las bellas artes y el intercambio cultural con el exterior. Buscó unificar a la heterogénea y dispersa población mediante un nacionalismo que integrase las herencias indígenas e hispánicas de los mexicanos.
Posteriormente, en el sexenio del general Lázaro Cárdenas (1934-1940) fue modificado el artículo tercero constitucional para dar lugar a la educación socialista y, por primera vez en el texto constitucional, obligar a las escuelas privadas a seguir los programas oficiales. Se destaca durante este mandato, la fundación del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y de otros establecimientos tecnológicos y la creación del Instituto de Antropología e Historia y El Colegio de México.
Durante la presidencia de Manuel Ávila Camacho (1940-1944) se fundaron el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE), el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio y el Instituto Nacional de Bellas Artes.
En 1943 tuvo lugar la unificación de los sindicatos magisteriales. El nuevo Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) fue reconocido mediante un decreto presidencial en 1944 como el único organismo representativo de todo el magisterio nacional. Durante el sexenio de Miguel Alemán Valdés (1946-1952) se crearon el Instituto Nacional Indigenista (1948), la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior (ANUIES) (1950) y el Centro Regional de Educación de Adultos y Alfabetización Funcional para América Latina (CREFAL en 1951). Se reforma el artículo 3º Constitucional en 1946, suprimiendo la educación socialista y en su lugar postuló nuevos principios, como la educación integral, científica, democrática y nacional, basada en la libertad, la justicia y la paz para mejorar la convivencia humana.

2.6.- LA EXPANSIÓN DEL SISTEMA EDUCATIVO (1950-1980)
De 1950 a 1980 el sistema educativo mexicano creció en forma ininterrumpida. El proceso de expansión del sistema educativo mexicano modificó los viejos patrones elitistas de acceso a la educación y amplió las oportunidades de escolarización en las entidades federativas más rezagadas. Durante el gobierno del presidente Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958) consolidó las realizaciones educativas de los gobiernos anteriores.
Hubo un notable incremento en inversión educativa pero no se llevaron a cabo reformas en los métodos, programas de estudio o los textos escolares. En este periodo se creó el Consejo Nacional Técnico de la Educación (CONALTE) y el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAVIPN). En el periodo de Adolfo López Mateos (1958-1964) hubo un notable crecimiento de la matricula educativa y se duplicaron los gastos de inversión en educación. Entre las políticas más importantes del sexenio, se encuentran la formulación e inicio del Plan de Once Años, la implantación del libro de texto gratuito para la primaria y la reforma de los planes y programas de estudio de primaria, secundaria y normal. Las propuestas educativas del presidente Díaz Ordaz (1964-1970) fueron semejantes a las del gobierno que lo precedió. Se inició la unificación de los calendarios escolares y se intentó modernizar la administración. La educación secundaria creció un 150% y pasaron a regirse por un mismo plan y programas de estudio. Durante el gobierno de Luis Echeverría (1970-1976) hubo una considerable expansión y diversificación de los servicios educativos, la reforma a los planes y programas de primaria y secundaria, la edición de nuevos libros de texto gratuito y la promulgación de nuevas leyes en materia educativa y de patrimonio cultural.
Durante este sexenio se crearon el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). Se impulsó la enseñanza abierta y se creó el Sistema de Primaria Intensiva para Adultos. La Ley Federal de Educación de 1973 estableció que la educación es un servicio de carácter público que ejerce el Estado y la iniciativa privada bajo las condiciones que éste señale; organizó al sistema educativo nacional; estableció la función social educativa, las bases del proceso educativo y los derechos y obligaciones sobre la materia.
Dicha ley reiteró la gratuidad de la educación impartida por el Estado y el derecho que todos los habitantes del país tienen de recibir educación con las mismas oportunidades; estableció las modalidades escolar y extraescolar y nuevos procedimientos de revalidación y equivalencia de estudios; y aseguró el principio de libertad educativa. En el gobierno de López Portillo (1976-1982) se elaboró un Plan Nacional de Educación (PNE). Dicho Plan consistió en un diagnóstico y en un conjunto de programas y objetivos.
Durante el sexenio se impulsó la educación terminal, se buscó regular, mediante la planeación, a la educación superior y se creó la Universidad Pedagógica Nacional (UPN). En este sexenio, adquirieron relevancia las preocupaciones sobre la calidad y la atención al rezago educativos. Se creó la Coordinación General de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (1976), se promulgó la Ley Nacional de Coordinación de la Educación Superior (1978) y se dio a conocer el Plan Nacional de Educación Superior (1981).

2.7.- EL PERIODO EDUCATIVO DESDE 1980 AL 2012
Durante la presidencia de Miguel de la Madrid (1982-1988) se presentó el Programa Nacional de Educación, Recreación, Cultura y Deporte que promovía ofrecer un año de educación preescolar a todos los niños de cinco años de edad, descentralizar la educación y reformar los estudios de normal. Durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) se formaliza la descentralización iniciada en el sexenio anterior con la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica en el año de 1992 (ANMEB). A partir de ese momento, los gobiernos estatales se hicieron cargo de la dirección de los centros educativos que el gobierno federal tenía a su cargo. La característica central de la política educativa durante el periodo salinista fue “El Programa para la Modernización Educativa 1989-94”.
Para reformar el sistema educativo se modificaron los artículos tercero y 130 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Se destaca en este periodo la reorganización del sistema educativo: la obligatoriedad de la escolaridad secundaria para todos los mexicanos, la promulgación de la Ley General de Educación de 1993; la búsqueda de la calidad y la equidad educativas con la misma prioridad que la cobertura educativa. En el periodo presidencial de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) se continuó con la política modernizadora y el proceso de federalización, además de consolidarse en el nivel básico, se extendió hacia los demás niveles, lo que permitió avanzar hacia la coordinación integral de sistemas educativos por parte de los gobiernos estatales. La ampliación de la cobertura de los servicios educativos con criterios de equidad fue uno de los rasgos más destacados de la política educativa zedillista.
Dentro de las estrategias específicas para lograr una mayor equidad se implementaron varios programas como PROGRESA, PAED, PARE, PRODEI, PAREIB y PIARE. También, Es importante destacar que en este sexenio se implementaron programas de apoyo a la actividad docente como el Programa Nacional para la Actualización Permanente de los Maestros de Educación Básica en Servicio (PRONAP en 1995), y el Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académico de las Escuelas Normales (1997).
Otro de los programas de apoyo al docente que tuvo un notable impulso fue el Programa Nacional de Carrera Magisterial. Se promovieron importantes avances en la tarea de elevar la calidad de la educación básica, mediante la consolidación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa y la formulación del Programa de Instalación y Fortalecimiento de las Áreas Estatales de Evaluación en 1996. Destacan la primera aplicación de las pruebas de estándares nacionales de comprensión lectora y matemática en secundaria, y el seguimiento del estudio Evaluación de la Educación Primaria, cuya información ha sido utilizada para construir una serie histórica de los niveles de avance en este nivel educativo. Durante el periodo zedillista también se diseñó e implementó el programa ‘La Gestión en la Escuela Primaria’, con el objetivo de generar estrategias que permitieran avanzar hacia la transformación de cada escuela en una organización articulada internamente, en la cual directivos, supervisores, maestros, estudiantes y padres de familia trabajaran en favor del mejoramiento de la calidad de la educación en cada plantel.
Con el propósito de impulsar el intercambio de información y el uso de nuevos canales de comunicación, tales como el internet, se puso en marcha en 1997 el proyecto de la Red Escolar a través del proyecto Red Edusat. Durante la administración del Presidente Vicente Fox (2000-2006) muchos de los esfuerzos se dirigieron a establecer las condiciones para canalizar mayores recursos por alumno a la población con desventaja. En ese sexenio, se puso en marcha el Programa Nacional de Educación 2001-2006 y se impulsaron los siguientes programas: Enciclomedia, Programa Escuelas de Calidad, Programa Binacional de Niños Migrantes, Programa de Fomento a la Investigación Educativa y Programa de Innovación y Calidad. En esta administración se crearon el Consejo Nacional de Educación para la Vida y el Trabajo (CONEVyT en 2002), El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU).
En la actual presidencia de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), el Programa Sectorial de Educación (PROSEDU 2007-2012) consta de 6 objetivos que enmarcan las acciones emprendidas durante este sexenio. Cabe destacar que los dos pilares de la política educativa se centran en la cobertura y la calidad educativa. Continúan programas como el de Escuelas de Calidad (PEC), Programa de fomento a la Lectura (PRONAL), programas emergentes para escuelas vulnerables y de rezago educativo (EIMLE), entre otros. Se ha dado un notable impulso al uso de las tecnologías en educación básica a través del programa HDT, se estableció el Sistema de Formación Continua y Superación Profesional, se implementaron cambios en las políticas y normativa del programa de Carrera Magisterial, se implementó la Evaluación Universal para docentes, entre otros.



Tema 3.  

Nuevo proyecto de educación en México

El retorno a las aulas por parte de maestros y alumnos para iniciar un nuevo ciclo escolar se convirtió año con año en un reto para la administración federal pasada. Hoy, con la llegada de Morena al poder, el ambiente se revela menos tenso, pues hasta el momento, las organizaciones sindicales — principalmente la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)—no se han movilizado para sabotear el comienzo de lo que será el ciclo escolar 2019-2020.
Esto, de acuerdo con el diputado y secretario de la Comisión de Educación Juan Pablo Sánchez, se debe a que desde que inició la LXIV Legislatura, Morena ha trabajado muy de cerca con los maestros y organizaciones sindicales.
“Hemos venido trabajando con los maestros y sindicatos de la mano. Primero para sacar adelante la reforma educativa a los artículos 3º, 31º y 73º constitucionales, la cual fue una parte en donde jugaron un papel importantísimo en ponencias y con su participación en el parlamento abierto.
Lo que se ha logrado con esta reforma es pacificar a estos trabajadores que venían siendo golpeados y criminalizados del sexenio anterior, y ahorita se está dando esa reconciliación con el magisterio y los sindicatos educativos en el país
- Juan Pablo Sánchez
Diputado de Morena
Por su parte, el diputado Felipe Macías del PAN, integrante de la Comisión de Educación, asegura que la aparente tranquilidad de los sindicatos es porque el gobierno está doblegado ante los líderes sindicales.
“Hoy tienes a un gobierno entregado totalmente a los caprichos de los líderes sindicales, es por eso que hoy se sienten totalmente empoderados de que no se va a mover una coma de un dictamen si no tiene el visto bueno de ellos, entonces es natural que haya esa tranquilidad de estos grupos sindicales”.
A pesar de esta realidad existen algunos focos rojos a nivel nacional donde podría haber algo de turbulencia a la hora de comenzar las clases.
La CNTE en el Estado de Chiapas y la Sección 2 del SNTE en Baja California han declarado por separado en medios su intención de no iniciar clases por motivos locales. Por su parte, en Michoacán, el líder de la Sección 18 de la Coordinadora pidió se les paguen los sueldos que se les deben o podrían irse a paro

No obstante, la Secretaría de Educación Pública (SEP) dijo a Reporte Indigo que confía en lograr acuerdos que permitan el inicio de clases en tiempo y forma.
Por la tormenta tropical Ivo, —circunstancia ajena al ámbito político— en algunos municipios de Baja California Sur y Sinaloa han suspendido clases de nivel medio superior y superior del estado, los cuales iniciaron el lunes pasado.
La autoridad local determinará si se reanudan las labores educativas en estos planteles a partir de hoy.
A pesar de que a nivel social la situación se encuentra más tranquila que en años pasados, en el terreno legislativo el panorama es menos prometedor, pues están pendientes de aprobarse las Leyes secundarias en materia educativa, sin las cuales, la reforma que se consolidó el 16 de mayo en esta materia, no puede operar.
El día de hoy 25 millones 41 mil 980 alumnos de educación básica iniciarán sus estudios, guiados por un millón 219 mil 517 maestros en todo el país.
De este universo de estudiantes, los que entran a tercero de secundaria, han tenido que pasar por tres reformas educativas distintas: la del presidente Felipe Calderón, que reformó los contenidos, parte de la carga de materias e inició la evaluación para otorgar plazas.
La de Enrique Peña Nieto, que nació del llamado Pacto por México y terminó por concretar la evaluación de los maestros tratando de poner al estudiante al centro.
Y la del 16 de mayo, impulsada por el propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y por el líder de la bancada de su partido en la Cámara baja, Mario Delgado.
En relación a los contratiempos por la entrega de los libros de texto, la Secretaría de Educación Pública anunció que no habrán retrasos en la repartición de los 176 millones de libros gratuitos.
Para las pueblos originarios, el director general de Educación Indígena de la SEP, Javier López Sánchez, detalló que son poco más de 2 millones de ejemplares en 68 lenguas indígenas los que se distribuirán en 21 mil planteles de todo el territorio mexicano.
LA NUEVA ESCUELA MEXICANA
En los últimos tres sexenios, donde distintos partidos han ejercido el poder desde la silla presidencial, el sistema educativo en México se ha visto bombardeado por una serie de cambios y modificaciones constantes siempre bajo el discurso de garantizar este derecho para los estudiantes con los más altos estándares de calidad.
Ahora, enarbolando la misma bandera que los gobiernos anteriores, la administración encabezada por Andrés Manuel López Obrador, busca implementar un modelo al que ha llamado la Nueva Escuela Mexicana (NEM).
De acuerdo con el documento titulado “Modelo Educativo: La nueva Escuela Mexicana” dado a conocer por la Subsecretaría de Educación Básica el 11 de mayo del año en curso, la NEM será: democrática, nacional, humanista, equitativa, integral, inclusiva, intercultural y de excelencia.
Además promoverá en su plan y programas de estudio la perspectiva de género, el conocimiento de matemáticas, la lectura y la escritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas de nuestro país, las lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, la promoción de estilos de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado del medio ambiente.
Sin embargo, aunque en el papel el nuevo modelo educativo suena atractivo, para poder hacerlo una realidad aún hay un largo camino por recorrer.
LEGISLACIÓN SECUNDARIA EN EDUCACIÓN, LOS PENDIENTES
El día de hoy los alumnos regresarán a clases sin que las leyes secundarias —paquete de normas que regulan la reforma del 16 de mayo pasado— hayan sido aprobadas en el Congreso de la Unión.
Esta situación ha desatado un enfrentamiento entre los integrantes del principal partido de oposición en el país, Acción Nacional, y los de Morena, impulsores de esta reforma.
El diputado y secretario de la Comisión de Educación por parte del partido guinda, Juan Pablo Sánchez, cuenta en entrevista que la fecha límite que la Cámara baja tiene para aprobar el paquete de leyes secundarias que se encuentra conformado por: la Ley General de Educación, la Ley del Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación, la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, la Ley General de Educación Superior y la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación es el 12 de septiembre.
Aunque Morena cuenta con los números para aprobar el paquete por sí solo, sus integrantes han tomado la decisión de trabajar con el resto de los partidos políticos para aprobarlas en consenso, sin embargo, comenta que el PAN no ha querido participar
“Si nosotros quisiéramos como grupo parlamentario de Morena las podríamos estar construyendo solos porque únicamente requerimos una mayoría simple —50 por ciento de los votos— para aprobarlas.
“Sin embargo no queremos hacerlo así. Nosotros hemos venido construyendo las leyes secundarias con las demás fracciones parlamentarias, pero el PAN es el único que no le ha querido entrar.
“Entonces nosotros tenemos que avanzar con los partidos políticos que están dando iniciativas y propuestas y que han estado todos estos meses con la Comisión de Educación trabajando hombro con hombro”.
Contrario a lo que Sánchez relata, Felipe Macías, diputado blanquiazul e integrante de la Comisión de Educación en la Cámara de Diputados, asegura que esta nueva legislación está totalmente alejada del interés superior de la niñez y de los estudiantes, y que lo único que hace es fortalecer a los sindicatos y a sus líderes como una estrategia electoral del partido en el poder.
“Nunca se habla, en ningún discurso del presidente ni de las autoridades educativas, del interés superior de la niñez. Todo es reuniones con los sindicatos, revalorización del magisterio y, en parte, está bien, pero lo más importantes son los alumnos y ahorita todo ha girado en torno a las condiciones administrativas y laborales de los maestros”.
Lo más importante son los alumnos y ahorita todo ha girado en torno a las condiciones administrativas y laborales de los maestros y los líderes sindicales
- Felipe Macías
Diputado del PAN
El legislador panista también dice que si realmente le interesa al gobierno apoyar a los maestros se garantizaría que todos concursaran en equidad, con transparencia y en procesos plurales, en lugar de buscar regresar a las comisiones mixtas.
“Lo que se quedó en el 16 transitorio de la reforma constitucional y en la que pretenden anclar la legislación secundaria es en regresar a donde 50 por ciento de las plazas magisteriales las decidían los líderes sindicales. Eso no es apoyar a los maestros. Eso es empoderar a los líderes”.
De fondo, lo que el PAN busca, explica Macías, es que no se pierda la evaluación para ingreso y para promoción de los maestros.
“Lo que no se mide y se evalúa está condenado al fracaso. Entonces creo que nuestra postura es muy congruente respecto a privilegiar una educación de calidad y excelencia de los niños con los mejores maestros y que al mismo tiempo éstos se encuentren protegidos de los líderes sindicales”.
Los alumnos regresarán a clases sin que las Leyes secundarias, paquete de normas que regulan la reforma educativa, hayan sido aprobadas en el Congreso de la Unión
Felipe Macías dice que el principal motivo por el cual no han colaborado con Morena es por la poca altura política tanto del Gobierno federal como del secretario de Educación Pública al rechazar la participación de la segunda fuerza política del país en estas labores.
GOBERNADORES SE REBELAN
La Oposición no solo se ha hecho presente al interior del Congreso de la Unión.
Los siete gobernadores que actualmente se encuentran en el poder y son emanados de las filas del partido Acción Nacional, dieron a conocer sus inconformidades en relación al inicio del nuevo ciclo escolar 2019-2020 el 21 de agosto pasado.
El presidente de la Asamblea de Gobernadores de Acción Nacional (GOAN) y jefe del Ejecutivo en Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, externó entre sus preocupaciones que los nuevos mecanismos de asignación de plazas, promociones y basificaciones deben contar con procesos transparentes que brinden certidumbre al magisterio y proporcionen solidez al sistema educativo.
“Las y los maestros de nuestras entidades no poseen en este momento las garantías elementales con respecto a su seguridad laboral”, aseguró.
Asimismo, señaló que el programa “La Escuela es Nuestra”, con el cual Esteban Moctezuma aseguró se erradicará la desigualdad a nivel educativo, presenta graves deficiencias de carácter administrativo, presupuestal y operativas que urgen resolverse, de lo contrario dejarán sin atención a regiones de alta necesidad y zonas vulnerables.
“Al pretender involucrar recursos estatales sin el debido procedimiento de consenso y coordinación, la aplicación misma del programa está en entredicho”.
Los siete funcionarios públicos emanados del PAN que están al frente de alguna de las 32 entidades del país solicitaron una audiencia con el secretario de Educación Federal para externarle sus preocupaciones en torno al nuevo modelo educativo
Por último, los gobernadores blanquiazules declararon su inconformidad por la falta de transferencia de recursos del programa U080, requisito indispensable para el desarrollo de un sistema educativo de excelencia y solicitaron una reunión urgente con el titular de la Secretaría de Educación Pública para tratar estos temas.
La respuesta no tardó en llegar, el día viernes 23 de agosto, Esteban Moctezuma Barragán, informó a través de un comunicado que hoy sostendrá una reunión de trabajo con los integrantes de la CONAGO.
“Los gobernadores de los estados de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, y de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, en su calidad de Presidente y Coordinador de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte de la CONAGO, respectivamente, acordaron con el titular de la SEP entablar un diálogo abierto y transparente con los 32 gobernadores del país”, dice el comunicado.
En el evento se tratarán los siguientes temas: Inicio del ciclo escolar 2019-20; aprobación de la legislación reglamentaria del Acuerdo Educativo Nacional; reglas de operación de las Unidades de Servicios para la Educación Básica en las entidades y diversos temas en materia educativa de interés local.
Una vez aprobadas las Leyes secundarias, hecho que se debe dar la primera semana de septiembre, se van a ir integrando conforme vaya corriendo el ciclo escolar actual, para que en el de 2020-2021, ya esté armonizada la Constitución con todas estas normas y el modelo educativo planteado por esta nueva administración pueda comenzar a funcionar en su totalidad.

¿Qué le enseñará AMLO a tu hijo con su Nueva Escuela Mexicana?

Pausas activas, deporte escolar, educación cívica y plurilingüe; libros 2.0 y la Cartilla Moral son algunas de las herramientas de López Obrador para la Nueva Escuela Mexicana.
mié 21 agosto 2019 06:31 PM
Si bien aún no están las leyes secundarias, que darán pauta a un nuevo modelo educativo y a los programas escolares, el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, ha delineado algunos aspectos de lo que será la Nueva Escuela Mexicana.
Pausas activas, impulso a la enseñanza de la música, programas de salud, entre otros son algunos de los cambios que habrá en el regreso a clases el próximo 26 de agosto que inicia el ciclo escolar 2019-2020.

¿Qué es la Nueva Escuela Mexicana?

Es la forma en que se aterrizará los cambios planteados por el presidente Andrés Manuel López Obrador. De acuerdo con el titular de la SEP, Esteban Moctezuma, es la manera en que se formará a los nuevos mexicanos y buenos ciudadanos.
“Es una filosofía, un modelo educativo y una matriz de valores”, dijo en semanas pasadas.
Esta propuesta ofrecerá una educación “humanista, integral y para la vida”, que considere el aprendizaje de una cultura de paz, activación física, deporte escolar, arte, música y, fundamentalmente, el civismo y la inclusión.
De acuerdo con el exsubsecretario de educación básica, Gilberto Guevara, se prevé aumentar las escuelas de tiempo completo; dotar a las escuelas con servicios de cocina, comedor y alimentación en las zonas más pobres; y asegurar que tengan infraestructura digna, con luz, agua potable, baños limpios, y conexión a internet.

 

¿Qué busca la Nueva Escuela Mexicana?

Lograr una educación integral, plurilingüe e intercultural, equitativa, inclusiva, democrática y de excelencia, plasmada en la reforma al artículo 3 promulgada el pasado 15 de mayo.

¿Cuáles son los primeros pasos de la Nueva Escuela Mexicana?

Del 12 al 14 de agosto se realizaron talleres de capacitación denominados Hacia una Nueva Escuela Mexicana, en los que el objetivo general era reflexionar sobre los avances normativos en materia educativa, los cambios y transformaciones que se requieren dar en el aula, la escuela y el sistema en su conjunto para poder brindar un servicio educativo que ponga al centro el aprendizaje de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, para la transformación social.
En estos talleres, los docentes desarrollaron sus propias acciones en función de las necesidades de sus planteles para la construcción de la Nueva Escuela Mexicana, basándose en estos ejes:
  • Ubicar a las niñas, niños y adolescentes al centro del quehacer de la escuela.
  • No dejar a nadie atrás y a nadie afuera del máximo logro de aprendizajes. Equidad, inclusión y excelencia en nuestra escuela.
  • Vivir la honestidad, generosidad, empatía, colaboración, libertad y confianza en los planteles escolares.
  • Fortalecer la educación cívica en todos los grados.
  • Fortalecer la convivencia familiar, a fin de que las madres y padres participen activa y positivamente en la formación integral de nuestros estudiantes.
  • Promover el arte y la actividad física como herramientas potentes para el desarrollo emocional, físico e intelectual de los estudiantes.
  • Impulsar la educación plurilingüe e intercultural.

¿Cuáles son algunos cambios en la Nueva Escuela Mexicana?

Aunque todavía no se saben bien cuáles serán los cambios, Moctezuma ha señalado que se va a dar especial énfasis al civismo y al humanismo. También ha mencionado que el deporte y la música serán importantes.
Pausas activas. Moctezuma señaló que la activación física es una fórmula preventiva para tener una salud y además una mayor concentración en el salón de clases. También sirve para combatir obesidad y diabetes. Por ello están pidiendo a los maestros que cada 50 minutos tengan una pausa. “En todos los estudios que hemos analizado, el impacto que tiene esto en la atención en el salón y en la reducción, incluso de peso, incluso en niños muy chiquitos les ayuda en cuanto a talla el ejercicio y la activación física es la primera etapa de este esfuerzo”, mencionó.
Impulsar el deporte escolar. El secretario explicó que se va a utilizar toda la infraestructura que hay en las escuelas para poder llevar a la práctica el deporte escolar. Dijo que habrá torneos y competencias entre escuelas, municipios, entre estados y a nivel nacional para que en el tiempo sea un semillero de talentos deportivos.
Libros 2.0. Otra de las modalidades de la NEM, es que los libros de texto tengan un vínculo, que tengan códigos QR, que tengan relación con diferentes fuentes de información. En este aspecto, dijo que en todas las materias se les dará a los maestros, además del libro de texto, la bibliografía que complementa el libro para que pueda expandir tanto su enseñanza, como el aprendizaje de los alumnos.
El primer libro de texto que se distribuirá en este ciclo es el de geografía, el cual es de pasta dura, tiene un código QR para tener información adicional y que podrá ser heredado para los estudiantes del próximo ciclo. La forma en que se entreguen los libros será parte de la calificación en civismo, alertó el funcionario.
En este paquete de nuevos libros también entra la Cartilla moral, la cual forma parte de la enseñanza del civismo y de la ética.
Medio ambienteTal como plantea la Constitución, por primera vez señala que los contenidos estén relacionados con un desarrollo sustentable, por lo que los libros de texto de la nueva generación tendrán un tratamiento transversal en todas las materias.
Educación para la salud. Moctezuma señaló que hay una instrucción del presidente de incorporar dentro de un programa todo lo que es educación para la salud, no sólo que en las escuelas se pueda tener alimentos y bebidas sanas, sino que también se cree una cultura nutricional en las escuelas para que los niños aprenden el efecto que tiene en sus cuerpos la ingesta de tal o cual alimento.
 “El compromiso de la Secretaría con este programa de educación para la salud con el señor presidente es tener los mecanismos efectivos que reduzcan la ingesta de alimentos que no sólo no nutren, sino que incluso pueden ser dañinos”, dijo.

Servicio Profesional Docente

Educación personalizada. En este aspecto, el secretario de Educación señala que no se trata de que un maestro esté frente a grupo, forme y eduque a un grupo, sino que el docente tenga conciencia de las necesidades de cada alumno.
Explicó que hay alumnos que llegan a la escuela desnutridos, en una condición familiar de violencia intrafamiliar; es decir, con factores exógenos a la escuela que impactan en su comportamiento escolar, y esa fue la razón por la que quitaron la reprobación en preescolar y en primero y segundo de primaria. “La mayoría de las condiciones que hacen que un niño repruebe a esa edad muchas veces no tiene que ver con la escuela”, comentó.
Enseñanza de música. De acuerdo con la SEP, la escucha y ejecución de la música por niñas, niños, adolescentes y jóvenes es una valiosa herramienta en su formación intelectual y emocional, además que tocar en un grupo musical u orquesta, fortalece su autoestima, la disciplina, y otras cualidades que les servirán toda su vida.
Por ello impulsó el Programa Educación Musical y ‘Orquestas Escolares, Nueva Escuela Mexicana’, con apoyo de la Asociación Azteca Amigos de la Cultura y del Arte A.C, iniciará orquestas y coros infantiles y juveniles, y atenderá a una comunidad de alrededor de 500 escuelas a nivel nacional, beneficiando a alumnos de cuarto a sexto de primaria, así como los tres grados de secundaria.
Se iniciará con al menos un grupo de 200 niñas, niños y adolescentes en los 32 estados del país y meta es llegar a fin de año con un incremento del 100% para llegar a 64 orquestas y más de 12,000 niñas y niños.


Tema 4. La escuela en el futuro
Así será la escuela en 2030
La clase magistral desaparecerá; el profesor se convertirá en guía del alumno
El aprendizaje será personalizado, permanente y más caro
Primarán las habilidades frente al saber académico
Internet será la principal fuente y el inglés, la lengua mayoritaria
Los sistemas educativos de todo el mundo sufrirán grandes modificaciones de aquí a 2030 propiciados por la revolución tecnológica. En los próximos 15 años, internet va a convertir los colegios en «entornos interactivos» que pondrán patas arriba las formas tradicionales de aprendizaje y cambiarán la manera de ser de docentes, padres y estudiantes.
En la escuela del futuro, las clases magistrales desaparecerán y el profesor ya no ejercerá sólo como transmisor de conocimientos, sino que tendrá como principal misión guiar al alumno a través de su propio proceso de aprendizaje. El currículo estará personalizado a la medida de las necesidades de cada estudiante y se valorarán las habilidades personales y prácticas más que los contenidos académicos. Internet será la principal fuente del saber, incluso más que el colegio, y el inglés se consolidará como la lengua global de la enseñanza. La educación será más cara y durará toda la vida.
A estas conclusiones han llegado los 645 expertos internacionales entrevistados para una encuesta, a la que ha tenido acceso EL MUNDO, que define cómo será la escuela en 2030. El informe ha sido realizado por la Cumbre Mundial para la Innovación en Educación (Wise, en inglés), un think tank formado por 15.000 sabios y promovido por la Fundación Qatar que del 4 al 6 de noviembre se reunirá en Doha para debatir algunas de estas cuestiones.
El trabajo -en el que han participado, entre otros, el lingüista Noam Chomsky, la ex primer ministra australiana Julia Gillard o el profesor Sugata Mitra- señala que «las escuelas se convertirán en redes» donde los alumnos interactuarán entre ellos y con el profesor de forma que se produzca un «aprendizaje colaborativo».
Este periódico ha preguntado a varios expertos españoles sobre las cuestiones que aborda el estudio, adaptadas a la realidad de nuestro país, así como otras transformaciones en los horarios, las relaciones entre los alumnos, la jerarquía del profesor, las nuevas asignaturas, los deberes o el diseño del aula:

LOS PROFESORES

Siete de cada 10 entrevistados piensan que el rol de los docentes será guiar al estudiante por su propia vía de conocimiento. Serán facilitadores y orientadores, más que transmisores del saber. Hasta hace muy poco, eran la única fuente de información disponible, pero internet lo ha acaparado todo y los alumnos pueden encontrar en la Red buena parte de lo que se explica en clase. De hecho, el 43% de los sondeados sostiene que los contenidos online serán la principal fuente de conocimiento en 2030, incluso por encima del colegio (29%), del entorno del alumnado (13%) o de las instituciones culturales (3%).
«El papel de los profesores va a ser aún más relevante. Van a tener que mostrar a los alumnos que hay que ser críticos con la información, que no todo lo que encuentran en internet es correcto, que deben seleccionar y acudir a las fuentes más fiables», dice Ismael Sanz, director del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, dependiente del Ministerio de Educación.
Sanz cree que se consolidarán metodologías como el flipped classroom, que consiste en que los chicos preparan por su cuenta las clases y hacen una exposición en el aula, mientras el profesor realiza una labor de acompañamiento. «Este sistema permitirá que una parte del trabajo se haga en casa y que cada alumno siga su ritmo».
«La clase magistral parece obsoleta. No tiene sentido contar un rollo a 250 estudiantes que no pueden intervenir si se les puede dar algo grabado. Pero, por otro lado, mucho de esto se podía hacer ya y no ha pasado. Quizá hay algo que no entendemos bien», reflexiona Antonio Cabrales, catedrático de Economía de la University College London y miembro de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).

LOS ALUMNOS

El perfil del estudiante cambiará en los próximos tres lustros. Será «un alumno con muchas más posibilidades de acceso a fuentes de conocimiento, con una mentalidad más universal y menos localista, protagonista indiscutible de su aprendizaje, un ciudadano global que busca a través del aprendizaje un modo de responder a alguna necesidad del entorno», según lo define Núria Miró, directora del colegio Montserrat de Barcelona y una de los 15.000 expertos que forman parte de Wise. El 83% de los consultados cree que el currículo tendrá más contenidos personalizados a la medida de cada alumno. Esto tendrá consecuencias en la relación jerárquica con el profesor. «Se desdibuja claramente la línea que separa quiénes son los que enseñan y quiénes son los que aprenden», sostiene Miró.
César García, profesor de la Universidad Pública del Estado de Washington, añade que los estudiantes van a ser «más exigentes» en cuanto a sus expectativas educativas. «El alumno se convierte en cliente: invierte un dinero y espera un retorno. Los profesores van a tener que explicar mucho mejor cómo ponen las notas».
¿Cambiarán también los horarios? Los expertos españoles coinciden en que la frontera entre el colegio y el hogar se desdibujará y el aprendizaje no se restringirá a unas horas y a unos lugares concretos. «El email y otras herramientas de comunicación se están extendiendo mucho. Ahora los profesores ya tenemos muchas conversaciones con los alumnos a las 20.00 horas. Esto de que haya clase de 10.00 a 11.50 horas no sé si seguirá», indica García. «Veo más cursos online, y a deshoras. Más estudiantes van a tener que trabajar y no van a poder ir al horario convencional. Veremos escuelas que den clases en verano y los fines de semana».
¿Habrá deberes? «En algún sentido, si hay un cambio, será a que casi todo sean deberes», responde Cabrales. El horario será más libre y habrá más tarea individual. «Más que deberes, hay que suscitar en los alumnos la necesidad de seguir buscando documentación, de informarse, de compartir conocimientos y de despertarles el gusto por la investigación», añade Miró.
Todo esto afectará, sin lugar a dudas, a las relaciones personales entre los alumnos. En opinión de García, «el concepto de pandilla se ha terminado y los niños son ahora más solitarios que antes». «Hace 20 años, los críos pasaban más tiempo en la calle, sin demasiada supervisión. Ahora su vida social es más limitada, están más en casa, conectados online, y tienen agenda. Sus padres les llevan a las 17.00 horas a Ajedrez, a las 18.00 a Inglés... Por eso creo que las relaciones sociales se van a cotizar al alza en la escuela del futuro».

EL CURRÍCULO

El 76% de los encuestados cree que las habilidades personales o prácticas serán más valoradas que los conocimientos académicos. Las llamadas soft skills -como la capacidad de hablar en público, de trabajar en equipo, de adaptarse a los imprevistos...- son cada vez más importantes en el entorno profesional, pero los expertos españoles coinciden en que, por si solas, no suplen una buena preparación académica. «Aprender a aprender está bien, pero primero hay que saber de MatemáticasCiencias o Historia. Lo que nos sirve es el conocimiento, porque no se aprende fuera de él», indica Carmen Rodríguez, profesora de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga. «Se dice que ésta es la generación mejor preparada, pero los universitarios españoles no saben lo que es el Barroco y nunca han leído a Cervantes. Si lo que pretendemos es formar tecnócratas, primarán las habilidades y los conocimientos quedarán reducidos», afirma Felipe de Vicente, presidente de la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto (Ancaba).
Francisco López Rupérez, presidente del Consejo Escolar del Estado, cree, en este sentido, que, a la hora de evaluar, y aunque en el ámbito laboral las certificaciones profesionales adquieran cada vez más valor, «éstas no sustituirán a los títulos académicos, particularmente a los emitidos por instituciones universitarias de prestigio».

EL APRENDIZAJE

El 90% de los encuestados cree que, en este nuevo escenario, el aprendizaje se desarrollará a lo largo de toda la vida del alumno y que no se limitará sólo a la etapa de formación obligatoria (entre los seis y los 16 años) y a la universidad. Esto no significa que la educación vaya a ser gratis. Al revés: el 70% piensa que la Administración pública va a dejar de ser la principal fuente de financiación. Aquí los expertos discrepan con la encuesta y recuerdan que España está ya por encima de la media de la OCDE en el porcentaje de educación privada. «La educación pública tiene un papel clave en la igualdad de oportunidades. No entiendo que vaya a desaparecer en ningún caso», señala Ismael Sanz.


UNIDAD 2. Características del Sistema Educativo Nacional
2.1. Elementos constitutivos de los sistemas educativos
2.2. Enfoques disciplinarios y multidisciplinarios para el estudio de sistemas educativos
2.3. Teoría de las inteligencias múltiples
2.4. Educación basada en competencias


Tema 2.3. Teoría de las inteligencias múltiples

Howard Gardner: biografía del psicólogo estadounidense

Howard Gardner (Estados Unidos, 1943) es un psicólogo y pedagogo estadounidense que ha dedicado gran parte de su vida a la investigación. Gardner es popularmente conocido por su teoría de las inteligencias múltiples
Como teórico, pensó que la visión de la inteligencia que existía hasta entonces (en el momento en que propuso su teoría) no explicaba la inteligencia humana en su totalidad, y la medida del Cociente Intelectual (CI) no tenía en cuenta las distintas inteligencias que una persona puede poseer y desarrollar.
Su principal obra, “Estructuras de la mente: la teoría de las inteligencias múltiples (1983)”, explica su enfoque teórico y sus ocho tipos de inteligencia. Su concepción de este constructo ha tenido un gran impacto no sólo en el ámbito de la psicología, sino también en el campo educativo, donde ha inspirado a miles de profesores y educadores que exploran nuevas maneras de enseñar gracias a estas distintas inteligencias. En palabras del propio Gardner: “Cada ser humano tiene una combinación única de inteligencia. Éste es el desafío educativo fundamental”.
Biografía de Howard Gardner
Howard Gardner nació en 1943 en Scranton, Pensilvania (Estados Unidos). Es hijo de una familia judía que se afincó en Estados Unidos huyendo de la Alemania Nazi, y desde joven siempre fue un entusiasta de la lectura y el piano. Como estudiante destacó por su brillantez, y fue aceptado en la prestigiosa Universidad de Harvard donde se interesó por la psicología del desarrollo debido a la influencia de Erik Erikson y Jerome Bruner.
Tras obtener un doctorado en psicología en la Universidad de Harvard y completar su investigación postdoctoral en el campo de la neuropsicología, Gardner contribuyó enormemente al campo de la educación y la psicología. Como ya se ha dicho, Gardner, en la década de los 80, propuso y desarrolló la teoría de las inteligencias múltiples basada en su trabajo empírico.

Docencia y proyectos

Además, ha continuado su carrera profesional como docente, que lo ha llevado a formar parte de la misma institución universitaria en la que estudió. En la actualidad, Howard Gardner es profesor de la cátedra de cognición y educación John H. & Elisabeth A. Hobbs en la Graduate School of Education de Harvard y director del Harvard Project Zero, un grupo de investigación creado en 1967 por la Escuela Superior de Educación de Harvard, cuyo objeto de estudio son los procesos de aprendizaje de niños y adultos.
Además, a partir de los 90, en colaboración con William Damon y el famoso psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, (este último muy conocido por ser el autor del concepto de estado de flow) fundó The Good Project. Gardner, a día de hoy, sigue dirigiendo esta fundación, que coordina junto a un grupo de profesionales que promueven la excelencia y la ética en la educación, tratando distintas temáticas: participación cívica, colaboración organizacional o el correcto uso del medio digital, entre otras.
Gracias a su trabajo ha recibido distintos premios o galardones, especialmente por su teoría de las inteligencias múltiples. Es Doctor Honoris Causa por varias universidades, entre las que destacan las de Tel Aviv, Princeton o Mc Gill. Ha sido premiado por Fundación John D. & Catherine T. MacArthur y, además, ha recibido más de 20 títulos honoríficos. En 2011, recibió el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.

La Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner

La Teoría de las Inteligencias Múltiples propone ocho tipos de inteligencia.

La Teoría de las Inteligencias Múltiples fue ideada por el psicólogo estadounidense Howard Gardner como contrapeso al paradigma de una inteligencia única. 
Gardner propuso que la vida humana requiere del desarrollo de varios tipos de inteligencia. Así pues, Gardner no entra en contradicción con la definición científica de la inteligencia, como la «capacidad de solucionar problemas o elaborar bienes valiosos».

Las Inteligencias Múltiples

Howard Gardner y sus colaboradores de la prestigiosa Universidad de Harvard advirtieron que la inteligencia académica (la obtención de titulaciones y méritos educativos; el expediente académico) no es un factor decisivo para conocer la inteligencia de una persona.
Un buen ejemplo de esta idea se observa en personas que, a pesar de obtener excelentes calificaciones académicas, presentan problemas importantes para relacionarse con otras personas o para manejar otras facetas de su vida. Gardner y sus colaboradores podrían afirmar que Stephen Hawking no posee una mayor inteligencia que Leo Messi, sino que cada uno de ellos ha desarrollado un tipo de inteligencia diferente.
Por otro lado, Howard Gardner señala que existen casos claros en los que personas presentan unas habilidades cognitivas extremadamente desarrolladas, y otras muy poco desarrolladas: es el caso de los savants. Un ejemplo de savant fue Kim Peek, que a pesar de que en general tenía poca habilidad para razonar, era capaz de memorizar mapas y libros enteros, en prácticamente todos sus detalles.
Estos casos excepcionales hicieron que Gardner pensase que la inteligencia no existe, sino que en realidad hay muchas inteligencias independientes.

Inteligencias múltiples: 8 tipos de inteligencia

La investigación de Howard Gardner ha logrado identificar y definir hasta ocho tipos de inteligencia distintas. Vamos a conocer de manera más detallada cada una de las inteligencias propuestas por la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner a continuación.

Inteligencia lingüística

La capacidad de dominar el lenguaje y poder comunicarnos con los demás es transversal a todas las culturas. Desde pequeños aprendemos a usar el idioma materno para podernos comunicar de manera eficaz.
La inteligencia lingüística no solo hace referencia a la habilidad para la comunicación oral, sino a otras formas de comunicarse como la escritura, la gestualidad, etc.
Quienes mejor dominan esta capacidad de comunicar tienen una inteligencia lingüística superior. Profesiones en las cuales destaca este tipo de inteligencia podrían ser políticos, escritores, poetas, periodistas, actores…

Inteligencia lógico-matemática

Durante décadas, la inteligencia lógico-matemática fue considerada la inteligencia en bruto. Suponía el axis principal del concepto de inteligencia, y se empleaba como baremo para detectar cuán inteligente era una persona.
Como su propio nombre indica, este tipo de inteligencia se vincula a la capacidad para el razonamiento lógico y la resolución de problemas matemáticos. La rapidez para solucionar este tipo de problemas es el indicador que determina cuánta inteligencia lógico-matemática se tiene.
Los célebres test de cociente intelectual (IQ) se fundamentan en este tipo de inteligencia y, en menor medida, en la inteligencia lingüística. Los científicos, economistas, académicos, ingenieros y matemáticos suelen destacar en esta clase de inteligencia. Asimismo, los ajedrecistas también requieren de capacidad lógica para desarrollar estrategias de juego mejores a las de su oponente, y a su vez anticipar sus movimientos.

Inteligencia espacial

También conocida como inteligencia visual-espacial, es la habilidad que nos permite observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas. En esta inteligencia destacan los ajedrecistas y los profesionales de las artes visuales (pintores, diseñadores, escultores…), así como los taxistas, que deben poseer un exquisito mapa mental de las ciudades por las que transitan.
Las personas que destacan en este tipo de inteligencia suelen tener capacidades que les permiten idear imágenes mentales, dibujar y detectar detalles, además de un sentido personal por la estética. En esta inteligencia encontramos pintores, fotógrafos, diseñadores, publicistas, arquitectos, creativos… 

Inteligencia musical
La música es un arte universal. Todas las culturas tienen algún tipo de música, más o menos elaborada, lo cual lleva a Gardner y sus colaboradores a entender que existe una inteligencia musical latente en todas las personas.
Algunas zonas del cerebro ejecutan funciones vinculadas con la interpretación y composición de música. Como cualquier otro tipo de inteligencia, puede entrenarse y perfeccionarse.
No hace falta decir que los más aventajados en esta clase de inteligencia son aquellos capaces de tocar instrumentos, leer y componer piezas musicales con facilidad.

Inteligencia corporal y cinestésica

Las habilidades corporales y motrices que se requieren para manejar herramientas o para expresar ciertas emociones representan un aspecto esencial en el desarrollo de todas las culturas de la historia.
La habilidad para usar herramientas es considerada inteligencia corporal cinestésica. Por otra parte, hay un seguido de capacidades más intuitivas como el uso de la inteligencia corporal para expresar sentimientos mediante el cuerpo.
Son especialmente brillantes en este tipo de inteligencia bailarines, actores, deportistas, y hasta cirujanos y creadores plásticos, pues todos ellos tienen que emplear de manera racional sus habilidades físicas.

Inteligencia intrapersonal

La inteligencia intrapersonal refiere a aquella inteligencia que nos faculta para comprender y controlar el ámbito interno de uno mismo en lo que se refiere a la regulación de las emociones y del foco atencional.
Las personas que destacan en la inteligencia intrapersonal son capaces de acceder a sus sentimientos y emociones y reflexionar sobre estos elementos. Según Gardner, esta inteligencia también permite ahondar en su introspección y entender las razones por las cuales uno es de la manera que es.
Por otro lado, tanto saber distanciarse de la situación para desdramatizar eventos con un impacto emocional negativo como saber identificar los propios sesgos de pensamiento son herramientas muy útiles tanto para mantener un buen nivel de bienestar como para rendir mejor en diferentes aspectos de la vida.

Inteligencia interpersonal

La inteligencia interpersonal nos faculta para poder advertir cosas de las otras personas más allá de lo que nuestros sentidos logran captar. Se trata de una inteligencia que permite interpretar las palabras o gestos, o los objetivos y metas de cada discurso. Más allá de el contínuum Introversión-Extraversión, la inteligencia interpersonal evalúa la capacidad para empatizar con las demás personas.
Es una inteligencia muy valiosa para las personas que trabajan con grupos numerosos. Su habilidad para detectar y entender las circunstancias y problemas de los demás resulta más sencillo si se posee (y se desarrolla) la inteligencia interpersonal. Profesores, psicólogos, terapeutas, abogados y pedagogos son perfiles que suelen puntuar muy alto en este tipo de inteligencia descrita en la Teoría de las Inteligencias Múltiples

Más sobre la inteligencia interpersonal y cómo mejorarla

Inteligencia naturalista

Según Gardner, la inteligencia naturalista permite detectar, diferenciar y categorizar los aspectos vinculados al entorno, como por ejemplo las especies animales y vegetales o fenómenos relacionados con el clima, la geografía o los fenómenos de la naturaleza.
Esta clase de inteligencia fue añadida posteriormente al estudio original sobre las Inteligencias Múltiples de Gardner, concretamente en el año 1995. Gardner consideró necesario incluir esta categoría por tratarse de una de las inteligencias esenciales para la supervivencia del ser humano (o cualquier otra especie) y que ha redundado en la evolución.
Hay que señalar que aunque para Gardner este tipo de inteligencia se desarrolló para facilitar el uso creativo de los recursos que nos brinda la naturaleza, actualmente su uso no solo se limita a los entornos en los que no hay construcciones humanas, sino que estos últimos también podrían ser "explorados" de la misma forma.

En contexto

Gardner afirma que todas las personas son dueñas de cada una de las ocho clases de inteligencia, aunque cada cual destaca más en unas que en otras, no siendo ninguna de las ocho más importantes o valiosas que las demás. Generalmente, se requiere dominar gran parte de ellas para enfrentarnos a la vida, independientemente de la profesión que se ejerza. A fin de cuentas, la mayoría de trabajos precisan del uso de la mayoría de tipos de inteligencia.
La educación que se enseña en las aulas se empeña en ofrecer contenidos y procedimientos enfocados a evaluar los dos primeros tipos de inteligencia: lingüística y lógico-matemática. No obstante, esto resulta totalmente insuficiente en el proyecto de educar a los alumnos en plenitud de sus potencialidades. La necesidad de un cambio en el paradigma educativo fue llevado a debate gracias a la Teoría de las Inteligencias Múltiples que propuso Howard Gardner.
Por otro lado, Howard Gardner ha señalado que lo importante de su teoría no son las 8 inteligencias que propone, sino la conceptualización de la cognición humana como procesos paralelos y relativamente independientes los unos de los otros. Por ello, ha señalado varias veces que posiblemente las inteligencias múltiples no son las que él propuso, sino otras que no ha tenido en cuenta o que agrupa bajo el nombre de una sola inteligencia.




Tema 4. Enfoque centrado en competencias

En el marco del debate académico, se reconoce que existen diferentes acepciones del término competencia, en función de los supuestos y paradigmas educativos en que descansan. La perspectiva sociocultural o socioconstructivista de las competencias aboga por una concepción de competencia como prescripción abierta, es decir, como la posibilidad de movilizar e integrar diversos saberes y recursos cognitivos cuando se enfrenta una situación-problema inédita, para lo cual la persona requiere mostrar la capacidad de resolver problemas complejos y abiertos, en distintos escenarios y momentos. En este caso, se requiere que la persona, al enfrentar la situación y en el lugar mismo, re-construya el conocimiento, proponga una solución o tome decisiones en torno a posibles cursos de acción, y lo haga de manera reflexiva, teniendo presente aquello que da sustento a su forma de actuar ante ella.
Por lo anterior, una competencia permite identificar, seleccionar, coordinar y movilizar de manera articulada e interrelacionada un conjunto de saberes diversos en el marco de una situación educativa en un contexto específico. Esta caracterización tiene sus fundamentos en el siguiente conjunto de criterios:
  • Las competencias tienen un carácter holístico e integrado. Se rechaza la pretensión sumativa y mecánica de las concepciones conductistas. Las competencias se componen e integran de manera interactiva con conocimientos explícitos y tácitos, actitudes, valores y emociones, en contextos concretos de actuación de acuerdo con procesos históricos y culturales específicos.
  • Las competencias se encuentran en permanente desarrollo. Su evaluación auténtica debe ser continua, mediante la elaboración de estrategias que consideren el desarrollo y la mejora como aspectos que integran el desempeño de una competencia.
  • Las competencias se concretan en diferentes contextos de intervención y evaluación. El desarrollo de las competencias, así como su movilización, debe entenderse como un proceso de adaptación creativa en cada contexto determinado y para una familia de situaciones o problemas específicos.
  • Las competencias se integran mediante un proceso permanente de reflexión crítica, fundamentalmente para armonizar las intenciones, expectativas y experiencias a fin de realizar la tarea docente de manera efectiva.
  • Las competencias varían en su desarrollo y nivel de logro según los grados de complejidad y de dominio. Las competencias asumen valor, significatividad, representatividad y pertinencia según las situaciones específicas, las acciones intencionadas y los recursos cognitivos y materiales disponibles, aspectos que se constituyen y expresan de manera gradual y diferenciada en el proceso formativo del estudiante.
  • Las competencias operan un cambio en la lógica de la transposición didáctica. Se desarrollan e integran mediante procesos de contextualización y significación con fines pedagógicos para que un saber susceptible de enseñarse se transforme en un saber enseñado en las aulas y, por lo tanto, esté disponible para que sea movilizado por los estudiantes durante su aprendizaje.
Derivado de lo anterior, en este plan de estudios se entiende como competencia al desempeño que resulta de la movilización de conocimientos, habilidades, actitudes y valores, así como de sus capacidades y experiencias que realiza un individuo en un contexto específico, para resolver un problema o situación que se le presente en los distintos ámbitos de su vivir.
En todos los casos el concepto de competencia enfatiza tanto el proceso como los resultados del aprendizaje, es decir, lo que el estudiante o el egresado es capaz de hacer al término de su proceso formativo y en las estrategias que le permiten aprender de manera autónoma en el contexto académico y a lo largo de la vida.
El desarrollo de competencias destaca el abordaje de situaciones y problemas específicos, por lo que una enseñanza por competencias representa la oportunidad para garantizar la pertinencia y utilidad de los aprendizajes escolares, en términos de su trascendencia personal, académica y social. En el contexto de la formación de los futuros maestros, permite consolidar y reorientar las prácticas educativas hacia el logro de aprendizajes significativos de todos los estudiantes, por lo que conduce a la concreción del currículo centrado en el alumno.
En el enfoque basado en competencias la evaluación consiste en un proceso de recolección de evidencias sobre un desempeño competente del estudiante con la intención de construir y emitir juicios de valor a partir de su comparación con un marco de referencia constituido por las competencias, sus unidades o elementos y los criterios de desempeño y en identificar aquellas áreas que requieren ser fortalecidas para alcanzar el nivel de desarrollo requerido, establecido en el perfil y en cada uno de los cursos del plan de estudios. Con base en el planteamiento de que las competencias son expresiones complejas de un individuo, su evaluación se lleva a cabo a partir del cumplimiento de niveles de desempeño elaborados ex profeso.
De esta manera la evaluación basada en competencias implica, entre otros aspectos, que éstas deben ser demostradas, por lo que requieren de la definición de evidencias, así como los criterios de desempeño que permitirán inferir el nivel de logro. Este tipo de evaluación no excluye la verificación del dominio teórico y conceptual que necesariamente sustenta la competencia. En ese sentido, se requiere una evaluación integral e integrada de conocimientos, habilidades, actitudes y valores en la acción.
Desde esta perspectiva, la evaluación cumple con dos funciones básicas, la sumativa de acreditación/certificación de los aprendizajes establecidos en el plan de estudios y la formativa, para favorecer el desarrollo y logro de dichos aprendizajes; esto es, el desarrollo de las competencias y de sus elementos. Dicho de otro modo, la función sumativa puede caracterizarse como evaluación de competencias y la evaluación formativa como evaluación para el desarrollo de competencias ya que valora los procesos que permiten retroalimentar al estudiante.
Con base en lo anterior, la evaluación basada en competencias se caracteriza por centrarse en las evidencias de los aprendizajes (definidos en parámetros y en criterios de desempeño) y por ser integral, individualizada y permanente; por lo tanto, no compara diferentes individuos ni utiliza necesariamente escalas de puntuación y se realiza, preferentemente, en situaciones similares a las de la actividad del sujeto que se evalúa.
Para ello, es importante utilizar las propias tareas de aprendizaje como evidencias, ya que permiten una evaluación del proceso de aprendizaje y no sólo de los resultados. Si la evaluación pretende ser integral, habrá de utilizar métodos que permitan demostrar los conocimientos, las habilidades, las actitudes y los valores en la resolución de problemas. Requiere además, seleccionar métodos y estrategias acordes para el tipo de desempeño a evaluar. Por lo anterior, es posible utilizar entrevistas, debates, observación del desempeño, proyectos, casos, problemas, exámenes y portafolios, entre otros.

Pero ¿qué son las competencias?
Probablemente una fuente de confusión con respecto a las competencias, es que son conceptos muy amplios y difusos. De hecho, las competencias combinan en sí algo que los psicólogos tienden a separa a sabiendas de lo artificial de la separación: lo cognoscitivo (conocimientos y habilidades), lo afectivo (motivaciones, actitudes, rasgos de la personalidad), lo psicomotriz o conductual (hábitos y destrezas) y lo psico-físico (sensorial, por ejemplo, la visión, la audición, lo olfativo). Por ello, las definiciones de competencia constituyen una verdadera legión, de la que a continuación citaremos algunas.
Spencer y Spencer (1993) consideran que es "una característica subyacente de un individuo, que está causalmente relacionada con un rendimiento efectivo o superior en una situación o trabajo, definidos en términos de un criterio. Son por tanto formas de pensar o comportarse y generalizables de una situación a otra, y que se mantienen durante un tiempo razonablemente largo".
Rodríguez y Feliù (1996) las definen como "Conjuntos de conocimientos, habilidades, disposiciones y conductas que posee una persona y que le permiten la realización exitosa de una actividad".
Ansorena Cao (1996) indica que "Es una habilidad o atributo personal de la conducta de un sujeto, que puede definirse como característica de su comportamiento, y, bajo la cual, el comportamiento orientado a la tarea puede clasificarse de forma lógica y fiable."
Woodruffe (1993) las plantea como "Una dimensión de conductas abiertas y manifiestas, que le permiten a una persona rendir efectivamente".
Le Boterf (2001) las define como "Un saber combinatorio, siendo el centro de la misma el aprendiz, que constituye la competencia a partir de la secuencia de las actividades de aprendizaje que movilizan múltiples conocimientos especializados".
De Lasnier (2000) indica que "una competencia es un saber hacer complejo, resultado de la integración, movilización y adecuación de capacidades y habilidades (cognitivas, afectivas, psicomotoras o sociales) y de conocimientos utilizados eficazmente en situaciones que tengan un carácter común (situaciones generales, no generalizables a cualquier situación".
Y por último el proyecto Tuning (2001) señala que "las competencias tienden a transmitir el significado de lo que la persona es capaz de o es competente para ejecutar, el grado de preparación, suficiencia o responsabilidad para ciertas tareas".
Del análisis de las anteriores definiciones se puede concluir que las competencias podrían definirse como la "interacción de un conjunto estructurado y dinámico de conocimientos, valores, habilidades, actitudes y principios que intervienen en el desempeño reflexivo, responsable y efectivo de tareas, transferibles a diversos contextos específicos", ya que las competencias:
1. Son características permanentes de la persona.
2. Se ponen de manifiesto cuando se ejecuta una tarea o se realiza un trabajo.
3. Están relacionadas con la ejecución exitosa en una actividad, sea laboral o de otra índole.
4. Tienen relación causal con el rendimiento laboral, es decir, no están solamente asociadas con el éxito, sino que se asume que realmente lo causan.
5. Pueden ser generalizables a más de una actividad.
6. Combinan aspectos cognoscitivos, afectivos, psicomotrices y sociológicos.

Competencias en la educación
Se puede considerar que el término "competencias" ingresa al ámbito educativo desde dos áreas diferentes. Por un lado, este concepto es rebautizado por las teorías de la comunicación a partir de los estudios de lingüística y el uso del lenguaje realizado por Noam Chomsky (1965). El concepto de competencias para Chomsky tiene que ver fundamentalmente con la capacidad verbal con que cuenta un sujeto ya que utiliza ese concepto refiriéndose en particular a las capacidades y conocimientos lingüísticos que debe tener un hablante-oyente ideal perteneciente a una comunidad lingüística homogénea, y que le permite producir y reconocer los enunciados gramaticalmente válidos o no (Sierra y Vanegas, 2002).
Por otro lado, este concepto es utilizado en el mundo empresarial a partir de las propuestas de la "reingeniería", uniendo las destrezas del saber-hacer con la capacidad empresarial de competir, esto es, de ganarle a otros competidores en la capacidad de producir rentabilidad (Barbero, 2003).
De esta forma, mientras la lingüística asocia el concepto de competencias a la idea de destreza intelectual, y ésta a la de innovación, y por lo tanto a la creatividad, en el mundo de la reingeniería se habla de las destrezas que generan riqueza y competitividad.
El uso de las competencias en la educación se empleó desde los años treinta en los Estados Unidos cuando se propuso la educación basada en normas de competencias (Posada, 2004). Más tarde en los años sesenta tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra se utilizó el concepto de competencias laborales para el entrenamiento de obreros empleando técnicas conductistas. En el ámbito empresarial la formación por competencias, que es apremiante, emplea un enfoque funcional, el que plantea la importancia de los conocimientos, aptitudes y actitudes como pilares básicos de la competencia (a los que se ha llamado componentes estructurales) y los que se deben estimular a fin de logar un desempeño efectivo en la producción.
Las teorías modernas se apoyan en el enfoque dinámico, que vincula el concepto de competencia más al funcionamiento de la persona en el contexto de su actuación (perseverancia, flexibilidad, autonomía, responsabilidad) que a la simple enumeración de cualidades o atributos (aptitudes, actitudes, conocimientos, habilidades) que la hacen apta para un eficiente desempeño.
La necesidad de la flexibilidad como cualidad funcional de la competencia profesional del sujeto para lograr un desempeño exitoso en diferentes situaciones, es resaltada en la definición de "profesional competente" que se ofrece en el glosario del documento "Análisis Ocupacional y Funcional del trabajo" (IBERFOP-OEI, 1998). Así, se plantea: "Competente: Persona que posee un repertorio de habilidades, conocimientos y destrezas y la capacidad para aplicarlas en una variedad de contextos y organizaciones laborales."
La anterior definición integra, en alguna medida, los aspectos estructurales y funcionales inherentes a las competencias, ya que aunque enfatiza los atributos constitutivos de la competencia, deja entrever su utilidad para el desempeño en situaciones contextuales disímiles.
La complejidad de las competencias en las profesiones se debe al carácter multidimensional de éstas y la forma en que el sujeto las proyecta. En este contexto, uno de los sentidos de las competencias es la capacidad de movilizar varios recursos para hacer frente a una situación.

Características de las competencias
Las competencias profesionales se obtienen, durante la formación, pero también mediante la actuación cotidiana del profesionista que lo lleva de una situación de trabajo a otra. El eje principal de la educación por competencias es el desempeño del individuo, entendido éste como "la expresión concreta de los recursos que pone en juego la persona cuando lleva a cabo una actividad, y que pone énfasis en el uso o manejo que el sujeto hace de lo que sabe, no del conocimiento aislado y en condiciones en las que el desempeño de la persona sea relevante".
Un rasgo esencial de las competencias es su relación entre la teoría y la práctica. En las competencias la práctica delimita la teoría necesaria ya que la relación entre las condiciones y demandas de las situaciones concretas en el trabajo (práctica) con las necesidades de sistematización de la impartición de conocimientos (teoría), es más significativa para el individuo si la teoría cobra sentido a partir de la práctica; es decir, si los conocimientos teóricos se abordan en función de las condiciones concretas del trabajo y si se pueden identificar con situaciones específicas.
Desde esa perspectiva, lo importante no es la posesión de determinados conocimientos, sino el uso que se haga de ellos. Este criterio obliga a las instituciones educativas a replantear lo que comúnmente han considerado como formación.
Actualmente en algunas instituciones se plantea que la formación promovida no sólo debe diseñarse en función de la incorporación del sujeto a la vida productiva a través del empleo, sino más bien, a partir de una formación profesional que además de promover el desarrollo de ciertas habilidades, conocimientos, actitudes, aptitudes y valores, considere también los criterios del desempeño profesional que están normados por los colegios de profesionales o asociaciones relacionadas, así como la cultura del lugar de trabajo y las vinculaciones empresa-universidad.
La educación por competencias debe dar sentido a los aprendizajes al basarse en la resolución de problemas o proyectos y acercan al estudiante a la realidad en la que debe actuar. Debe hacer a los estudiantes más eficaces al permitir que se distinga entre lo que es esencial y al establecer nexos entre los conceptos. Debe inducir a la adquisición de aprendizajes ulteriores ya que los estudiantes deben poseer estrategias que les permitan gestionar nuevos aprendizajes y suplir la obsolescencia de los saberes adquiridos en su entrenamiento.
De este modo, un currículo por competencias profesionales integradas que articula conocimientos globales, conocimientos profesionales y experiencias laborales, se propone reconocer las necesidades y problemas de la realidad. Tales necesidades y problemas se definen mediante el diagnóstico de las experiencias de la realidad social, de la práctica de las profesiones, del desarrollo de la disciplina y del mercado laboral.
El modelo de las competencias profesionales integrales establece tres niveles: las competencias básicas, las genéricas y las específicas.
Las competencias básicas son las capacidades intelectuales indispensables para el aprendizaje de una profesión; en ellas se encuentran las competencias cognitivas, técnicas y metodológicas, muchas de las cuales son adquiridas en los niveles educativos previos (por ejemplo el uso adecuado de los lenguajes oral, escrito y matemático).
Las competencias genéricas son la base común de la profesión o se refieren a las situaciones concretas de la práctica profesional que requieren respuestas complejas.
Las competencias específicas son la base particular del ejercicio profesional y están vinculadas a condiciones específicas de ejecución.
Las competencias se pueden desglosar en unidades de competencia, que describen acciones específicas a alcanzar, las cuales deben ser identificables en su ejecución. Las unidades de competencia tienen un significado global y se les puede percibir en los resultados o productos esperados, lo que hace que su estructuración sea similar a lo que comúnmente se conoce como objetivos; sin embargo, no hacen referencia solamente a las acciones y a las condiciones de ejecución, sino que su diseño también incluye criterios y evidencias de conocimientos y de desempeño. La agrupación de diferentes unidades de competencia en grupos con clara configuración curricular da cuerpo a las mismas competencias profesionales. Una vez establecidos los niveles de competencia, las unidades de aprendizaje (asignaturas) se articulan en relación a la problemática identificada a través de las competencias genéricas o específicas y a partir de las unidades de competencia en las que se desagregan. Para fines prácticos de análisis es necesario desagregar los saberes implicados en saberes prácticos, saberes teóricos y saberes valorativos. Los saberes prácticos incluyen atributos tales como los saberes técnicos, que consisten en conocimientos disciplinares aplicados al desarrollo de una habilidad, y los saberes metodológicos, entendidos como la capacidad o aptitud para llevar a cabo procedimientos y operaciones en prácticas diversas. Por su parte, los saberes teóricos definen los conocimientos teóricos que se adquieren en torno a una o varias disciplinas. Finalmente, los saberes valorativos incluyen el querer hacer, es decir, las actitudes que se relacionan con la predisposición y motivación para el autoaprendizaje, y el saber convivir, esto es, los valores asociados a la capacidad para establecer y desarrollar relaciones sociales.
Bajo ese punto de vista, para determinar si un profesionista es competente o no, deben tomarse en cuenta las condiciones reales en las que se desempeña, en lugar del cumplimiento formal de una serie de objetivos de aprendizaje (materias) que en ocasiones no tienen relación con el contexto de trabajo. Por ello la obtención de competencias requiere su comprobación en la práctica mediante los cumplimientos de criterios de desempeño claramente establecidos (Urzúa y Garritz, 2008).

Conclusión
La propuesta de la educación profesional por competencias integrales implica replantear la relación entre la teoría y la práctica. Los modelos educativos basados en competencias profesionales implican la revisión de los procedimientos de diseño de los objetivos educativos, de las concepciones pedagógicas que orientan las prácticas centradas en la enseñanza, así como de los criterios y procedimientos de evaluación.
El modelo de competencias integradas intenta formar profesionistas que conciban el aprendizaje como un proceso abierto, flexible y permanente, no limitado al período de formación escolar. En consecuencia, esta perspectiva promueve la combinación del aprendizaje académico con las prácticas profesionales; este proceso se denomina formación en alternancia e implica integrar la capacitación en ámbitos reales con la formación en las aulas.
La vinculación de la educación con situaciones reales de trabajo y de la vida profesional es otra de las características de la educación por competencias profesionales integradas. La competencia profesional es un saber hacer complejo que exige unos conjuntos de conocimientos, habilidades, actitudes, y valores que garantizan la bondad y eficiencia de un ejercicio profesional responsable y excelente. La competencia profesional se adquiere, se moviliza y se desarrolla continuamente; está en la mente del individuo, es parte de su acervo intelectual y humano, pero lo más importante no es su posesión, sino el uso que se haga de ella.
Debe señalarse también que el mundo globalizado y cambiante exige una actitud flexible del individuo, pues lo que pudiera considerarse competente en unas condiciones determinadas, puede no serlo en condiciones diferentes.
Uno de los conceptos que mejor explica el alcance de las reformas educativas a nivel nacional e internacional es el de aprendizaje a lo largo de la vida, con el que se reconoce y fomenta la posibilidad de que las personas aprendan durante toda su vida, desde que nacen hasta que mueran, de manera intencionada y planificada. El aprendizaje a lo largo de la vida implica una noción integrada del aprendizaje en los ámbitos formal, no formal e informal, y el acercamiento entre el mundo educativo y el laboral, en busca de sinergias de desarrollo. De estas sinergias se desprenden, a su vez, otros dos conceptos de primera importancia, consistentes con el aprendizaje a lo largo de la vida: el de la Competencia, y el de Educación basada en competencias.

Unidad 3. Estructura del Sistema Educativo Nacional
3.1. Niveles y modalidades del Sistema Educativo
3.2. Organización general del sistema educativo
3.3. Problemas fundamentales de la educación en México
3.3.1. Cobertura
3.3.2. Calidad
3.3.3. Equidad
3.4. Perspectivas, retos y prioridades para la educación básica


Tema 1. Niveles y modalidades del Sistema Educativo

Organización estructural del Sistema Educativo Mexicano

Artículo 3º. Todo individuo tiene derecho a recibir educación. El Estado —Federación, Estados, Distrito Federal y Municipios—, impartirá educación preescolar, primaria, secundaria y media superior. La educación preescolar, primaria y secundaria conforman la educación básica; ésta y la media superior serán obligatorias.
Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos
.
Los datos examinados en el apartado anterior destacan sobre todo la necesidad de expandir y distribuir con mayor equidad y calidad la oferta educativa existente en México. Sin embargo, la sola multiplicación de centros escolares y otras infraestructuras educativas no agota las posibilidades de atención a poblaciones marginadas del proceso educativo en distintos tipos y niveles escolares. El debate y la experiencia internacional en torno a esta problemática ofrecen variantes y alternativas de intervención que se relacionan con la organización estructural del sistema educativo y que toman en cuenta la duración de los ciclos, las edades de ingreso y egreso a los distintos niveles, así como las articulaciones entre éstos para facilitar procesos de retención y transición escolar.
Este apartado consta de dos secciones. En la primera se hace una descripción de la organización estructural del sistema educativo mexicano. En la segunda se resume el análisis comparativo de estructuras educativas de otros sistemas nacionales seleccionados.
Estructura del Sistema Educativo Nacional (SEN)
Tipos, niveles y grados
En la Ley General de Educación se establecen tres tipos de educación: básica, media superior y superior.
La educación básica está integrada por tres niveles: preescolar, primaria y secundaria. En sus tres grados, en la educación preescolar se atiende a niños de tres a cinco años.1 El nivel primaria tiene seis grados. De acuerdo con los datos oficiales incorpora a niños de seis a 12 años. La conclusión de este nivel se acredita mediante un certificado oficial que constituye un requisito indispensable para ingresar a la secundaria. La educación secundaria se imparte en tres grados. Da cobertura a jóvenes de 13 a 15 años. Su conclusión también se acredita mediante certificado oficial que es requisito imprescindible para ingresar a la educación media superior. De acuerdo con el artículo tercero de la Constitución y con la Ley General de Educación los tres niveles de educación son obligatorios, y por lo tanto, la cobertura tendría que ser universal.
La educación media superior comprende el nivel bachillerato y la educación profesional técnica. El bachillerato se imparte generalmente en tres grados, aunque existen programas de estudio de dos y de cuatro años. El certificado de bachillerato es obligatorio para ingresar a la educación de tipo superior. En la educación profesional técnica existen programas de dos hasta cinco años, aunque la mayoría son de tres grados. Se orienta a la formación para el trabajo técnico y casi todos los programas son de carácter terminal.2 El artículo tercero de la Constitución establece que este tipo educativo es obligatorio a partir del 9 de febrero de 2012 y plantea “lograr la cobertura total en sus diversas modalidades en el país a más tardar en el ciclo escolar 2021 a 2022”.3
La educación de tipo superior se conforma por tres niveles: técnico superior, licenciatura y posgrado. El técnico superior se orienta a la formación de profesionales capacitados para el trabajo en un área específica. Los programas son de dos años, son de carácter terminal y no alcanzan el nivel de licenciatura. Ésta forma profesionistas en diversas áreas del conocimiento con programas de estudio de cuatro años o más. Se imparte en instituciones universitarias, tecnológicas y de formación de maestros y es de carácter terminal. Los estudios de bachillerato son obligatorios para ingresar a cualquiera de estos dos niveles.
El posgrado incluye los estudios de especialidad, maestría y doctorado. Está orientado a la formación de investigadores y profesionistas con alto grado de especialización. El posgrado tiene como requisito obligatorio de ingreso la licenciatura y se acredita con el título de especialidad, maestría o doctorado.
Opciones y modalidades
Además de los tres tipos ya analizados, el SEN incluye otras opciones educativas. La educación inicial atiende a niños de 45 días de nacidos a menores de cuatro años. La educación especial atiende a personas con discapacidades o a aquellas que tienen aptitudes sobresalientes. Finalmente, la educación para adultos orientada a personas de 15 años o más que no han cursado o concluido la educación básica. Esta opción comprende a la alfabetización, la educación primaria, la secundaria y la formación para el trabajo.
El Sistema Educativo Nacional también se divide en modalidades acordes con distintos métodos de enseñanza. Éstas son: escolarizada, no escolarizada y mixta. La presencial tiene la mayor cobertura. A cada alumno se le asigna un plantel y cubre un programa de estudios durante el calendario oficial de actividades. Las modalidades no escolarizada y mixta, se imparten como enseñanza abierta o a distancia de forma no presencial o parcialmente presencial.
Sostenimiento y administración del sistema educativo nacional
El primer párrafo del artículo tercero establece con claridad el derecho de todo individuo a recibir educación, así como la responsabilidad del Estado en la impartición de los tipos de educación básica y media superior y la naturaleza obligatoria de los mismos. De acuerdo con la fracción quinta de éste artículo,
[a]demás de impartir la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior, señaladas en el primer párrafo, el Estado promoverá y atenderá todos los tipos y modalidades educativos a incluyendo la educación inicial y a la educación superiora necesarios para el desarrollo de la nación, apoyará la investigación científica y tecnológica, y alentará el fortalecimiento y difusión de nuestra cultura…4
A partir del enunciado anterior resulta evidente que la responsabilidad del Estado se vuelve ambigua en lo relativo a la educación inicial y a la superior, así como en lo referente a la investigación científica y tecnológica, la cultura y las artes.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) es el organismo responsable de la impartición y regulación de la educación pública, a nivel de la federación. La Ley General de Educación establece que
corresponde a la federación la función normativa de la educación básica y normal, definir lineamientos, planes y programas, en concurrencia con las autoridades educativas locales; conformar el calendario escolar y la elaboración y producción de libros de texto gratuitos, así como la planeación y evaluación nacional (Lujambio, Ciscomani y Freyre, 2011).
A partir de la descentralización, elevada a rango constitucional en 1993, existen organismos responsables de los servicios de educación en las entidades federativas. A las autoridades educativas locales, les corresponde “la prestación de los servicios de educación inicial, básica, especial y normal, así como la capacitación, actualización y superación profesional de maestros de educación básica” (Lujambio, Ciscomani y Freyre, 2011). Los municipios pueden también proveer educación de los tres tipos y en cualquier modalidad. En el D.F., sin embargo, la educación básica y la normal son administradas y atendidas por la SEP.
La SEP también ha transferido a las autoridades locales la educación profesional técnica, el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) y el sistema del Colegio de Bachilleres además de los servicios de Formación para el Trabajo y la educación superior. Con este fin se crearon los Organismos Descentralizados de los Gobiernos Estatales (ODES), con financiamiento federal y estatal. La educación media superior, superior y de formación para el trabajo federalizados se agregan a los que con anterioridad ya existían en los propios estados.
Los cambios estructurales en el sistema educativo mexicano en los últimos 25 años han sido relativamente limitados. Entre los cambios recientes destaca la descentralización de los servicios educativos a la entidades federativas en 1993. También la obligatoriedad de la secundaria, en ese mismo año, así como la del preescolar de tres años en 2003 y la del bachillerato en 2011.

Análisis comparativo internacional
En la actualidad existe una amplia diversidad en los sistemas nacionales de educación del mundo. Ésta se deriva de distintas tradiciones históricas, trayectorias, modelos y enfoques de la organización educativa. La variedad también refleja distintas concepciones y políticas educativas asumidas por los gobiernos, para atender necesidades internas, para articular los sistemas a las prioridades y proyectos de desarrollo nacional y para adecuarlos a las dinámicas internacionales emergentes.
Aunque es un rasgo común la división de los sistemas en educación básica, media y superior, en realidad cada uno de estos tipos educativos está organizado según distintas pautas temporales, enfoques curriculares, niveles y modalidades de enseñanza. La enseñanza básica, por ejemplo, incluye modalidades de preescolar de uno, dos o tres años; la primaria de cuatro, cinco o seis años; la media puede comprender o no al bachillerato, tener enfoques generales, vocacionales o mixtos, incluir salidas terminales, y ser impartida en lapsos que van de los dos a los seis años. La educación superior también presenta una gran diversidad en aspectos tales como su orientación (general o profesional y disciplinaria), la duración de los ciclos de pregrado, grado y posgrado, los grados de flexibilidad curricular y movilidad y las fórmulas de certificación y acreditación de los estudios.
También son distintos los mecanismos de ingreso y de tránsito entre cada uno de los niveles y ciclos de los sistemas; la existencia de exámenes generales o institucionales para certificar los conocimientos de los estudiantes y los mecanismos para facilitar el acceso, la permanencia y el egreso de los alumnos. No menos diversidad existe en las plataformas institucionales de formación y actualización del magisterio; en los sistemas de evaluación de instituciones, docentes y estudiantes; en las formas de regulación normativa y operativa de los sistemas; así como en el terreno de las fuentes de financiamiento a los sistemas de educación, en particular en el nivel superior.
Existe una gran variedad de estructuras de la educación primaria y secundaria en el mundo, inclusive dentro de regiones con culturas e historias similares, como Europa, América Latina, o entre los países anglosajones. Difieren marcadamente en las edades de entrada, la duración de cada ciclo, y la diversidad de las opciones para los estudiantes. También hay diferencias entre el número de años escolares y de tipos educativos obligatorios. En estas divergencias no existe necesariamente alguna correspondencia con el nivel de desarrollo socioeconómico de cada país.

Educación primaria
Mientras en la mayoría de los países (127), la primaria empieza a los seis años, en Irlanda comienza a los cuatro y en Mongolia, a los ocho. Casi todos los sistemas de educación primaria duran cinco o seis años, aunque existe variación en la duración de la primaria, de tres años en Armenia, Rusia y Turkmenistán, hasta ocho años en Irlanda.
La duración de los estudios primarios está ligada a la edad de ingreso a los mismos y la distribución más común a nivel internacional es la de una duración de cinco o seis años con edad de ingreso a los seis. El siguiente cuadro da cuenta de la gran variabilidad entre países, con datos de la UNESCO de 2006.
Educación secundaria
A nivel secundaria, la diversidad es aún más marcada, tanto en estructura como en las distintas modalidades de estudio o entrenamiento vocacional disponibles. Mientras que en Finlandia y Dinamarca, los estudiantes asisten a un solo colegio del 1º al 9º grado para después optar por mayores estudios académicos o vocacionales, en Alemania la secundaria empieza en el 5º grado, cuando los padres de familia determinan el futuro escolar y laboral de sus hijos.
En América Latina algunos países dividen la secundaria en dos partes, mientras que en Argentina, los estudiantes cursan desde el 6º o 7º grado hasta el 12º grado en la misma escuela, aunque con cuatro sistemas escolares distintos. A su vez, en Estados Unidos la estructura de la secundaria varía por estado, y según la escuela; por ejemplo, mientras algunos alumnos asisten a la misma escuela del 5º a 12º grado, otros cambian entre el 6º y el 10º grado 
Un estudio de Friedrich Huebler, investigador de UNICEF, también demuestra la gran diversidad de sistemas de educación secundaria en el mundo. Varía marcadamente la edad de entrada y de salida: en 102 de 206 países y territorios, los alumnos empiezan a los 12 años, y la duración varía entre cuatro años, en Gibraltar y Filipinas, y nueve, en Alemania y Eslovaquia (Huebler, 2007).
En el modelo más prevalente (55 países) los alumnos entran a la secundaria a los 12 años y terminan a los 18. En otros modelos comunes (25 países) los estudiantes empiezan a los 12 y terminan a los 17, mientras que en 21 países, empiezan a los 12 y terminan hasta los 19 (cuadro 10).
No obstante, los datos no reflejan en su totalidad la diversidad entre los modelos de secundaria, particularmente en lo que se refiere a si este tipo de educación se divide en una o dos partes, ya que para la UNESCO, la educación secundaria abarca también la media superior. Mientras que una mayoría de países divide la secundaria un dos partes, muchos otros ofrecen modalidades de estudios continuos para esa edad. Los datos tampoco reflejan las diferencias entre los distintos tipos de educación secundaria. En Estados Unidos, por ejemplo, la mayoría de estudiantes del nivel medio superior se ubican en escuelas denominadas comprehensivas (preuniversitarias), mientras que una minoría asiste a preparatorias vocacionales. En otros países, como Finlandia, casi la mitad (40%) opta por asistir a escuelas vocacionales a los 15 años, mientras que en Bélgica, España y Venezuela, los estudiantes aprenden juntos hasta los 15 años y después escogen un programa especializado y diversificado. Estos distintos caminos típicamente ofrecen títulos distintos, y depende del país qué tanta flexibilidad exista para después transferir créditos entre un modelo u otro.

Obligatoriedad
También existe en el mundo gran diversidad en el número de años escolares que son obligatorios. Por ejemplo, en Estados Unidos y Australia, cada estado o departamento determina sus políticas educativas, así como la estructura y contenido de la escuela. En general, se aprecia una tendencia hacia un mayor número de años obligatorios, sobre todo en países en donde la cobertura a nivel medio superior es aún limitada. En la última década, Chile, Argentina, Brasil, y más recientemente México, han legislado para hacer obligatoria la educación media superior. Otros países, como México y Perú, han incluido al nivel preescolar como obligatorio.
Cabe resaltar que, según una revisión de datos de la UNESCO y otras fuentes oficiales, México parece ser el país con más años obligatorios de escolaridad. En contraste con Argentina, Chile y Brasil, el porcentaje de alumnos que estudiaban en el nivel bachillerato en Mé­xico, en el momento de la reforma constitucional, también fue el más bajo; es decir, México requiere un mayor esfuerzo que esos países por cumplir con su propia reforma. En cambio, en Corea del Sur y Japón la educación media superior no es obligatoria, pero la mayoría de los estudiantes en esos países opta por cursarla e inclusive, más de 80% siguen a la universidad. El cuadro 4 demuestra la enorme diversidad en la duración y la edad de entrada de la educación obligatoria en el mundo. En 2006, 87 países tenían nueve o 10 años de escolaridad obligatoria, mientras que Angola sólo requería un año de escuela, otros (Bélgica, Alemania y los Países Bajos) fijaban 13 años como obligatorios. Con los cambios constitucionales de los últimos años, Argentina ahora requiere 13 años de escuela, Brasil 14 y México 15.
En este marco nos parece necesario que el plan incluya una reflexión acerca de las opciones alternativa de estructura que conviene considerar sustentada en una revisión sobre diversas experiencias internacionales contemporáneas. El objetivo de esta reflexión es establecer una o varias alternativas de modificación estructural de la organización educativa vigente en el país, y discutir sus condiciones de viabilidad, así como los restos, riesgos y ventajas que presentan.
Aunque los problemas y limitaciones en la distribución de opciones educativas de calidad recorren toda la estructura escolar del país, se advierten particularidades en cada uno de los tipos y niveles que la integran. En la educación básica se identifican déficit de calidad que afectan principalmente a l poblaciones con menores recursos económicos, sociales y culturales. También se observa que el problema del abandono escolar aun no está resuelto y que, sobre todo en educación secundaria, persiste una oferta escolar insuficiente en número y distribución territorial. Es importante destacar que la consolidación de la universalización de la educación básica requiere alcanzar la meta de contar con centros escolares y personal docente en la totalidad de las localidades del país.

Además, de manera muy evidente, es posible identificar que en el tránsito entre la educación secundaria y la media superior existe un cuello de botella importante. Este mismo fenómeno se repite y agrava en el paso de este nivel de estudios a la educación superior. El indicador oficial de absorción es estrictamente una relación de magnitudes (el volumen del primer ingreso a bachillerato entre el tamaño del egreso de secundaria el año previo), pero no toma en cuenta que el primer ingreso a media superior se integra con estudiantes de distintas generaciones de egresados de secundaria y su volumen se incrementa por el número de repetidores de primer año. En suma, la capacidad instalada para este nivel de estudios, su distribución territorial y sostenimiento (proporción público-privado), que es altamente heterogénea; así como su escasa capacidad de retención hoy resultan insuficientes para alcanzar las metas que propone la obligatoriedad de la EMS. De no alcanzarse niveles mucho más altos de cobertura, retención y egreso en la ems resultará prácticamente imposible lograr una meta de cobertura de educación superior que duplique la actual.
Los centros escolares de nuestro país muestran una gran diversidad en sus alcances y características, en la integración de tipos y niveles educativos, en sus condiciones materiales y en su utilización por parte de los actores involucrados en el proceso educativo y de la sociedad en general.
Propuestas
En México los centros escolares se limitan a la función docente y a la atención de estudiantes tradicionales. Por distintas razones, las escuelas particulares presentan una mayor integración de tipos (básica y media superior), niveles (preescolar, primaria, secundaria y media superior) y grados educativos. Además, los centros educativos casi siempre están limitados a atender la función docente en su sentido más convencional y generalmente se omiten otras actividades formativas, culturales, organizativas y productivas de beneficio social más amplio.
Objetivo:
a) Crear la nueva escuela como un espacio abierto y multifuncional para la formación, en su sentido más amplio, así como para la articulación de la sociedad, alrededor de actividades diversas, y la reconstrucción del tejido social.
Principales acciones:
a) Integrar y ampliar los centros escolares a través de la incorporación de tipos y niveles educativos para maximizar recursos en la búsqueda de extender la cobertura, cumplir con la obligatoriedad de la educación, y atender a poblaciones de distintos grupos de edad, a trabajadores y a grupos marginados.
b) Abrir las escuelas y sus recursos culturales y tecnológicos para uso de la sociedad, fuera de los horarios y jornadas escolares tradicionales.
c) Utilizar los centros escolares en todas las localidades del país para asegurar el acceso universal a la educación y la formación a lo largo de la  vida en actividades tales como:
i. Alfabetización y apoyo continuo a poblaciones recién alfabetizadas.
ii. Atención al rezago educativo.
iii. Incorporación de los padres en el proceso educativo de sus hijos a través de la participación en actividades escolares, apoyo en tareas y trabajos, interacción con el profesorado y seguimiento de las trayectorias escolares.
iv. Formación continua de los adultos.
v. Capacitación en artes, oficios y aplicaciones tecnológicas con un enfoque práctico y pertinente a las necesidades de la vida cotidiana y la ampliación de horizontes culturales.
vi. Promoción y difusión de actividades culturales.
vii. Organización de actividades comunitarias y sociales.
viii. Operación de nodos de acceso gratuito a internet, con ancho de banda suficiente, para las poblaciones locales.
d) Rediseño de las escuelas de educación básica, con horarios ampliados, que fomenten las actividades de formación, recreación, alimentación y deporte de los educandos.
e) Modificar el concepto de “edad escolar” de tal suerte que se posibilite el aprendizaje a lo largo de la vida.



Tema 3.3. Problemas del sistema educativo en México


4 problemas del sistema educativo en México y sus posibles soluciones


México atraviesa un momento de tensión a nivel económico, social y político . Este panorama es consecuencia de un importante declive en materia de seguridad, economía y calidad de vida. ¿Es posible dar marcha atrás a esta situación? Sí lo es y una variable muy importante para conseguirlo es la educación.

 Pero, para iniciar este cambio es importante tener una idea más clara acerca de los problemas particulares que enfrenta el sistema educativo en México y algunas de sus posibles soluciones.

1. Cobertura de la educación
México atraviesa un momento de tensión a nivel económico, social y político . Este panorama es consecuencia de un importante declive en materia de seguridad, economía y calidad de vida. ¿Es posible dar marcha atrás a esta situación? Sí lo es y una variable muy importante para conseguirlo es la educación.
 Pero, para iniciar este cambio es importante tener una idea más clara acerca de los problemas particulares que enfrenta el sistema educativo en México y algunas de sus posibles soluciones.
1. Cobertura de la educación
Uno de los principales problemas de nuestro sistema educativo es que no garantiza la educación a la mayor parte de los ciudadanos. Ésta es la razón por la que existen comunidades que a lo largo de su vida no reciben la educación básica, un derecho humano fundamental, y mucho menos logran siquiera tener un certificado de bachillerato.
Los factores más comunes de la falta de cobertura educativa se relacionan con variables sociales y económicas:
·         Muchas familias, tanto en comunidades rurales como urbanas, requieren que todos sus miembros realicen labores remuneradas para conseguir un ingreso mínimo de supervivencia.
·         Existen comunidades remotas, en su mayoría indígenas, que no cuentan con opciones educativas cercanas, por lo que sólo reciben educación formal aquellos que tienen la oportunidad de transportarse a otras comunidades de manera diaria.
·         Aunque es cada vez menos frecuente, en las familias todavía existe la costumbre de limitar los alcances educativos en las niñas, centrando los esfuerzos únicamente en la preparación académica de los varones. Esto tiene como consecuencia no sólo el rezago educativo femenino, sino que las niñas presentan un menor desempeño en materias como matemáticas y ciencias naturales.

Cómo solucionar la cobertura de la educación en México:

o    Incluir la educación preescolar en la educación obligatoria básica, para así facilitar a poblaciones vulnerables el acceso a este nivel educativo.
o    Proponer cambios curriculares que incentiven una mayor equidad educativa entre niños y niñas.
·         Priorizar el aprendizaje de las comunidades indígenas.
·         Crear programas de regularización para combatir el rezago educativo.
·         Orientarse a combatir la relación del nivel socio-económico con los logros académicos.

 

2. Calidad educativa

Otro problema que merma la calidad educativa es la falta de preparación de los maestros. A pesar de que existen pruebas evaluativas del desempeño docente, sigue existiendo cierta carencia en cuanto actualización y formación académica.
Es importante garantizar que los contenidos que están recibiendo los ciudadanos cuentan con el mínimo satisfactorio en cuanto a relevancia y pertinencia. La calidad de dichos contenidos, sobretodo en la educación pública, podría disminuir las posibilidades de los estudiantes para continuar preparándose y repercutir en la continuidad, desarrollo económico y social de la población mexicana.

Cómo mejorar la calidad educativa en México:

La politóloga especializada en educación y desarrollo Blanca Heredia, indica que los problemas en cuanto a calidad del sistema educativo en México requieren de medidas que impliquen una reconstrucción sistémica. Esto significa que, atender o mejorar elementos específicos dentro del sistema educativo no resulta suficiente, ya que el éxito o fracaso de las reformas educativas radica en el funcionamiento de todas sus partes de manera interrelacionada.
Asimismo, es igual de importante brindar a los maestros opciones de actualización continua y oportunidades formativas, desde cursos complementarios hasta posgrados pertinentes a sus áreas docentes y técnicas pedagógicas.
3. Problemas de gestión dentro del sistema educativo
La falta de compromiso con el fin último de los sistemas educativos, e incluso la misma falta de preparación en materia de educación de los servidores públicos y directivos, recae en una gestión muy por debajo del mínimo deseable.
El síntoma es una combinación de:
·         Disidencia sindical.
·         Mal manejo de capital humano (especialmente en el área docente).
·         Mala logística administrativa.
El problema, finalmente, es la baja de la calidad educativa, lo que desencadena las situaciones antes mencionadas, entre otras más. Por ejemplo, el inicio de clases sin profesores, libros de texto y por lo tanto, niveles muy bajos de motivación estudiantil.

Propuestas de solución a problemas de gestión del sistema educativo:

Exigencia permanente por parte de los ciudadanos para atender las necesidades básicas educativas en tiempo y forma. A pesar de que el problema original no radica directamente en las instalaciones de las escuelas, éstas son el primer contacto con el sistema educativo y se convierten en el primer eslabón hacia un cambio más profundo.
La formación académica para docentes y directivos también es indispensable a la hora de solucionar problemas de gestión, ya que estos estudios no están únicamente dirigidos al contenido de las materias o técnicas pedagógicas, también los hay en materia de administración y gestión de escuelas de todos los niveles educativos. Todos los esfuerzos ayudan a mejorar y tienen un potencial de cambio a largo plazo.

4. Falta de recursos e inversión en infraestructura para la educación
Las escuelas públicas, sobretodo en comunidades rurales, tienen muy pocos recursos económicos para su mantenimiento y optimización, dejando de lado:
·         Necesidades básicas, como baños funcionales y electricidad en las aulas.
·         Necesidades educativas como el acceso a equipos de cómputo e instalaciones elementales para la inclusión de alumnos con discapacidades.

Posible solución para la poca infraestructura en las escuelas mexicanas:

Una planeación financiera por parte de los servidores públicos que incluya, no sólo los salarios y los insumos, sino las necesidades de infraestructura básica para poder garantizar instalaciones cómodas y una educación mucho más integral.
La educación es un factor de cambio determinante para el desarrollo de cualquier país, por esto, es de suma importancia que exista un compromiso generalizado hacia su mejora. Todos podemos poner nuestro granito de arena, desde los gobiernos con mejores políticas públicas, los docentes con una formación continua y los ciudadanos con un seguimiento cercana a temas relacionados con el tema educativo.
Si ya eres docente o te interesa convertirte en un profesional que aporte soluciones y mejore la calidad educativa, entonces te invitamos a conocer más sobre los programas de Posgrado en Educación de la Anáhuac Mayab.



Unidad 4. Desarrollo e innovación en el Sistema Educativo Mexicano
4.1. Sistemas abiertos
4.2. Educación a distancia
4.3. Educación permanente y educación continua
4.4. Financiamiento de la educación
Tema 4.1.  Sistemas abiertos

En los países del primer mundo, la educación es una experiencia que se da por sentada. Se sabe que desde que somos niños iremos a la escuela y aprendemos todo lo necesario, desde sumar y restar, pasando por leer, y terminando la historia de nuestro país y del mundo.
Pero esta situación no es común en todo el mundo. Existen países del tercer mundo donde la educación es algo muy difícil de alcanzar porque no está disponible para todas las personas por igual. Por ejemplo, en África la educación es un gran problema y más del 40% de la población mayor a 15 años es analfabeta. Pero, ¿por qué? La respuesta es simple: dinero.
En África hay una gran pobreza, muchos viven con menos de un euro al día y la educación cuesta dinero, en este país y en muchos otros del mundo.
La educación suele ser tratada como cualquier otro negocio: mientras más dinero inviertas en él, mejor educación vas a obtener. Esta idea se aplica tanto en la educación primaria como en la universitaria, y aunque esta premisa tiene sus ventajas, también presenta grandes desventajas para aquellos que no tienen suficiente dinero para gastar en ella.
Es aquí cuando entra la educación abierta, un concepto en el que todos los ciudadanos del mundo tienen acceso a educación de alto nivel sin importar su estatus social y económico.

¿Qué es la educación abierta?

La educación abierta es una filosofía sobre la forma en la que las personas producen, comparten y construyen el conocimiento. Esta frase se usa para describir las iniciativas que intentan hacer que el acceso a la educación y entrenamiento sea más amplio si se le compara con los sistemas educativos tradicionales ofrecidos en casi todo el mundo.

A este tipo de educación se le llama “abierta” porque se pretenden eliminar las barreras existentes en los sistemas de educación comunes, donde se les niegan oportunidades a muchas personas dependiendo de su estatus económico. Para lograr esto el mejor vehículo es compartir el conocimiento e información que otros tienen usando la tecnología que hay disponible en el presente. Al mismo tiempo, la educación abierta debe proveer libertad para que todos puedan modificar y usar materiales educativos para que la misma comunidad siga compartiendo información a audiencias pequeñas y grandes.

La importancia de la educación abierta

La mayoría de las personas quieren aprender, y, si se tiene acceso libre y gratuito al conocimiento y a la educación, ayudamos a otros a crearse un mejor futuro como individuos y también como un miembro de la población de un país. A la larga, esta idea será beneficiosa para todos.
Con la educación abierta los estudiantes pueden aprender cosas adicionales para complementar lo que aprenden en su institución educativa, y aquellos que ya trabajan pueden conseguir la ayuda que necesitan para terminar un proyecto. Quienes están haciendo investigaciones pueden crear recursos mundiales con información que se haya descubierto hace poco, y los profesores y maestros tienen nuevas maneras de ayudar a que sus estudiantes aprendan. La finalidad es que la educación esté disponible, sea accesible, modificable y además gratuita.

Los recursos de la educación abierta

Aunque la idea de la educación abierta suene muy utópica, ya existen recursos que ofrecen este tipo de aprendizaje. El más conocido es la famosa Wikipedia, un sitio web que todos usamos para buscar información de todo tipo y en distintos idiomas, donde podemos aprender cualquier tema sin tener que pagar ni un centavo. Wikipedia además es accesible desde cualquier lugar del mundo gracias a Internet, y está abierta para ser modificada por los mismos usuarios, quienes a la vez han contribuido para que sea tan completa como es hoy en día.

Tema 4.2. La educación a distancia, una necesidad para la formación de los profesionales
RESUMEN
La educación a distancia con el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), es una necesidad para la formación inicial y continua de los profesionales. Se cuestiona si realmente los profesionales y los alumnos tienen una adecuada preparación para enfrentar este reto. Esto genera una contradicción entre los principios didácticos de la educación a distancia con el uso de las TIC para la formación inicial y continua del profesional. Se revisan los elementos que contribuyen a pensar la formación docente como una articulación de factores que sin negar los contextos, permiten la apropiación de los recursos de la tecnología digital para la enseñanza. La situación expuesta condujo al planteamiento del objetivo: analizar los elementos teóricos relacionados con los estudios conceptuales y prácticos sobre la educación a distancia con el uso de las TIC en la formación inicial y continua de los profesionales. Los resultados mostraron que la calidad pedagógica y la preparación del docente con el uso de las TIC mejoran el proceso de enseñanza y aprendizaje, además de favorecer programas innovadores en el área de la educación.

INTRODUCCIÓN
La educación a distancia es un método o sistema educativo de formación independiente, no presencial, mediada por diversas tecnologías. Los especialistas la definen como la enseñanza y aprendizaje planificado, la enseñanza ocurre en un lugar diferente al del aprendizaje, requiere de la comunicación a través de las tecnologías y de la organización institucional especial.
La educación a distancia cambia esquemas tradicionales en el proceso de enseñanza- aprendizaje, tanto para el docente como para el estudiante, no existe una relación directa en tiempo real para que el docente dirija el proceso y el proceso de aprendizaje del estudiante es más flexible, no existe coincidencia física en cuanto al lugar y al tiempo, exige mayor independencia y autorregulación por parte del estudiante. La educación a distancia adopta diversas peculiaridades en función de la intermediación, del tiempo y del canal que se vaya a utilizar.
La concepción de la educación a distancia o virtual ha cambiado con el auge de las telecomunicaciones digitales y las tecnologías de la información y la comunicación, esto ha permitido mejores y más rápidas formas para diseminar los conocimientos. Las redes de los sistemas de telecomunicaciones permiten que las personas y grupos tengan conexiones rápidas y confiables lo que ha permitido una mayor interrelación de información entre ellos.La integración de los campos de la informática, los medios audiovisuales y las telecomunicaciones ha causado impacto en la educación a distancia en el contexto de la globalización.
Según estudiosos del tema, la descripción, especulación y reflexión sobre el fenómeno innovador son fuentes para sistematizar el cómo hacer tecnológico en educación a distancia y el propio qué hacer, con el fin de reelaborar los principios, leyes y normas que posibilitan una forma de enseñanza no presencial de efectos positivos.
La sociedad de la información y el conocimiento demandan el aprendizaje continuo a lo largo de la vida, esto no resulta ajeno a la institución educativa encargada de la formación inicial y continua de los profesionales de la educación. Por lo tanto, se impone la revisión de los contenidos curriculares para determinar si los conocimientos, habilidades y destrezas que pretenden desarrollarse en el alumno son los que requiere la sociedad actual, si responden a la internacionalización de la economía, a los nuevos bloques económicos, al comercio internacional, a la nueva sensibilidad humana y a las problemáticas del hombre en general.
La educación a distancia es promotora de una propuesta didáctica en la cual el alumno autorregula su aprendizaje, como un proceso de autodirección, transforma sus aptitudes mentales en competencias académicas, es el docente quien encamina este aprendizaje.
Aunque es imprescindible que exista una estrecha relación entre el currículo contextualizado y la tecnología educativa, es difícil encontrar trabajos en la literatura pedagógica internacional que hayan analizado con una pretensión globalizadora y no fragmentada la vinculación conceptual, docente e investigadora entre los principios didácticos de la educación a distancia con el uso de las TIC y el currículo concebido para la formación inicial y continua del profesional de la educación. Las causas complejas y diversas de este hecho pueden atribuirse a que se han desarrollado como áreas separadas y autónomas una de la otra.
Se cuestiona si realmente los profesores tienen una adecuada preparación para enfrentar este reto en el actual contexto en que transcurre el proceso de formación inicial y continua. Esto genera una contradicción entre los principios didácticos de la educación a distancia con el uso de las TIC y el currículo concebido para su formación.
La situación expuesta condujo a analizar los elementos teóricos relacionados con los estudios conceptuales y prácticos sobre la educación a distancia con el uso de las TIC en la formación inicial y continua de los profesionales. La investigación se desarrolló desde un enfoque general sistémico y con la aplicación de métodos teóricos y de nivel empírico.
Se ofrecen elementos desde una plataforma conceptual que no pertenece a la teoría curricular, ni a lo que tradicionalmente se ha entendido por educación a distancia con el uso de las TIC, sino desde un enfoque integrado y globalizador que permite identificar problemas reales, urgentes y más extendidos que se manifiestan en nuestro contexto.



DESARROLLO
Una de las características de la educación a distancia es originarse en las necesidades de una población poco numerosa, con intereses especiales, para satisfacer carencias que surjan en estas poblaciones. Es una modalidad de aprendizaje flexible, dinámica y adaptativa al medio donde se desarrolla. Es de utilidad práctica, vincula sus programas con necesidades de los estudiantes que se encuentran en un sitio remoto, desarrolla la autoestima, creatividad y enriquece el conocimiento y el aprendizaje.
Con frecuencia se da la circunstancia de que no sea una sola persona sino un pequeño grupo de una misma comunidad, el que emprende el curso a distancia. De tal manera, la retroalimentación que se brindan mutuamente sus integrantes y las conexiones que se establecen, a partir de los contactos personales en los talleres y con grupos de otras comunidades, conforman una red de relaciones tan rica para los alumnos como para los profesores, no siempre conscientes o informados de las realidades socio-culturales de regiones lejanas de su propio país.
A nivel mundial los profesionales de la educación constituyen un sector caracterizado por la masividad, la dedicación física y mental al trabajo escolar, por la poca homologación en los planes de formación para la profesión. Todo esto hace que la utilización de las TIC y la educación a distancia como modalidad y en especial la educación virtual sean  elementos a tener presente en la formación y superación de docentes.
El impacto del avance de las telecomunicaciones en la educación a distancia ha permitido pasar de la enseñanza tradicional a la impartición de cursos en línea a través de redes informáticas, con base en la integración de tres campos: la informática, los medios audiovisuales y las telecomunicaciones.
El sistema telemático permite que se establezca la comunicación instantánea y a distancia interpersonal, entre grupos, entre la persona y un centro de documentación, permite intercambiar información hablada, gráfica y documental y procesarla al mismo tiempo que se transmite y acceder a centros documentales con criterios de selección y de secuencia.
Al asumir la modalidad de enseñanza a distancia para la formación de profesionales de la docencia debe mantenerse un enfoque que garantice el aprendizaje independiente, autorregulado, responsable y desarrollador; que propicie el desarrollo integral de la personalidad del estudiante para que adquiera conocimientos y desarrolle habilidades para aprender,  aprender a hacer y aprender a ser.
Por otra parte es importante en este empeño que el docente no pierda de vista su papel de director facilitador, tiene la responsabilidad en esta modalidad del diseño, organización y control de las actividades que faciliten el proceso de aprendizaje, mediante el cual el estudiante construirá el conocimiento.
La concepción de aprendizaje desarrollador, según los referentes teóricos vigotskianos,  considera la enseñanza desarrolladora como un proceso que de forma sistémica y sistemática va a transmitir la cultura en la institución escolar de acuerdo con el encargo social y teniendo en cuenta el nivel de desarrollo alcanzado por el estudiante, estimular sus potencialidades guiándolo hacia niveles superiores en el desarrollo de conocimientos, habilidades y capacidades.
Con el objetivo de superar las limitaciones que tiene todo sistema de relaciones mediatizado, al reducir la interacción vivencial e interpersonal entre alumno y profesor, la tutoría es un elemento sustancial y singular de los sistemas de educación a distancia a través del cual toma cuerpo el diálogo real, al establecer un sentimiento de relación personal entre el que enseña y el que aprende. En los talleres presenciales que complementan los cursos a distancia se realizan tareas o demostraciones, en momentos parciales o finales. Los talleres tratan de facilitar la adquisición de destrezas cuyo fundamento teórico se ha desarrollado en los módulos instructivos. Es una estrategia que favorece la autonomía del alumno, procura que paulatinamente logre hacer por sí mismo lo que en principio solo puede hacer con la dirección del profesor. En el presente milenio se ha continuado avanzando hacia alternativas pedagógicas con el fin de lograr mayores capacidades, aprendizajes, habilidades para un desarrollo íntegro del estudiante.
A partir de la separación del maestro y del estudiante se deriva el concepto de distancia, la noción de estudio independiente es primordial, es un proceso motivado por los objetivos de cada estudiante y recompensado por sus valores intrínsecos. La separación física entre estudiantes y docentes, esto se ve fortalecido por los medios tecnológicos utilizados que permiten compensar la preparación independiente del estudiante. Este planifica su propio aprendizaje, traza objetivos a cumplir con los recursos disponibles, crea su propia escala de valores y desarrolla sus capacidades según el objetivo o meta propuesto, debe tener motivación suficiente para superar cualquier adversidad con autonomía y no se regirá solamente por las indicaciones de su profesor.
Todo lo anterior genera la necesidad de seleccionar las estrategias que utilizará para la construcción de su aprendizaje, para alcanzar el éxito deben corresponderse con sus características personológicas, estrategias que irá dominando y perfeccionando con el tiempo y la práctica.
Otro elemento que entra a jugar un papel importante en la educación a distancia es el conocimiento que tiene el estudiante acerca de la realidad de sus conocimientos, potencialidades y limitaciones, lo que le permitirá desde la reflexión trazar su propia estrategia para a partir de un plan concreto y ajustado a su realidad lograr sus objetivos de aprendizaje.
Los elementos antes analizados juegan un papel fundamental en las propuestas educativas y autoinstructivas: aprender a aprender es en última instancia, el proceso de hacerse consciente de las propias posibilidades de pensamiento y poner en marcha planes estratégicos para su mejora; la autorregulación del propio proceso de aprender y pensar es la función que se espera de un efectivo y deliberado conocimiento de las posibilidades de aprendizaje.
La educación a distancia requiere y propicia que el estudiante sea responsable y creativo en la construcción de su aprendizaje, que adopte estrategias y estilos de aprendizaje a partir del conocimiento de sí mismo, a medida que lo logre aprenderá a aprender. Garantiza la igualdad de oportunidades, brinda oportunidades de aprendizaje. La educación presencial no la reemplaza ni la invalida, para niños y jóvenes se convierte en una modalidad complementaria, sobre todo en el estudio independiente. Su destinatario privilegiado es el adulto. Se ha instalado en diferentes países y ha sido incluida en la Ley Federal de Educación y en las Leyes Provinciales.
Esta modalidad exige del profesor su capacitación y perfeccionamiento. Implica un esfuerzo diferente, cada profesor debe resignificar el proceso de enseñanza en función de la modalidad y debe problematizar su práctica para mejorarla y adecuarla.
Es un mensaje de confianza y valoración del destinatario, lo considera capaz de aprender autónomamente. Expresa un mensaje de autoestima, apuesta al crecimiento personal y profesional de los destinatarios. En el presente contexto sociocultural se ha vuelto una respuesta válida a las demandas de conocimiento de la sociedad en general y del mundo del trabajo en particular.
De acuerdo con el criterio de Abreu (2014) en la actualidad la sociedad necesita lograr la participación de todos en función de garantizar la subsistencia y desarrollo, es tarea de primer orden que los profesionales de la educación se formen con un alto nivel científico y de independencia cognoscitiva que garantice un desempeño de excelencia en todos los procesos profesionales, la educación a distancia es una vía fundamental.
En la educación a distancia aunque el estudiante y el maestro están separados físicamente es una vía para que los contenidos adecuadamente estructurados propicien la exploración del educando, en lugar de limitarse a la memorización. Además propicia que los procesos de evaluación sean interactivos, que el estudiante tenga acceso inmediato a los resultados de la evaluación y consejos por parte del tutor, para que pueda avanzar en el aprendizaje, hasta lograr un dominio de los conceptos y destrezas que se requiere desarrollar.
La aparición del lenguaje audiovisual junto con las tecnologías que posibilitan su utilización (cine, televisión, vídeo) han configurado que la cultura en el siglo XX no solo se haya transmitido y desarrollado a través de la imprenta, sino también a través de este tipo de medios.
La aparición y desarrollo de la informática ha abierto las puertas a otro tipo de tecnología de almacenamiento y tratamiento de la información que tiene el potencial de integrar en sí misma todo tipo de lenguaje y de representación codificada de la información (sea textual, gráfica, icónica o auditiva).
Los estudios de caso así como las investigaciones a través de encuestas indican, en líneas generales, que los procesos de toma de decisión de los profesores en relación con los medios no se apoyan en un conocimiento teórico y racionalizado sobre los mismos, por el contrario, gran parte de este conocimiento está conceptualmente poco fundamentado y articulado, lo que favorece las prácticas docentes sobre los medios de carácter artesanal e intuitivo.
La preparación sistemática de los docentes encargados del diseño didáctico debe elevarse para que aprovechen las potencialidades de los ambientes virtuales para la educación/formación, la estimulación de la activación y regulación del aprendizaje, la actividad investigativa del estudiante, la colaboración y enfoque profesional pedagógico como centro del diseño.
¿Cuándo el enfoque será integrador?
Una aproximación integradora y global a la problemática de la educación a distancia con el uso de las TIC en relación con el desarrollo requiere de la identificación de los problemas reales, urgentes y más extendidos que en estos momentos manifiesta esta modalidad.
Cuando los docentes se integren con creatividad y autonomía, los alumnos trabajen en conjunto en la competencia digital y con los demás componentes implicados y se integrenlos recursosde apoyo a los procesos de enseñanza-aprendizaje, se podrá hablar de una verdadera integración. Para lograr un enfoque integrador es necesario alcanzar la integración del docente y de los alumnos, asumiendo tanto uno como el otro el papel que le corresponde en el nuevo escenario.
En correspondencia con el enfoque ofrecido por Areito (2014) una de las dificultades fundamentales para que el docente asuma el papel que le corresponde en la educción a distancia está en la contradicción entre la formación tradicional que ha recibido y el nuevo contexto de la educación, además no se ha priorizado el completamiento de esas competencias y los procesos de formación que garanticen el aprendizaje activo, reflexivo, creativo, responsable y contextualizado del estudiante con el objetivo de que adquiera competencias de acuerdo con los currículos y con las exigencias sociales.
Se hace necesario una propuesta curricular flexible, adaptable a las condiciones e intereses de los estudiantes; especialistas de alto nivel en las principales disciplinas del conocimiento; tutores y asesores que crean en la modalidad; materiales didácticos relevantes, interesantes y motivadores; facilidades para la adquisición de equipos multimedia de alta tecnología y gran ancho de banda; evaluaciones integrales, multimétodos y formativas; foros periódicos de discusión y análisis de una temática determinada; aprovechamiento de todas las facilidades que presenta la red para alcanzar aprendizaje significativo; alumnos responsables que acepten los principios de la propuesta curricular y las orientaciones de sus tutores; docentes y usuarios que firmen un pacto y compromiso por la calidad de la educación a distancia.
El problema planteado tiene que ver con la tecnología educativa, pero afecta sustantivamente a los procesos de mejora e innovación curricular por lo que requiere, entre otras medidas, dos soluciones inmediatas y urgentes para su superación:
1- Incrementar la formación del profesorado acerca de los medios y nuevas tecnologías en la enseñanza.
Sin un conocimiento sobre los medios en la enseñanza como características técnicas, los lenguajes y formas de representación de la información, el software disponible, la utilización e integración curricular de estos medios, el profesorado no está en condiciones de desarrollar prácticas pedagógicas de calidad con estas tecnologías. La incorporación a la formación inicial del profesorado de asignaturas relacionadas con las TIC aplicadas a la educación puede ayudar a paliar estas deficiencias, pero la formación inicial es insuficiente si el ejercicio posterior de la profesión no se  acompaña de formación continua o permanente acerca de estas tecnologías que además están en constante evolución.
2- Erradicar las deficiencias organizativas e infraestructurales en los centros escolares en relación con la adquisición, gestión e integración de los medios y TIC
La formación del profesorado debe estar encaminada al uso de las TIC como una herramienta pedagógica insustituible con pleno conocimiento y accesibilidad a los medios tecnológicos, los cuales deben estar disponibles en los centros educativos. La inadecuación de las estructuras organizativas e infraestructurales de los centros educativos son un factor que afecta las prácticas docentes dirigidas a propiciar una integración curricular de variadas tecnologías.
En los centros educativos una de funciones sociales principales debe estar encaminada a la capacitación como una fuente de adquisición de habilidades tecnológicas para el uso de la TIC, además de promover el uso de las tecnologías desde actitudes positivas para la colaboración y construcción del conocimiento.
Formación digital
La era de la informatización de la sociedad y la introducción de las nuevas tecnologías de la informática y las telecomunicaciones en la educación da una oportunidad a las mentes creativas y visionarias de estos espacios de conocimiento, permite que el maestro con vocación, conocimiento y comprometido con la competencia tecnológica juegue un rol importante y adquiera otro perfil con la enseñanza virtual, ya que es un medio importante para el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje en la educación superior.
Los estudiantes se encuentran en un medio natural y se desenvuelven con facilidad en este mundo virtual interconectado, llamado habitualmente nativo digital o net generation, descargan con facilidad aplicaciones que son utilizadas de forma intuitiva y publican información en sus páginas o blog personales. Además, ofrece otras ventajas, propicia el desarrollo de iniciativas, desarrollo de habilidades de búsqueda y selección de información, fácil acceso a información de todo tipo sin importar la ubicación, interacción continuade grupos que preparan presentaciones en línea o proyectos a través de chat o videoconferencias que permiten una comunicación efectiva, responsabilidad del propio aprendizaje, el alumno es quien marca su ritmo de trabajo, pero siempre bajo la guía de profesores quienes proporcionan el material adecuado.
Se presentan problemas, los estudiantes pueden realizar un aprendizaje superficial e incompleto, distraerse con los juegos en línea y no focalizar los objetivos trazados, por tanto, un rechazo de la formación virtual como un método válido de aprendizaje afecta negativamente, otras desventajas son la calidad y los problemas técnicos no resueltos, por no haber fiabilidad de los exámenes en línea.
De acuerdo con lo planteado por Dorfsman (2012), con los avances en la sociedad relacionados con la información, necesariamente la docencia como profesión sufre transformaciones que se corresponde con la obtención de nuevas competencias y que están en correspondencia con la llamada dimensión digital, relacionada con el impacto que tienen en la enseñanza los componentes de la sociedad de la información y que posibilitará la capacitación del docente para:
·         Producir sus propios contenidos y expandirlos.
·         Compartir sus tareas con colegas y estudiantes.
·         Exceder los marcos locales e institucionales.
·         Diseñar espacios de trabajo, creatividad, cooperación, encuentro y reflexión.
·         Generar, participar y liderar comunidades de enseñanza-aprendizaje, investigación, producción, recreación con los colegas, estudiantes y público interesado en general.
·         Moverse libremente por el mundo real y virtual consolidando de ese modo su potencial social, cultural y profesional. (Dorfsman, 2012, p.23)
En la educación virtual el profesor en su afán de conocimiento y enfoque metodológico es un instructor que facilita la formación de los alumnos al darles herramientas para desarrollar el pensamiento crítico y creativo, contribuir a la creación de conocimientos especializados, centrar la discusión sobre los puntos críticos, guiarlos en el desarrollo de experiencias colaborativas, monitorear su progreso y proporcionar apoyo en el trabajo de los mismos, por lo que el docente debe tener una buena formación y un currículum de formación.
Las universidades han mejorado el intercambio de información y han desarrollado de manera ascendente el uso de plataformas educativas LMS (Learning Management Systems) o sistema de gestión de aprendizaje que permiten interactuar con los estudiantes permitiendo todas las funciones necesarias para facilitar la educación a distancia y que con el inicio de la WEB 2,0 han incluido otras herramientas entre las que se encuentran los foros, blogs, que propician una mayor colaboración.
"El modelo de enseñar y aprender con e-learning con calidad será aplicable en una institución universitaria que responda a un modelo de universidad digital, donde los sílabos planes de aprendizaje estén articulados a los currículos de estudios con un enfoque por competencias y que estos, a su vez, se integren a los planes estratégicos institucionales y de las unidades académicas". (Domínguez, 2013, p.24)
Este proceso requiere de tiempo y determinadas condiciones objetivas que garanticen la adecuada preparación de los docentes, así como condiciones subjetivas que están relacionadas la comprensión de la necesidad e importancia de la educación a distancia. El reto está en renovar métodos educativos que permitan una adecuada planificación del proceso de enseñanza-aprendizaje, que sean capaces de dominar las nuevas tecnologías, aportar información de manera comprensible acerca de su trabajo docente, mantener estrecha comunicación con los estudiantes de forma audiovisual y con texto simultáneamente y enseñar a buscar, analizar y facilitar el aprendizaje.



CONCLUSIONES
La educación a distancia con el uso de las TIC se caracteriza por tener como objetivo fundamental la formación integral del estudiante a partir del desarrollo de su independencia y su autorregulación, con una concepción del proceso de enseñanza- aprendizaje desarrollador, en condiciones de semipresencialidad denominado (blended learning).
Es importante conocer los requisitos para la formación del docente innovador, es fundamental generar los espacios de reflexión para superar barreras o favorecer la implementación de prácticas correctas para la innovación en los programas de educación a distancia, combinando las TIC e Internet.
Entre las diversas medidas a tomar se hallan las inversiones tecnológicas de infraestructura y de redes, con soportes técnicos constantes, para una buena administración y organización de las propuestas curriculares de formación. Aprender a aprender de un modo autorregulado (metacognitivo, que implica fortificar la autonomía de la persona que aprende) en situaciones combinadas presenciales y virtuales. Hacia una práctica profesional reflexiva del profesor.
Los diseños tecnológico - educativos flexibles reconocen que la buena enseñanza y por tanto, la retención de un aprendizaje, se liga a expectativas y necesidades satisfechas que hace que el estudiante perciba que aprender es valioso y útil, para aplicarlo en la vida cotidiana y/o laboral, estimulante para su motivación y esfuerzo. Los estudios de contrastación y de investigación en la acción siguen siendo centrales para demostrar que la calidad pedagógica y de capacitación del profesor o profesora, la adecuación y atractivo de sus planeamientos de aprendizaje, apelan a estrategias dinamizadoras y con variedad de recursos.
La práctica profesional reflexiva del docente conduce a producir, compartir, y transformar el conocimiento y contribuir simultáneamente a una formación propia, encaminada a la construcción de una identidad profesional. Este proceso está enfocado a la construcción de identidad de base conceptual para enseñar y dar un repertorio de formas docentes apropiadas para las situaciones de enseñanza que enfrentará, amalgamando conocimientos para el diseño de actividades de aprendizaje que integran el conocimiento tecnológico didáctico y pedagógico del contenido.


Tema 4.3. Qué es la educación continuada y por qué es tan importante en el mundo actual
La educación continuada es el medio para mantenerse actualizado con las últimas tendencias de tu sector o los avances en un tema específico. Permite profundizar en un aspecto particular a través de sus programas académicos en formato de charlas, conferencias, talleres o cursosorientados al desarrollo de nuevas habilidades y competencias. Las instituciones de educación superior u organizaciones y empresas con fines educativos son las encargadas de impartir estos programas cuya importancia y beneficios detallamos a continuación.
¿Qué es la educación continuada?
Refiere a los estudios y aprendizajes cuyo objetivo es la actualización laboral de personas con formación profesional, técnica, tecnológica o experiencia acumulada en un ámbito determinado. La educación continuada es el medio para expandir los conocimientos y habilidades de los trabajadores en relación a las últimas novedades de su rubro, incluyendo tecnología específica, descubrimientos, logros y avances.
Constituye una opción educativa fuera del sistema formal pero presenta no solo alta calidad académica, sino también flexibilidad acorde a las necesidades de personas que están plenamente insertas en el mercado laboral. Suelen ser de corta duración en comparación con otros programas académicos y se enfocan en aspectos particulares de un tema más amplio.
Se ofrecen en forma de talleres, charlas, conferencias o cursos que propician la experimentación de contenidos y métodos, siendo útiles tanto para el trabajador y el docente como para las empresas que desean mantener a sus equipos actualizados, logrando así una optimización de los recursos y un aumento de la competitividad en el mercado.
formación en un mercado laboral cambiante
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La educación continuada es el medio para mantenerse actualizado con las últimas tendencias de tu sector o los avances en un tema específico. Permite profundizar en un aspecto particular a través de sus programas académicos en formato de charlas, conferencias, talleres o cursosorientados al desarrollo de nuevas habilidades y competencias. Las instituciones de educación superior u organizaciones y empresas con fines educativos son las encargadas de impartir estos programas cuya importancia y beneficios detallamos a continuación.
¿Qué es la educación continuada?
Refiere a los estudios y aprendizajes cuyo objetivo es la actualización laboral de personas con formación profesional, técnica, tecnológica o experiencia acumulada en un ámbito determinado. La educación continuada es el medio para expandir los conocimientos y habilidades de los trabajadores en relación a las últimas novedades de su rubro, incluyendo tecnología específica, descubrimientos, logros y avances.
Constituye una opción educativa fuera del sistema formal pero presenta no solo alta calidad académica, sino también flexibilidad acorde a las necesidades de personas que están plenamente insertas en el mercado laboral. Suelen ser de corta duración en comparación con otros programas académicos y se enfocan en aspectos particulares de un tema más amplio.
Se ofrecen en forma de talleres, charlas, conferencias o cursos que propician la experimentación de contenidos y métodos, siendo útiles tanto para el trabajador y el docente como para las empresas que desean mantener a sus equipos actualizados, logrando así una optimización de los recursos y un aumento de la competitividad en el mercado.
¿Por qué es importante participar en programas de educación continuada?
El mundo actual sufre constantes cambios en la fabricación, distribución y venta de productos y servicios, motivo que requiere una actualización permanente de las habilidades para mantenerse a tiro con las nuevas maneras de desempeñar una misma tarea. La incorporación de estas capacidades permite la reconversión y reubicación de profesionales en un mercado modernizado que se transforma regularmente.
La innovación presente en estos cambios, ocasiona que parte de los conocimientos incorporados en la educación superior queden obsoletos. Esto sucede porque la formación tradicionalmente se centró en los procedimientos en lugar de prestar más atención a los fundamentos.
De este modo, los profesionales en ejercicio van perdiendo su habilidad para resolver los problemas que se les presentan frente a tantos cambios y nuevas generaciones de profesionales con conocimientos actualizados, que también deben velar por el aprendizaje continuo para permanecer en el mercado laboral
¿Cuáles son los motivos del constante cambio en el mercado laboral?
Principalmente, se deben a que la sociedad transforma su productividad de acuerdo al progreso técnico, los avances tecnológicos y la necesidad apremiante de poseer el conocimiento adecuado para lidiar con estas nuevas maneras de concebir y ejecutar tareas.
El cambio permanente impulsa la demanda de más y mejor preparación de los profesionales en ejercicio, que pueden satisfacer esta necesidad a través de la educación continuada. Se diferencia del sistema formal por la rápida incorporación de conocimientos o competencias como respuesta a los requerimientos de las empresas o instituciones.

¿Cuáles son los beneficios de la educación continuada?
Además de mejorar la capacitación del profesional que participa de los programas académicos, garantiza su empleabilidad porque los conocimientos actualizados generarán una ventaja sobre un colega que no se mantiene a tono con las novedades. Lo mismo sucede con un posible aumento de sueldo o promoción, ya que aquel mejor preparado será quien acceda a los cargos con mayores responsabilidades.
Una empresa que capacita a su personal, logrará mejorar el clima laboral y mantener la motivación de los empleados, así como fomentar la proactividad que culminará en un aumento de la productividad. Se debe tener en cuenta que la educación continuada también es una excelente herramienta para la reducción de accidentes laborales, entre otros múltiples beneficios que acarrea la educación continuada.

Tema 4.4 El financiamiento de la educación en México. Problemas y alternativas

Resumen
El objetivo del artículo se centra en analizar algunos de los principales problemas relacionados con el financiamiento de la educación en México. Posteriormente, desde el marco de las políticas educativas, se brinda una serie de propuestas que el Estado debería impulsar en el corto plazo para contribuir a su solución. Al examinar estos problemas se discuten algunas opiniones acerca de que en el país "¿se gasta mucho en educación?". Se argumenta y concluye que las necesidades educativas del país son múltiples y apremiantes, por lo que requieren una mayor inversión en educación, pues no sólo es prioritario ampliar la cobertura educativa en los niveles post-básicos, sino mejorar la calidad de los servicios educativos que se brindan en todos los niveles del sistema. Asimismo, se señalan diversos problemas relacionados con la ineficiencia y la falta de claridad en el manejo de los recursos que es necesario corregir, bajo la expectativa de asegurar el derecho que tienen todos los ciudadanos a recibir una educación de calidad.
Palabras clave: Políticas educativas, Financiamiento de la educación, Gasto público en educación, Desigualdades educativas.
INTRODUCCIÓN
En México, durante las últimas décadas el gasto público en educación ha crecido de forma consistente. Entre 1990 y 2010, el monto de este rubro de gasto casi se triplicó al pasar, en términos reales, de 232 mil 439 millones de pesos a 696 mil 119 millones (PEF, 2011). Aunque este esfuerzo financiero permitió que se dieran importantes avances en materia educativa, todavía existen múltiples necesidades en el sistema. Por ejemplo, aunque se logró ampliar la cobertura en los niveles de educación básica, contrarrestando el incremento de la demanda provocado por la dinámica demográfica, los recursos no han sido suficientes para hacer algo similar en los niveles post-básicos, donde la cobertura todavía es muy baja y los costos por estudiante mucho más elevados. Asimismo, tampoco han sido suficientes para cubrir las múltiples carencias que aún subsisten en todos los niveles y modalidades del sistema educativo, lo cual provoca que existan grandes desigualdades con respecto a los recursos humanos, físicos y pedagógicos con los que cuentan las distintas instituciones y centros escolares que conforman el sistema educativo mexicano.
Esta situación provoca amplias desigualdades educativas que se manifiestan entre regiones, entidades federativas y localidades, afectando consistentemente a los sectores de población de menores recursos. Este hecho vulnera abiertamente la responsabilidad constitucional que tiene el Estado de asegurar el derecho de todos los mexicanos a recibir una educación de calidad, así como las posibilidades que tiene el país de avanzar hacia mayores niveles de desarrollo social y económico.
En el contexto mundial, el conocimiento se ha instituido en la base del desarrollo social y económico, constituyendo a la inversión educativa en un factor fundamental para lograrlo. Esto es así en tanto que sólo con mayor educación, los países podrán contar con ciudadanos capaces de afrontar los retos de participar en una economía cada vez más globalizada, de consolidar su democracia, y de avanzar hacia una mayor equidad y participación social. Por ello, los recursos destinados a la educación ahora constituyen una inversión estratégica para el desarrollo, pues aun cuando se reconoce que la educación no es el único factor del cual depende el desarrollo, es un elemento imprescindible para lograrlo.
En México, sin embargo, todavía existen diversos problemas relacionados con los procedimientos de asignación, distribución y uso de los recursos públicos que se destinan a la educación, los cuales impiden que el Estado pueda asegurar el derecho que tienen sus ciudadanos de recibir una educación de calidad. A continuación se describen algunos de los problemas principales que se presentan al respecto, así como una serie de propuestas que podrían contribuir a su solución.

PROBLEMAS DEL FINANCIAMIENTO DE LA EDUCACIÓN
La ambigüedad que guarda el Estado frente al rezago e inequidad educativos y los requerimientos financieros que se necesitan para enfrentarlos
Retomando señalamientos realizados por algunas agencias internacionales (CEPAL/ UNESCO, 2005), cada vez es más frecuente que en México se señale, con respecto a la educación, que ya no se requiere "gastar más, sino invertir mejor", resaltando diversos problemas de ineficiencia en el manejo del gasto educativo (Granados, 2005). Probablemente muchos de estos señalamientos sean pertinentes y se requiera corregir ciertas cosas para mejorar la eficiencia con que se utilizan los recursos destinados a la educación; sin embargo, ello no resultaría suficiente para revertir los amplios rezagos e inequidades que persisten en el sistema educativo mexicano, lo que hace necesario que se destinen mayores recursos que permitan afrontar esta situación. Al respecto, las leyes y normas mexicanas establecen con claridad la responsabilidad del Estado para asegurar el derecho que tienen todos los mexicanos de acceder a la educación, a lo que habría que añadir que ésta debe ser de calidad. No obstante, esta prerrogativa está aún muy lejos de cumplirse, y afecta principalmente a los sectores de la población de menores recursos.
Por ejemplo, las entidades federativas con menor desarrollo socioeconómico, como es el caso de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, tienen los niveles más altos de analfabetismo y los más bajos en cobertura educativa; asimismo, estas entidades se caracterizan por tener las tasas más bajas de eficiencia terminal y las más altas de abandono escolar (SEP, 2011). En cuanto al logro escolar, los alumnos de estas mismas entidades consistentemente obtienen los resultados más bajos, característica que comparten los alumnos que habitan en zonas rurales y los que asisten a las modalidades educativas orientadas a atender a las localidades de bajos recursos (cursos comunitarios y educación indígena en primaria, y telesecundarias). En algunos casos, poco más de la mitad de los alumnos afectados por estas circunstancias no obtiene ni siquiera los conocimientos considerados básicos para avanzar al siguiente grado escolar (INEE, 2006; 2008; 2009).
En cuanto a cobertura, en educación preescolar la atención a la población de 3 a 5 años es de 80.9 por ciento, habiendo más de 1 .1 millones de niños sin acceso a alguno de los tres grados que integran este tipo de educación. En primaria, aunque los datos no son muy precisos, muestran que Quintana Roo y Aguascalientes todavía tienen coberturas cercanas a 90 por ciento, lo cual indica que aún no se cubre la meta que fue establecida en la primera mitad del siglo pasado en cuanto a universalizar el acceso a este tipo de educación. En secundaría, la cobertura es de 95.9 por ciento, y existen poco más de 262 mil niños sin acceso. En educación media superior la cobertura es de 66.7 por ciento, de manera que cerca de 528 mil jóvenes quedan fuera de este nivel educativo (SEP, 2011); en educación superior la cobertura es apenas cercana a 30 por ciento.
A este panorama hay que añadir que entre la población de 12 a 29 años, 7.8 millones (21.6 por ciento del total) no estudian ni trabajan. Este aspecto resulta preocupante por diversas razones: porque deberían de estar formándose y desarrollando sus capacidades, porque compromete las oportunidades que tendrán en su vida adulta y porque el país compromete su activo más valioso para lograr su desarrollo: los jóvenes (Tuirán, s/f). Hasta hace poco tiempo se advertía a los países de América Latina sobre la necesidad de aprovechar su denominado "bono demográfico", que se refería a la gran oportunidad de beneficiarse del mayor porcentaje de población que se encontraba en edad de trabajar en contraste con la población inactiva. Ello implicaba invertir en la formación de los jóvenes para que éstos fueran más productivos y capaces de soportar el peso de la economía antes de que creciera la proporción de adultos mayores que se retiran del sector productivo. A la fecha, es claro que esta advertencia no se ha tomado en cuenta y que seguimos desaprovechando esta oportunidad histórica.
En cuanto a la infraestructura de los centros escolares en primaria y secundaria, un estudio realizado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación evidencia la precariedad en que se encuentran la mayoría de los centros escolares. Tomando como referencia un índice de los "servicios básicos" con los que cuentan las escuelas, en una escala que va de 0 a 100, estiman que el promedio nacional es de sólo 66.2 en primaria y de 69.4 en secundaria. En primaria sólo 22.4 por ciento de los centros escolares cuenta con salón de cómputo y 34.7 por ciento con biblioteca; y en secundaría los porcentajes correspondientes son de 59.6 y 57 por ciento. Adicionalmente, en secundaría sólo 59.4 por ciento de los centros escolares cuenta con laboratorios de física, química y biología. Con respecto a estos insumos, cabe destacar que los porcentajes más bajos corresponden a las modalidades educativas que atienden a población de bajos recursos, que en primaria corresponde a los cursos comunitarios y la primaria indígena, donde las salas de cómputo son casi inexistentes y el porcentaje de los centros escolares no supera el 22 por ciento. En secundaría, esta situación corresponde a la telesecundaria, donde el porcentaje de escuelas que cuentan con los tres tipos de insumos no supera el 40 por ciento. En el marco de la sociedad del conocimiento se tiene que reconocer que esta situación no tiene justificación en el proceder del Estado, puesto que favorece la persistencia de la desigualdad educativa y social (INEE, 2007).
Lo anterior redunda en que la población adulta de nuestro país mantenga un bajo perfil educativo (8.6 años promedio de escolaridad) que contrasta ampliamente con el nivel alcanzado en los países desarrollados (el promedio de años de escolaridad entre los países de la OCDE es de 11.3 años), e incluso, con el alcanzado por países como Chile (9.7 años) y Argentina (9.3 años) (PNUD, 2011). Es claro que de mantenerse esta condición no tendremos muchas oportunidades de ser competitivos en la economía globalizada y la sociedad del conocimiento.

La carencia de fuentes de información confiable, transparente y oportuna sobre los recursos que se destinan en el país a la educación
Para realizar una buena planeación y administración de los recursos que se destinan al sector educativo se requiere tener una visión integral y precisa sobre la forma en que participan los gobiernos federal, estatal y municipal en el gasto educativo, así como sobre la manera en que se distribuyen los recursos entre los diferentes niveles, modalidades y programas educativos, hasta llegar al plano de dependencias e instituciones concretas. Sin embargo, este tipo de información no existe en nuestro país.
A pesar de que diversas fuentes brindan información sobe el gasto educativo en México, éstas presentan información parcial, bajo distintos tipos de clasificación y agregación, lo cual impide conocer con precisión cuánto se gasta en educación en nuestro país, cuál es la estructura de participación de las entidades de gobierno y cómo se distribuyen entre los distintos niveles y modalidades educativas (Mendoza, 2011). Al nivel de instituciones educativas específicas, se trate de escuelas de educación básica o universidades, la información financiera es difícil de obtener, pues a pesar de los avances que se han logrado con respecto a las leyes de transparencia y acceso a la información, persiste un gran obscurantismo y renuencia a brindar la información financiera de las instituciones; e incluso, cuando se logra obtener, las distintas formas de clasificación y agregación que utilizan las instituciones educativas hacen casi imposible tener un panorama integral de los recursos públicos que se les destinan, y del uso que se les da.
La información más confiable y desglosada con respecto al gasto educativo es la que proporciona la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, pero sólo corresponde al gasto federal. Aunque la Secretaría de Educación Pública ha realizado esfuerzos para ofrecer información del gasto educativo en los estados igualmente confiable, a través del Cuestionario sobre Financiamiento Educativo Estatal (CFEE), la información presenta múltiples carencias: es un autorreporte que realizan las entidades federativas sin un respaldo objetivo que asegure la fidelidad de la información, los niveles de agregación de la información son muy generales y no todas las entidades entregan la información.
Esta situación debe cambiar, tanto por la utilidad que esta información brinda a los procesos de planeación y administración del sistema educativo, como para proveer información transparente a la ciudadanía sobre la forma en que se gestionan los recursos públicos.

La ambivalencia del Estado mexicano ante su responsabilidad financiera con la educación
Para afrontar el rezago y la inequidad del sistema educativo, es menester que el Estado deje a un lado el rol ambivalente que ha jugado en los últimos años y asuma un renovado compromiso con el financiamiento de la educación. Tal ambivalencia se refleja en el hecho de que, mientras por un lado los gobernantes reconocen el derecho que todos tienen a la educación y su importancia para el desarrollo social y económico del país, por el otro tienden a limitar la magnitud de los recursos que destinan al sector, en los proyectos de egresos de la federación. En los últimos años, durante la aprobación del presupuesto en la Cámara de Diputados, éstos han sido los responsables de aumentar el presupuesto educativo; no obstante, cabe resaltar que aunque los diputados han sido más receptivos a las necesidades del sector educativo, no hay criterios claros sobre la forma en que proceden para distribuir los recursos al sector, por lo que cada año sigue habiendo ganadores y perdedores entre todas las instancias que dependen de los recursos públicos.
Este problema también se presenta en los gobiernos de las entidades federativas, ya que la asignación que realizan los gobiernos estatales a sus correspondientes sistemas educativos presenta variaciones importantes de un ejercicio presupuestal a otro. Por ejemplo, entre 2010 y 2011, mientras algunas entidades aumentaron los recursos educativos en más de 40 por ciento (Hidalgo), en otras lo redujeron por arriba de un 20 por ciento (Colima y Tabasco) (SEP, 2012).
La disposición y consistencia de los gobiernos federal y estatales son factores importantes para asignar mayores recursos a la educación, pero éste no es el único problema que existe al respecto: una cuestión de fondo tiene que ver con la magnitud de los recursos presupuestales que se tienen para cubrir múltiples funciones, incluidas las correspondientes a la educación. Para dimensionar la situación baste señalar que actualmente los ingresos presupuestarios en el país ascienden aproximadamente a 21 por ciento del PIB, pero que sólo 18 por ciento del PIB corresponde al gasto programable, es decir, los recursos no comprometidos (por deudas o compromisos contraídos con anterioridad por el gobierno mexicano) que sirven para cubrir sus diversas funciones. De dicha cantidad, poco menos de una tercera parte se destina al gasto público en educación (5.3 por ciento del PIB). Lo anterior significa que responder al mandato de la Ley General de Educación de otorgar el 8 por ciento del PIB a la educación, necesariamente repercutiría en la reducción del gasto de otros rubros que resultan fundamentales para el desarrollo del país, situación que provoca una dura competencia por los recursos presupuestales.
En el contexto internacional, algunos organismos han señalado que la baja recaudación fiscal que presentan los países de América Latina (México incluido) representa un serio problema, dado que limita la capacidad de invertir en áreas como educación, infraestructura y desarrollo productivo que, como la salud y la protección social, son claves para aumentar la productividad, la competitividad y la inclusión social (OCDE/CEPAL, 2011: 16).
Al respecto nuestro país se ha distinguido por tener una baja capacidad de recaudación fiscal (17.4 por ciento del PIB), quedando por debajo del promedio de los países de América Latina (19.2 por ciento) y mucho más distante del promedio (33.8 por ciento) de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE/CEPAL/CIAT, 2011). Estas cifras resultan aún más alarmantes cuando se reconoce que sólo poco más de la mitad de estos recursos no están vinculados a la producción de hidrocarburos (CEPAL, 2012).
En distintos momentos se ha planteado la necesidad de llevar adelante una profunda reforma fiscal; sin embargo, la resistencia que presentan determinados sectores, y la incapacidad de los políticos para afrontar los costos políticos de llevarla adelante, han bloqueado los intentos de realizarla; incluso, cuando se han obtenido algunos logros, las reformas son tan limitadas que no resuelven la carencia de recursos del Estado para invertir en aspectos fundamentales para el desarrollo de la nación.
En perspectiva, superar el rol ambivalente del Estado con respecto al financiamiento de la educación conlleva tanto la disposición y voluntad para aumentar los recursos al sector educativo, como la necesidad de asumir los costos políticos y el compromiso social para llevar adelante una profunda reforma fiscal. Una reforma de este tipo proveería los recursos suficientes para invertir y crear las condiciones que permitan asegurar el derecho que tienen todos los mexicanos de acceder a una educación de calidad; así como para enfrentar los retos que depara la sociedad del conocimiento, la equidad social y la consolidación de nuestra democracia.

La carencia de reglas claras y transparentes para la asignación, distribución y uso de los recursos públicos destinados al sistema educativo
En los últimos años, los resultados de la asignación presupuestal han sido fruto del cabildeo y de las coyunturas políticas; este proceso ha dejado ganadores y perdedores según la correlación de las fuerzas políticas que participan en este proceso (Mendoza, 2007). Lo anterior redunda en que no exista claridad y certidumbre sobre los recursos con que contarán las instancias, dependencias e instituciones para cubrir sus funciones educativas. Esta incertidumbre ha multiplicado las voces de quienes solicitan la asignación de presupuestos multianuales al sector educativo, a fin de que las instituciones educativas puedan planear sus actividades a mediano y largo plazo bajo un panorama de certeza financiera.
En cuanto a la participación que deben tener los gobiernos federal, estatal y municipal en el gasto educativo, tampoco hay nada definido. Si bien algunas leyes establecen montos específicos que deben destinarse al sector educativo, son tan generales que no especifican a los responsables de otorgarlos, ni la estructura de su participación, como tampoco a los destinatarios precisos de los recursos. En consecuencia, no existen compromisos específicamente establecidos que permitan hacer justiciable el derecho a la educación. Se promete y no se cumple, y no pasa nada.
Considerando que la justiciabilidad se refiere a la posibilidad de exigir a través de un mecanismo jurídico el cumplimiento o restitución de un derecho, se requiere una mayor especificidad en las leyes para fincar responsables en caso de incumplimientos, así como mecanismos para reparar los daños causados cuando se viola este derecho (CLADE, 2012).
Instituir una mayor normatividad también redundaría en fijar la estructura de participación que deben guardar los gobiernos (federal, estatal y municipal) con respecto a los recursos que deben destinar a sus correspondientes sistemas educativos, así como determinar las obligaciones específicas de cada entidad de gobierno y las figuras jurídicas concretas que resultarían responsables de su incumplimiento. No obstante, para que funcione esta nueva normatividad sería necesario que llegara a los diferentes niveles de la estructura del sistema educativo, para que incluso a los directores de los centros escolares puedan fincárseles responsabilidades sobre el uso de los recursos públicos. Este aspecto contribuiría a controlar actos de corrupción y serviría como mecanismo para supervisar el uso eficiente de los recursos educativos.
En este sentido, un renovado compromiso del Estado con la educación también implicaría establecer los mecanismos que brindaran mayor claridad, transparencia y certidumbre sobre los procesos de asignación, distribución y el uso de los recursos educativos. Este aspecto no sólo resulta importante para las instancias, dependencias e instituciones destinatarias de los recursos públicos, sino también para que los ciudadanos tengan conocimiento sobre la administración de los recursos de la nación, principio fundamental de la democracia.

Una visión limitada del Estado sobre las implicaciones de lo que representa el derecho a la educación
Hasta ahora, el Estado mexicano ha asumido una visión limitada sobre el derecho a la educación que tienen todos los mexicanos. Su responsabilidad la ha centrado en ampliar el acceso a la educación obligatoria, tomando como referente los niveles educativos que han sido considerados como tales en diferentes momentos de la historia. En tiempos recientes, también se han diseñado programas de becas de manutención a los estudiantes para evitar que los alumnos abandonen sus estudios por falta de recursos económicos. Sin embargo, las estadísticas nacionales muestran que estas medidas resultan poco efectivas para afrontar los diversos factores que provocan las desigualdades educativas y sociales.
En consecuencia, asegurar el acceso y brindar apoyos económicos no es suficiente para garantizar el derecho a la educación. Esto es así porque los niños y jóvenes no son un todo homogéneo y al ingresar a las instituciones escolares enfrentan diferentes oportunidades de aprendizaje dependiendo de las características sociales, económicas y culturales de sus familias y de los contextos en que se desarrollan; y a esto habría que añadir las diferencias en la calidad educativa de la oferta que se les brinda. Todos estos aspectos influyen en las posibilidades de éxito que puedan lograr en el sistema escolar.
En este sentido, asegurar el derecho a la educación implica no solamente igualar las condiciones de acceso, sino también la calidad de la oferta educativa que se brinda, así como proporcionar los apoyos necesarios para contrarrestar el efecto de los diversos factores que provocan la desigualdad educativa. Asegurar el derecho a la educación, por tanto, comprende tres aspectos: igualdad de condiciones de acceso a una educación de calidad, igualdad para mantenerse y avanzar en los diferentes grados y niveles del sistema educativo, e igualdad en los logros de aprendizaje en los ámbitos cognitivo, afectivo y social que alcancen los niños y jóvenes, independientemente del contexto familiar y social del que provengan (Blanco y Cusato, s/f).
Ampliar la oferta educativa mediante opciones educativas claramente diferenciadas en términos de su calidad y la creación de nuevos programas de becas económicas para estudiantes de bajos recursos, en todo caso, constituyen sólo un paso inicial, y no el más seguro, para promover la equidad educativa.
Para garantizar el derecho a la educación con equidad, se requiere que las escuelas y programas educativos tengan una calidad similar en todos los contextos, así como asegurar los apoyos económicos, didácticos y pedagógicos que posibiliten que los niños y jóvenes adquieran los aprendizajes pretendidos en cada nivel y modalidad del sistema escolar, independientemente de su condición socioeconómica, cultural e individual (Blanco y Cusato, s/f). Lograr lo anterior no es fácil y demandaría mayores recursos para nivelar las condiciones de la oferta educativa que brindan las escuelas, brindar apoyo económico y de otro tipo para todos los estudiantes que los requieran, y apoyar investigaciones educativas orientadas a generar alternativas que confronten los factores sociales y culturales que limitan el aprendizaje de los niños y jóvenes en el sistema educativo.
En medida de ello, para que el derecho a la educación no sólo constituya un asunto retórico que sirva para adornar los discursos de los políticos, se requiere de ese renovado compromiso del Estado con el financiamiento de la educación, pues sólo así se tendrá la capacidad de ampliar y mejorar la oferta de los servicios educativos con equidad.

Las ineficiencias en el uso de los recursos educativos
Conjuntamente con la asignación de mayores recursos a la educación, es fundamental resolver diversos problemas que permitan hacer más eficiente el uso de los recursos que se destinan al sector. Algunos de ellos son:

Las altas tasas de reprobación, abandono y eficiencia terminal
Aunque las estimaciones sobre la reprobación, el abandono y la eficiencia terminal todavía no son muy precisas, permiten tener una idea de sus efectos para el sistema educativo. La tasa de aprobación en primaria se estima en 96 por ciento, en secundaría en 84.1 por ciento y en educación media superior en 65 por ciento; y las correspondientes a la deserción son de 1, 7 y 16 por ciento en los niveles respectivos (INEE, 2012). Lo anterior provoca que las tasas de eficiencia terminal en estos niveles educativos sean bastante bajas: en primaria esta tasa corresponde a 95 por ciento, en secundaria a 83 por ciento y en educación media superior a 63 por ciento (SEP, 2011). Esta situación provoca que se incrementen los costos por cada estudiante que logra graduarse en el tiempo establecido en cada uno de estos niveles educativos. Sin embargo, como la reprobación y la deserción no pueden acabarse por decreto, será necesario investigar sobre los factores que los provocan para, posteriormente, aplicar medidas que permitan contrarrestarlos. Sólo así, atacando los factores que detonan estos problemas, se podrá disminuir la incidencia de la reprobación y la deserción, lo que redundará en mejorar la eficiencia del sistema.

El uso inapropiado de la evaluación en el sistema educativo
Durante las últimas décadas se han ampliado considerablemente los mecanismos de evaluación aplicados en el sistema educativo y expandido, además, los ámbitos de su aplicación (alumnos, docentes, programas educativos y centros escolares, por ejemplo). Aunado a este desarrollo, aumentaron también los procesos burocráticos asociados a esta función, así como los costos de operación de estos procesos. Sin embargo, la evaluación ha crecido sin un orden establecido, con una amplia desconexión entre las instancias evaluadoras que, en no pocos casos, lleva a la duplicidad de sus funciones. Pero el problema más grave con respecto a la evaluación es el uso inapropiado que se brinda a sus resultados, si bien esto ocurre únicamente cuando son tomados en cuenta por los tomadores de decisiones, y no simplemente ignorados.
En la literatura internacional se señala reiteradamente que la evaluación, como parte del proceso educativo, debe asumirse en términos formativos, es decir, para retroalimentar y subsanar las deficiencias detectadas. Contrario a ello, bajo el discurso neoliberal imperante los resultados de la evaluación se han asumido en términos meritocráticos, es decir, considerando que las instancias evaluadas son las únicas responsables de los resultados que obtienen, ignorando los factores contextuales que están vinculados a aquellos.
Como resultado de esta forma de interpretar la función de la evaluación, las autoridades educativas han puesto en funcionamiento modelos de financiamiento, a través de la distribución de recursos extraordinarios, como recompensa que se otorga a los que resultan más exitosos en las evaluaciones. No obstante, este tipo de modelos sólo han provocado mayor polarización e inequidad en el sistema educativo, al tender a recompensar a los que de antemano estaban más aventajados, sean instituciones, centros escolares, programas académicos, docentes, investigadores o alumnos.
Adicionalmente, los modelos de financiamiento que vinculan resultados de evaluaciones con la distribución de recursos económicos se consideran nefastos para los sistemas educativos, tanto por ignorar la amplitud de factores contextuales que intervienen en los resultados educativos, como por los vicios que generan en las prácticas educativas, tales como: simulación, engaño e, incluso, corrupción.
Por otra parte, en el tiempo que llevan de operar estos mecanismos de evaluación, aunque han mejorado algunos indicadores cuantitativos del sistema educativo (los más fáciles de medir), no existen evidencias contundentes sobre su efecto positivo en el mejoramiento de la calidad educativa. Esto resulta lógico, puesto que al ignorar el carácter formativo que debe tener la evaluación educativa, sus resultados no se utilizan para corregir las deficiencias que se detectan a través de ella en el sistema educativo.
De esta forma, aunque gastamos más en evaluación, su uso no es el apropiado para obtener los beneficios de la misma. Cuestión que habría que corregir para mejorar la eficiencia del sistema educativo.

Carencia de modelos de planeación acordes a los cambios que experimenta la demanda educativa
Los cambios demográficos y la forma como históricamente se han distribuido las oportunidades educativas a lo largo y ancho del país provocan que más allá de las desigualdades educativas que existen entre las entidades federativas, éstas también se presentan entre las localidades que las constituyen.
Las condiciones educativas de las localidades son ampliamente diversas, y en esa medida lo son también los requerimientos para cubrir sus necesidades educativas: mientras que algunas localidades (principalmente las grandes ciudades) desde hace tiempo lograron cubrir su demanda de educación básica y ahora reclaman mayor cobertura en los niveles educativos post-básicos; otras todavía tienen que ampliar la educación básica para generar la demanda en los niveles superiores. Asimismo, los cambios en el perfil demográfico de la población tienen diversos efectos en la demanda educativa: mientras que en algunas localidades ha disminuido la población en edad escolar, en otras todavía está creciendo este grupo de edad. Los dos aspectos anteriores redundan en que si bien en algunas localidades ya existe una subutilización de la infraestructura física y humana del sistema escolar (Granados, 2005), en otras se requieren estos recursos. Lo anterior precisa de movilizar los recursos educativos del lugar donde ya no se necesitan hacia donde se requieren. Sin embargo, no hay medidas fáciles para realizar este proceso; incluso, las medidas más prácticas para realizar estos ajustes, como cerrar escuelas o turnos donde ya no se requieren, tendría serias implicaciones para los trabajadores de la educación; es por ello que no sería recomendable tomar decisiones unilaterales al respecto. En algunos países de América Latina como Chile y Argentina, donde ya se tienen problemas de este tipo, se ha visto que las decisiones unilaterales pueden causar más problemas que los que pretenden resolver; por lo cual, lo más recomendable es comenzar a trabajar con todos los actores involucrados en este problema para encontrar una solución consensuada que permita aprovechar más eficientemente los recursos del sistema educativo.

PROPUESTAS
Algunas propuestas puntuales para avanzar en la solución de los problemas descritos podrían ser las siguientes:
• Que los representantes de los poderes del Estado asuman en su justa dimensión los profundos rezagos educativos que hay en el país, los cuales no sólo limitan la posibilidad de alcanzar un mayor nivel de desarrollo social y económico, sino también ponen al país en amplia desventaja en el ámbito internacional.
• Es necesario impulsar una profunda reforma fiscal que permita ampliar los recursos del Estado para invertir en educación y en los sectores que resulten estratégicos para impulsar el desarrollo social y económico del país.
• Establecer nuevas normas y reglas que, de forma específica, permitan:
• establecer un sistema de información confiable sobre los recursos que se destinan al sector educativo;
• fijar la magnitud y la estructura de participación que deben guardar los gobiernos (federal, estatal y municipal) con respecto a los recursos que se destinan a cada nivel y modalidad del sistema educativo, con el fin de evitar las prácticas clientelares y los favoritismos políticos que hasta la fecha orientan estos procesos;
• transparentar los procesos de asignación, distribución y uso de los recursos en todos los niveles de la estructura del sistema educativo;
• establecer mecanismos que amparen la justiciabilidad del derecho a recibir una educación de calidad a todos los ciudadanos, así como fincar responsabilidades ante su incumplimiento;
• establecer nuevos modelos de financiamiento que brinden certeza financiera a mediano y largo plazo a todas las instituciones, dependencias y centros escolares;
• ajustar la distribución de los recursos educativos bajo un marco de equidad que atienda a los diversos factores que provocan la existencia de las desigualdades educativas y redunde en igualar las condiciones de acceso y calidad de la oferta educativa, así como la posibilidad de obtener logros de aprendizaje similares a toda la población, independientemente del contexto socioeconómico, cultural e individual en el que se desenvuelven.
• Aplicar medidas para brindar un uso más eficiente de los recursos educativos, entre las que se encuentran:
• disminuir las tasas de reprobación y deserción en todos los niveles y modalidades del sistema educativo;
• reorganizar los procesos de evaluación educativa en todo el sistema y hacer un uso apropiado de sus resultados;
• establecer nuevos modelos de planeación que permitan reorientar los recursos a los cambios que experimenta la demanda educativa.
Los profundos rezagos y desigualdades que existen en el sistema educativo mexicano requieren que el Estado asuma un renovado compromiso con el financiamiento de la educación para asegurar el derecho que tienen todos los ciudadanos a recibir una educación de calidad, independientemente de sus contextos de procedencia, así como para preparar a la población a fin de participar bajo mejores condiciones en la altamente competitiva sociedad del conocimiento.











Referencias

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